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RELATO DE UNA AMBICIÓN (Capítulo 4)

Brufau ocultó información a la CNMV y a los accionistas de Repsol sobre la compra de empresas en Rusia

El 29 de diciembre de 2011, Repsol envió un hecho relevante a la CNMV en el que notificó la compra, “libre de deuda”, de la empresa rusa Eurotek por un monto de 230 millones de dólares. En realidad, Repsol prestó 141 millones de euros a la propia Eurotek para que cancelara “los pasivos asumidos” por la sociedad “con anterioridad a la fecha de adquisición”. En su informe de auditoría correspondiente a 2012, Repsol se contradice al afirmar que pagó 315 millones de dólares por Eurotek. En febrero de 2011, la petrolera española había adquirido otra empresa de nombre similar, Eurotek-Yugra, de cuya compra ni siquiera informó a la CNMV. A preguntas de infoLibre, Repsol no ha querido ofrecer su versión sobre estos hechos.

Primero el efecto, después la causa

El 18 de junio de 2011, en el marco del Foro Económico de San Petersburgo, Repsol-YPF y Alliance Group suscribieron una carta de intenciones para crear una sociedad por valor de 840 millones de dólares, capitalizada a partir de la contribución recíproca de fondos y de activos.

Antonio Brufau, presidente de Repsol-YPF expresó: “Siempre hemos considerado que nuestro crecimiento en Rusia debía ir de la mano de un socio local fiable”. Por su parte, el presidente de Alliance Group, Musa Bazhaev, fue al grano: “Nosotros conocemos Rusia y Repsol tiene la tecnología”.

Brufau y Bazhaev formalizaron el trato en Moscú el 20 de diciembre de 2011.

A través de un acuerdo comercial de inversión conjunta, a largo plazo y de riesgo compartido, Alliance Oil Company se comprometió a transferir dos empresas dedicadas al Upstream (exploración y producción) en la cuenca de Siberia Occidental: Saneco, en la ciudad de Samara; y Tatnefteodatcha, en la República de Tartaristán. Según Alliance Oil Company, de ambas se extraen 20.500 barriles de petróleo diarios, aquilatando sus reservas probadas y probables en 171,5 millones de barriles.

Repsol-YPF debía de efectuar una contrapartida similar a los 570 millones de dólares en que se tasó la aportación de Alliance Oil Company en esta Joint Venture, registrada en Holanda y nombrada AROG (Alliance Repsol Oil and Gas BV).

En la reunión del 20 de diciembre de 2011, Alliance Oil Company, con la asesoría del Bank of America Merrill Lynch y de Baker & McKenzie, se quedó con el 51% de las acciones de la AROG. A la petrolera española, aconsejada por Barclays Capital y DLA Piper, se le entregó el 49% restante de las participaciones.

Nueve días después, Repsol-YPF anunció la compra de Eurotek por 230 millones de dólares. Esta compañía, que iba a ser su primera incorporación a la AROG, reportaba, entre otros activos jamás especificados, los campos de gas siberianos Yuzhno-Jadyriajinskiy y Syskinsyninskiy.

Todo se presenta secuencial y, en apariencia, cristalino.

Sin embargo, llama la atención que en la reseña de la carta de intenciones de junio de 2011, algunos periódicos afirmaron que Repsol-YPF posee el 74,9% de Eurotek-Yugra. Al indagar, encontramos que la fuente del dato es la propia Repsol-YPF que, en un comunicado simultáneo con Alliance Oil Company, del 18 de junio de 2011, mencionó por encima esta operación. En el 'hecho relevante', de sólo tres párrafos, que Repsol-YPF remitió a la CNMV, en la misma fecha y sobre el mismo asunto, no hay ni rastro del negocio. Hasta ahora no se sabía cuánto pagaron por Eurotek-Yugra ni a quién se la compraron, ni en qué circunstancias se dio la transacción. Se ignoraba, también, su vínculo con la otra Eurotek.

