La XII Legislatura

El rey agradece la “generosidad” del PSOE y asume el discurso de la recuperación económica

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El rey Felipe VI pronunció este jueves su primer discurso [consúltalo aquí, en PDF] en una apertura solemne de las Cortes. El mensaje estuvo plagado de alusiones políticas a un lado y otro del arco parlamentario. Puso deberes a todos: al Gobierno y a la oposición. Y pidió ejemplaridad en la vida pública a sus señorías. "Vencer y superar" la corrupción.

Tras recordar los compromisos de la Corona, el monarca arrancó felicitándose de que haya legislatura, de que los ciudadanos no hayan tenido que votar por tercera vez. Y en ese momento, puso en valor que haya Gobierno gracias al diálogo y la responsabilidad, en clara alusión a los socialistas, que se abstuvieron para que gobernara Mariano Rajoy, y a Ciudadanos.

"Es muy importante subrayar que la crisis de gobernabilidad se ha resuelto, finalmente, con diálogo, con responsabilidad y también con generosidad. No hay duda de que los intereses generales han estado muy presentes en su solución y de que, a largo de todos estos meses, nuestra Constitución se ha cumplido y los procedimientos constitucionales se han respetado", sostuvo.

En todo caso, el rey no quiso pasar por alto el "desencanto" ciudadano con la política, sobre todo cuando no estaba claro que iba a poder ser investido un candidato. "La eventualidad de una nueva convocatoria electoral", dijo, generó "ciertamente inquietud y malestar en nuestra sociedad, desencanto y –por qué no decirlo– distanciamiento de nuestra vida política en muchos ciudadanos, y preocupación en nuestros socios y aliados".

Minutos después reclamaría ejemplaridad en la vida pública. La vida en democracia, dijo, no se agota en sí misma. "Requiere cuidado y atención para mantener su vitalidad; precisa dedicación y gran esfuerzo para su mejora y perfeccionamiento permanente", dijo antes de mencionar el término "corrupción".

"Señorías, la corrupción, que ha indignado a la opinión pública en todo nuestro país y que debe seguir siendo combatida con firmeza, tiene que llegar a ser un triste recuerdo de una lacra que hemos de vencer y superar", aseveró. 

La recuperación económica

También, muy en línea con el Gobierno de Mariano Rajoy, Felipe VI hizo suyo el llamado "discurso de la recuperación económica".

"Es claro que la crisis económica ha tenido profundas consecuencias en nuestro sistema productivo; pero también y sobre todo, en las personas y en nuestra cohesión social, privando a muchos de nuestros compatriotas de empleo, especialmente a los más jóvenes. Sin embargo, el ritmo constante de recuperación de nuestra economía, su crecimiento y la generación de puestos de trabajo constituyen una realidad cierta y positiva que nos permite albergar fundados motivos en la superación de los desequilibrios generados por la crisis", subrayó.

En una legislatura amenazada por los recortes sociales para cuadrar los compromisos con Europa, el rey llamó al fortalecimiento del estado de bienestar, "creado entre todos a lo largo de las últimas décadas y del que debemos sentirnos orgullosos; porque ha sido, junto a las familias, un pilar básico para la protección social durante estos últimos años".

A la hora de poner deberes para la nueva legislatura, el monarca pidió la misma "generosidad" que alabó del proceso de investidura. Acorde con la configuración del Parlamento ycon el bipartidismo en sus horas más bajas, Felipe VI recetó "diálogo" a los diputados y senadores. "Es evidente que tras los últimos procesos electorales, nuestro pluralismo político requiere de un diálogo permanente y de un debate siempre constructivo; reclama que la generosidad, la responsabilidad, el respeto y el entendimiento sean valores permanentes en la vida pública; demanda la voluntad y la capacidad de llegar a acuerdos, de lograr la mayor concertación en las cuestiones básicas; y necesita el compromiso de todos con el interés general para resolver los problemas de los ciudadanos".

