Tribunales
Mazón, la 'mochila' de la que no se libra el PP y ahora pide personarse en la causa de la dana para ganar tiempo
El expresident de la Generalitat Valenciana, Carlos Mazón, ha pedido personarse en la causa judicial que investiga la gestión de la dana del 29 de octubre de 2024. Se trata de un giro en su estrategia tras rechazar en tres ocasiones declarar voluntariamente a petición de la jueza que instruye la causa, Nuria Ruiz Tobarra, que se produce después de que el Tribunal Superior de Justicia de la Comunitat Valenciana (TSJCV) rechazara investigarle, como pidió la jueza, al no considerarle "garante" de la seguridad de la ciudadanía durante la emergencia del 29-O. Tras esta decisión, Ruiz Tobarra acordó la citación de Mazón como testigo —todavía sin fecha— y le pidió que aportara —voluntariamente— los mensajes de WhatsApps que intercambió la tarde de la dana.
Este lunes, el letrado que ejerce la representación del exjefe de Consell, Ignacio Gally, presidente del Colegio de Abogados de Alicante, ha presentado un escrito ante el juzgado con la misma premisa que la magistrada que mantiene las diligencias abiertas “sobre él [Mazón], aún después de la resolución del tribunal competente". Al personarse, su defensa busca acceso a las diligencias, al contenido completo del sumario y a la capacidad de intervenir en una investigación que sigue examinando decisiones, tiempos y omisiones que afectan de lleno al papel del expresidente valenciano durante la emergencia, en la que fallecieron 230 personas.
Fuentes del PP explican a infoLibre que Mazón y su equipo jurídico consideran que Ruiz Tobarra sigue investigándole de facto pese a la decisión del TSJCV y que ha dirigido una "investigación prospectiva" sobre él durante los últimos meses pese a no estar investigado y "no poder defenderse". Por ello, su defensa se acoge al artículo 118 bis de la Ley de Enjuiciamiento Criminal, que extiende a diputados y senadores —y, por analogía, a aforados en situaciones equivalentes— determinadas garantías de defensa cuando se les atribuye un hecho punible. Ahora, la jueza deberá pronunciarse sobre si acepta la personación de Mazón.
Este movimiento puede interpretarse como una "declaración voluntaria como imputado" por parte de Mazón, que le permitiría estar acompañado de su letrado, no tener obligación de contestar a todas las partes y tampoco de decir la verdad, aunque en el PP no lo ven de ese modo y señalan que únicamente quiere personarse como "interesado" en el proceso. Se trata, en todo caso de una situación sin precedentes que deberá dirimirse, en primer lugar, en el juzgado de Catarroja. Si Ruiz Tobarra no acepta su personación, el exjefe del Consell puede presentar un recurso a la sección segunda de la Audiencia de Valencia, que sería la encargada de decidir si Mazón puede estar en el proceso sin estar imputado ni perjudicado.
Giro para ganar tiempo
Con esta decisión, Mazón trata de blindarse jurídicamente y, sobre todo, ganar tiempo dilatando su declaración ante la jueza, a la que no se ha puesto fecha. Según el escrito presentado por su defensa, hasta la fecha su "posición de prudencia procesal no obedecía a pasividad alguna, sino a una decisión consciente de no interferir ni en la actuación de la instructora ni en la del Tribunal Superior de Justicia" pese a haber tenido "conocimiento indirecto, a través de fuentes abiertas, de la práctica de actuaciones investigadoras y diligencias de prueba que afectaban de forma directa a su esfera jurídica".
Es el argumento que utiliza su defensa para justificar que en estos meses Mazón haya evitado ir a declarar ante la jueza, como sí ha hecho su sustituto, Juanfran Pérez Llorca, y el líder nacional del PP, Alberto Núñez Feijóo, al igual que cargos de la Generalitat. Ahora, el exjefe del Consell busca conocer qué piezas maneja la causa, qué testigos han hablado, qué han dicho, qué documentos pesan sobre su actuación y qué margen tienen las acusaciones para volver a dirigir el foco sobre él. "Es el momento de hacer efectiva la prerrogativa para analizar las diligencias que se siguen practicando sobre él aún después de la resolución del Tribunal competente".
Para las acusaciones particulares, la decisión del TSJCV ha reforzado a Mazón, pero creen que todavía es pronto para que el actual diputado del PP cante victoria. A mediados de febrero, la jueza de Catarroja reclamó a Telegram y WhatsApp los mensajes del jefe de Gabinete con Mazón, el ex secretario autonómico de Presidencia, la exconsellera de Justicia y la cúpula de Emergencias. Si en uno de esos mensajes de demuestra que Mazón dio algún tipo de orden directamente, a través de su jefe de gabinete, José Manuel Cuenca, o de la exconsellera Salomé Pradas, actualmente imputada, su situación procesal cambiaría rápidamente.
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Con todo, la decisión del TSJCV no ha cerrado el debate político sobre el papel del entonces jefe del Consell. Al contrario. Las asociaciones de víctimas han seguido situándolo en el centro de las exigencias de responsabilidades, hasta el punto de reclamar que renuncie a su escaño para perder el aforamiento, al que se aferró para evitar los tribunales. Una posibilidad que descartan desde el PP. El propio Pérez Llorca defendió públicamente que "el acta de diputado no se la da el partido sino la soberanía popular" y aseguró que, cuando concluya la instrucción judicial, se adoptarían "las medidas oportunas" conforme a los estatutos.
Los estatutos del PP contemplan el expediente disciplinario en su artículo 20 a un afiliado cuando "se tenga conocimiento de que ha sido llamado a declarar como investigado en una instrucción judicial". Si, finalmente, la justicia acepta que se persone en la causa pero a cambio de que se declare como investigado, los conservadores deberán decidir si le piden o no su acta en Les Corts.
Mazón es, de hecho, la mochila política que sigue acompañando al PP y que Pérez Llorca quiere quitarse de encima. Con cada novedad, explica una fuente autorizada dentro del PPCV, la memoria de la catástrofe se reactiva y desbarata cualquier intento de cambiar la narrativa. Algo que también se refleja en las encuestas, ante la imposibilidad de desprenderse de un lastre que sigue pesando demasiado. En la formación conservadora aseguran que una imputación de Mazón sería "nefasta" para el partido, pero añaden que su situación actual tampoco es la ideal, porque genera titulares y debates incómodos en la esfera pública.