Las cloacas del Estado

El investigador principal de la 'Kitchen' apuntala su "carácter ilícito" y salpica a Rajoy

El comisario jubilado José Manuel Villarejo a su salida de la Audiencia Nacional.

Si las defensas tenían pensado vestir Kitchen como una suerte de operación policial legal alrededor del extesorero del PP Luis Bárcenas, el principal investigador de esta carpeta dentro del llamado caso Tándem les ha complicado el trabajo. El inspector jefe de la Unidad de Asuntos Internos Gonzalo Fraga se ha encargado este lunes de apuntalar, uno a uno, todos los indicios recogidos durante años alrededor de los acusados. En una extensa comparecencia, que se ha alargado durante horas y que ha salpicado también al expresidente del Gobierno Mariano Rajoy, el agente 111.470 ha puesto en duda el carácter normal de las pesquisas y seguimientos realizados al entorno de Bárcenas: "No hemos encontrado rastro de que la información que se obtenía se trasladase ni a la autoridad judicial que investigaba Gürtel ni a la autoridad fiscal ni a la unidad policial investigadora".

El agente estaba llamado a comparecer a petición, entre otros, del Ministerio Fiscal. Y el fiscal Anticorrupción, César González Rivas, se ha empleado a fondo. Al final, algo más de dos horas de interrogatorio han permitido al investigador hacer una exhaustiva radiografía de lo que fue Kitchen, operación parapolicial –describe el Ministerio Público y las acusaciones– para hacerse con información comprometedora para el PP en el marco del caso Gürtel que pudiera tener Bárcenas en su poder. Una investigación que, como ha acreditado, se conoce al milímetro. Ni una duda con las fechas. Tampoco con la identificación de los informes. O con el contenido de las agendas intervenidas al comisario retirado José Manuel Villarejo. "Tiene una memoria prodigiosa", le ha llegado a decir la abogada del extesorero.

Para tratar de atar el carácter ilícito de la operación, el fiscal ha mostrado al inspector jefe, por ejemplo, el Parte Informativo Investiga que elaboró y firmó el entonces inspector jefe Andrés Gómez Gordo exponiendo una serie de datos sobre Bárcenas. Se trata de un documento normalizado que es requerido formalmente para dar de alta una investigación policial en la base de datos de inteligencia policial Gati pero que, sin embargo, no se elaboró hasta finales de mayo de 2015, cuando ya estaba concluido el trabajo del operativo que se encuentra bajo la lupa. De esta manera, sostiene el Ministerio Público, "crearon la apariencia de que algunas de las informaciones" que habían conseguido de Bárcenas y su entorno –relaciones, vehículos o sociedades– habían sido compartidas con la unidad policial investigadora de la Gürtel.

"No hemos encontrado rastro de que la información que se obtenía se trasladase ni a la autoridad judicial que investigaba Gürtel ni a la autoridad fiscal ni a la unidad policial investigadora", ha dejado claro el inspector jefe de Asuntos Internos, quien ha destacado también que Kitchen se desarrolló sin dejar "reflejo" alguno en la base de datos que está diseñada, precisamente, para grabar las investigaciones policiales y generar cruces entre las mismas. "No ha habido una voluntad de generar un cruce cuando realmente se estaba investigando, que era en el año 2013 y 2014, porque había una opacidad evidente en lo que se estaba desarrollando", ha apuntado ante la atenta mirada del tribunal, cuyos miembros no paraban de tomar nota.

Del mismo modo, se ha puesto el foco sobre la unidad que figuraba como investigadora en el parte: la Dirección Adjunta Operativa (DAO). "¿Actúa, dentro del Cuerpo Nacional de Policía, como unidad operativa en investigaciones?", ha preguntado el fiscal. "Yo nunca me he cruzado con la DAO. Me he cruzado con la UDEF, con la UDYCO, con unidades investigadoras, pero no con la DAO", ha respondido. Al inspector jefe también se le ha preguntado si es normal que la Unidad Central de Apoyo Operativo (UCAO), dependiente de la Comisaría General de Información y encargada de los seguimientos sobre el entorno del extesorero, participe en investigaciones de la Unidad de Delincuencia Económica y Fiscal, como la Gürtel. "La Comisaría General de Policía Judicial tiene en sus distintas unidades, como la UDYCO o la UDEF, secciones de apoyo operativo, con grupos de vigilancia y seguimientos", ha explicado.

