Entrevista con el exdecano del Colegio de Arquitectos de Murcia

Francisco Camino: "No he vuelto a trabajar en Murcia tras denunciar las irregularidades del auditorio"

El exdecano del Colegio de Arquitectos de Murcia Francisco Camino.

Francisco Camino (Oviedo, diciembre de 1959) fue decano del Colegio Oficial de Arquitectos de la Región de Murcia entre 2006 y 2010, y antes había sido cinco años vicedecano de ese organismo profesional. Fue el Colegio presidido por Camino el que tras advertir al entonces alcalde de Puerto Lumbreras y ahora presidente de la Región de Murcia, Pedro Antonio Sánchez, de las irregularidades presuntamente cometidas en la construcción del auditorio, la institución que inició acciones legales en la jurisdicción de lo contencioso-administrativa. La demanda fue archivada sin que su sucesor al frente del Colegio de Arquitectos recurriese la decisión. Arquitecto asturiano afincado en Murcia desde hace varias décadas, en esta entrevista con infoLibre considera evidente que el concurso del auditorio estaba "amañado" y que la obra "no está acabada".

Pregunta. Usted fue testigo en el caso Auditorio, por el que está imputado el presidente murciano, Pedro Antonio Sánchez. ¿Por qué el Colegio que presidía denunció el concurso para construir el auditorio? caso Auditorio

Respuesta. Es un caso que ahora ha cogido una relevancia en diferido, pero pasaba de forma frecuente. Tras los pelotazos y la especulación con los terrenos, se produjo una especulación con las infraestructuras culturales. Una comunidad relativamente pequeña, como es la Región de Murcia, creo que tiene alrededor de ocho auditorios. Con el auditorio de la capital hay más que suficiente. Y todos seguían el mismo patrón. Era el negocio en sí mismo, no era el bien que se creaba para fomentar la cultura entre la gente. Había un negocio en todo esto. Y el caso concreto de Puerto Lumbreras, al igual que en todos los demás, se adjudicaba a dedo a los mismos arquitectos, y nosotros reclamábamos que si se hacían las obras que se hicieran cumpliendo la ley, con un concurso público.

P. ¿Pero estas decisiones del Colegio las tomaba usted en solitario?

R. Había un clamor entre los colegiados. Muchas veces se ha podido proyectar una imagen mía como del llanero solitario, pero realmente era un clamor, porque los colegiados se quejaban de que toda la cuestión urbanística la hacían únicamente tres despachos de un colectivo de mil. Y en relación a los edificios, también los hacían un par de despachos. En el caso concreto del Ayuntamiento de Puerto Lumbreras nosotros dijimos al Consistorio que el concurso era obligatorio. El arquitecto Martín Lejárraga ya había recibido el encargo de varios auditorios y otras infraestructuras culturales en la Región de Murcia. Entonces en el Colegio había una queja, aunque es verdad que mucha gente se va a quejar y luego esconde la mano. Nosotros pensábamos que era nuestra obligación denunciar. Hacer cumplir la legislación y velar por la libre competencia en igualdad de condiciones. 

 

Francisco Camino en una imagen tomada en Madrid.

P. Ustedes vieron que Pedro Antonio Sánchez se hacía fotos durante una reunión con el arquitecto y con el entonces presidente murciano, Ramón Luis Valcárcel, en la que anunció la construcción del auditorio antes de que se celebrara el concurso...

R. Las denuncias vinieron por ahí, porque sin haber hecho un concurso lo estaban anunciando. Y entonces el Colegio le dijo a Pedro Antonio Sánchez fehacientemente, de palabra y por carta, e incluso con acuse de recibo, que tenía que hacer un concurso. En un primer momento se negaron, pero al final hicieron un concurso amañado, por eso cuando hablan de un error administrativo... Fue un concurso amañado en toda regla. Lo sacaron el día de los Inocentes (28 de diciembre) y dieron siete días para diseñar el auditorio. Y pese a todo, como había muchas ganas de hacer obras, pues se presentó mucha gente. E incluso me hicieron una llamada de un despacho de fuera de Murcia, diciendo que cuando llevaban varios días sin dormir trabajando para acabar el proyecto se dieron cuenta de que en la página web del Ayuntamiento ya se decía lo que iban a hacer... 

