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El patrimonio del presidente madrileño

El testaferro que vendió el ático a González lo compró por teléfono desde EEUU tras verlo la mujer del político

La versión oficial de Ignacio González sobre su adquisición de un ático de lujo en Estepona (Málaga) ha sufrido un nuevo revés. El presidente de la Comunidad de Madrid sostiene que alquiló la vivienda en 2008 a una sociedad del testaferro profesional Rudy Valner y que finalmente se la compró en 2012. La Justicia investiga si en realidad González y su mujer son los dueños del inmueble desde 2008. Y en los juzgados de Estepona se conocieron este viernes detalles relevantes sobre cómo adquirió Valner, residente en Estados Unidos, el ático de lujo en la localidad malagueña. Lo hizo tras una negociación telefónica desde EEUU y después de que la mujer de González visitase al menos en dos ocasiones el inmueble.

Una de las personas que prestó declaración ante la jueza fue el empresario Javier Villate Pérez, que era el dueño inicial del ático. Explicó que la vivienda la había puesto "en venta en el año 2006 o por ahí y estuve dos años y pico para poder venderlo". Hasta que a principios del año 2008 recibió una llamada telefónica. "Un día me llamó una persona [Rudy Valner] que estaba interesada en comprar. Me dijo que era americano, pero hablaba castellano. Hablamos por teléfono y concertamos la venta", declaró Villate. ¿Y el comprador no mostró interés en ver el inmueble? "No, la venta se realizó sin mostrar el ático", admitió Villate.

No fue lo único extraño en la operación. La venta se cerró en 750.000 euros y Valner le envió 100.000 euros de señal. La negociación fue muy rápida, se cerró "en 12 o 15 días", sin conocerse ambos. Así se lo explicó Villate a la jueza: "Vi al comprador en la notaría de Madrid. Allí se cerró la venta porque el comprador trajo un cheque complementario, un cheque americano, y se puso una cláusula en la escritura que hasta que el cobro no fuera efectivo yo seguiría ocupando el ático". Rudy Valner, mexicano afincado en Estados Unidos, utilizó para la compra del inmueble de Estepona a la sociedad Coast Investors. El cheque complementario era por importe de 650.000 euros.

"¿Qué garantías le ofreció Valner para aceptar el cheque?", preguntó durante el interrogatorio judicial el abogado del Sindicato Unificado de Policía (SUP), Javier Carnerero. "Ninguna", respondió Villate. El abogado del PSOE madrileño, Wilfredo Jurado, le hizo ver que parecía extraño "firmar sin saber si el cheque iba a ser bueno". "La transferencia inicial me llegó bien y el comprador me inspiraba confianza", indicó Villate. ¿Y por qué le inspiraba tanta confianza? "Me fie", zanjó el empresario. El SUP y el PSOE son acusación particular en el proceso judicial.

Por tanto, según la declaración judicial de Villate, un "americano" le compró un ático de 750.000 euros tras una negociación por teléfono desde EEUU y él aceptó un cheque de una sociedad desconocida sin ningún tipo de garantía y casi por el importe total de la transacción porque le inspiró "confianza" el comprador que acababa de conocer en una notaría. ¿Qué sospechan las acusaciones? Pues que en realidad Villate sabía que los verdaderos compradores del piso eran Ignacio González y su mujer, por eso no pidió mayores garantías. Y por eso Valner compró la vivienda a ciegas.

La declaración judicial de Villate aún dio para más. La jueza, que realizó preguntas muy precisas, quiso saber si el empresario conocía al presidente madrileño o a su mujer. "A don Ignacio no lo conozco, sólo de verlo en los medios porque es una persona conocida. A Lourdes Cavero pude haberla conocido mientras enseñaba el piso", confesó Villate. Es decir, que la esposa de González había ido a ver el ático antes de que lo comprase Valner. Sobre este hecho arrojó más luz la declaración de la segunda testigo: Marisa Barrie, agente inmobiliaria.

"Enseñé el piso a Lourdes Cavero un par de veces"

Antes de que Valner comprase el inmueble en 2008, había estado en venta durante más de dos años. Y los encargados de enseñarlo eran el propio dueño y una amiga suya, Marisa Barrie, que trabajaba como agente inmobiliaria en la zona. En su declaración judicial, Barrie admitió que la mujer de González se había interesado por el inmueble: "Enseñé el piso a Lourdes Cavero creo que un par de veces. Me llamó por teléfono porque ella quería comprar algo en Marbella. Yo no la conocía de antes".

