¿Por qué los grandes capos de la cocaína de Ecuador se refugian en España?
Hace escasas fechas, como si fuera el día de la marmota, una decisión de la Audiencia Nacional se ha convertido en noticia internacional. El narcotraficante ecuatoriano William Joffre Alcívar Bautista, más conocido como el Comandante Willy, fue liberado por la Audiencia Nacional. Esta decisión, amparada en la falta de garantías a la hora de preservar su vida en su país, se produce menos de dos meses después de la detención en Málaga, el pasado 16 de noviembre de 2025, de otro gran capo del crimen organizado ecuatoriano, Wilmer Geovanny Chavarría Barré, alias Pipo, líder de Los Lobos. Una fecha de celebración en el Gobierno ecuatoriano, que considera a esta mafia como narcoterrorista. Pero su alegría duró bien poco.
El ahora liberado es un capo de Los Tiguerones, una organización criminal que controla parte de las principales rutas de cocaína de Ecuador y que actualmente mantiene una estrategia del terror contra el Estado ecuatoriano. Y eso quiere decir que son unos de los responsables de traer toneladas de coca a Europa y España, pero este no es el principal problema de seguridad que generan. Matan a inocentes sin miramientos, y se les puede considerar narcoterroristas.
Antes de explicar el poder de Los Tiguerones en España y las razones para la liberación de este sujeto, por problemas procesales, veremos por qué ha causado indignación en su país de origen. Para ello hay que volver a 2024. La detención del Comandante Willy ocurrió en octubre de 2024 en la Segur de Calafell (Tarragona) por parte del Grupo de Acción Rápida (GAR) de la Guardia Civil y a petición de la justicia ecuatoriana.
A Willy lo buscaban por liderar desde España el asalto armado y en directo de TC Televisión, un evento criminal que dio la vuelta al mundo. El 9 de enero de 2024, un comando armado asaltó el plató principal del citado canal cuando emitía en directo en Guayaquil. Aquello fue la declaración de guerra completa de Los Tiguerones al Gobierno de Ecuador, pues raptaron a periodistas y realizaron varias declaraciones señalando que iban a la guerra contra el Ejecutivo de Daniel Noboa.
Aquel hito sucedió unos días más tarde de una fuga carcelaria escandalosa del capo de Los Choneros, José Adolfo Macías, conocido como Fito, otra mafia enemiga de Willy. Fito fue detenido hace escasos meses en su país. La respuesta de Los Tiguerones fue subir el nivel de violencia, porque había comenzado la presión policial y judicial contra ellos y se pretendía limitar su poder. El grupo criminal lideró decenas de atentados bombas en todo Ecuador, un aumento de asesinatos y otros tantos secuestros.
Quien ordenó el asalto a TC Televisión fue William Joffre Alcívar Bautista, y lo hizo desde España, donde estaba desde al menos 2020. Los miembros de Los Tiguerones le mostraron respeto en directo haciendo la señal de la W en honor a él, y no sólo lo prueba eso: había conversaciones de móviles directas entre él y los chicos armados que tuvieron en vilo a todo un país durante unas horas. Por ello, se convirtió en un objetivo prioritario para el Gobierno de Noboa. Otro punto crítico llegó el 17 de enero de 2024, cuando asesinaron al fiscal que investigaba el caso. La víctima fue César Suárez. Cuatro pistoleros lo mataron a quemarropa en Guayaquil. Fue otro golpe al Estado ecuatoriano, ya bastante maltrecho de por sí en estos últimos años.
En España, como en casa
Que el líder de Los Tiguerones estuviera en España se explica de una forma bastante fácil de entender. Aquí entró con un pasaporte falso de Colombia y desde la península ibérica podía controlar a toda su organización criminal y las rutas de cocaína que llegan a España desde Guayaquil, Manta o Puerto Bolívar. Primero, para sus intereses estrictamente personales tomaba distancia con sus rivales, tales como Los Lagartos, Los Choneros o Los Lobos, que pretenden asesinarlo, porque es la cabeza visible de su organización criminal. Y segundo, vivir en la semiclandestinidad en España le ofrece tranquilidad para diseñar estrategias de violencia y también económicas. Además, la gran colonia sudamericana existente en la península ibérica le hace sentirse como en casa.