P. ¿Y qué hicieron desde el Colegio de Arquitectos?

R. Evidentemente lo recurrimos, pero el concurso se falló, en todos los sentidos de la palabra, y a los trece días de convocarse se dio a quien se pensaba que se le iba a dar. El mismo día se entregó y se recepcionó, y a los 15 días certificaron que el 50% de la obra estaba ya hecha. 

"Corrían conejos por dentro del edificio"

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P. Uno de las abogados de las acusaciones denuncia que el perito de Pedro Antonio Sánchez en el caso, Antonio García Herrero, el decano que le sucedió a usted al frente del organismo profesional, no recurrió el archivo de la denuncia que usted presentó.

R. Nosotros recurrimos el concurso y después acabamos nuestra etapa en el Colegio. Y entró una nueva Junta mucho más vinculada a todo el establishment de Murcia. Y, de hecho, la persona que me sustituyó a mí cesó al abogado que teníamos y que había llevado el recurso. Y puso de abogado del Colegio al ahora letrado del presidente murciano en el procedimiento. Es decir, se convierte en el abogado del denunciante y del denunciado al mismo tiempo. Era abogado del Colegio de Arquitectos que presentó el recurso y cuando se archivó era el abogado del denunciado, aunque él no lo haya firmado. Y el denunciante del recurso, es decir el decano que me sustituyó, ha acabado de perito de parte de Pedro Antonio Sánchez en el caso Auditorio en contra de lo que él mismo había denunciado. Según he podido leer, en su trabajo dice que el concurso está perfectamente adjudicado e incluso que la obra estaba acabada. Si no fuera porque se ve...  Cuando yo comparecí en la comisión parlamentaria, estuvimos en el auditorio, y corrían conejos por dentro del edificio. ¿Eso es una obra acabada? Y todas estas frases que se están diciendo ahora sobre que todo el dinero está en la obra... Pero entonces eso es una gran contradicción: si todo el dinero está allí, entonces la obra estaría acabada, ¿o es que se proyectó una obra incompleta? Los proyectos son completos, yo no proyecto una casa a medias. Y además te dicen que es correcto un concurso que está más que demostrado que estaba amañado...

P. Usted declaró como testigo en la instrucción de la jueza de Lorca. ¿Considera lógico que se hiciera un modificado al final de la obra?

R. Una obra se puede recibir como inacabada. Pero en este caso, el auditorio de Puerto Lumbreras se recibió su titularidad como acabada. Y los modificados normalmente son para hacer más obra y con más dinero porque hay una carencia en el proyecto o un cambio de necesidades. Pero otra cosa singular de este auditorio es que se hace un modificado con más dinero para hacer menos obra. Y los modificados son siempre para hacer más obra, pero no menos. Esto es como si hago una casa completa y cuando está a punto de acabarse hago un modificado para hacerla sin tejado y además te cuesta más dinero. Haces una casa por 60.000 euros y haces un modificado para que te cueste 100.000 euros y sin tejado. Lo que estoy leyendo en los periódicos sobre los informes de los peritos de las defensas es algo parecido a eso. 

P. El perito contratado por el arquitecto imputado ha asegurado que el sobrecoste tiene su origen en los problemas técnicos y en los suelos...

R. Yo no lo pongo en duda, pero entonces la obra estaría acabada, aunque hubiera costado más. Pero el modificado lo que hace es costar más dinero para hacer menos obra, aunque en una parte de la misma haya habido alguna dificultad. Pero es la primera vez que un modificado es para gastar más dinero haciendo menos obra. La realidad es que el concurso estaba amañado y que la obra no está acabada.

