Las medidas contra la crisis

El Gobierno suma 161 victorias en el Congreso pese al ‘no’ de Feijóo al ahorro energético y los reproches de sus socios

Alberto Núñez Feijóo, de vacaciones en Pontevedra mientras el Congreso debate las medidas de ahorro energético aprobadas por el Gobierno.

El Gobierno probó una vez más en el Congreso su capacidad de alcanzar acuerdos con otras fuerzas políticas sacando adelante todos los decretos y leyes que se sometían a votación en el pleno extraordinario celebrado este jueves, entre ellos el de medidas de ahorro energético contra el que el PP de Alberto Núñez Feijóo y sus presidentes autonómicos, con especial protagonismo de la madrileña Isabel Díaz Ayuso, lleva semanas movilizándose.

La iniciativa salió adelante con el apoyo de una amplísima mayoría de 187 diputados (PSOE, Unidas Podemos, ERC, PNV, EH Bildu, PDeCAT, Más País, Compromís, PRC, Teruel Existe y la exdiputada de UP que se pasó al grupo mixto), once por encima de la mayoría absoluta de la Cámara. En contra, 161 ‘noes’, los de PP, Vox, Ciudadanos, Junts, Coalición Canaria, CUP, los dos tránsfugas de UPN y Foro Asturias. El único diputado del BNG se abstuvo.

No fue una excepción. Los reales decretos del Gobierno de modificación de las cotizaciones de los trabajadores autónomos y de medidas urgentes contra los incendios forestales cosecharon mayorías aun más relevantes: 260 votos a favor la primera y 265 la segunda (el PP sí votó a favor de ambas iniciativas). 

La aprobación de la ley de libertad sexual, conocida como ley del sí es sí, también con un amplísimo respaldo (205 votos a favor, 141 en contra, los del PP y Vox, y tres abstenciones), completó un reinicio del curso parlamentario muy cómodo para el Gobierno.

Con las iniciativas aprobadas este jueves, la coalición presidida por Pedro Sánchez, que no tiene mayoría absoluta en el Congreso y está obligada a pactar todas sus propuestas, suma desde el inicio de la legislatura 161 iniciativas aprobadas en la Cámara Baja y una única derrota: la convalidación del real decreto para que los ayuntamientos pudiesen usar el superávit acumulado que la mayoría de diputados rechazó en septiembre de 2020.

El resultado de la votación del real decreto de medidas de ahorro energético valida las ayudas extraordinarias concedidas por el Gobierno a los estudiantes con becas, la expedición de bonos gratuitos de transporte ferroviario o la concesión de ayudas al sector del transporte, así como la limitación del uso del aire acondicionado, de la calefacción y de la iluminación de los escaparates para contribuir a la reducción de consumo que Europa busca con el fin de prevenir problemas de escasez cuando empiece el invierno, especialmente si la Rusia de Vladímir Putin decide cortar completamente el suministro de gas a los países de la Unión Europea.

Feijóo pide voluntariedad

Al PP estas medidas le siguen pareciendo frívolas y así lo confirmó su líder desde Pontevedra, donde sigue de vacaciones. Allí defendió que sólo las administraciones ahorren energía y que el sector privado lo haga únicamente de forma voluntaria. 

Feijóo insiste en pedir al Gobierno que se siente a negociar con el PP, pero no medidas de ahorro energético sino de política energética. En ese ámbito recuperó la idea tercamente defendida por su antecesor, Pablo Casado, de dejar de cobrar derechos de emisión de CO₂ a las empresas. 

Como hace siempre que se desmarca del Gobierno, acusó a Pedro Sánchez de preferir llegar a acuerdos con Bildu y con Esquerra. Y como achacó el voto negativo de su partido a las medidas de ahorro energético a que Transición Ecológica no ha negociado con ellos, se vio obligado a justificar por qué el PP sí ha apoyado el real decreto de medidas urgentes contra los incendios a pesar de que tampoco hubo negociación: “Porque en materia de incendios toda unidad es poco”, alegó dando a entender que no es ese el caso de los problemas energéticos que sufren España y Europa. “Seguimos siendo el partido de votar que sí a los intereses de España y no a los intereses de Sánchez”.

Para atraer el apoyo de la mayoría del Congreso, el Gobierno ha llegado a diferentes acuerdos con los grupos parlamentarios, incluido un compromiso para no demorar su incorporación al decreto más allá de cuatro semanas. 

El PNV ha celebrado que el Gobierno escuche a la oposición y a las comunidades autónomas para el próximo Plan de Contingencia, con nuevas medidas de ahorro, que debe enviarse a Bruselas. EH-Bildu ha propuesto revisar al alza, reformular y acelerar los objetivos contenidos en la Ley de Cambio Climático, con las correspondientes inversiones, y empezar a planificar con las comunidades estrategias a medio y largo plazo para transformar modelos de producción y consumo más eficientes y con mayor peso de las energías renovables.

Por su parte, el PDeCAT ha asegurado tener el compromiso del Ejecutivo para aprobar una línea de ayudas por 100 millones de euros a las comunidades autónomas para que, si así lo desean, puedan financiar actuaciones en los locales comerciales a las que obliga el decreto ley, como la instalación de accesos automatizados. Es una medida reivindicada también por ERC, que reclama al Gobierno financiación adicional a las comunidades para sufragar estas actuaciones, así como las actuaciones de inspección correspondientes, pero también una moratoria hasta el 30 de noviembre en las obligaciones que deben hacer frente pymes y autónomos.

Críticas de los socios

Con todo, y a pesar de estos acuerdos, los socios habituales del Gobierno no escatimaron sus críticas a la forma en que se ha tramitado el real decreto y a su contenido. Varios de ellos han afeado al Ejecutivo el carácter de las medidas, reclamando ERC y Bildu medidas estructurales, y no temporales, pero sobre todo más ambiciosas. “Parecen más medidas efectistas que efectivas, el decreto se queda corto”, dijo Joan Capdevila (ERC). Íñigo Errejón, de Más País, pidió “un plan de largo alcance, trabajado y acordado con grupos” y “no ir saltando de decreto en decreto”.

Unidas Podemos también llamó a ir más lejos en el próximo Plan de Contingencia. Su diputado Juantxo López de Uralde pidió mayores esfuerzos y un reparto “justo” de los mismos, con un objetivo global de reducción y una distribución más exigente en el transporte y la industria.

La posición del PP dio pie a duras acusaciones por parte del PSOE y del Gobierno. El diputado socialista César Ramos aseguró que cuando su partido intentó ponerse en contacto con el PP durante la última semana para negociar cambios, como con otras fuerzas políticas, “no había nadie al otro lado”. El ministro de la Presidencia, Félix Bolaños, confirmó en TVE que el Gobierno se reunió dos veces con los grupos parlamentarios, entre ellos el PP, el pasado mes de julio para negociar las medidas de ahorro energético y que hasta la fecha han recibido de ellos “cero propuestas”.

La ministra de Transportes, Movilidad y Agenda Urbana, Raquel Sánchez, les acusó de ser “la derecha más rancia de Europa” y de practicar un “conservadurismo retrógrado y negacionista” que contrasta con las medidas que están aprobando otras formaciones conservadoras europeas.

Según la ministra, las medidas aprobadas el 1 de agosto son ya un éxito porque han logrado una reducción del consumo del 9,5% en la última semana y del 8,5% con respecto al año pasado, por encima de los compromisos voluntarios adquiridos con la Unión Europea (del 15%, pero del 7% para España).

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