Rodalies, un servicio lleno de incidencias y en pleno traspaso que aviva la pugna independentista

Alrededor de 400.000 personas se mueven al día en el servicio ferroviario de Rodalies. El accidente de Gelida (Barcelona), que le costó la vida a un maquinista el martes por la noche, ha vuelto a impactar a la sociedad española en un momento de profunda consternación por el choque en Adamuz (Córdoba). Y ha puesto, además, en primera línea política un servicio muy cuestionado en Cataluña, tanto por los partidos como por los usuarios.

Los problemas en Rodalies se llevan acumulando años, hasta el punto de que su mejora es una de las principales cuestiones demandadas por la sociedad de esa comunidad y por la mayoría de formaciones. Esta vía de transporte, de competencia estatal, se encuentra además en un proceso de negociación de transferencia a la Generalitat tras constituir uno de los principales puntos del acuerdo para que Esquerra diera su voto a favor para la investidura de Pedro Sánchez tras las elecciones de 2023.

De hecho, el lunes de la semana pasada se dio un importante paso en ese tránsito hacia la transferencia total a Cataluña con la firma por parte del ministro de Transportes, Óscar Puente, y del presidente de la Generalitat, Salvador Illa, de la creación de la empresa mixta para gestionar Rodalies.

La nueva operadora, según el acuerdo entre las dos administraciones, sigue teniendo participación mayoritaria de Renfe, con un 50,1%, mientras que la Generalitat tiene un 49,9%. No obstante, en el consejo de administración, integrado por nueve miembros, tiene más asientos el Ejecutivo autonómico (cinco) que el Gobierno central (cuatro). Esquerra ha logrado una de las plazas correspondientes al Palau. Pero esta empresa no empezará a gestionar el 100% de los servicios hasta el año 2027.

Pérdida de viajeros e incidencias a pesar de la inversión

El servicio de Rodalies acumula incidencias casi a diario y es un quebradero de cabeza para muchos usuarios, que llevan quejándose décadas de su mal funcionamiento, principalmente por la falta de inversión. En Cataluña, las manifestaciones de ciudadanos como forma de protesta se producen de manera habitual, como sucedió en las cuatro provincias en marzo del año pasado. Desde 2018 hasta 2024 el sistema ha perdido 42.798 pasajeros en días laborables como muestra de la falta de confianza.

El Gobierno defiende el aumento de inversión a través del Plan de Rodalies, que se puso en marcha en 2020 y que tiene como marco hasta el año 2030. Según los últimos datos del departamento de Puente, esa hoja de ruta contempla invertir 6.300 millones de euros, con prioridad para las partidas destinadas a la modernización de la infraestructura, la mejora de la capacidad de la red, la renovación de estaciones, el refuerzo de información al viajero y la ampliación del material rodante.

Hasta la fecha, se han ejecutado más de 2.500 millones de euros y se han adjudicado trabajos por 4.152 millones, incluyendo la compra de trenes de gran capacidad para modernizar y ampliar la flota. Además, en estos cinco años se han construido o renovado 41 estaciones de la red de Rodalies y se está actuando en otras 25.

Críticas de ERC y de Junts... y pugna independentista

Pero, a pesar de esas inversiones, las quejas e incidencias son habituales en toda la red en Cataluña. Por eso, una de las mayores aspiraciones de los partidos catalanes es asumir esa competencia. En el caso del accidente del martes, aunque las causas parecen relacionadas con el temporal, el propio líder de ERC, Oriol Junqueras, señaló este miércoles que “la falta de inversión y la dejadez del Estado en el servicio hace que se detenga toda Rodalies por miedo, desconfianza e incapacidad de la propia compañía para garantizar la seguridad de trabajadores y usuarios”. 

“El traspaso es una necesidad de país, la única solución sobre la mesa que avanza en la dirección de mejorar unas infraestructuras y un servicio clave para la vida de los catalanes”, indicó. Los republicanos llevan tiempo advirtiendo a los socialistas de que Rodalies será clave para negociar los presupuestos tanto en el Parlament como en el Congreso, con la vista puesta en el traspaso de las vías y de los trenes.

Desde el accidente, Junts ha lanzado una ofensiva política con el tema y ha solicitado de manera urgente las comparecencias de Puente en el Congreso y de la consellera Sílvia Paneque (máxima responsable de la Generalitat en la recién creada empresa mixta) en el Parlament por la “mala gestión de la crisis ferroviaria y el colapso de las infraestructuras en Cataluña".

El partido de Carles Puigdemont ha sido muy crítico durante estos días con la recién creada empresa mixta. Su portavoz en el Parlament, Salvador Vergés, llegó a decir que se trata de un “engaño ante el drama que se vive en este país con el servicio de trenes”. “Que alguien pueda pensar que la solución pasa por hacer una empresa mixta de Rodalies en la que siga participando Renfe, y además con mayoría absoluta, nos parece una estafa", enfatizó.

El fallecido en el accidente de Rodalies en Gelida (Barcelona) es un maquinista en prácticas

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Rodalies se ha convertido además en otro punto de fricción entre ERC y Junts, que mantienen una dura pugna dentro del soberanismo. A lo largo del miércoles se evidenció con el cruce de reproches entre el posconvergente Josep Riu y la republicana Elisenda Alemany, quien afeó que los de Puigdemont critiquen la negociación del traspaso: “En general, estaría bien que la gente dejara solo de denunciar e hiciera cosas”. A lo que él respondió: “En general, estaría bien que la gente dejara solo de aceptar traspasos fake de Renfe, que no resuelven los problemas, y de hacer siempre de muleta de los socialistas”.

La ultraderecha se lanza contra el Gobierno

Pero las críticas al Gobierno han llegado también, y de manera furibunda, por parte de la extrema derecha. Aliança Catalana, que está en pleno ascenso en las encuestas, dejó este mensaje en la red social X: “Rodalies ya no falla. Rodalies mata. La gestión socialista mata”. De manera similar se pronunció el secretario general de Vox y diputado en el Parlament, Ignacio Garriga: “La gestión del PSOE es una amenaza para la vida de los españoles”.

El ambiente de tensión se trasladó a la reunión que mantuvieron maquinistas de Rodalies en un hotel en Sants (Barcelona) con el presidente de Renfe, Álvaro Fernández Heredia, y el director operativo de Rodalies, Josep Enric García Alemany. La muestra de malestar se evidenció cuando un representante sindical lanzó un chaleco amarillo a los pies de los directivos.

Alrededor de 400.000 personas se mueven al día en el servicio ferroviario de Rodalies. El accidente de Gelida (Barcelona), que le costó la vida a un maquinista el martes por la noche, ha vuelto a impactar a la sociedad española en un momento de profunda consternación por el choque en Adamuz (Córdoba). Y ha puesto, además, en primera línea política un servicio muy cuestionado en Cataluña, tanto por los partidos como por los usuarios.

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