Juanma Moreno se mete en el “lío”. Los andaluces han dado una holgada victoria al Partido Popular este 17M, pero el PP ha fracasado en su objetivo de mantener la mayoría absoluta que obtuvo hace cuatro años y queda ahora en manos de Vox para poder mantener la Presidencia de la Junta tras una noche electoral en la que el PSOE ha caído en su peor resultado histórico y Adelante Andalucía ha sido la gran revelación, con sorpasso incluido a Por Andalucía.
A partir de este domingo, el Parlamento andaluz quedará así repartido en sus bancadas: Partido Popular (53 escaños), PSOE (28), Vox (15), Adelante Andalucía (8) y Por Andalucía (5). El bloque de la derecha se impone en el Hospital de las Cinco Llagas, con 68 parlamentarios, aunque baja respecto a hace cuatro años, cuando los populares y la ultraderecha lograron 72 parlamentarios. La izquierda avanza ligeramente al pasar de 37 a 41.
Moreno logra una victoria muy agridulce, porque pierde esa plácida mayoría absoluta con la que ha gobernado durante toda la legislatura sin que nadie le pudiera toser en las votaciones, además de haber proyectado esa imagen de moderado capaz de gobernar de una manera diferente a la de Isabel Díaz Ayuso. El PP se deja cinco escaños y es, de los grandes partidos, el que más baja en porcentaje de voto.
Fracasa la vía Moreno
El presidente en funciones de la Junta de Andalucía no ha logrado materializar su objetivo de evitar el “lío”, como pidió a los electores, y ahora depende de la ultraderecha, lo que supone la peor pesadilla para un dirigente que se vende como centrista. No obstante, el popular fue el primer dirigente de los populares que pactó con la ultraderecha tras las elecciones de 2018 para llegar al Palacio de San Telmo.
El Partido Popular se queda a dos escaños de esa mayoría absoluta tras una legislatura en la que la crisis de los cribados de cáncer de mama desgastó a los populares, aunque Moreno logró reflotar con la gestión de la tragedia de Adamuz (Córdoba) y de las riadas en todas las comunidades. Esta vez el PP no ha logrado imponerse de manera mayoritaria en la batalla de los últimos escaños, que hace cuatro años le sirvió para llegar hasta los 58. En esta ocasión, los populares se han llevado los de Almería, Córdoba y Málaga, pero el PSOE rascó los de Jaén y Sevilla, Por Andalucía los de Cádiz y Granada y Vox el de Huelva. El presidente de la Junta evitó durante su discurso final hablar de Vox y del posible pacto.
Pero, sobre todo, este resultado afectará a nivel nacional al Partido Popular. Aunque los populares venderán una victoria muy amplia, quedan en manos de la ultraderecha como ha pasado durante todo este ciclo electoral en Extremadura, Aragón y Castilla y León. Vox lleva semanas insistiendo en que pedirá al Partido Popular que acepte la “prioridad nacional” y que hará valer caros sus votos para formar gobierno.
Vox ya exige a Moreno “la prioridad nacional”
La ultraderecha ha conseguido subir un escaño y su grupo tendrá hasta 15 parlamentarios, aunque apenas ha subido más de tres décimas en porcentaje de voto respecto a hace cuatro años. Pero los de Abascal tienen el éxito de condicionar a Moreno, un barón del PP que siempre los ha despreciado y al que llaman en sus mítines “Juanma Moruno”. En el cuartel general del partido, su candidato, Manuel Gavira, fue recibido al grito de “¿dónde está la mayoría?”. El número uno autonómico indicó: “Ha quedado claro que los andaluces quieren prioridad nacional”.
Asimismo, el resultado le da fuerza en la negociación en Castilla y León, todavía inconclusa para hacer presidente a Alfonso Fernández Mañueco (PP). Pero la otra cara de la moneda es que la ultraderecha ve cómo se frena su ascenso y no llega ni al 14% de los votos, muy lejos de esa barrera psicológica del 20% con la que sueña Santiago Abascal en todas las elecciones.
Uno de los principales factores del estancamiento de Vox es el resultado de Se Acabó la Fiesta, que, a pesar de no lograr diputados, es ya la sexta fuerza en la comunidad autónoma con más de 104.000 votos y superando el 2,5% de votos. Las encuestas finales señalaban precisamente que el partido de Alvise Pérez podía robarle hasta un diez por ciento a la ultraderecha entre sus votantes.
