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Accidente de tren en Santiago

El juez admite que la seguridad no era la “mejor” pero dice que Adif no estaba obligada a poner frenado automático

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La culpa del accidente es “exclusiva” del maquinista y no existe ninguna responsabilidad por parte de Adif, la empresa estatal responsable de la línea de alta velocidad Ourense-Santiago en la que tuvo lugar el trágico accidente.

Así de claro lo tiene el juez instructor de la causa, Andrés Lago, que este miércoles dictó un auto en el que imputa únicamente al conductor del Alvia que descarriló cerca de Santiago el 24 de julio de 2013. Le atribuye “ochenta delitos de homicidio por imprudencia profesional” y 144 delitos de lesiones” por la misma causa. El  conductor del tren se expone a penas de uno a cuatro años por cada homicidio y de uno a tres por cada delito de lesiones.

Las conclusiones del instructor se basan en las declaraciones del maquinista, en el informe la Comisión de Investigación de Accidentes Ferroviarios y en los tres informes periciales encargados por el juzgado —descarta por interesados los informes periciales encargados por las partes—.

En el auto el juez admite que la seguridad de la vía “podía ser mejor” y considera “evidente también” que de hallarse activo el sistema de frenado automático (ERTMS) típico de las líneas de alta velocidad “las posibilidades de que el accidente se produjese eran inferiores”. El ERTMS, reconoce el escrito judicial, “mitiga” el riesgo derivado del facto humano” (la propia Adif reconoció en su día que el despiste del maquinista no hubiese tenido consecuencias si la línea y el tren dispusiesen de este sistema de frenado automático).

Sin embargo, puntualiza el auto, “no existe elemento alguno que permita atribuir causalmente, desde el punto de vista penal, la génesis del accidente a la ausencia de ERTMS”. Esto es así, explica, porque “no existe disposición legal o normativa alguna que obligue a que el tren en cuestión, y la propia infraestructura viaria, estuviere dotada en el día de autos del sistema” de frenado automático.

Tampoco observa el juez nada reprochable desde el punto de vista legal en la modificación del proyecto constructivo que tuvo como consecuencia la eliminación del ERTMS del tramo en el que se produjo el accidente. El auto sostiene que el cambio se basó en “un decisión administrativa que contaba con todos los avales y licencias” tomado por “razones o motivos” que, justifica el auto, “podrán compartirse o no”, pero que “en todo caso forman parte del juicio de discrecionalidad que compete en exclusiva a la propia administración”.

Del mismo modo, el auto no ve ningún problema en la señalización de la vía, que considera ajustada a las normativa vigente.

De lo que el juez no tiene duda, y así lo refleja el escrito judicial, es de que “la causa directa, inmediata y que decididamente ha desencadenado el desgraciado accidente fue el exceso de velocidad”. “Y la responsabilidad de tal exceso”, afirma terminantemente, “reside en exclusiva en la imprudencia del maquinista [Francisco José Garzón], fruto de una conducción desatenta a las circunstancias de la vía y a su señalización, motivada a su vez por una llamada del interventor que se prolonga más de los necesario”. Una imprudencia que califica además como grave porque en este caso “el nivel de diligencia exigible al imputado no es propio de cualquier hombre medio ideal, sino que se trata de un deber de diligencia superior” por su “cualificación profesional”.

En la resolución judicial, el magistrado pide al Ministerio Fiscal y a las acusaciones particulares personadas que en el plazo de 10 días formulen escrito de acusación –solicitando la apertura de juicio oral– o el sobreseimiento de la causa, “sin perjuicio de que excepcionalmente puedan solicitar la práctica de diligencias complementarias que se consideren imprescindibles para formular la acusación”. No obstante, su decisión de non aceptar la práctica de ninguna de las nuevas diligencias solicitadas hace muy improbable que las vayas a admitir en el futuro.

El juez Andrés Lago se hizo cargo de la instrucción hace algo más de un año, después de que el juez Luis Aláez abandones la causa por un cambio de destino tras nueve meses de trabajo. Alas sí intentó por dos veces ampliar el foco de las responsabilidades a los responsables de la línea en el momento en que se construyó y en la fecha del accidente, por la Audiencia de A Coruña se lo impidió.

Las víctimas creen que la línea estaba funcionando sin las medidas de seguridad adecuadas, de modo que la responsabilidad no sería sólo del maquinista.

El maquinista asume que será “el pagano” del caso

El maquinista  tenía "asumido" hacía tiempo que sería "el pagano" del caso, cuyo cierre por parte del juez instructor recurrirá su abogado, Manuel Prieto.

En declaraciones a Europa Press, Prieto ha aseverado que "claro" que va a recurrir, el auto del juez, aunque no tiene "mucha confianza" en que el recurso prospere.

"Era un auto anunciado de la misma forma que era un accidente anunciado", ha criticado el letrado, haciendo referencia al aviso que dio en su día, después de la inauguración de la línea, un jefe de maquinistas, que alertó de la peligrosidad de la curva de A Grandeira, donde impactó el ferrocarril, sin el sistema de ERTMS implantado y con la necesidad de reducir la velocidad con una señalización que este profesional consideraba insuficiente.

Manuel Prieto ha censurado la actuación del juez al no admitir las pruebas que pidieron tanto él como los representantes de las distintas víctimas, y ha lamentado que tampoco considerase los informes periciales de parte.