En las páginas 181 y 182 del Informe de Auditoría de Cuentas Anuales Consolidadas de Repsol-YPF, correspondiente a 2011, se lee: “En febrero de 2011 se cerró la adquisición del 74,9% de las acciones de la compañía rusa Eurotek-Yugra, que tiene la titularidad de las licencias de exploración y producción de los bloques Karabashsky 1 y 2 en la prolífica cuenca de West Siberia. Posteriormente, se obtuvo a través de esta compañía la adjudicación de cinco nuevas licencias exploratorias en la ronda 2011, también en la cuenca de West Siberia”.

En ninguno de los ocho 'hechos relevantes' que Repsol-YPF envió a la CNMV en febrero de 2012, se declaró Eurotek-Yugra. Repsol-YPF tuvo una nueva oportunidad de comunicarlo en el avance de resultados del primer trimestre de 2011, que cursó a la CNMV el 12 de mayo de ese año, y tampoco lo hizo. Repsol-YPF ocultó la compra a los reguladores del mercado y a sus propios accionistas. No existe evidencia de que en la Junta General, celebrada el 15 de abril de 2011, se anunciara el ascenso en territorio ruso.

El citado informe de auditoría, que corrió a cargo de Deloitte, indica que antes se compró una Eurotek y sólo después se pactó la Joint Venture con Alliance Oil Company. Página 58: “La entrada de Repsol en su capital quedaba condicionada a la adquisición previa por parte de Repsol de Eurotek”.

Repsol-YPF prestó 141 millones de euros a su vendedor ruso

En el 'hecho relevante' que Repsol-YPF envió a la CNMV el 29 de diciembre de 2011, a las tres de la tarde, y que el ente regulador registró con el número 155863, bajo la clasificación “Trasmissions and purchases of capital undertakings”, la petrolera manifestó que la compra de Eurotek se produjo “libre de deuda”.

Repsol-YPF ocultó información relevante.

Volvamos al Informe de Auditoría de Cuentas Anuales Consolidadas del 2011. Página 58: “La operación ha supuesto un desembolso total de 234 millones de dólares (182 millones de euros) que se ha instrumentado mediante (i) un pago al vendedor por importe de 34 millones de euros, (ii) un préstamo de Repsol Exploración Karabashky a Eurotek, por importe de 141 millones de euros, para cancelar los pasivos asumidos por la sociedad con anterioridad a la fecha de adquisición y (iii) la aportación a una cuenta escrow por importe de 7 millones de euros como anticipo al vendedor por las licencias que se les venderán con posterioridad y que serán reembolsados a Eurotek tras la venta”.

Así las cosas, Eurotek fue una ganga: en usufructo de dos campos de gas en Siberia Occidental y de otros activos, que desconocemos, fue adquirida por Repsol-YPF por 34 millones de euros. Sólo una licencia, como la que pagó su socio Alliance Oil Company el 16 de diciembre de 2009 para explorar y producir en el área Volga-Urales, puede costar 25 millones de dólares.

Más del 75% del gasto los acaparó el préstamo al vendedor, el anticipo puesto en manos de un tercero a manera de garantía del depósito (cuenta escrow) y el nebuloso importe de las cinco licencias alcanzadas a posteriori. Repsol-YPF no asumió el control de una empresa que, supuestamente, estaba comprando al 100%. Si Antonio Brufau prestó 1.269 millones de euros a la familia Eskenazi para que, entre 2008 y 2011, “compraran” el 25% de YPF, esta vez, invirtió la mecánica con igual y apabullante rareza: prestó 141 millones de euros al vendedor, y lo hizo para que pagara el pasivo de la empresa que estaba adquiriendo. Trátese de compromisos sin saldar con bancos o proveedores, o por impuestos, multas o salarios pendientes, Eurotek era una empresa endeudada.

Brufau ocultó información relevante a la CNMV y a sus accionistas.

¿De cuántas Eurotek estamos hablando?

En el Anexo I del informe de cuentas de 2011, y bajo el epígrafe “Principales sociedades que configuran el Grupo Repsol YPF a 31 de diciembre de 2011”, Eurotek aparece mencionada tres veces: como CSJC Eurotek-Yugra, como OJSC Eurotek y como ZAO Eurotek Yamal. En ningún momento, se diferencian o describen las actividades que les incumben.

