caso López-Miras

El familiar de García Egea fue atendido por el cardiólogo horas después del mensaje del número dos del PP a López Miras

López Miras y García Egea, durante el balance de la campaña.

El familiar de Teodoro García Egea a quien un hospital murciano operó antes que a otros enfermos que llevaban más tiempo en la lista de espera fue atendido por el cardiólogo apenas horas después de que el número dos del PP le mandase por whatsapp un aviso al presidente de Murcia, Fernando López Miras: que, antes de entrar en quirófano, el paciente debía acudir a cardiología. La visita al especialista tuvo lugar el 15 de abril a las nueve de la mañana. Es decir, justo el día después del cruce de mensajes que han destapado el papel de López Miras como mediador. 

Todo empezó cuando, durante una sesión de la Asamblea Regional, el jefe del Ejecutivo de Murcia transmitió la mañana del 14 de abril a García Egea, número dos del PP, lo que un alto cargo de la Consejería de Salud acababa de comunicarle: la operación la iban a programar para el día 20 por la tarde. A partir de ahí comenzó el envío y recepción de los mensajes telefónicos desvelados por infoLibre. Y fue en uno de ellos donde la mano derecha de Pablo Casado señaló que al paciente debía verle el cardiólogo. Esa visita, y así lo indican los datos a que ha tenido acceso este periódico, había sido prescrita por otro facultativo cuya especialidad se mantiene a resguardo así como las razones por las que dio sus instrucciones. 

La información oficial del hospital Virgen de la Arrixaca señala que en abril la lista de espera de las consultas externas de cardiología registraba un tiempo medio de espera de 18 días. En el caso del pariente de García Egea, la espera duró menos de 24 horas. Al tiempo que vio al cardiólogo se le practicó también una determinada técnica diagnóstica.  Igualmente, sin espera. Con el objetivo de evitar su identificación, este periódico evita también aquí dar cifras sobre el tiempo de espera medio para esa prueba, que es el que figura en las tablas oficiales

Entre las preguntas remitidas hace 10 días a las portavoces de la sanidad murciana y a la de la Presidencia regional, figuraba una sobre los factores que explican la rapidez con que el cardiólogo atendió al paciente en un hospital donde el tiempo medio de espera para consultas externas de esa especialidad ascendía en abril a dos semanas y media. No hubo respuesta, como no la hubo para ninguna de las preguntas del cuestionario.

No resulta por tanto factible determinar a qué razones obedece tal celeridad. ¿Intervino el presidente murciano para que todo fuera más rápido? No se sabe. Pero sí que, una vez que Fernando López Miras supo el 14 de abril que la intervención quirúrgica se había programado para seis días más tarde, se lo comunicó de inmediato a García Egea a través de un whatsapp.

El secretario general del PP expresó de inmediato su satisfacción –"Cojonudo", escribió– y completó su respuesta con un segundo mensaje: “Pero creo que tienen (sic) que verlo un cardiólogo”. sicSu interlocutor replicó así: "OK. Voy a verlo". García Egea se lo agradeció: “Gracias líder”. Y el presidente murciano contestó a ello así: “A mandar”.

Situado en medio como una auténtica bisagra, López Miras preparó entonces un nuevo texto dirigido al secretario general de Salud, Andrés Torrente. Es decir, a quien le había informado de que la operación se desarrollaría el día 20. El mensaje inicial de Torrente era inequívoco: "Buenas. La intervención la van a programar el martes 20 por la tarde". Cuando García Egea ya había sido informado de ello y le había trasladado a López Miras que el cardiólogo tenía que entrar en escena, el presidente de Murcia escribió de nuevo un texto para el alto cargo de Salud: “OK. Asegúrate que lo citan por favor. Creo antes [sic] tiene que verlo un cardiólogo. Gracias”sic.

Como publicó este martes infoLibre, el familiar de Teodoro García Egea fue operado en el mayor hospital de Murcia antes que otros pacientes con la misma patología e idéntica prioridad quirúrgica y que habían entrado en la lista de espera incluso un mes antes.

El proceso médico se desarrolló en el hospital Virgen de la Arrixaca, pese a que al paciente le correspondía otro –el Morales Meseguer– y a que en Murcia no se aplica la fórmula de libre elección.

Lo anterior lo confirman datos del sistema murciano de salud a los que ha tenido acceso este periódico. Pese a que ofrecen múltiple y detallada información, se ha omitido la mayor parte de esos datos para preservar la intimidad de las personas vinculadas al caso. Es decir, la intimidad de quien pertenece a la familia de Teodoro García Egea: de tal pariente no se facilita ni identidad ni género ni patología ni grado de parentesco ni cualquier otro elemento que pudiese apuntar en su dirección. Los datos se reservan asimismo para proteger también a los pacientes que ya estaban en la lista de espera con la misma prioridad quirúrgica y que, con posterioridad, se sometieron a una operación de las mismas características que la del allegado de García Egea.

Una vez publicados los mensajes telefónicos que una cámara captó el 14 de abril en el móvil del presidente murciano mientras asistía a una sesión de la Asamblea Regional, él mismo y Teodoro García Egea interpusieron una denuncia contra este periódico. Ambos le atribuyen revelación de secretos, delito castigado con penas de cárcel. La denuncia se sustenta en que los mensajes se inscriben en una conversación privada. Y en que, según el PP, las imágenes a las que tuvo acceso este medio se habían obtenido de forma ilegal. La denuncia no cuestiona en ningún momento la veracidad de lo publicado. Pese a ello, el partido ha repetido en diversos escenarios que la información es "falsa". Ni la formación conservadora ni ninguno de sus dirigentes ha explicado qué parte consideran falsa.

La denuncia formulada por la mano derecha de Pablo Casado y por su correligionario Fernando López Miras revela una posición opuesta a la defendida por el PP en febrero de 2018. Entonces, una cámara de Telecinco captó en el móvil del exconseller catalán Toni Comín los mensajes que le había enviado el expresidente Carles Puigdemont. En medio de las protestas del círculo de Puigdemont por lo que consideraron una invasión del ámbito privado, el PP se convirtió en uno de los grandes difusores de aquellos mensajes. Pablo Casado llegó a subrayar en su cuenta de Twitter que el mensaje donde el político fugado a Bélgica se quejaba de que los suyos les habían sacrificado logró sacar a la luz lo que permanecía ignoto. "Esta –escribió el ahora líder del PP– es la realidad que ocultaban los independentistas, no las fake news que me intentan endosar con juego sucio". 

Este lunes Unidas Podemos presentó en los juzgados de Murcia una denuncia por cohecho contra Fernando López Miras. En su denuncia, la coalición de izquierdas sostiene que el presidente murciano podría haber mediado "para adelantar una cirugía, saltándose las listas de espera" fijadas en cada hospital y que se basan en "criterios objetivos de urgencia, necesidad y conveniencia". "Si como parece –añade– se ha saltado la lista de espera en beneficio del familiar de una persona poderosa e influyente, es casi seguro que tal hecho ha preterido y perjudicado a otros pacientes 'comunes' de la Región de Murcia". 

 

Un hospital murciano operó al familiar de García Egea antes que a pacientes con la misma prioridad y que ya estaban en lista de espera

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