El colapso de Afaganistán

El Gobierno asume que el plazo para rescatar a colaboradores afganos y sus familias puede agotarse en cuestión de horas

Algunos de los pasajeros tras desembarcar del avión procedente de Dubai con 290 evacuados de Afganistán, este martes en la base aérea de Torrejón de Ardoz.

La familia de Karwan abandonó su casa a principios de semana y puso rumbo al aeropuerto de Kabul tras las amenazas de muerte de los talibanes. El hombre que trabajó para las fuerzas armadas españolas durante seis años recibió una llamada del Gobierno español tras su petición de auxilio publicada por infoLibre. Desde el ministerio de Defensa le dieron indicaciones para intentar sacar a su familia del país: llegar al aeropuerto como sea y gritar “España”.

“Han hecho lo que nos dijeron pero no han podido pasar”, cuenta Karwan. “En el segundo control de acceso al aeropuerto los talibanes empezaron a disparar a la gente. Salieron huyendo y se han escondido en un edificio de Kabul. Es imposible llegar vivo al aeropuerto. Necesitan que alguien los escolte”. Fuentes del Gobierno conocedoras del operativo y consultadas por infoLibre confirman que la situación en la capital afgana es “límite” y que puede ser ya cuestión de horas que todo se derrumbe y resulte imposible sacar a más gente. La ministra de Defensa, Margarita Robles, ha insistido este martes en que España “seguirá hasta el final” intentando salvar la vida de los que huyen aunque también ha lamentado públicamente que “hay gente que se va a quedar atrás”.

La propia ministra de Defensa ha expresado en las últimas horas su deseo de poder llevar a cabo una operación coordinada por todas las tropas internacionales para rescatar a ciudadanos afganos fuera del perímetro del aeropuerto. Fuentes del operativo explican que, a día de hoy, eso resulta imposible: “los talibanes lo controlan absolutamente todo y están matando a algunos afganos que intentan acceder al aeropuerto. Quien no pase pronto puede que ya no pase”, advierten. Según el Jefe del Estado Mayor de la Defensa, Teodoro López Calderón, el Ejército español solo ha podido salir a las cercanías del aeropuerto para recoger a colaboradores afganos que trabajaron para España, una misión que ya entraña en enorme riesgo debido a la violencia que ya imponen los talibanes en los alrededores del aeródromo.

Cuenta atrás

Después del aviso a las tropas internacionales lanzado el lunes por el portavoz talibán, Suhail Shahin, sobre las “consecuencias” de no salir del país antes del 31 de agosto, este martes otro de los portavoces, Zabihullah Mujahid, ha avisado de que ya no se permitirá a nadie más acceder al aeropuerto de Kabul y le ha pedido a los afganos que regresen a sus casas. “Si mi familia vuelve a casa los matarán porque saben que yo trabajé para las tropas españolas. Pero también están matando a quienes se acercan al aeropuerto. Ya no sé qué hacer”, cuenta Karwan a infoLibre.

Este martes, los líderes del G7 han mantenido una reunión telemática para analizar la situación de Afganistán ante la inminente salida de las tropas internacionales. Ese encuentro ha concluido con la exigencia de que los talibanes respeten “un paso seguro” para todos aquellos afganos que deseen salir del país más allá del 31 de agosto, fecha en principio pactada entre Estados Unidos y los talibanes. El primer ministro británico, Boris Jhonson, ha asegurado que las potencias occidentales cuentan con las suficientes herramientas “económicas, diplomáticas y políticas” como para mantener el pulso de esa exigencia a los talibanes.

Por su parte, la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, ha afirmado que “no está sobre la mesa” el reconocimiento del régimen talibán y que ni los países del G7 ni la Unión Europea mantienen con ellos negociaciones políticas.

Estados Unidos se marchará

En realidad, tanto los planes de España como del resto de potencias occidentales en Afganistán pasan por la decisión que tome Estados Unidos, que ya parece estar clara. En las últimas horas, el periódico The Washington Post publicaba que el director de la CIA mantuvo el lunes en Kabul un encuentro con el líder talibán. Tras hacerse pública esa reunión, el presidente norteamericano, Joe Biden, ha confirmado que la decisión final es retirarse el 31 de agosto, cumpliendo en su día con lo pactado entre Estados Unidos y los talibanes y tras las amenazas de los últimos días. Los países de la Unión Europea y otros aliados occidentales habían exigido a Biden prolongar la presencia en Afganistán para poder culminar las labores de rescate. 

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