Al menos geográficamente Eurotek-Yugra, Eurotek y Eurotek Yamal están enlazadas. Yugra es el nombre con el que se conocía a las tierras que hay entre el río Pechora y las montañas de los Urales. Yugra también servía para designar a los pueblos Khanty y Mansi. Si regresamos a la página 58 de la auditoría de Deloitte, descubriremos que existe una “Repsol Exploración Karabashky”, y que a través de ésta, se compró la segunda Eurotek, con “licencias de exploración y producción de hidrocarburos en las regiones de Khanty-Mansiysk y Yamal-Nenets ubicadas en la Federación Rusa”.

Resulta revelador que en el comunicado de prensa conjunto de Repsol-YPF y Alliance Oil Company, se optara por mencionar que los activos correspondientes a Eurotek eran los campos de gas Yuzhno-Jadyriajinskiy y Syskinsyninskiy, sin mencionar la referencia territorial que da Deloitte, y que hubiera servido para relacionar a las Eurotek.

Gracias al currículo de Denis Romanenkov, jefe financiero de Eurotek-Respol-YPF entre abril de 2008 y mayo de 2012, entendemos que Eurotek tenía una red de sucursales en Kamao (distrito autónomo Khanty-Mansiyshk), en Yanao (distrito autónomo Yamalo-Nenetskiy), y en Yakutia (República de Sajá).

Comercialmente, entre las Eurotek existen diferencias fundamentales: la Eurotek-Yugra comprada en febrero de 2011 es una ZAO o CJSC (Closed Joint Stock Company); y la Eurotek comprada en diciembre de 2011 es una OJSC (Open Joint Stock Company). Las Joint Stock Companies constituyen la forma convencional de Rusia para estructurar sus negocios. La divergencia entre una y otra radica en que en la modalidad Open, la cantidad de participantes no se limita, y ninguno de ellos responde ante los demás; mientras que la Closed establece el reparto de las acciones entre sus fundadores y restringe el número de socios.

En las Cuentas Anuales Consolidadas de 2012, el auditor de Repsol refiere que Eurotek se desdobló en dos filiales: OOO Eurotek ND y OOO Eurotek-YuKh, pero no suministra pormenores. La información ofrecida por Repsol-YPF es confusa y parca, como si las sombras y las ambigüedades sirvieran de protección a sus operaciones financieras.

Aunque Repsol-YPF ocultó estos hechos a la CNMV, no hizo lo mismo con el Servicio Federal Antimonopolio de Rusia. infoLibre requirió una traducción jurada de ocho de sus resoluciones para aclarar el periplo de Repsol. En consecuencia, sabemos que el 20 de agosto de 2010, Repsol Exploración Karabashky solicitó su permiso para la compra de acciones de la ZAO Eurotek-Yugra. El Servicio Federal Antimonopolio de Rusia exigió más detalles y prorrogó el plazo de estudio del expediente. El 23 de noviembre de 2010 aprobó la adquisición del 74,9% de las acciones de la sociedad anónima cerrada ZAO Eurotek-Yugra. Si bien este acuerdo no se conoció en España ni en Argentina, trascendió en Nueva York: el Bloomberg Businessweek describe a ZAO Eurotek-Yugra como una “subsidiaria” de Repsol a partir, justamente, del 23 de noviembre de 2010.

El Servicio Federal Antimonopolio de Rusia descubre otros entresijos de la operación en un documento fechado el 25 de noviembre de 2010: “Los expertos consideran que para Repsol esta transacción podrá ser interesante exclusivamente para ampliar su presencia en Rusia (…) Según la valoración de Andrey Polischuk, analista de BKS, y teniendo en cuenta una valoración previa de los recursos de los campos de Eurotek-Yugra, el valor del 74,9% de la compañía podría ser no inferior a 1,5 millones de dólares, partiendo de la valoración previa de los recursos (…) Eurotek-Yugra es la filial al 100%, constituida en el año 2004, fruto de las negociaciones entre la Administración de Nadym (distrito autónomo Yamalo-Nenetskiy) y la asociación francesa de productores de equipos para la industria de petróleo y gas, ZAO Eurotek. La compañía ganó en el año 2007 las subastas de los dos campos petrolíferos en el municipio Kondiskiy, distrito autónomo de Khanty-Mansiysk: Karabashsky-1 y Karabashsky-2, y desembolsó 11 millones de rublos por cada uno”.