El PSOE cae… pero respira aliviado
El PSOE cayó en su peor resultado histórico este 17M, pero hay cierto alivio en Ferraz y en San Vicente por dos factores: Moreno Bonilla se queda sin la mayoría absoluta y no se cumplen los peores augurios, ya que en las últimas semanas sus encuestas internas daban incluso un resultado que podía estar en torno a los 24 o 25 escaños.
Los socialistas se quedan finalmente en 28 escaños, dos diputados menos que los 30 conseguidos por Juan Espadas hace cuatro años. Montero era una apuesta personal de Pedro Sánchez y su campaña no ha despertado ningún tipo de ilusión a pesar de haber presentado estos comicios como un referéndum sobre la sanidad pública, el principal problema para los andaluces.
El PSOE quedó en segunda posición en todas las provincias, a excepción de Almería, donde Vox le adelantó en una provincia en la que tiene muchísimo peso la agricultura y la migración a la hora de votar. Montero, no obstante, ha tenido más votos en general que la candidatura de Espadas, con más de 944.000 papeletas, frente a las 888.325 de 2022, cuando hubo menos participación. “No son unos buenos resultados”, reconoció la exvicepresidenta primera.
En Ferraz y en Moncloa rechazan hacer paralelismos entre las autonómicas y las generales. Sobre la mesa siempre ponen encima que en las generales del 23J Pedro Sánchez tuvo un resultado que rebasó el 33% en Andalucía, quedando a poco más de tres puntos del Partido Popular, algo que fue clave para poder retener el Palacio de la Moncloa. A pesar del mal resultado, Sánchez no tiene intención de hacer grandes giros de timón y mantiene su plan de ir a las elecciones generales el año que viene.
Adelante Andalucía, la gran sorpresa del 17M
En el espacio de la izquierda, Adelante Andalucía aparece como el gran ganador de estas elecciones, al cuadruplicar sus resultados al pasar de dos a ocho escaños en el Parlamento. La candidatura de José Ignacio García ha logrado generar ilusión, especialmente entre los nuevos votantes, con una apuesta andalucista sin dirección en Madrid y contraria a gobernar de manera conjunta con los socialistas.
Adelante Andalucía ha logrado algo inaudito: consigue escaños por seis provincias, un salto para un partido que estaba radicado solo en Cádiz y en Sevilla. No logra, como le ha pasado a Por Andalucía, entrar ni en Almería ni en Jaén, dos provincias esencialmente bipartidistas y con gran penetración de Vox por el componente agrícola. Y, además, los de García se han convertido en la tercera formación en Cádiz y Sevilla, por delante de Vox.
Tras conocerse el resultado, García sostuvo: “Hoy se han puesto las bases para echar a las derechas de Andalucía. Adelante Andalucía le ha quitado la mayoría absoluta al Partido Popular. Y ha superado a los fascistas en dos provincias. Tiempo al tiempo. Los vamos a superar en todas”.
Adelante Andalucía supera, en la competición dentro de la izquierda, a Por Andalucía, el paraguas bajo el que concurrían Izquierda Unida, Podemos y Sumar. Esta candidatura, liderada por Antonio Maíllo, repite sus cinco escaños, por lo que volverá a tener grupo parlamentario, pero deja de ser la referencia a la izquierda del PSOE. Y, sobre todo, ve cómo el electorado joven se rinde a la fórmula de José Ignacio García. Otra nota que deja este domingo es que la suma de estas dos izquierdas supera a Vox, algo que no pasa en otros puntos de España.
Este 17 de mayo supone el cierre del carrusel electoral que se abrió con las elecciones anticipadas de Extremadura. Estas citas han dejado a un Alberto Núñez Feijóo más dependiente de un Santiago Abascal que no ha logrado su objetivo de resultados por encima del 20 por ciento. Los socialistas han acumulado derrotas, pero se quedan con la lectura de que recuperan votantes y que todavía pueden jugar para ganar las generales del año que viene. Y se constata ahora en Andalucía la pujanza de las izquierdas transformadoras con anclaje territorial.
Juanma Moreno se mete en el “lío”. Los andaluces han dado una holgada victoria al Partido Popular este 17M, pero el PP ha fracasado en su objetivo de mantener la mayoría absoluta que obtuvo hace cuatro años y queda ahora en manos de Vox para poder mantener la Presidencia de la Junta tras una noche electoral en la que el PSOE ha caído en su peor resultado histórico y Adelante Andalucía ha sido la gran revelación, con sorpasso incluido a Por Andalucía.