"Intentaron provocar mi muerte civil"

P. Imagino que su oposición a esta y otras obras le ha generado tensiones que le habrán afectado en su trabajo.

R. Yo realmente no he vuelto a trabajar en la Región de Murcia, sigo teniendo ahí mi despacho madre, pero ahora estoy más tiempo en Madrid. No, no he vuelto a trabajar en Murcia, pero no solamente porque no me lo encarguen ellos, sino porque particulares que me lo pudieran encargar les daba miedo que conmigo no se pudiera conseguir. Profesionalmente, yo era consciente de que corría ese riesgo y entonces las presiones fueron muy grandes, de todo tipo. Intentaron casi como provocarme una muerte civil e iniciaron una campaña de acoso y derribo, y primero fueron las presiones que teníamos dentro del Colegio y pese a todo seguimos ganando elecciones, hasta que hubo una que ya no. Y a partir de ahí siguieron, no se conformaron con una campaña de desprestigio tremendo y utilizaron todos los medios habidos y por haber para intentar eliminarme civilmente, no digo físicamente, aunque en alguna ocasión he tenido alguna sospecha de que me estaban siguiendo y alguna amenaza más real que te hacían...

P. El anterior fiscal jefe de Murcia, Manuel López Bernal, también denunció las amenazas que ha sufrido el fiscal de Anticorrupción Juan Pablo Lozano, al que entraron en su casa en dos ocasiones... ¿Sufrió usted alguna acción de este tipo?

R. Entraron dos veces en mi estudio y no robaron nada. He recibido amenazas de todo tipo e incluso también he recibido, cuando yo ya no era decano, varias denuncias que tuve que ir financiando con mis propios medios. Aunque al final los gané absolutamente todos e incluso condenaron en costas a los querellantes, pero el daño ya estaba hecho. Cuando llevaba dos años fuera del Colegio fui objeto de cinco o seis denuncias diferentes y los abogados de ellos eran todos los mismos, ahora están defendiendo a los imputados en el caso Auditorio. Pero no sólo eso, si empezaba a trabajar con una empresa nueva, fuera de Murcia, iban contra esa empresa, y yo he tenido que acudir a juzgados en Murcia, Madrid y Valencia. Pero tengo la satisfacción de haber ganado el 100% de estos juicios. Y también filtraban cosas a la prensa murciana. Incluso llegaron a filtrar que me habían inhabilitado como arquitecto, algo que era totalmente falso. Por la calle me preguntaban si era verdad o no, ¡y no lo era! Sufrí un acoso durante muchos años y en los momentos más graves de la crisis, con problemas económicos serios, yo no podía trabajar en Murcia. ¡Y además tenía que financiar mi defensa! Llegué a decirme a mí mismo: ahora soy yo el que está sentado aquí, en el banquillo. Afortunadamente pude superar todo aquello.

P. Usted fue decano en la época del boom, en la que sólo Valencia y Murcia planeaban más de 400.000 viviendas sin tener el suministro de agua garantizado.boom

R. Vivimos en primer plano toda la explosión, y al final todo lo que denunciamos es lo que ha pasado. Era insostenible medioambiental y económicamente. Nosotros teníamos unos estudios hechos en los que se casaban los datos del Colegio de Arquitectos con los del Registro de la Propiedad y los de las compañías eléctricas, y veías que todas las viviendas que se visaban en el Colegio se vendían, pero solamente se ocupaban un 30% de ellas. Teníamos unos números que nos decían que el 60% de las viviendas que se hacían se quedaban vacías. Hubo un año, en 2005 o 2006 no recuerdo bien, que en Murcia se visaron unas 60.000 viviendas. Pues de ellas 40.000 se quedaban vacías. Se proyectaba para que Murcia fuera más grande que Barcelona. Y después había casos como el municipio de Aledo, en el que había menos de mil habitantes, donde se hizo un plan para casi 100.000 personas... 

P. Todo sin una previsión de infraestructuras....

R. En aquellos años se pensaba que todo se iba a financiar con las posibles plusvalías de lo que se iba a edificar. Y todos los problemas que hay ahora con el soterramiento de las vías a su paso por Murcia tienen su origen en que se iba a financiar con la plusvalía de los que iban a ceder los terrenos. También una obra del Ministerio de Defensa en Cartagena se iba a sufragar con la plusvalía. Todo se hacía con las plusvalías, lo que pasa es que las plusvalías realmente no han existido, excepto las plusvalías inmediatas, que alguien se las llevó, pero después se volvió a quedar lo mismo que había.