El órgano regulador del mercado ruso sostiene que Olivier Fabre, entonces director general de ZAO Eurotek, “se negó a desvelar el importe de la transacción en curso”. Además, recoge otras declaraciones en las que Fabre asegura que la búsqueda de un socio estratégico “reside en el deseo de la compañía de reducir sus propios gastos (…) Para una compañía tan pequeña como la nuestra es difícil dedicarse a la realización simultánea de todos los proyectos. Tenemos prioridades que se cumplen. Pero también hay otras directrices donde nos gustaría contar con socios”.

A propósito de las declaraciones de Fabre, el informe del Servicio Federal Antimonopolio de Rusia concluye: “Hoy en día tiene prioridad el proyecto de extracción de gas en los yacimientos Syskinsyninskiy (distrito autónomo de Khanty-Mansiysk), con reservas de alrededor de 10 mil millones de metros cúbicos de gas (…) y Yuzhno-Jadyriajinskiy (distrito autónomo Yamalo-Nenetskiy), con reservas de alrededor de 20 mil millones de metros cúbicos de gas”. Aparentemente, los franceses administraban Eurotek-Yugra y Eurotek.

En la presentación Repsol´s Recent Inorganic Acquisitions in Russia and in the U. S., un power point fechado el 20 de enero de 2012, se afirma que Eurotek, con un 25.1%, y Repsol, con un 74.9%, son accionistas de Eurotek-Yugra. Otro dato que provoca desconcierto. ¿Por qué un mismo propietario extranjero querría aparecer en una sociedad amparándose en dos empresas diferentes? ¿A quién pertenece el otro 25.1% de Eurotek-Yugra? De acuerdo con el Servicio Federal Antimonopolio de Rusia, a través de una resolución del 12 de mayo de 2012, OOO Samers obtuvo la aprobación de hacerse con el 25.1% de Eurotek-Yugra. Tomemos nota de que Repsol daba por hecho esa participación cuatro meses antes de que se pronunciara el Servicio Federal Antimonopolio de Rusia. En todo caso, Samers es una compañía equivalente a las sociedades de responsabilidad limitada de la legislación española. Su actividad no encaja con el mundo de los hidrocarburos: se dedica al comercio mayorista de productos no alimenticios de consumo.

infoLibre encontró en Joe Smith Glenn otra pista para esclarecer el origen de las Eurotek. Smith Glenn es un consultor estadounidense en temas energéticos. Según lo consignado en su currículo, entre julio de 2007 y julio de 2010, trabajó para PricewaterhouseCoopers. Una de las tareas que tuvo a su cargo fue la asesoría a Daewoo Shipbuilding & Marine Engineering en la adquisición de ZAO Eurotek, empresa a la que define como “proveedor independiente de gas con sede en Moscú”, con activos “arrendados o adquiridos a través de subastas del Estado” en Siberia occidental y Yakutia, cerca del círculo ártico. Smith Glenn afirma que el accionista mayoritario y vendedor fue Gazprom. Aunque no específica la fecha, al describir los procedimientos financieros y fiscales utilizados, menciona que el MDM Bank abrió una línea de crédito de 250 millones de dólares para efectuar la operación.

Smith Glenn trabaja desde diciembre de 2013 en Doeren Mayhew. infoLibre le escribió, sin éxito, para ampliar el relato que proporciona en su hoja de vida. No obstante, sus indicaciones se han de considerar verídicas porque la propia Repsol, en la página 58 de su Informe de Auditoría de Cuentas Anuales Consolidadas, correspondiente a 2011, dice haber comprado Eurotek a “dos filiales de MDM Bank (Selena y Nord Estate Managment)”. Por lo tanto, ¿debemos entenderse que Daewoo Shipbuilding & Marine Engineering no reembolsó el préstamo en los plazos acordados y que el banco ejecutó la garantía quedándose con Eurotek? ¿A quién pertenecía realmente Eurotek?