En definitiva, uniendo las declaraciones de Villate y Barrie, destacan los siguientes hechos: la mujer de González acudió al menos en dos ocasiones a ver el ático, pero no lo compró; quien lo adquirió fue un testaferro profesional desde Estados Unidos y sin ver el inmueble, y pocos meses después ese testaferro profesional se lo alquiló al matrimonio González-Cavero.

Fuentes de las acusaciones, consultadas por este diario, destacan que este relato "es increíble" y afianza sus sospechas: que el ático fue en realidad un regalo que recibió el presidente madrileño y que Valner desempeñó simplemente el papel de testaferro, una de las actividades a las que se dedica profesionalmente. ¿Y por qué Valner? El punto de conexión entre el testaferro y el político del PP es Enrique Cerezo, empresario audiovisual y presidente del Atlético de Madrid. Valner era tesorero en Estados Unidos de una empresa de Cerezo y este tiene una estrecha amistad con González. Cerezo es uno de los empresarios que ha sido más beneficiado por las adjudicaciones de la Comunidad de Madrid, y especialmente por dinero público procedente de Telemadrid.

De hecho, este viernes se produjo una tercera declaración judicial en Estepona, la del presidente de la Asociación de Afectados por la Gestión de Telemadrid. Los extrabajadores de la cadena pública aportaron en su día una serie de documentos a la jueza para sostener, indiciariamente, la hipótesis de que el ático fue una dádiva de Cerezo al presidente madrileño. En su declaración, el portavoz de los despedidos de Telemadrid se limitó a ratificarse en su comparecencia de hace un año. Dicha asociación también presentó una querella contra González en el Supremo, pero este no la admitió a trámite, precisamente argumentando que el asunto ya estaba siendo investigado por un juzgado de Estepona. 

En las declaraciones testificales de este viernes estuvieron presentes los dos abogados de las acusaciones –SUP y PSOE– y los dos letrados del matrimonio González-Cavero, pero no asistió el representante de la Fiscalía. Esta ausencia provocó "perplejidad" a los abogados de las dos acusaciones. No es la primera vez que el Ministerio Fiscal muestra desinterés en este caso. El fiscal del Tribunal Supremo Eduardo Fungairiño también rechazó en su día investigar la compra del ático.

La versión oficial

Ignacio González siempre ha negado cualquier irregularidad en relación con la adquisición de su ático. Su versión es que todo es una "campaña de insididas" de la oposición y de los sindicatos para desprestigiarle. El presidente madrileño mantiene que alquiló el ático de lujo en el otoño de 2008 a la sociedad Coast Investors y, el 18 de diciembre de 2012, lo adquirió junto a su esposa por 770.000 euros.

Curiosamente, la compra del inmueble por parte de González y su esposa se produjo después de que la jueza de Estepona admitiese a trámite una denuncia del SUP en la que se sostenía que Valner y la sociedad Coast Investors eran meras pantallas para ocultar la verdadera titularidad del ático. Los denunciantes sospechan que pudo ser un regalo relacionado con una adjudicación pública.

Una de las claves de la investigación judicial será desenmascarar al propietario último de Coast Investors y saber quién aportó fondos a esta sociedad. La jueza de Estepona ha enviado recientemente comisiones rogatorias para conocer, entre otros datos, los movimientos bancarios de la sociedad del testaferro Valner. La empresa se ha negado a que se conozcan esos datos.Además del papel de un testaferro profesional como Valner, en esta operación se produjo otro hecho llamativo que complicaba conocer al titular del ático. Tras comprar la vivienda, Coast Investors no cambió la propiedad registral del inmueble, que siguió figurando a nombre de Javier Villate. Es decir, si en el año 2011 alguien hubiese pedido en el Registro de la Propiedad los datos del ático que disfrutaban presuntamente en alquiler González y su esposa, ni siquiera le habría aparecido el nombre de Coast Investors. Era, por tanto, completamente imposible tirar de ese hilo para llegar a Valner y a Cerezo.

La jueza, en el interrogatorio de este viernes, le preguntó a Villate qué opinión le merecía que no se hubiera cambiado la titularidad del inmueble. Esta fue su curiosa respuesta: "Por un lado me sentó mal, por el tema del IBI. Pero pensé que esto podía pasar porque en Estados Unidos no hubiera registro de la propiedad". Coast Investors escrituró la vivienda a su nombre finalmente el 28 de junio de 2012, cuando ya se había producido la denuncia del SUP y poco antes de vendérselo a González.

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