Accidente de tren en Adamuz
El misterio de la pieza del Iryo que salió despedida después del impacto con el Alvia
El vagón número 8 del tren Iryo que circulaba de Málaga a Madrid, el más dañado de este convoy y que hoy ha sido retirado de las vías por los investigadores, amaneció el lunes sobre un costado y sin uno de sus bogies. Estos dispositivos son las piezas que montan las ruedas y los mecanismos que van debajo de un vagón y que permiten que el vehículo se mueva con estabilidad y seguridad por las vías.
El bogie que faltaba fue hallado por un agente de la Guardia Civil el lunes por la mañana, según ha confirmado el ministro de Transportes, Óscar Puente, a 270 metros de la vía, en un arroyo que discurre por el lado de circulación del Iryo.
Se supone que la enorme pieza, de varias toneladas de peso, llegó hasta allí impulsada por la colisión con el Alvia que circulaba en sentido contrario. Lo que la Comisión de Investigación de Accidentes Ferroviarios (CIAF) tendrá que determinar ahora es cómo se desprendió del vagón 8 de Iryo.
Si fue a consecuencia del descarrilamiento —lo que los expertos consideran poco probable, porque lo normal es que permanezcan unidos a su vagón incluso en caso de vuelco— o si se desprendió de él como consecuencia del impacto con el Alvia de Renfe que circulaba en sentido contrario y se lo encontró en su camino.
La incógnita
Responder a esta pregunta no aclarará la causa del descarrilamiento, pero sí puede arrojar luz sobre un hecho que ha llamado la atención de varios expertos: ¿por qué los dos primeros coches del Alvia prácticamente se destruyeron en el impacto y el vagón número 8 de Iryo sufrió daños comparativamente mucho menores?
La cabeza del Alvia pesa aproximadamente 72 toneladas, lo que le da mucha más inercia (masa en movimiento). Por pura física, un objeto de 72 toneladas tiene más posibilidades de sobrevivir a un impacto contra otro de 45, como es el caso del vagón de Iryo. Pero no ocurrió así.
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Los especialistas creen que una de las razones por las que esto puede haber pasado es precisamente que el Alvia no chocó directamente con el vagón, sino con el bogie previamente desprendido, y solo lateralmente con los últimos vagones del Iryo, enviando la pieza fuera de la vía.
El ministro de Transportes, Óscar Puente, preguntado acerca de esta circunstancia en una rueda de prensa convocada este miércoles en la sede de su departamento, dio por hecho que el bogie no se desprende antes y sólo se separa de su vagón en el Iryo como consecuencia del choque. Según él, el impacto “deja un vestigio importante” en los vagones 6 y 7 y más aun en el 8. “Ambos vehículos iban en marcha”, recordó, “y a gran velocidad”.
Puente, en declaraciones a La 1 de TVE, desmintió que el bogie fuese hallado el martes por el diario The New York Times o que necesitase una vigilancia especial antes de ser examinado por los investigadores de la Guardia Civil y de la Comisión de Investigación de Accidentes Ferroviarios (CIAF), que también conocía su localización.