En cuanto a Eurotek-Yamal, la tercera de las Eurotek asociadas con Repsol, hay una resolución del 25 de abril de 2012 del Servicio Federal Antimonopolio de Rusia. La OOO Yalnedra obtuvo su autorización para comprar el 99,9% de sus acciones. Yalnedra tiene su domicilio en el distrito autónomo Yamalo-Nenetskiy y explora yacimientos de petróleo y gas.

Otro negocio inexplicable de Antonio Brufau

¿Por qué una Joint Venture con Alliance Oil Company, si Repsol ya era parte de esa empresa?

Repsol-YPF desembarcó en Rusia en febrero de 2007, cuando compró el 10% de West Siberian Resources Ltd. por 90 millones de dólares. WSR operaba desde 1998 y una de sus últimas adquisiciones fue Saneco, en 2006. No está claro si Antonio Brufau sabía o no de los riesgos de fusión con otra empresa, que finalmente ocurrió el 10 de abril de 2008, cuando NK Alliance la absorbió. WSR tenía deudas por 299 millones de dólares.

NK Alliance fue fundada en noviembre de 2001 por la familia Bazhaev. Con esta empresa, la familia amplió sus negocios hacia Ucrania y la República de Tartaristán, donde compró Tatnefteodatcha. La fusión con WSR le costó unos 300 millones de dólares. Hasta marzo de 2010, había devuelto a los prestatarios 196 millones de dólares.

El 8 de junio de 2009, la fusión entre WSR y NK Alliance se denominó Alliance Oil Company, fue inscrita en un paraíso fiscal (Bermudas), y pasó a cotizar en el índice OMX (Bolsa de Estocolmo). Uno de los socios que permaneció en la nueva organización fue Repsol-YPF. Aunque su poder se redujo al 3,2%, conservó una silla en el Consejo de Administración, la de Fernando Martínez-Fresneda, ex gerente de Repsol en Colombia y Bolivia.

Los activos de WSR y NK Alliance fueron compartidos por los accionistas de Alliance Oil Company. WSR contaba con Saneco y NK Alliance con Tatnefteodatcha; los activos fueron enajenados en la empresa que resultó de ambas. Entonces, ¿por qué Alliance Oil Company habría de proporcionarlos como patrimonio propio en la Joint Venture con Repsol? ¿Por qué Repsol querría singularizar una relación comercial que ya tenía con Alliance Oil Company?

El cuestionado éxito de una alianza

En agosto de 2012, Alliance Group transfirió el 100% de Saneco a la AROG. Repsol se hizo con el 49% de las participaciones aportando 37.302 dólares, además de un pago en efectivo de 35.666 dólares a Alliance Group. En diciembre de ese año, el consorcio ruso hizo su segunda contribución a la sociedad con el 99.54% de Tatnefteodatcha. Por su parte, Repsol pagó 224.591 dólares, de los cuales 81.068 dólares fueron entregados directamente a Alliance Group, y los restantes 143.523 dólares fueron cubiertos con la aportación de Eurotek.

infoLibre obtuvo estos datos en el prospecto que, en cumplimiento de la Directiva 2003/71/EC, Alliance Oil Company divulgó entre sus posibles inversores el 30 de abril de 2013, con el fin de colocar bonos internacionales. Esta información difiere drásticamente de lo publicado por el holding ruso en el comunicado de prensa del 28 de enero de 2013. Allí afirma que, aparte de Eurotek, los españoles pagaron 117 millones de euros en efectivo a cambio del 49% de la AROG.

