Manuel Alonso Ferrezuelo ha representado a la Plataforma de víctimas del Alvia 04155. Se trata de una de las asociaciones que han agrupado a los damnificados del trágico accidente que se produjo en la curva de Angrois, tres kilómetros antes de llegar a la estación de Santiago de Compostela, hace casi trece años. Ochenta personas fallecieron y 144 resultaron heridas hace trece años. La audiencia de A Coruña acaba de ratificar la condena al maquinista del tren. Por el contrario, ha absuelto al exdirector de seguridad de Adif, condenado en el juicio.
“Creo que las víctimas tienen que estar tranquilas, no querer correr demasiado. Tenemos que dejar trabajar a la Guardia Civil, que lleva el peso de la investigación en esta fase. Lo que están haciendo es recoger pruebas, luego tienen que analizarlas para cerrar un atestado y llevar unas primeras conclusiones de cuáles han podido ser las causas de este accidente. Entiendo que hay que dejarles trabajar en ese sentido para no meterles prisa, no meterles presión. Toda esa información que están recabando la tienen que poner en un atestado para hacérselo llegar al juez. Lo que más va a afectar a las víctimas es el que se haya podido evitar este accidente. En Angrois se podía haber evitado el accidente. Creo que eso puede volver a ocurrir”.
“Tenemos que ser conscientes de que es un procedimiento muy técnico, porque los factores que han podido incurrir en la producción de este accidente, los operadores que han podido participar en los mismos... Estamos hablando del material rodante, que es en este caso el tren, la infraestructura, que es una vía es la señalización, si ha habido un mantenimiento o no... Hay una legislación detrás que es muy compleja e influyen muchos factores. Es normal que queramos saber qué es lo que ha pasado, muchos españoles somos clientes de esos trenes de la alta velocidad. Y ahora se ha creado una gran inquietud, pero creo que nunca son buenas las prisas y menos en una investigación de este tipo. Además, el procedimiento ahora va a parecer que coge cierta velocidad, pero en un momento determinado se parará. En cuanto el juez instructor empiece a citar a gente como investigada, por tener una posible relación en los hechos, esas personas o las entidades o empresas que están detrás pedirán informes técnicos, peritos y todo eso va a ralentizar mucho, aunque sean de la administración pública”.
“Si, por ejemplo se demostrase que efectivamente esa vía estaba en mal estado, que no se había hecho un mantenimiento correcto todos esperaríamos que, siendo Adif una empresa perteneciente al Ministerio, reconociese los hechos y facilitara una investigación y que todo fluyese. A mí la experiencia me dice que, por muy evidente que sea esa responsabilidad, eso no va a ocurrir. Ojalá me equivoque, pero yo estoy convencido de que ahora, de momento, están todas las aguas muy tranquilas. Pero cuando empiece el procedimiento judicial de verdad, empiece a citarse a gente como investigada, empiecen a salir sus caras y sus nombres en la prensa es cuando realmente van a ejercer su legítimo derecho de defensa y de igual que sean pertenecientes a la administración pública. Da igual que se hayan pagado con nuestros impuestos, con los impuestos de las víctimas, les va a dar igual. Se van a defender y van a intentar exculparse de toda responsabilidad. Espero equivocarme, pero a mí la experiencia me dice que la lucha va a ser dura”.
“En cuanto al trato de las víctimas por parte de la administración, la experiencia en Angrois fue nefasta. En la gran mayoría de los casos se sintieron muy maltratados desde el principio hasta el final. Al principio, cuando fueron recibidos por el ministro o los secretarios de Estado, llegaron a tener incluso algún choque y algún intercambio de palabras subidos de tono por la respuesta que les daban desde la Administración. En algunos casos fue bastante grosera incluso. Me lo han contado y es lamentable cómo se comportaron y eso continuó en el tiempo. Cuando salió la sentencia, la plataforma pidió al actual ministro de Transportes una reunión cordial simplemente para revisar si se estaban haciendo las cosas bien o mal. No tuvo ni la decencia de decir 'no les voy a recibir'. No contestó a esa invitación. Espero que hayan aprendido las administraciones y que traten bien a las víctimas, no solo ahora, sino durante todo el procedimiento. Que no las olviden. Esto no acaba dentro de una semana. Esto va a durar mucho tiempo. Ese dolor, ese daño va a durar mucho tiempo y van a dar mucha ayuda. Y sin duda el sentirse arropados por su administración siempre es bueno: calma las aguas y facilita las cosas. Espero equivocarme y que no ocurra como en Angrois, pero en Angrois el trato fue nefasto”.
“Las víctimas lo que tienen que esperar de la administración, de sus gestores, de sus políticos, es toda la ayuda y comprensión necesaria. Ahora mismo creo que están en shock, todavía no han reaccionado al golpe que han sufrido, pero según vayan pasando las semanas, empezaran a ser más conscientes. Las administraciones tienen que estar ahí: facilitarles apoyo médico, psicológico y judicial. Al parecer el procedimiento va a recaer en un juzgado pequeño de una localidad, Montoro de Córdoba. Se puede poner un juez de refuerzo, meter personal de refuerzo. Esto hace falta hacerlo ya. Desde hoy. Ese juez, ese juzgado, necesita apoyo porque ha cambiado su mundo. Necesitan prácticamente un juzgado nuevo solo para esto. Yo creo que es importante que las víctimas estén unidas, pero no solamente por hacer un frente común judicial, que para eso habrá tiempo. También para compartir su dolor, que se ayuden unos a otros”.