P. Y esa forma de actuar está también en la caída de las cajas, como por ejemplo Caixa Catalunya (13.000 millones de rescate), que tuvo un agujero de más de 100 millones de euros en Murcia, pero también el Banco de Valencia (17.000 millones de rescate) y la Caja de Ahorros del Mediterráneo (24.400 millones de rescate).

R. Es toda una cadena que es casi de libro: el agricultor o el propietario tenía unos terrenos que en origen no tenían un gran valor, y nosotros siempre hemos dicho que los terrenos tienen el valor que tienen con independencia de quién sea el dueño. Pero la realidad es que cuando cambiaba de dueño era cuando se recalificaba, se producía una cadena de pelotazos con financiación bancaria en la que el último se llevaba el dinero que habían puesto los bancos. Y eso lo hemos pagado entre todos y lo seguimos pagando.

P. ¿Cómo se vivió ese desarrollismo dentro del Colegio de Arquitectos de Murcia?

R. Nosotros no estábamos en contra por el mero hecho de estar en contra, sino que proponíamos un urbanismo más humano, y eso también permitía que se crearan puestos de trabajo y en general riqueza. Pensábamos que había que hacerlo de una manera totalmente distinta. Y es verdad que había un sector de colegiados que no entendía cómo nos podíamos oponer con la cantidad de dinero que se estaba generando para nuestro colectivo, a lo que siempre respondíamos que ese dinero se estaba generando para unos pocos, dos o tres, porque la mayoría de los arquitectos lo que habíamos hecho hasta entonces era dedicarnos a nuestros clientes públicos y privados. Durante el boom, no fueron los años que más trabajo tuve, todo lo contrario, ese trabajo lo hacían dos o tres despachos vinculados a todas las tramas que ha habido, en las que en algunas ocasiones estaban vinculados a los arquitectos municipales. En Murcia había un arquitecto que había facturado él sólo más que el resto de arquitectos de su municipio juntos. Nosotros no nos beneficiamos del boom en ningún caso y sin embargo salimos muy perjudicados tras el estallido.

P. Al final los jueces y fiscales han destapado tramas en el Mar Menor, en Cartagena y en Murcia, entre otras zonas de la Región de Murcia.

R. Cuando en el Colegio empezamos a poner de manifiesto la catástrofe a la que nos llevaba aquello, no con el ánimo de denunciar nada sino para que las ciudades fuera mejores, ni los fiscales ni los jueces estaban preparados para luchar contra este tipo de corrupción. Y les iniciamos en los conocimientos y en los conceptos urbanísticos. En Murcia se hizo famoso un concepto, el del teletransporte de la edificabilidad, que permitía que cualquier terreno generara edificabilidad.  Y si no la generaba en el sitio se llevaba a otra zona. Y nosotros ya decíamos que en cualquier momento declararían el mar edificable. Un caso de ciencia ficción fueron los montes que generaban edificabilidad en otro sitio, y varias veces. Eran como los huertos que dan varias cosechas, y aquí había varias cosechas de edificabilidad. Es decir, una empresa privada compraba un terreno, por ejemplo un monte, cuya hipotética edificabilidad se trasladaba a otro plan parcial a varios kilómetros de distancia.

P. Una de las grandes decisiones del Colegio de Arquitectos fue denunciar el Plan General del Ordenación Urbana de Murcia.