Las mafias internacionales desde Ecuador han logrado que alrededor del 70% de la cocaína que llega a Europa provenga de sus puertos, y esta la principal razón de la violencia inusitada que sufre el país actualmente. Que el mayor alijo de cocaína que se ha descubierto en España viniera desde Guayaquil no es fruto de sencillas casualidades. Aparte de supuestos policías corruptos, como el exjefe de la UDEF en Madrid Óscar Sánchez –al que se le encontraron 20 millones de euros en efectivo–, se necesita de organizaciones criminales como la que dirige el Comandante Willy. Todo para que en el país de origen, en este caso Ecuador, se controle a la perfección la ruta de la droga hasta los puertos que exportan la mercancía. Y lo pueden hacer gracias a los lazos que han establecido entre las disidencias de las FARC y el cártel Jalisco Nueva Generación, lo que les ha garantizado la cocaína.
El crecimiento de Los Tiguerones en la mafia ecuatoriana se debió en un inicio a las habilidades en el interior de las cárceles del liderazgo del Comandante Willy. Desde ahí han llegado a tener miembros en Algeciras, Valencia o Barcelona para controlar su cocaína. Precisamente las luchas por hacerse con el control de las cárceles del país le ha servido para librarse, de momento, de volver a ser juzgado en su tierra natal.
Riesgo de ser asesinado
En junio, la Audiencia Nacional aprobó su extradición a falta de un trámite más: se le solicitaba a Ecuador en un auto que en un plazo de tres meses "presten garantía suficiente de haber adoptado las medidas y realizado las acciones concretas indicadas por la Comisión Interamericana de Derechos Humanos tendentes a garantizar de forma efectiva los derechos a la vida e integridad personal de los reclusos en sus centros penitenciarios".
Tuvieron acceso al escrito el diario Las Primicias de Ecuador, y ya dejaba entrever la Sala Tercera de la Audiencia Nacional que temía que el Comandante Willy fuera asesinado dentro de cualquier cárcel de Ecuador. Un riesgo que siempre va a estar ahí, porque precisamente Los Tiguerones han realizado matanzas dentro del sistema penitenciario ecuatoriano y tienen cuentas pendientes con muchos grupos criminales.
Pasaron los tres meses y, según la Audiencia Nacional, no recibieron ningún escrito de las autoridades ecuatorianas. Y han liberado a William Joffre Alcívar Bautista, algo que no ha sentado nada bien en el Gobierno de Ecuador y que ha provocado reacciones muy airadas de su Ministro del Interior, que está directamente amenazado por Los Tiguerones.
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El político es John Reimberg, que declaró a varios medios de su país que ellos hicieron su trabajo, y se leía entre líneas que señalaba a los jueces de la Audiencia Nacional por no hacer lo propio, según su criterio. Lo cierto es que en los distintos autos sobre este asunto, la Audiencia Nacional tenía claro ante qué tipo estaban. Incluso estando probado que accedió a España cometiendo un delito por utilizar documentación falsa, y por lo tanto está en situación irregular, se le ha liberado completamente.
Quizá eso es lo que mosquea al Gobierno ecuatoriano, porque se podría haber dado otra solución a la situación del Comandante Willy. Una es que habría posibilidad de tener una orden de expulsión de España por su situación irregular, y otra, como ocurre con algunos imanes radicales, expulsarlo por razones de seguridad nacional.
Lo cierto es que ahora mismo se desconoce el paradero de William Joffre Alcívar Bautista y la relación entre España y Ecuador puede verse empañada. No hay que olvidar que es clave para nuestro país que haya buen intercambio de información policial si se quiere seguir recibiendo datos para luchar contra el crimen organizado. Los 20 millones de euros en efectivo del exjefe de la UDEF en Madrid encontrados el año pasado dan buena cuenta de ello. La droga venía de Ecuador, el dinero se movía desde Europa.