La situación en Cataluña

No hubo mención expresa a Cataluña, a la relación entre el Estado central y la Generalitat. Pero sí varias alusiones para una legislatura en la que la cuestión soberanista va a ser clave. El rey llamó a cumplir la ley, las resoluciones de los tribunales y subrayó la igualdad entre territorios.

"El respeto y observancia de la ley y de las decisiones de los tribunales constituye una garantía esencial de la democracia; porque en un Estado de Derecho la primacía de la ley elimina la arbitrariedad de los poderes públicos y asegura el ejercicio de los derechos y libertades de los ciudadanos", subrayó el monarca antes de demandar un "diálogo sincero" en materia autonómica. "Un diálogo que debe ser sincero y leal, en el que el autogobierno de nuestras Comunidades Autónomas preserve las exigencias de igualdad entre todos los ciudadanos y la solidaridad entre todos los pueblos de España. Un diálogo que se vea fortalecido e impulsado por el espíritu fraternal entre todos los españoles", añadió.

Llamamiento a la responsabilidad

Previamente, la presidenta del Congreso, Ana Pastor, leyó un discurso plagado de apelaciones al consenso, al entendimiento y la responsabilidad. Y con un mensaje: "El papel de las Cámaras exige ejemplaridad".

El momento más aplaudido fue cuando dedicó un recuerdo a las víctimas del terrorismo.

Los diputados y senadores se reunieron este jueves en sesión conjunta de las Cortes Generales para celebrar en el Congreso de los Diputados la Apertura Solemne de la XII Legislatura. Un evento que estaba pendiente desde las elecciones del 26 de junio y que Mariano Rajoy decidió posponer hasta que hubiese un Gobierno con plenas funciones y la garantía de que no iban a tener que celebrarse nuevos comicios.

La sesión fue presidida por primera vez por Felipe VI y la reina Letizia acompañados por sus hijas Leonor y Sofía. 

Además de por el discurso, la jornada estuvo marcada por las ausencias. El PNV no acudió al desfile previo al considerar "injustificada e innecesaria esa exhibición de fuerza y armas en un acto que nada tiene que ver con el Ejército".

En todo caso, los nacionalistas vascos sí estuvieron presentes cuando Felipe VI pronunció su discurso.

Al aplauso inicial al rey no se unieron los diputados y senadores del grupo de Podemos, PDECat y PNV. Y, durante la intervención del monarca, un senador navarro, Iñaki Bernal (IU), exhibió una bandera republicana.

Antes de la entrada de las autoridades al hemiciclo la pelea de sus señorías fue a cuenta de las sillas a ocupar. Para adaptarse a una sesión mixta Congreso-Senado, la Cámara tuvo que adaptarse también y hacer más hueco. Cuando los parlamentarios de Podemos y Ciudadanos entraron al salón de plenos vieron que quedaban pocos sitios vacantes y no en los sitios de mayor visibilidad.

El protocolo del acto

Los reyes llegaron a las 12.00 horas, escoltados por el escuadrón de honor de la Guardia Real al cruce de la Carrera de San Jerónimo con la calle Cedaceros, donde estaba formado el Batallón de Honores, cuatro compañías de los Ejércitos de Tierra, Armada, Ejército del Aire y Guardia Civil y escuadra de gastadores.

Los monarcas fueron recibidos por el presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, y el Jefe del Estado Mayor de la Defensa.  

Tras recibir el rey honores y pasar revista a las tropas, la comitiva se dirigió al pie de la escalinata del Palacio donde tuvo lugar el saludo a la presidenta del Congreso de los Diputados, Ana Pastor, el presidente del Senado, Pío García Escudero, y los miembros de las Mesas de ambas Cámaras. 

Tras los saludos, las autoridades se dirigieron al hemiciclo a través del Salón de Pasos Perdidos.

Con los reyes ya en el salón de sesiones, se interpretó el himno nacional y posteriormente tomó la palabra Felipe VI.

Al término del saludo, Don Felipe y Doña Letizia se situaron en el podio instalado al pie de la escalinata de la entrada de los leones para presenciar el desfile militar.

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