LIBREPENSADOR@S

Sobre la polémica Pérez Reverte-Uclés

Javier Herrera

No suelo terciar en batallas y polémicas que lo único que persiguen es vender libros y lamento ser una voz discordante en lo que a Uclés se refiere en cuanto a la unanimidad reinante. Sé que amigos a partir de ahora me retirarán el saludo y algunos familiares empezarán a pensar si es que no me estoy volviendo gagá.

No he leído aún su famosísima novela [La península de las casas vacías], aunque la compré cuando salió y la leeré (espero) posiblemente cuando pase el irrritante famoseo del "boom" (lo suelo hacer con todo lo que es vendible y se pone de moda hasta en las tertulias), y aún más ahora, cuando la intoxicación "mediatílica" coarta nuestra libertad para pensar con un mínimo de rigor lo que a uno le plazca.

En principio me echó para atrás (¿puedo decir "mosqueó"? la vitola "realismo mágico", cuando ya sabemos adónde nos lleva la etiqueta mentada dentro de nuestra historia literaria reciente, algo en principio tan fuerte que hace falta mucha penetración analítica y mucho conocimiento para dilucidar; por eso creo que la tengo "en stop", como en su momento me pasó por ejemplo con (salvando las distancias de género) Titanic (la vi el último día que la ponían en Madrid, en el cine Azul de la Gran Vía, y creo que acuciado por mi pareja)...

Pero además hay otro hecho reciente que me chirría aún más y es la reciente concesión del Premio Nadal a otra novela suya sobre Barcelona. Me dije, ¡ostras, qué casualidad!, que aún estando calentita y ascendiendo en las ventas La península…, al año más o menos aparezca La ciudad de las luces muertas que, ¡oh casualidad también!, me recuerda en el título a la ya legendaria e insuperable La ciudad de los prodigios de Eduardo Mendoza. (Yo, la verdad, creía que ya no existía el premio Nadal, que como sabemos fue oscurecido enseguida por el Planeta, casi desde que se lo dieron a Carmen Laforet o a la inmensa Carmiña...)

Esta "guerra incivil" con ribetes ideológicos que se ha montado entre él y Pérez Reverte (y siento decirlo) me parece un artificio como la copa de un pino para remover los escaparates de las librerías y las listas de ventas

Por eso desconfío de estos escritores que tan jóvenes alcanzan un relumbrón tan soberbiamente instantáneo y que en principio se dedican a rescatar premios extintos y después se prestan a polemizar con el diablo para que todo quisque, haya leído o no, sea alfabeto o analfabeto, hable y hable, se posicione o ponga a parir, con el único objetivo de montar el batiburrillo del negocio.

Desconfío, y lo siento, de Uclés. De Pérez Reverte sólo sé que es un polemista y un provocador que ya en su momento utilizó a Umbral para darse a conocer literariamente y sus novelas son más conocidas por su adaptación al cine que por su verdadero valor literario. Son obras de consumo, como La península…, mal que le pese a Uclés. Tiene mucho éxito, no coincido con él en nada, sólo en que es paisano: nació en Cartagena, y yo en Murcia (lo que históricamente no es muy sinónimo de simpatía y afinidad).

Ya sabemos que es muy loable vivir de lo que a uno le gusta y para lo que sirve pero en mi opinión hay que tener un mínimo de honestidad con uno mismo. Desgraciadamente en los últimos años pululan en nuestra literatura narrativa grandes ladrillos capaces de matar a cualquier hijo de vecino cuyos autores jóvenes en su gran mayoría han sido encumbrados por publicaciones y críticos interesados sin el más mínimo pudor. Para mí que se quiere hacer de Uclés ya el líder de su generación: lo que está por ver, pues eso es un dictamen que sólo otorga el tiempo y hoy no hay ni tiempo y menos para leer. Es por eso que no me cabe duda de que su segunda obra, la premiada, será peor que su Península…, lo puedo asegurar aun sin haberla leído...

Por eso, esta "guerra incivil" con ribetes ideológicos que se ha montado entre él y Pérez Reverte (y siento decirlo) me parece un artificio como la copa de un pino para remover los escaparates de las librerías y las listas de ventas. Y lo digo por la sencilla razón que hasta un peón caminero diría y además con base en mi propia experiencia: a mí si me invitan a cualquier encuentro con una variada participación lo primero que pregunto es quién va y entonces decido en función de mi interés si voy o no.

Uclés me temo que ha esperado a que estuvieran impresos los carteles y lanzada la propaganda para mover el cotarro que en el fondo, estoy de acuerdo, es muy interesante y de alto alcance, pero que esconde una muy cuidada estrategia de marketing para vender como churros su novela ganadora del premio Nadal. E insisto: abomino de Pérez Reverte, pero eso no es óbice para que diga mi opinión y discrepe sobre esa oportunista concesión del Nadal cuando su Península… aún está muy vivita y coleando. Espero que lo piense y se dedique a escribir, sólo a escribir y luego promocionar lo escrito (es inevitable), pero sin caer en otras manos que no sean las suyas. Y es que estamos aún muy lejos de las disputas de nuestro Siglo de Oro... (por lo que llevamos del nuestro diríamos que estamos en el Siglo del Barro).

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Javier Herrera es socio de infoLibre.

Javier Herrera

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