Deloitte certifica en el Informe de Auditoría de Cuentas Anuales Consolidadas de Repsol, correspondiente a 2012, que la transferencia de Eurotek se produjo el 24 de enero de 2013, como correspondía según los plazos legales. El prospecto de Alliance Oil Company la contradice al señalar que, desde diciembre de 2012, Eurotek fue registrada como “una cuenta por cobrar”. Cuando el traspaso fue legal, Repsol pagó otra cantidad a sus socios. Esta vez 116.728 dólares. En la página 152 de su informe de cuentas para 2012, Repsol cifró el importe de Eurotek en 315 millones de dólares, una cantidad lejana de los 143.523 dólares tasados por su socio y 85 millones más de lo que Repsol informó a la CNMV haber pagado por Eurotek.

En marzo de 2013, AROG inició su producción comercial de gas en Syskonsyninskoye, en la región de Khanty-Mansiysk, con un nivel diario de 5.350 barriles por día, que hizo prever en la presidencia de Repsol toda clase de éxitos. No es así: un informe demoledor, elaborado por el departamento de investigaciones del GazpromBank —el brazo financiero de la petrolera estatal rusa— cuestiona la capacidad de Alliance Oil Company.

En primer lugar, la cataloga como una de las más pequeñas y apalancadas del país, por detrás del top ten de las grandes productoras y refinadoras. Rebate, incluso, que sea una compañía integrada verticalmente: “Sus refinerías están localizadas a tres mil kilómetros fuera de su zona productiva más cercana”. GazpromBank recuerda las complicadas condiciones geológicas de sus campos en Timano-Pechora, y sostiene que Alliance Oil Company ha sido una de las exportadoras afectadas por la legislación fiscal de 2011, que elevó los impuestos a la industria petrolífera. No hay que perder de vista que, según el mencionado prospecto de Alliance Oil Company del 30 de abril de 2013, sus reservas no han sido auditadas siguiendo las medidas estándar aplicadas por la U. S. Securities and Exchange Commission.

El informe de GazpromBank, publicado en abril de 2012, se titula Alliance Oil Company: la época de las 'vacas gordas' terminará en 2015, y pone en entredicho que la alianza con Repsol sea la salida. “Después de la posible nacionalización de los bienes de Repsol localizados en Argentina, dudamos de que sea capaz de invertir”. Los socios rusos firmaron el acuerdo con Repsol antes de la expropiación de YPF, un golpe que también los afectó porque comprimió las posibilidades financieras de la petrolera española para invertir en proporción a sus necesidades de Upstream. Por si fuera poco, GazpromBank opina que Eurotek, la cuota principal de Repsol en el mercado ruso, estará en condiciones de generar una producción importante hasta 2020, y que este activo “no debería tenerse en cuenta en la valoración actual de Alliance Oil”.

A los problemas técnicos, se suma el comportamiento de los accionistas más importantes de la compañía rusa: los Bazhaev. Según el otro prospecto de Alliance Oil Company al que ha tenido acceso infoLibre, esta familia es una de las mayores debilidades de la empresa. Publicado en marzo de 2010 y con más de 400 páginas de extensión, el documento advierte que “pueden hacer que el grupo tome acciones que resulten contrarias a los intereses de los demás accionistas o tenedores de bonos”.

El 5 de junio de 2013, Bloomberg informó que la cotización de Alliance Oil Company había caído en la bolsa de Estocolmo por cuarto año consecutivo. El grupo ruso tuvo que recurrir a la ruleta de las acciones preferentes desde 2012, y los pronósticos económicos no eran mejores para 2014.

En un artículo del 22 de noviembre de 2013, SvD Näringsliv, un periódico de referencia en el sector económico sueco, denunció que Alliance Oil Company había donado durante los últimos meses cerca de 32 millones de dólares, el 20% de los ingresos netos del período en cuestión. El destinatario compartía domicilio con Alliance Oil Company, y no era otro que la Fundación Zya Bazhaev.