“De los medios, las víctimas deben esperar continuidad. Que esto no pare aquí. La fuerza que tienen los medios es descomunal. Y yo creo que los políticos tienen miedo a los medios más que a la justicia. Entonces creo que tienen que seguir con la misma fuerza que están ahora. Que sigan informando del procedimiento judicial, de todo lo que esté ocurriendo, que no baje esa información. Yo entiendo que mañana ocurre otra noticia y esto pasa a un segundo plano pero creo que hay espacio suficiente. Hay cadenas, medios digitales, medios escritos, radio para que esto no quede en el olvido y se siga manteniendo. Para una víctima o plataforma que los medios no te hagan caso también es muy duro”.
“En el caso de Angrois el nivel de relevancia fue bajando de manera gradual. Los propios periodistas de medios nacionales me decían que era un tema local y es un error. Esto no es un problema de Córdoba, como aquello no fue de Angrois. Esto es un problema nacional, porque iba gente de cualquier punto de España y eso afecta a todos los españoles. Estamos hablando de la seguridad, que es lo que no es normal es que haya dos accidentes catastróficos en tan poco tiempo en un mismo país. Esto es un descarrilamiento en una recta, no es normal. Entonces tenemos que hacérnoslo mirar. ¿Vamos a dar por buenos que cada quince años haya un accidente catastrófico en España? Angrois se olvidó y ha vuelto a pasar. Yo no quiero que dentro de diez años se vuelva a hablar de esto, porque esto es pura estadística y no es normal lo que ha ocurrido, esto en otros países no ocurre. Hay que continuar con esa lucha, no hay que dejarlo”.
“Resolver las causas no va a ser fácil ni rápido. Que las personas implicadas reconocen los hechos, se indemniza a las víctimas y ponemos soluciones de verdad a este problema, perfecto. Ojalá me equivoque, pero no va a ocurrir. Todo el mundo va a intentar echar la culpa al de al lado y eso va a hacer que el procedimiento sea largo. Ni los jueces, ni los fiscales, ni los abogados sabemos de trenes. Vamos a tener que recurrir a peritos que van a tener que arrojar luz sobre la materia. Creo que en este caso está bastante claro que la única responsabilidad es la de Adif. Adif no creo que salga y haga un comunicado diciendo que es su culpa, "nos hemos equivocado en esto, no hemos hecho bien esto, no hemos cumplido normativa aquí y lo sentimos mucho". Serían dimisiones y responsables tanto políticas como judiciales. Sería la primera vez que eso lo veo yo en España”.
“Para cualquier tipo de procedimiento, en cualquier materia, en cualquier ámbito civil, laboral, penal, lo más importante siempre es la prueba. Hay que obtener pruebas de qué es lo que ha ocurrido. Sin pruebas no vas a ningún sitio. No se tiene que pensar en un objetivo, tipo: "yo quiero que este señor acabe en la cárcel". No, tú piensa dónde te van a llevar las pruebas y llegarás a la persona responsable. Y sobre esta información que me ha llegado pido la siguiente y así hasta llegar a la solución final, sea la que sea. Que las pruebas hablen, porque si no hay pruebas no habrá una condena el día de mañana. No te sirve querer acusar a alguien”.
“Tenemos otro problema en España, que es la independencia de los peritos. En cuanto al ferrocarril, es difícil encontrar peritos técnicos con experiencia que no hayan trabajado en Adif o en Renfe. En este caso, Adif está claramente involucrada en estos hechos. Se va a hacer un informe de las vías. En Angrois, Europa nos dio la razón sobre que el informe que se hizo no valía porque no era independiente. No quiero que vuelva a ocurrir aquí y si tenemos que recurrir a peritos del extranjero, recordemos que no pasa nada. En el procedimiento de Angrois vinieron a declarar dos peritos que no eran españoles y lo explicaron perfectamente. Si tenemos que recurrir a una institución de la alta velocidad en Europa para que ellos sean los que emitan un informe no pasa nada. La CIAF (Comisión de Investigación de Accidentes Ferroviarios) pertenece directamente al Ministerio. El otro día se produjo una imagen brutal: sale el presidente con los ministros, todos vestidos con chalecos de Adif y hablando de independencia. O sea, y la CIAF ‘pertenece’ al ministro que lleva un chaleco de Adif. A ver qué perito de la CIAF va a decir que es culpa de ADIF cuando su jefe va vestido de Adif. ¿De verdad me estáis hablando de independencia?"
“El problema de investigar a una empresa de esas es que tienen tantos cargos, tantos departamentos, que muchas veces la responsabilidad se solapa entre un departamento y otro. En la investigación de Angrois nos ponían tantas trabas que incluso cambiaban los organigramas cada dos por tres. De tal manera que si tú citabas a la persona que en un momento determinado había hecho un informe, ese departamento entero ya no existía o se llamaba de otra manera. Nos volvíamos locos para poder citar a las personas que realmente tenían responsabilidad”.
“Claro que Adif ve esta información. Y lo que está claro es que no hicieron nada. Hace unos meses que iban a subir las velocidades, ahora van a dos por hora los trenes. Ya no saben ni lo que han hecho bien y lo que han hecho mal. Están totalmente desorientados, en shock y lo único que se les ha ocurrido es bajar las velocidades. No han parado los trenes porque les da vergüenza… Pero es que acabará pasando algo más. Es el miedo que ahora mismo tiene todo el mundo”.
¡Hola, !
Gracias por sumarte. Ahora formas parte de la comunidad de infoLibre que hace posible un periodismo de investigación riguroso y honesto.
En tu perfil puedes elegir qué boletines recibir, modificar tus datos personales y tu cuota.