Así, ha aseverado que él sigue queriendo que los dos peritajes que aportó a la causa sean ratificados, con el objetivo de "aclarar" distintas cuestiones, aunque Lago Louro lo ha rechazado en el auto que ha trasladado este miércoles a las partes.

Igualmente, sobre las normas europeas que el abogado de Garzón asegura que se incumplieron, Prieto ha hecho hincapié en la relevancia de que acudan para declarar en los juzgados expertos en el área, de forma que traten de evidenciar su tesis. "Que vengan y lo declaren", ha incidido.

También ha considerado que, como estas, eran "procedentes" otras diligencias como la comparecencia en calidad de testigo del director de seguridad de Renfe, del que el auto alega que "el hecho de que hubiere declarado ante una comisión parlamentaria no es razón que haga necesaria su declaración en este ámbito judicial, pues los objetivos de la presente instrucción no guardan relación alguna con los de una comisión parlamentaria".

El maquinista, ha indicado su abogado, sabía que "todo el mundo del poder iba a hacer que él fuese el pagano. Lo tiene asumido, desde el momento en el que lo metieron en los calabozos con las costillas rotas mientras el ministro hacía una rueda de prensa", ha finalizado.

La víctimas sienten “indefensión”

Las víctimas del accidente , por su parte, anunciaron que recurrirán el auto al alegar "indefensión".

Además, la Plataforma Víctimas Alvia 04155, la más activa y que aglutina a un mayor número de afectados, ha convocado una concentración de protesta para este viernes, 9 de octubre, a las 11,00 horas frente a los juzgados compostelanos, movilización que secunda la otra asociación, Apafas.

Algunos de los integrantes de estos colectivos ya han confirmado que se desplazarán hasta el barrio de Fontiñas de Santiago, donde su ubican los juzgados, desde sus respectivos puntos de origen para mostrar su repulsa al cierre de la causa.

En declaraciones a Europa Press, los dos portavoces de la plataforma y de Apafas, Jesús Domínguez y Cristóbal González, respectivamente, han rechazado que el caso se cierre "dejando flecos""dejando flecos" y con el maquinista, "una víctima más" pese a ser la "principal parte causante" del siniestro, como único imputado.

Domínguez ha denunciado la "indefensión" que el instructor les genera a las partes al inadmitir diligencias como la declaración de expertos y responsables de garantizar la seguridad en las vías.

Además, ha lamentado lo "mal" que esta noticia del cierre ha sentado entre las víctimas, con personas que se han puesto a llorar cuando se lo ha comunicado.

"El maquinista es responsable por responder una llamada en el teléfono corporativo pero los que cambiaron el proyecto para inaugurar antes la línea y disminuyeron la seguridad, no. No tiene ningún sentido", ha censurado.

Así, este perjudicado por el descarrilamiento en la curva de A Grandeira ha lamentado que el juez "ve lo que quiere ver" y lo ha atribuido a que en este escenario "hay muchos intereses y presiones", que, a su juicio, vienen de altas esferas.

Por su parte, González ha subrayado la "decepción, frustración e irritación" con que les ha llegado este nuevo paso, que sitúa más cerca la fijación de una fecha para el juicio oral. "Va a quedar en nada, con el maquinista como una víctima más que será el que pague, pese a haber sido parte principal causante del accidente", ha reprobado.

Así, ha aseverado que si en la curva de A Grandeira "estuviera lo que tenía que estar" el descarrilamiento "se podría haber evitado". Su objetivo con el recurso, aunque tiene "poca confianza" de que prospere, es que el siniestro "no quede impune".

Lago sigue, en su opinión, "la misma línea de la Audiencia Provincial de A Coruña" y además les ha "privado de derechos", lo que no ve "ni justo ni acertado".

Feijóo avala la decisión del juez

El presidente de la Xunta, Alberto Núñez Feijóo, se mostró por su parte convencido de que la decisión judicial no solo busca "acertar y hacer Justicia" sino de que "coincide con el sentir mayoritario de la sociedad".

Feijóo declaró que quienes como él, acudieron al lugar del siniestro y siguieron "el impactante" accidente, tuvieron "claro" desde el principio que el "factor fundamental" fue "un exceso de velocidad a la salida de la curva".

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"Sabíamos que los fallos humanos se pueden producir", ha reflexionado, para añadir que igual que un comandante de vuelo puede provocar un accidente si no cumple los parámetros fijados, lo mismo le ocurre a un maquinista que conduce un tren "a 190 kilómetros por hora a menos de 3.000 metros de tener que parar en un arcén". De este modo, se ha reafirmado en que es "evidente" que ésta es la causa "fundamental" del accidente.

En esta misma línea, ha apuntado, que si el juez, "después de escuchar a testigos, ver informes técnicos, analizar alcance y contenido de toda la génesis del accidente", llega a la conclusión de que "el responsable es el maquinista", él considera que "está coincidiendo con el sentir mayoritario de la sociedad".

No en vano, ha argumentado que el magistrado que instruye la causa tiene "documentos, información y pruebas" para llegar a la conclusión que ha trascendido este miércoles. "Estoy convencido de que el juez lo que quiere es acertar en ese auto y hacer justicia".

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