Elecciones autonómicas

El PP confía en un 'pacto a la andaluza' con Cs y Vox para recuperar el Gobierno de la Comunitat Valenciana

La presidenta del PPCV, Isabel Bonig.

El Partido Popular está convencido de que tiene "serias posibilidades" de recuperar para sus siglas a la Comunitat Valenciana, uno de sus feudos tradicionales que pasó a manos de la izquierda en las últimas autonómicas después de que sus máximos responsables políticos se viesen envueltos en escándalos de corrupción que todavía hoy colean. 

Con la misma contundencia que aseguran que el PP de la Comunitat Valenciana no es el mismo que el de hace unos años, que la renovación y la regeneración han sido muy completas, dan por agotados los años de mayorías absolutas. También, los años en los que un triunfo en esta comunidad autónoma llevaba en volandas a la Moncloa al candidato del partido a las generales. Así, las opciones de Isabel Bonig para ser presidenta regional pasan por que den los números. El Partido Popular, pues, tendría que sumar sus escaños a los de Ciudadanos y a los de Vox en lo que sería el estreno del partido de ultraderecha en estos comicios.

Vox, sin candidato

Los conservadores dan por hecho que Vox entrará en Les Corts "con mucha fuerza" pese a que el adelanto de la convocatoria ha pillado al partido de Santiago Abascal todavía sin candidato. Eso es también lo que reflejan los sondeos internos que maneja la formación y las encuestas publicadas hasta la fecha. El salto del pacto del Botánico, sellado por PSPV-PSOE, Compromís y Podemos en junio de 2015 para evitar que la derecha siguiese gobernando la Comunitat, al pacto a la andaluza, el que permitió que Juanma Moreno (PP) fuese investido presidente de la Junta de Andalucía con el apoyo de Ciudadanos y Vox.

En las autonómicas y municipales de mayo de 2015, el PP logró 31 escaños de Les Corts, 23 fueron a parar a los socialistas, 19 a Compromís, 13 a Ciudadanos y otros 13 a Podemos. Ahora, un sondeo de la consultora SyM Consulting realizado para Valencia Plaza entre el 22 y el 24 de enero ubicó al PP por debajo de estos datos pero con opciones de gobernar. De los 31 escaños, la lista que encabezará Isabel Bonig obtendría ahora entre 23 y 24 asientos en la Cámara regional. El PSPV-PSOE se mantendría en los 23, entre 19 y 20 corresponderían a Compromís, 14-15 a Vox, 12-15 a Ciudadanos y cinco a Podemos. La mayoría absoluta está ubicada en los 50 diputados.

Obligada a entenderse si dan los números, Bonig tendrá en frente, como candidato de Ciudadanos, al exdiputado en el Congreso Toni Cantó. El pasado fin de semana ganó las primarias del partido naranja para la Presidencia de la Generalitat Valenciana con más del 90% de los apoyos.

Sin condiciones en los pactos de Ciudadanos

Hasta la fecha, lo único que se ha hecho público de forma oficial respecto a la política de pactos de Ciudadanos es que, en la esfera nacional, Albert Rivera no pactará con el Partido Socialista para que Pedro Sánchez siga en la Moncloa.

La dirección de la formación naranja subrayó que este acuerdo no iba a ser extrapolable a las autonómicas y municipales, que se vería caso a caso. No obstante, Cantó no ha mostrado reparos a la hora de admitir que pactaría con PP y Vox para que haya un cambio de signo político en la Comunitat. "Para sacar al tripartito valenciano estaría encantado de repetir la fórmula andaluza", afirmó en Al Rojo Vivo (laSexta) el pasado 20 de febrero.

Estas palabras se produjeron días después de que Ciudadanos se negara a votar una proposición de ley "para reforzar y seguir poniendo en valor las medidas en el Pacto Valenciano contra la Violencia de Género" pese a haber plasmado su firma en el documento en un primer momento. Otro de los puntos de la iniciativa reflejaba que los firmantes "rechazan la adopción de cualquier tipo de acuerdo, explícito o implícito, con formaciones que plantean la supresión o reducción de las medidas de protección de la mujer". En ningún momento se citaba a Vox. Pero la iniciativa fue firmada el 8 de enero de 2019, cuando el partido de extrema derecha amenzaba con bloquear el cambio en Andalucía si, entre otras cuestiones, no se derogaban leyes en materia de violencia de género.¿La línea roja? La ConstituciónEl voto a favor del PP fue interpretado en sectores conservadores, e incluso de Ciudadanos, como una brecha entre el PP de Bonig y el de Casado,

una brecha entre el PP de Bonig y el de Casado, que abogó por pactar con Vox en Andalucía para acabar con casi 40 años de socialismo. Pero en el entorno de la presidenta regional defendieron que en la proposición de ley no se cita a ningún partido. Y que el partido no tuvo ningún problema a la hora de suscribirlo porque no iban a caer en las "trampas" de la izquierda.

Con lo ocurrido en Andalucía como modelo, en el PP de la Comunidad Valenciana destacan que una vez se recuenten los votos de las autonómicas, se hablará "con todo el mundo" para lograr el "cambio que se merecen los valencianos". Las líneas rojas, destacan, son las mismas líneas rojas que se marca el partido de Casado en toda España. "Somos un partido nacional que dice lo mismo en todo el territorio. Nuestro límite a la hora de pactar y llegar a acuerdos es bastante claro, contundente y conocido: la Constitución".

En el PP, a raíz del pacto andaluz, se ha extendido la idea de que Albert Rivera pactará también a la izquierda para evitar ser encasillado como "muleta" del Partido Popular. Por ello, sectores del partido consideran que es peligroso dar por hecho cualquier tipo de pacto. "Ciudadanos dice un día una cosa y otro, la contraria. Nosotros vamos a lo nuestro: a sacar el mejor resultado. Y ya hablaremos cuando toque", señala un dirigente regional con conversación con infoLibre.

"Otros se dedicarán a pelearse y enfrentarse, que se peleen ellos, nosotros a lo nuestros. Así que hoy [por este lunes, tras anunciarse el adelanto] muy contentos porque tenemos los equipos, estamos preparados y contentísimos que los valencianos el día 28 voten el cambio porque ese cambio se va a producir", sostuvo la presidenta del PP regional nada más hacer Ximo Puig el anuncio.

Los conservadores achacan el adelanto a razones "puramente partidistas" del president y a "mucho miedo".

Este diario ha informado de que, con su decisión de este lunes, el president quiere evitar tanto el coste de una hipotética derrota de Sánchez frente a una posible alianza entre PP-Cs-Vox como un escenario en el que el PSOE se vea obligado a negociar la Mesa del Congreso de los Diputados con Esquerra.

Puig calcula que la coincidencia de las autonómicas con las elecciones generales le beneficia porque aumentará la participación y le permitirá sacar partido de la polarización frente a PP, Cs y Vox. En el otro extremo, en el Partido Popular piensan lo mismo. Creen que la mayor participación que implica la coincidencia de ambos comicios y un contexto de Podemos a la baja en todas las encuestas juegan a su favor.

El adelanto electoral obligará a la dirección nacional a reforzar su presencia en la región de forma paralela al transcurso de la campaña de las generales, por lo que tendrán que hacer algunos ajustes en el calendario de actos de Pablo Casado. En el entorno del presidente del PP defienden que una de las claves de la victoria de Juanma Moreno en Andalucía fue precisamente la implicación de la dirección nacional.

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