Las seis referencias a Naciones Unidas en los tratados de la UE que Von der Leyen plantea modificar

La presidenta de la Comisión Europea ha justificado este lunes los ataques ilegales de Estados Unidos e Israel contra Irán. No es la primera vez que Ursula von der Leyen respalda una embestida militar contraria al derecho internacional. En 2023, tras los ataques de Hamás en Israel que dieron origen al supuesto genocidio perpetrado por ese Estado contra los gazatíes que investiga la Corte Internacional de Justicia –el tribunal de la ONU– la mandataria europea trasladó unilateralmente al primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, el respaldo de la UE a cualquier respuesta israelí a esos atentados, en una actuación muy criticada entonces. Este lunes, la presidenta del Ejecutivo europeo ha animado a Europa a dejar de ser "guardiana del viejo orden mundial". "Siempre defendimos y defenderemos el sistema basado en normas [...] pero ya no podemos confiar en él como la única forma de defender nuestros intereses".

Con esas polémicas declaraciones, muy criticadas, la presidenta viene a plantear que la UE se debe dotar de nuevos mecanismos que le permitan actuar en un mundo multipolar en el que las grandes potencias parecen haber abandonado los principios y objetivos de Naciones Unidas. Un nuevo sistema global en el que EEUU ataca unilateralmente Venezuela o Irán en guerras de agresión como la que también mantiene desde hace cuatro años Rusia con su invasión de Ucrania. O Israel causando en Gaza, un territorio administrado por Tel Aviv, una masacre de más de 70.000 palestinos, entre ellos decenas de miles de niños y mujeres, con desplazamientos forzosos de decenas de miles de personas y hambrunas, sin el mínimo respeto por el derecho internacional humanitario.

Conseguir lo que plantea Von der Leyen –poder escaparse del corsé del derecho internacional en la relación con socios como Washington– no es una tarea fácil. Porque la totalidad del complejo normativo europeo está informado por el sistema y los valores de Naciones Unidas. Y a un nivel cuasiconstitucional. Su tratado constitutivo, el Tratado de la Unión Europea (TUE), se refiere hasta en seis ocasiones a Naciones Unidas y su Carta, los principios y objetivos de la organización global surgida tras la Segunda Guerra Mundial, y los adopta como propios. Introducir cierto margen a la unilateralidad de la Unión Europea, como parece sugerir la presidenta de la Comisión, implicaría una reforma en profundidad del armazón jurídico comunitario en la que los Veintisiete tendrían que ponerse de acuerdo.

La primera alusión al viejo "orden de normas" al que se refiere Von der Leyen y que contienen los tratados se encuentra en el artículo 3 del TUE. En su apartado cinco se establece que el respeto a la Carta de Naciones Unidas y al desarrollo del Derecho Internacional serán dos de los principios que impulsaran las relaciones de la Unión "con el resto del mundo". Ese mismo artículo recoge algunos de los valores que consagra esa Carta, como la paz, la seguridad, el respeto mutuo entre los pueblos y la protección de los derechos humanos –"especialmente los del niño"-. Con ese instrumento de la ONU en la mano, guerras de agresión como la de Irán o la de Ucrania son de todo punto ilegales y contrarias al derecho internacional, y hay consenso entre los juristas expertos en la materia.

Es el artículo 2.4 de la Carta de Naciones Unidas el que prohíbe a sus miembros "recurrir a la amenaza o al uso de la fuerza contra la integridad territorial o la independencia política de cualquier Estado, o en cualquier otra forma incompatible con los propósitos de las Naciones Unidas", es decir, el mantenimiento de la paz y la seguridad internacionales. Las dos únicas excepciones a esa obligación son hacerlo con el respaldo del Consejo de Seguridad, o en uso del derecho de "legítima defensa individual o colectiva" de cada Estado. En este último caso, las represalias adoptadas deben ponerse inmediatamente en conocimiento de ese órgano de la ONU.

La Carta vuelve a aparecer en el Título V del tratado de la UE, el que regula la acción exterior de la Unión y la política exterior y de seguridad común. El respeto a los principios que refleja ese texto de Naciones Unidas también se contiene en el artículo 21.1, al igual que otros que coinciden en parte con los de la ONU, como la promoción de la democracia, el Estado de derecho, los derechos humanos, la dignidad humana y los principios de igualdad y solidaridad. Ese mismo artículo vuelve a referirse a ella al expresar entre las finalidades de su política exterior "mantener la paz, prevenir los conflictos y fortalecer la seguridad internacional, conforme a los propósitos y principios" de esa carta.

Von der Leyen: "No debería derramarse ni una lágrima por el régimen iraní"

Ver más

El tratado fundador de las Naciones Unidas también limita las operaciones militares en las que puede actuar la UE en su conjunto. "La Unión podrá recurrir a dichos medios [civiles y militares] en misiones fuera de la Unión que tengan por objetivo garantizar el mantenimiento de la paz, la prevención de conflictos y el fortalecimiento de la seguridad internacional, conforme a los principios de la Carta de Naciones Unidas", establece el artículo 42.1 del TUE. Así pues, una hipotética acción militar europea en el exterior de su territorio solo podría ampararse en el Derecho Internacional y perseguir sus fines pacíficos y de garantía de ese "sistema de normas", en el que ha dejado de confiar Von der Leyen.

El sistema jurídico de la organización internacional global también aparece en el artículo del tratado europeo que establece la cláusula de ayuda mutua en caso de agresión exterior a un miembro de la Unión. "Si un Estado miembro es objeto de una agresión armada en su territorio, los demás Estados miembros le deberán ayuda y asistencia con todos los medios a su alcance, de conformidad con el artículo 51 de la Carta de Naciones Unidas". Este último artículo, el que permite la legítima defensa como un "derecho inmanente" de cada Estado, es el que amparó el envío por el Gobierno de una fragata española a Chipre tras los ataques con drones iraníes en una de las bases británicas situadas en su territorio.

El TUE contiene una sexta referencia al sistema de Naciones Unidas, pero no para regular su acción exterior o de defensa, sino como una obligación interna de sus miembros en la organización mundial. Se encuentra en el artículo 34.2 y obliga a cualquier miembro europeo del Consejo de Seguridad de la ONU –a Francia, como único miembro permanente, pero también a cualquier otro que forme parte de forma rotatoria– a "concertarse entre sí" e informar "al resto de los Estados miembros y al Alto Representante para la Política Exterior y de Seguridad". Los miembros europeos de ese organismo de Naciones Unidas deben defender en ese foro "las posiciones e intereses de la Unión".

La presidenta de la Comisión Europea ha justificado este lunes los ataques ilegales de Estados Unidos e Israel contra Irán. No es la primera vez que Ursula von der Leyen respalda una embestida militar contraria al derecho internacional. En 2023, tras los ataques de Hamás en Israel que dieron origen al supuesto genocidio perpetrado por ese Estado contra los gazatíes que investiga la Corte Internacional de Justicia –el tribunal de la ONU– la mandataria europea trasladó unilateralmente al primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, el respaldo de la UE a cualquier respuesta israelí a esos atentados, en una actuación muy criticada entonces. Este lunes, la presidenta del Ejecutivo europeo ha animado a Europa a dejar de ser "guardiana del viejo orden mundial". "Siempre defendimos y defenderemos el sistema basado en normas [...] pero ya no podemos confiar en él como la única forma de defender nuestros intereses".

Más sobre este tema