Ante el escenario desfavorable, en diciembre de 2013, Alliance Group realizó una jugada que demuestra hasta qué punto los negociosos rusos triunfan si están avalados por el Kremlin. Luego de por lo menos dos meses de cálculos y negociaciones, el 2 de diciembre, la Junta General de Accionistas aprobó la fusión entre Alliance Oil Company y Alford Financial Ltd., a través de lo que se denominó “amalgamación”; al día siguiente la compañía rusa solicitó a Suecia la salida de Alliance Oil Company del NASDAQ OMX. El 16 de diciembre de 2013 fue el último día de cotización en la bolsa sueca. El 17 de ese mes se produjo la "amalgamación" con Alford Financial Ltd.

Alliance Oil Company y Alford Financial Ltd. son sociedades inscritas en Bermuda. Por lo tanto, se rigen por el sistema jurídico del paraíso fiscal. Concretamente, la Companies Act 1981, que contempla dos vías para la unión de empresas: merger (fusión), incluida en el ordenamiento legal español, y la amalgamation (amalgamación), una modalidad a la que se acude cuando las compañías en cuestión están registradas en Bermuda y participadas por decenas de socios.

Después de la "amalgamación", Alliace Oil Company mantuvo su nombre. Lo que en principio era una oferta pública sobre las acciones de Alliance Oil Company, se convirtió en una operación de asalto y control por parte de Alliance Group. La familia Bazhaev se vendió a sí misma: el 100% de la empresa compradora, Alford Financial Ltd., pertenece a Alliance Group. Esta maniobra anuló el impacto de los recelos internacionales sobre el manejo de Alliance Oil Company.

A esta hora, la estatal GazpromBank quisiera desaparecer su informe Alliance Oil Company: la época de las 'vacas gordas' terminará en 2015. infoLibre intentó profundizar en sus críticas y contactó a GazpromBak, que se abstuvo de responder en vista de la exclusión de Alliance Oil Company de la bolsa sueca. “Tenemos prohibido hacer comentarios públicos sobre la compañía”, se excusaron. Inquirimos sobre el préstamo que hizo posible la envestida de Alliance Group, pero nuestra insistencia cayó en el vacío.

Veinte meses después de publicado el informe, y reveladas con bisturí todas las debilidades técnicas de la petrolera, GazpromBank se encargó de financiar la “amalgamación” entre Alliance Oil Company y su subsidiaria Alford Financial Ltd. ¿Cómo es posible que GazpromBank otorgue una línea de crédito a una empresa en la que identifica tanta rémoras e insuficiencias? La clave está en el Kremlin, sin cuyo consentimiento no se hubiera producido el respaldo económico que urgía la familia Bazhaev.

¿En qué afecta esta “amalgamación” a Repsol? Si en la fusión entre WSR y NK Alliance, en abril de 2008, las acciones de Repsol-YPF se redujeron de un 10% a un 3,2%, esta vez se detecta una primera consecuencia. Sorprende que Alliance Oil Company, Alford Financial Ltd. y una tal Geltom Ltd —de la que sólo sabemos que está ubicada en Chipre, donde la familia Bazhaev tiene intereses, y que se dedica a las inversiones—, solicitaran al Servicio Federal Antimonopolio de Rusia su autorización para disponer “las condiciones de realización de la actividad empresarial de Eurotek”. Si Eurotek fue el aporte substancial de Repsol a la AROG con Alliance Oil Company, ¿no debía participar también en esta operación? La autoridad rusa dio su visto bueno en una resolución del 29 de noviembre de 2013, dos semanas antes de la “amalgamación” entre Alliance Oil Company y Alford Financial Ltd.

A causa de estas anomalías, infoLibre contactó a Alliance Oil Company. Desde Moscú nos confirmaron sucintamente que la Joint Venture con Repsol sigue activa y que Eurotek fue la contribución de la petrolera española a la AROG. Al pedir que nos aclararan porque el control de Eurotek fue cedido a Geltom Ltd. y a Alford Financial Ltd., recibimos una contestación lacónica: “No es el caso. Alliance Oil Company y Alford se fusionaron a través de una amalgamación. La nueva Alliance Oil Company recién creada tiene los mismos derechos sobre Eurotek que tenía antes de la amalgamación”. Repsol no aparece por ningún lado. Como si nunca hubiera remontado el insignificante 3,2% de sus acciones.

