IU federal expulsa a Pérez y Gordo por el 'caso Bankia'

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Gregorio Gordo y Ángel Pérez son finalmente expulsados de Izquierda Unida. Era lo que se esperaba después de sucesivas resoluciones en un culebrón que dura ya cinco meses. Los portavoces en la Asamblea y en el Ayuntamiento de Madrid pierden el carné de IU por sus responsabilidades en el caso Bankia, por haber cometido una falta "muy grave" al negarse a dimitir. 

La expulsión la acordó este viernes la Presidencia Federal de IU, su órgano intermedio de poder, compuesto por una setentena de cuadros, y lo hizo a la luz del informe emitido por las instructoras del expediente disciplinario, la andaluza Amanda Meyer y la riojana Henar Moreno. Fue respaldada por 31 votos a favor, cero en contra y dos abstenciones. 12 miembros decidieron no participar en la votación por no reconocer la legitimidad del federal para adoptar esa medida: fueron los tres responsables de Izquierda Unida-Comunidad de Madrid (IU-CM) presentes y los dirigentes Izquierda Abierta, el partido coliderado por Gaspar Llamazares y Montse Muñoz. 

La apertura del expediente se acordó en otra reunión de la Presidencia, el pasado 30 de enero. El coordinador del órgano propuso entonces el nombre de una instructora, Meyer, a la que luego se sumó Moreno. Ambas, tras una rápida tramitación que arrancó el 6 de febrero, propusieron la expulsión de Pérez –coordinador de IU-CM entre 1993 y 2000 y hombre fuerte de la federación hasta hoy– y Gordo (líder entre 2009 y 2012), por la comisión de una "falta muy grave", contemplada en el artículo 31. 4. q de los estatutos federales de IU. Ese precepto considera infracción muy grave "la actuación en contra de los acuerdos, decisiones o resoluciones expresamente adoptados por los órganos de la organización en el marco de sus competencias con consecuencias negativas para IU". La sanción máxima, la expulsión, es la prevista en el artículo 33. c: "La suspensión de los derechos como afiliado por un periodo desde un año a dos años o la expulsión de IU".

Cayo Lara no interviene

La decapitación de Pérez y Gordo ya estaba más que cantada desde el 30 de enero. Entonces se aprobó una resolución por la que se consideraba "inaceptable" la actuación de Gordo y Pérez, al no acatar las resoluciones federales anteriores, en las que se pidió su dimisión como portavoces en el Ayuntamiento y la Asamblea. Los dos no sólo no se marcharon, sino que fueron ratificados por sus compañeros de grupo el pasado 15 de enero, en un abierto desafío al equipo de Cayo Lara. La Presidencia juzgó que su atrincheramiento era un "grave incumplimiento" de las mociones federales, y acordó su "desautorización política". 

La expulsión es "inmediata", efectiva "desde ya", según aclaró a este diario Adolfo Barrena, el secretario de Organización. Es decir, que no tiene que pasar por ningún otro órgano y se les dará de baja de forma automática como militantes. Gordo y Pérez podrían no obstante agotar la vía interna y recurrir ante la Comisión Federal de Garantías. Ninguno, por cierto, compareció ante Moreno y Meyer. "Dijeron que no podían ir", explicó Barrena. 

El debate se ventiló con bastante rapidez. Menos de dos horas. Cayo Lara ni intervino. Lo hicieron Centella, para introducir la discusión, y las dos ponentes. Lidia Fernández y Carlos Paíno, afines a Pérez, expusieron la postura de Madrid, y plantearon sus objeciones de procedimiento y dudaron de la legitimidad del órgano para adoptar una medida tan severa. Por eso anticiparon que no votarían. También tomaron la palabra los dirigentes de IzAb, empezando por Llamazares. Alberto Garzón no acudió al cónclave. Su prioridad era preparar el debate del estado de la nación y su intervención, mañana sábado, en el Consejo Político, en el que se le ratificará como candidato a la Presidencia del Gobierno. 

Pocos en IU recuerdan precedentes como este. Una expulsión a dos dirigentes por la vía rápida. No está en la cultura de la federación. Se han producido escisiones, salidas, pero no tanto tarjetas rojas sacadas desde Olimpo, la sede federal. 

Escrito de Pérez

La duda vuelve a estar en si IU-CM acatará o no la resolución adoptada este viernes. Porque hasta ahora no ha cumplido ninguna de las anteriores. Es más, el propio Ángel Pérez ya ha advertido de que no la cumplirá, porque considera que la dirección federal no tiene legitimidad siquiera para abrirle expediente, dado que IU-CM es una formación con personalidad jurídica y CIF propios, por lo que tiene autonomía de actuación. En un escrito fechado este jueves, dirigido a Lara y Centella y al que tuvo acceso Europa Press, Pérez avisaba de que no acudiría como invitado a la reunión ante la "inadmisible" conducta de ambos, por el "mal uso" de los estatutos y por una "inobservancia total y absoluta de sus disposiciones sobre tramitación de expedientes", de modo que están "actuando por completo fuera de sus competencias". 

Pérez y Gordo, previsblemente, irán a los tribunales al considerar "ilegal" su expulsión, por tratarse de una vulneración de derechos fundamentales. El portavoz municipal ya adelantó su siguiente paso el miércoles en rueda de prensa en el Consistorio. Dijo entonces que los órganos federales "nunca pueden expedientar legalmente" a un militante de IU-CM. Sólo podría hacerlo, según su criterio, la Presidencia Regional. 