R. Al principio el plan iba bien, pero después tomó una deriva porque se secuestró la participación. Y nosotros recurrimos las sucesivas modificaciones que se hicieron, que sextuplicaban las edificabilidades en zonas en las que no cabían tantos edificios. Y había muchísimas irregularidades, pero sobre todo lo que había eran barbaridades urbanísticas. Y el principal daño colateral de todo esto ha sido que se elevó tanto la edificabilidad que muchos se han quedado arruinados después, ya que ahora tienen que sufragar impuestos por las edificabilidades enormes que son totalmente irreales y que nunca las van a tener. Y ahora se está dando un proceso que es contrario, que es que muchos propietarios de terrenos lo que quieren es que le quiten la edificabilidad. Era como el negocio de las punto com, un negocio virtual, porque nunca se llegaba a construir. Al final el Tribunal Supremo tumbó el plan, pero ahí se anunció un crimen que en muchos casos no se había llegado a materializar. Como por ejemplo pasó con Marina de Cope, una zona en la que el Gobierno regional de Murcia intentó construir de la nada una ciudad de vacaciones. Se especuló con el metro construible, pero no se llegó a edificar. En Murcia el destrozo no se ha materializado tanto. Allí se hizo el negocio y se dejó la ruina.

"En Murcia había total impunidad"

P. El Colegio también criticó el urbanismo el que se estaba diseñando en la costa, especialmente con la urbanización Novo Carthago, que fue presentada por el propio expresidente murciano Ramón Luis Valcárcel antes incluso de que se aprobara el planeamiento.

R. Ahí afectaba al ecosistema del Mar Menor y se utilizaba algo que podía ser un referente del patrimonio de la zona, como era San Ginés de la Jara, que se utilizó como disculpa. Ahí hubo una especie de expropiación forzosa a los dueños y con la ayuda de la Caja de Ahorros del Mediterráneo (CAM), en concreto con la inmobiliaria Hansa Urbana. Ese fue uno de los ejemplos en los que a los propietarios antiguos se les expropió. Pero no era por el bien público sino para hacer negocio. Lo que realmente se produjo fue un saqueo a los propietarios originales. Y en Novo Carthago se presentó sin ningún tipo de estudio de impacto ambiental, y con una densidad de población tremenda que no era necesaria. Yo creo que a la larga todo esto perjudicaba a una fuente de ingresos como el turismo, porque si las Cataratas del Niágara las llenas de adosados, pues ya dejan de tener atractivo. Y la total impunidad que había en Murcia les permitía fotografiarse y alardear, como ha pasado en el caso del auditorio del presidente murciano. Hay sitios que se han hecho 37 concursos de arquitectura, pero lo hacen para maquillar lo que están haciendo. 

Y en el caso de Novo Carthago me acuerdo perfectamente de las maquetas que presentaron. Esto funcionaba así: había un terreno y se presionaba a los propietarios originales para poder confiscárselo, y después se producían una serie de compraventas en función de unas posibles subidas de precio. Y el caso más conocido es el de la Nueva Condomina de Murcia, en la que hubo siete recalificaciones. En un terreno en el que ya no se podía construir más se recalifica para que sea un campo de fútbol, cuando ya había otro terreno, y mucho mejor, para hacer el estadio. Se hicieron todos los negocios y lo que ha quedado es un solo edificio perdido en el medio del más allá... 

P. Y también el Colegio está en el origen del caso Umbra sobre el urbanismo murciano, en el que han acabado imputados el exalcalde de Murcia Miguel Ángel Cámara y el exconcejal de Urbanismo Fernando Berberena.caso Umbra

R. Nosotros íbamos de buena fe a hablar con ellos y cuando hemos visto las fotos de estos políticos en los yates de los constructores he recordado que al acabar las reuniones se comportaban casi como nuestros amigos. Y ahora sabemos que después se iban a los yates de los constructores. ¡Vaya traición! Había una auténtica trama entre empresas de la zona de Alicante y Murcia con sus respectivas entidades financieras...

P. Y las personas a las que alertábais de los desmanes urbanísticos han acabado imputados. 

R. Tratábamos de colaborar para hacer una ciudad de calidad y un urbanismo más humano, pero lo que pasaba era que cuando salíamos de allí, en cierto modo nos andaban poniendo los cuernos. Les decíamos las cosas y ellos mismos se echaban las manos a la cabeza ante nosotros, pero a juzgar por las fotos publicadas después, parece ser que tras nuestras reuniones se reunían con los especuladores y les alertaban de nuestras críticas. Al final todos ellos han acabado ante la justicia.

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