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Librepensadores

Guerras falsas

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Jesús Moncho

San Jorge luchaba contra el dragón, San Miguel contra lucifer, los caballeros de las cruzadas contra los infieles... Cara a cara, contra un enemigo concreto, de forma y apariencia bien determinadas, al que se debería acabar derrotando, ¡qué remedio! porque estaba en juego la integridad y pervivencia propia. A mandobles.

¡Claro!, empezamos viendo que mejor sería luchar ante un aspa de molino, que ante un gigante real con largos bigotes y mazas de hierro de verdad, tal como el gran Cervantes nos dice que hacía su Quijote. Cosa parecida a emprenderla a pedradas con un muñeco de nieve, en una lucha, diríamos, marcada de antemano. Una cosa es guerrear, y otra es hacer guerritas.

¡Es el Gobierno, estúpido, es el Gobierno!, que nos coarta nuestra capacidad de acción... ¿Es que no lo ves?, nos dicen. ¡Abre el ojo! No es la devaluación salarial o la falta de horizonte juvenil, ¡es el inmigrante que te roba el puesto de trabajo! Ya no hay tranquilidad en el hogar, no se respeta a nadie, quieren imponer nuevas normas, contra la verdad de siempre, contra lo familiar y tradicional, todo es LGTBI, feminazis, okupas... ¡Abre el ojo!

Sustituir el enemigo, aunque sea mentalmente, visionariamente, es el primer paso de un buen o mal vendedor de fantasías. No es el virus, no es la covid-19 quien mata y lleva peligro y contra quien hay que luchar: ¡es el Gobierno el peligro!, contra quien hay que luchar. Es el pobre inmigrante, dicen, quien nos roba los puestos de trabajo, pero yo no quiero ir a recoger fresas en Huelva o albaricoques en Lleida o Murcia. Y mejor leer el periódico en el sofá, que ir a la cocina a recoger o limpiar los platos, ¡feminazis!

Claro, si estoy contra la democracia, no lo puedo decir, sería ir contra norma. Pero decir que las elecciones son fraudulentas, sí que lo puedo decir; decir que mi rival político es un demonio, sí que lo puedo decir; decir a las gentes que vayan al Parlamento, al Capitolio, y hagan lo que crean (o sea, burrera a manta), sí lo puedo decir, tal como lo dijo Donald Trump. No se va directamente contra la democracia, pero sí se la está uno cargando. Porque les importa una buena higa!

"(Peter) Sánchez, gracias al silencio cobarde de casi todos los dirigentes históricos del PSOE, ha conseguido la Presidencia de un Gobierno, que será legítimo, pero también indigno, ya que ha engañado a sus votantes durante la campaña electoral y se va a sustentar en el revanchismo y el odio a España de algunos de sus aliados ...", palabras de la Asociación por la Tolerancia, en una marcha, como ven, por la comprensión y la tolerancia.

Es sencillo, ante cualquier cosa, ante cualquier deseo (impedir la Ley de Memoria Histórica, saltarse las restricciones por la pandemia, o ir a ver torturar toros en las corridas...), quite el nombre y póngale un nombre abstracto, por ejemplo: la patria, la libertad. ¡Es que es por la patria, es por la libertad! (mía).

Jesús Moncho es socio de infoLibre

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