ELECCIONES CASTILLA Y LEÓN
La única candidata mujer en Castilla y León aspira a la quijotada del sorpasso del leonesismo al PSOE
Castilla y León, la comunidad de la inercia de casi 40 años de gobierno del PP, se tensiona por el oeste. León mantuvo el jueves la tradicional pegada de carteles a medianoche, sin los adelantos digitales del tardeo actual, en un rito que marcó una vez más la diferencia. La provincia en la que viven la gran mayoría de los que no creen en la comunidad autónoma que se les impuso. La circunscripción electoral donde más sorpresas podrían darse el 15 de marzo: Vox como la derecha más votada y Unión del Pueblo Leonés (UPL) ganando y adelantando al PSOE.
Al frente de este resurgir de UPL, fuerza nacida en 1986, está ahora Alicia Gallego, funcionaria de 51 años, la única candidata mujer de los partidos que tienen representación parlamentaria y posibilidades de tenerla en las Cortes de Castilla y León. Con el lema "Defiende lo tuyo", la alcaldesa de Santa María del Páramo tiene clara su ambición: “Ganar las elecciones en León, alcanzar el grupo parlamentario propio y seguir creciendo en Zamora y Salamanca”, explica en una entrevista con infoLibre antes de comenzar la intensa agenda de campaña.
Los números no son imposibles. Si UPL consigue el cuarto procurador (ahora tiene tres) al ganar las elecciones al PSOE, infligiría una derrota dolorosa al socialismo en un momento de división interna del partido en la comunidad sobre la reivindicación leonesista y con un candidato, el alcalde soriano Carlos Martínez, que sigue diciendo “Castilla-León” a pesar de las múltiples críticas y del malestar que ha generado, ya que la denominación correcta es Castilla y León. Algo con lo que el leonesismo es especialmente sensible.
En la derecha también podría haber sorpasso: Vox podría quedar por delante del PP con tres procuradores frente a dos. Los populares acusan mucho desgaste en la provincia más asolada por los incendios del pasado verano y por la que no ha podido presentar al responsable de Medio Ambiente, Juan Carlos Suárez-Quiñones. Son los cuatro partidos que se juegan los 13 escaños que reparte León y que en 2022 fueron 4 y 4 para PSOE y PP, 3 para UPL y 2 para Vox. Y obtener grupo propio tampoco está fuera del alcance de UPL, no por la vía de los 5 procuradores, sino por la de superar el 5% del voto en la comunidad, ya que en 2022 se quedaron en el 4,3%, recuerda la candidata, a la que no tener grupo propio (sino compartido con Soria Ya) la ha dejado fuera de los debates electorales.
Una alternativa ante el declive del oeste
UPL está consiguiendo fidelizar un porcentaje alto de votantes y concentrar voto de aquellos que ven estas elecciones sobre todo en clave regional, aunque muy concentrado en la provincia de León a pesar de que la aspiración del partido es la autonomía de la Región Leonesa (que incluye también a Zamora y Salamanca). “Podemos pensar en un crecimiento debido a personas que buscan alternativas a los partidos ya establecidos junto con el sentimiento leonesista, que combina identidad con agravios económicos por la desigualdad entre provincias. La despoblación y el declive económico en el oeste de la comunidad, mucho más acusados que en otras zonas, afectan mucho en este sentido”, indica a infoLibre el leonés Hugo Marcos Marné, profesor de Ciencia Política en la Universidad de Salamanca.
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La candidata de UPL, leonesista desde la juventud, busca llegar más lejos institucionalmente abriendo el partido a aquellos quizás menos convencidos, sobre todo en Salamanca y Zamora, pero que buscan política del día a día y alguien que defienda sus intereses en una comunidad de nueve provincias que avanzan dejando su oeste atrás. “Nosotros queremos un cambio en el marco constitucional, pero también tenemos un programa de servicios públicos e infraestructuras. La sociedad nos ha visto útiles, necesarios ante PP, PSOE y Vox, que siempre tienen mensajes de líderes nacionales”, comenta Gallego. En las Cortes está abierta a apoyar inversiones que pueden venir “de un lado o de otro”, pero siempre con la defensa del estado del bienestar y la voluntad de “conseguir cosas” para las tres provincias de la Región Leonesa. “Ahí nos van a encontrar sin ningún problema”, asegura.
Búsqueda de influencia en Valladolid
UPL en las autonómicas, PSOE o PP en las generales es una opción que cada vez se abre más camino. Se trata de un votante que tiene incentivos para apoyar a los leonesistas como forma de contrarrestar la falta de influencia de la provincia en Valladolid, la capital oficiosa de la comunidad y sobre la que existe una profunda sensación de agravio especialmente desde el oeste. “Se siente un fuerte maltrato económico y político en relación con Castilla y León, y esa percepción de ese maltrato trasciende ideologías. Y la fuerza que está sabiendo acaparar esa percepción y sentimiento de abandono es el leonesismo que encarna la UPL”, anota Guillermo Fernández Vázquez, doctor en ciencias políticas y profesor en la Universidad Carlos III de Madrid.
La candidata de UPL apela directamente a luchar contra ese “centralismo” de la Junta de Castilla y León, que perjudica, subraya, especialmente a la Región Leonesa. “Los ciudadanos están viendo la realidad. Esta es una tierra rica en la que no se invierte y como consecuencia de ello genera despoblación; porque si no hay empleo, no hay oportunidades, la gente tiene que ir a buscarse un futuro y nosotros queremos revertir esa situación. Somos positivos porque sabemos que hay un proyecto, sabemos que hay unas posibilidades de mejorar y es en lo que fundamentamos nuestro programa”, concluye, con el optimismo de quien quiere hacer historia como la mujer que logró el grupo propio para UPL, que en las Cortes hace una labor de oposición minuciosa, combativa y muy pegada al detalle cotidiano, ya sea el estado de una carretera secundaria o el menú de un comedor escolar.