Fraga también ha señalado que el "carácter ilícito" de la Kitchen lo explicitaba "de manera muchas veces evidente" Villarejo, que fue el encargado de captar y controlar en la supuesta operación parapolicial al chófer del extesorero –el también encausado Sergio Ríos– y de entregarle en una primera etapa los pagos mensuales de 2.000 euros de los fondos reservados –abonos de los que luego se encargaría Gómez Gordo–. Así, se ha referido, por ejemplo, a una grabación de una conversación entre Villarejo, la presentadora Ana Rosa Quintana y las parejas de ambos. "Se han perdido papeles, se han perdido cajas y se han perdido muchas cosas (...) operaciones de decir, oye, en tal sitio hay papeles de Bárcenas, hay que ir a romperlos", se le escucha decir a Villarejo en la cinta.

‘El Asturiano’ y espionaje en prisión

Esa conversación ha salido en diferentes ocasiones durante el interrogatorio al inspector jefe de Asuntos Internos. Una de ellas, en relación al mote de El Asturiano. Fue la prueba definitiva que les permitió concluir que con dicho sobrenombre, utilizado por los miembros de la brigada política en algunas conversaciones, hacía referencia al expresidente del Gobierno. "La persona a quien llaman El Asturiano es Mariano Rajoy", ha aseverado. En las próximas semanas, las acusaciones podrán tratar de acorralar al exlíder de la formación conservadora frente al tribunal. Al fin y al cabo, está llamado a declarar como testigo, con obligación de decir la verdad, el próximo 23 de abril.

Rajoy ha sido, en esta causa, el gran elefante en la habitación. Es cierto que al expresidente nunca se le citó como investigado. Sin embargo, su nombre ha sobrevolado el procedimiento de principio a fin. Durante la instrucción, Villarejo llegó a asegurar ante el juez que intercambió algunos mensajes con Rajoy, contactos que versaban sobre dudas que el entonces líder del Ejecutivo trasladaba al policía en relación con el operativo. Y llegó a entregar al magistrado un número de teléfono que habría pertenecido al dirigente conservador. De hecho, se confirmó incluso que el contacto fue registrado por el PP y estuvo dado de alta durante un periodo coincidente con el tiempo que Rajoy ocupó La Moncloa. Sin embargo, se dio carpetazo a la investigación. Y se hizo a pesar de que los investigadores de la policía aún aguardaban algunos datos solicitados a las compañías telefónicas.

El tribunal del 'caso Kitchen' descarta imputar de nuevo a Cospedal y citar al PP en el juicio

El tribunal del 'caso Kitchen' descarta imputar de nuevo a Cospedal y citar al PP en el juicio

El inspector jefe de Asuntos Internos también ha deslizado que los tentáculos de la Kitchen llegaban, incluso, a la cárcel en la que se encontraba internado Bárcenas. "Hay un control real de todo lo que sucede en prisión", ha señalado. Y a modo de prueba, el supuesto encargo que el extesorero hizo a un interno con conocimientos informáticos para que, como explica Anticorrupción en su escrito de acusación, borrase archivos de audio con conversaciones que decía haber mantenido con Rajoy y con el exdirigente del PP Javier Arenas "relativas a fondos manejados por el Partido Popular de procedencia ilícita". "Alex, hay que destruir todos los audios de M.R. cuando yo te dé la orden. No debe de quedar nada", rezaba un manuscrito que Instituciones Penitenciarias habría intervenido a dicho interno, de nombre Isidro.

Al tomarle declaración, Bárcenas explicó que él había dado orden a su mujer de que facilitase un dinero en el exterior al chófer para que se lo diera a un tercero vinculado a Isidro. "En los diarios de Villarejo, todo esto está narrado con pelos y señales desde enero de 2014 –aunque el manuscrito no se interviene hasta marzo–. Se ve, en las anotaciones sobre Ríos, que le habrían encargado llamar a un número, el cual pertenecía a la hermana de Isidro", ha explicado el inspector de Asuntos Internos. Es más, a preguntas de la abogada de Bárcenas, ha precisado que ya desde enero de 2014 varios policías de la UCAO, unidad bajo la batuta del comisario Enrique García Castaño –que no se sentará en el banquillo de los acusados por problemas médicos–, habían realizado consultas en bases de datos policiales sobre este interno o sobre el número de teléfono de su hermana.

La testifical, para la que el agente se ha apoyado en las agendas del comisario jubilado o en los diferentes audios intervenidos, también ha servido para hablar de la pistola que se compró al chófer del extesorero. O de su ingreso en el Cuerpo Nacional de Policía, que Villarejo consideraba fundamental para tenerlo "trincado" para que nunca les delatase si todo se destapaba. "Se pidieron los expedientes o la documentación relativa a esa oposición, pero ya no está disponible, fue destruida conforme a la normativa por el paso del tiempo", ha resaltado. Y, por supuesto, para ratificar que el material incautado en los registros, base de la causa y que las defensas han intentado anular como prueba, mantuvo en todo momento la cadena de custodia.

Más sobre este tema
stats