La expulsión, no obstante, ni siquiera implica que los dos dejen sus puestos de portavoces en la Asamblea y el Ayuntamiento. El aparato madrileño podría alegar su derecho a tener como cabezas de grupo a dos personas sin carné. 

Durante la reunión de la Presidencia, los representantes de la cúpula de IU-CM no votaron –Lidia Fernández, Carlos Paíno, Milagros Hernández, Mamen Domínguez–, como tampoco lo hizo José Antonio García Rubio (secretario federal de Economía y militante de Madrid). Se abstuvieron el responsable federal de Política Municipal, Manuel Fuentes, y el coordinador extremeño, Pedro Escobar, según confirmaron presentes en el cónclave. Fuentes y García Rubio son dirigentes muy próximos a Lara. Los afines a los expulsados advertían de que la votación en la Presidencia carecía de legalidad al no existir quórum suficiente, pues no participó en la votación el 50% de los integrantes del órgano (en torno a 75). IzAb, por su parte, se negó a votar por "defectos graves de procedimiento", ya que "no comparecieron los condenados" –Gordo y Pérez–, "deja impune" a la ejecutiva regional que revalidó el mandato del consejero y vicepresidente de Caja Madrid José Antonio Moral Santín; "abre la puerta a un proceso judicial contra IU" y "se parece más a un juicio de honor militar que a un juicio de ley", según explicaron fuentes del partido. 

La dirección federal defiende que se han cumplido todos los pasos preceptivos, y que tiene plenas competencias para actuar. Barrena recordó, en conversación con este periódico, que la decisión es plenamente legítima, puesto que el quórum se exige a la hora de constituir el órgano, y se dio. 

Alegría en el bando crítico de IU-CM

La noticia fue acogida con alegría, en cambio, por el sector crítico de IU-CM, Cambiar Madrid, nucleado en torno al todavía candidato a la Alcaldía de la capital, Mauricio Valiente, y el secretario general del Partido Comunista de Madrid (PCM), Álvaro Aguilera. Este grupo mantenía esta tarde un acto público a favor de la confluencia y la unidad popular en el Círculo de Bellas Artes. Durante la asamblea, se celebró la decisión de la Presidencia con un fuerte aplauso y gritos de "¡Sí se puede!", informa Europa Press.

Valiente, por su parte, aseguró que Gordo y Pérez son "ya" el pasado y ve lógica su expulsión por su responsabilidad política en la gestión de Caja Madrid cuando ambos eran coordinadores, por tratar de boicotear el proceso de convergencia y por "insultar impunemente" al candidato a la Moncloa, Alberto Garzón. "Hemos cumplido con una deuda con el conjunto de la sociedad y ahora vamos a ser escrupulosos con este proyecto ilusionante de unidad y de construcción de una alternativa y cambiar nuestra ciudad, nuestra región y nuestro país", sostuvo. En IU sólo sobran "los corruptos y los que han renunciado a la lucha hace muchos años", añadió.

El bloque de 31 votos a favor, no obstante, da cuenta del apoyo que tuvo la medida expeditiva contra los dos portavoces. Para los más críticos con la gestión que de este conflicto ha hecho Lara, llega "tarde", porque se sabía que la rocosa cúpula madrileña iba a resistirse a arrinconar a sus dos dirigentes. No en vano, este asunto lleva arrastrándose desde el estallido del caso de las tarjetas black. Los trabajos de una comisión de transparencia creada al efecto –y que nunca trascendieron– llevaron a la conclusión de que Gordo y Pérez habían tenido un comportamiento "no acorde con el código ético y la práctica política de IU". Ambos fueron los coordinadores que auparon a Moral Santín a la caja y que firmaron y prorrogaron el pacto de estabilidad en la entidad, apuntalando a Miguel Blesa en el poder. A Pérez además se le responsabiliza por la gestión de Fundeste, la fundación de IU-CM que él presidió durante años y que estuvo 20 años sin presentar sus cuentas

La cita del Consejo Político

Mañana sábado llegará otra prueba de fuego: el Consejo Político Federal (CPF), el máximo órgano de dirección, en el que se sientan unas 225 personas. En él se fijará la política de convergencia y, previsiblemente, se apostará por la confluencia bajo cualquier fórmula jurídica, incluida el partido instrumental, la opción pactada por Ganemos y Podemos. IU-CM se resiste y rechaza toda alianza que no pase por la coalición electoral. Queda por saber si, en caso de que se mantenga en sus trece, acabará expulsando a Valiente de la candidatura, como ya ha amenazado, lo que podría provocar una segunda ruptura dentro de la federación madrileña en un mes, tras la salida de Tania Sánchez, la que era su cabeza de lista para la Comunidad. Ello podría obligar a la dirección de Lara a posicionarse, a elegir entre apoyar al aparato madrileño –que controla la vieja guardia, representada por Gordo y Pérez– o a respaldar a Valiente.

Las salidas que algunos dirigentes barajan son múltiples: intervenir IU-CM, desfederarla... o bien que la propia IU-CM siga a su aire y se desvincule de los acuerdos federales. O también que todo siga como hasta ahora, teniendo en cuenta el rechazo abierto de Lara a meter mano en un territorio. 

Gregorio Gordo y Ángel Pérez son finalmente expulsados de Izquierda Unida. Era lo que se esperaba después de sucesivas resoluciones en un culebrón que dura ya cinco meses. Los portavoces en la Asamblea y en el Ayuntamiento de Madrid pierden el carné de IU por sus responsabilidades en el caso Bankia, por haber cometido una falta "muy grave" al negarse a dimitir. 

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