Una operación conjunta de las autoridades portuguesas, a saber, la Polícia Judiciária, la Armada y la Fuerza Aérea, todo ello con apoyo del MAOC-N, el Centro de Análisis y Operaciones Marítimas de Narcotráfico con sede en Lisboa, sirvió para interceptar una embarcación semisumergible que llevaba al menos 8.000 kilos de cocaína en sus bodegas, el mayor alijo jamás incautado por este medio de transporte en ningún lugar del mundo, superando los 6.600 intervenidos el año pasado en otro aparato. El lugar del apresamiento, el Océano Atlántico, en el entorno de las islas Azores, a unas 230 millas del archipiélago.
La histórica operación no solo sirvió para intervenir el mayor cargamento de cocaína en semisumergible, en este caso en dirección a la Península Ibérica, sino también para detener a los cuatro tripulantes, todos ellos de origen sudamericano. Ese número, cuatro personas, ya indica que estamos ante un aparato de mayor tamaño que los conocidos hasta este momento, en los que navegaban tres personas.
En todo caso, será difícil precisar el tamaño exacto del aparato, por un motivo: está en el fondo del mar. Tras el abordaje, en el que los agentes lusos pusieron a salvo a los traficantes y recuperaron los fardos de droga del interior de la embarcación, el narcosubmarino se hundió, por lo que ya no se le podrán realizar pruebas periciales para su investigación.
En total, en la operación, llamada Adamastor, los agentes recuperaron 300 fardos de droga, por lo que el peso final incluso podría superar las ocho toneladas.
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En cuanto al destino de la droga, es muy claro: las costas españolas o portuguesas. La intención de los traficantes era contactar con esa batería de narcolanchas que se apostan, tal y como anunció en exclusiva Narcodiario meses atrás, en una zona determinada cercana a las Islas Canarias y, desde ese punto, transbordar la cocaína para su introducción en costas de Galicia, de Portugal o de Andalucía, donde se hallan las grandes 'guarderías' de droga de la Península.
La acción policial deja claro el cambio de tendencia de los grandes narcos, apostando por esta clase de cargamentos por delante de los contenedores ante el mayor control en los puertos, tal y como se vio hace escasas fechas con el alijo del United S, un mercante con jefes turcos en alianza con el Cártel de Los Balcanes y con redes españolas que llevaba 9.994 kilos de cocaína bajo un cargamento de sal.
El destino de la sustancia y de los detenidos es Punta Delgada, en las Azores, donde serán presentados ante la autoridad judicial. La Administración para el Control de Drogas (DEA, por sus siglas en inglés) de Estados Unidos y la Agencia Nacional Contra el Crimen (NCA) de Reino Unido participaron en la investigación.
Una operación conjunta de las autoridades portuguesas, a saber, la Polícia Judiciária, la Armada y la Fuerza Aérea, todo ello con apoyo del MAOC-N, el Centro de Análisis y Operaciones Marítimas de Narcotráfico con sede en Lisboa, sirvió para interceptar una embarcación semisumergible que llevaba al menos 8.000 kilos de cocaína en sus bodegas, el mayor alijo jamás incautado por este medio de transporte en ningún lugar del mundo, superando los 6.600 intervenidos el año pasado en otro aparato. El lugar del apresamiento, el Océano Atlántico, en el entorno de las islas Azores, a unas 230 millas del archipiélago.