La exsocialista que llegó a edil en Lugo por la muerte de un compañero se ofrece a darle la alcaldía al PP
Se aceleran las operaciones en marcha en Lugo para que el PP local sume el voto tránsfuga de la exsocialista María Reigosa y desbanquen así al Gobierno local de PSdeG y BNG mediante una posible moción de censura. Más allá de una actividad casi frenética de rumores y contactos más o menos discretos, la aceleración de los últimos días llegó a golpe de entrevistas en los periódicos más leídos de la ciudad.
La última, la publicada este lunes por La Voz de Galicia, en la que la edil que llegó a serlo por la muerte de un compañero de candidatura admite las negociaciones y brinda su voto para hacer alcaldesa a la líder del PP local, Elena Candia. No obstante, escasas horas después, en declaraciones a El Progreso, matiza su postura para volver a admitir que “está hablando” con los de Candia, “pero no sé si me voy a atrever”. Previamente, en el mismo diario lucense, el número dos del PP en la provincia y jefe territorial de la Consellería de Presidencia, Javier Vázquez Nodal, alentaba la conversión de la no adscrita en tránsfuga para una moción de censura “más que justificada”.
Han pasado ya 31 años desde la última ocasión en que el PP obtuvo en las urnas mayoría para gobernar Lugo. Fue en las municipales de 1995 con Joaquín García Díez, que no repitió como candidato en 1999 por los enfrentamientos internos de un PP controlado entonces en la provincia por Francisco Cacharro Pardo. Veintisiete años después del primer gobierno de coalición PSdeG-BNG, entonces con Xosé López Orozco al frente, Reigosa valora entregarles el bastón de mando alegando razones más personales que políticas. Y lo hace en un contexto marcado por la fatalidad en el PSdeG local.
La ahora edil no adscrita fue la número 11 del PSdeG en las elecciones municipales de 2023, cuando la candidatura socialista obtuvo 8 ediles que, sumados a los 5 del BNG, compusieron un nuevo gobierno de la izquierda con mayoría absoluta (13 ediles de candidaturas que sumaron 23.451 votos) frente a los 12 ediles del ascendente PP (21.459 votos). A principios de 2024 Lara Méndez renunció a la alcaldía para concurrir a las elecciones gallegas y dio lugar al primer corrimiento de la lista. En 2025 el fallecimiento de la alcaldesa Paula Alvarellos y la posterior muerte del también concejal socialista Pablo Permuy propiciaron la entrada de Reigosa en una corporación a la que volvió el luto hace pocos días por el fallecimiento de otra concejala del PSdeG, Olga López Racamonde.
Quien ahora admite que valora la posibilidad del transfuguismo estuvo en el gobierno que dirige Miguel Fernández apenas dos meses tras los que renunció a las competencias de Zona Rural que le asignaran —por discrepancias en cuanto a organización y por no otorgarle dedicación exclusiva, alega—. Poco después se dio de baja en el PSdeG —lo hizo, asegura este lunes a La Voz, por la gestión de las acusaciones de acoso sexual contra José Tomé— y, a continuación, abandonó el Grupo Municipal Socialista para quedar como no adscrita.
Tras este último paso sostuvo durante semanas que su intención pasaba por defender los intereses de la vecindad con más libertad, pero sin apoyar una moción de censura que ahora adjetiva como “necesaria” porque la ciudad precisa “un cambio de ciclo”. Y, señala, existen diversos enfrentamientos entre los socialistas lucenses.
En el PSdeG, que este domingo hizo trascender una encuesta según la cual en un nuevo paso por las urnas el electorado reeditaría la mayoría de izquierdas, consideran que lo más probable es que la censura acabe saliendo adelante. “Mientras Lugo precisa soluciones, ellos solo buscan sillones”, criticaron este domingo en un mensaje a través de las redes sociales.