La poderosa familia Bazhaev, socio estratégico de Brufau

El 9 de marzo de 2000, un Yak-40 estalló al despegar de Moscú rumbo a Kiev. Aunque oficialmente la tragedia se consideró un accidente, abundan las versiones conspirativas. En ese jet viajaba Zya Bazhaev, un empresario checheno dedicado al negocio del petróleo. Bazhaev, de 40 años, iba a supervisar el funcionamiento de su proyecto estrella entre Ucrania y Kazajistán: la refinería Kherson.

El lugar de Zya lo han ocupado sus dos hermanos: Musa, de 48 años, y Mavlit, de 64 años. También su único hijo varón, Deny, que con sólo 15 años fue incluido en la lista de millonarios de 2011 de la revista Forbes. La familia Bazhaev es un de las más ricas e influyentes de Rusia. En ese país, tienen intereses en Tomsk, Timano-Pechora y el área Volga-Urales. En el extranjero, en Ucrania, Kazajistán, Chipre, Suiza y, recientemente, en Cerdeña, donde según la revista italiana Panorama, los Bazhaev habrían pagado 130 millones de euros por gestionar durante dos décadas el Forte Village Resort. Otra fuente resalta el interés de los Bazhaev en comprar el club de fútbol A. S. Roma.

En 2008, la familia Bazhaev poseía más de 30 empresas. Se sabe que no siempre cumplen con las normas medioambientales y que sus actividades, realizadas con un riesgo latente, para ellos, para sus socios y para la sociedad rusa, carecen de seguro. Hasta 2007, la fortuna de la familia Bazhaev se concentró en el negocio del petróleo. Ese año, con un crédito de 840 millones de dólares del GazpromBank, Musa Bazhaev compró la OJSC Artel Staratelei Amur, operativa desde 1968. Sobre esa base, fundó en 2011 la Russkaya Platina, la segunda compañía rusa más importante en la producción y venta de paladio, rodio, oro, cobre, níquel, cobalto y, como su nombre indica, platino, un metal precioso valorado no sólo en las joyerías, sino en los sectores automotriz, informático y petrolífero, entre otros. En junio de 2012, Musa Bazhaev ganó la licitación de la parte sur de Norilsk-1, en la península Taymyr. Esto dio pie a una pugna con su competidora directa Norilsk Nickel, que denunció diversas irregularidades en la licitación. Un año después, el Estado repitió el proceso y volvió a ganar Russkaya Platina. El resultado se atribuye a Ígor Sechin, ex viceprimer ministro, presidente de la petrolera gubernamental Rosneft y hombre de confianza de Vladimir Putin. El entendimiento entre Sechin y Musa Bazhaev es un secreto a voces. De hecho, Reuters divulgó que Alliance Oil Company habría vendido a Eduard Khudainatov, ejecutivo de Rosneft hasta septiembre de 2013 y mano derecha de Sechin, la refinería de Khabarovsk. A pesar de que Musa Bazhaev negó la operación, que representaría para Alliance Oil Company —y por consiguiente para Repsol— la pérdida de su activo más relevante, los rumores no han sido silenciados.

Aunque no aparezcan en el directorio de Alliance Oil Company, los Bazhaev son los interlocutores directos de Antonio Brufau. Curiosamente, en la página web de la compañía hubo, hasta diciembre de 2013, una sección inaudita. Se llamaba Insiders Transactions y allí se registraban los constantes movimientos financieros de Musa, Mavlit y Deni.

Repsol no es el único socio español de los Bazhaev. Después del arribo de Repsol-YPF a Rusia, en febrero de 2007, siguió, nueve meses después, el de Técnicas Reunidas. La empresa firmó un contrato con Musa Bazhaev por 1.000 millones de dólares para la modernización de la refinería Khabarovks. El 25 de febrero de 2011, el presidente de Técnicas Reunidas, José Lladó Fernández-Urrutia, firmó otro memorando de cooperación con Musa Bazhaev. El negocio se cerró delante del mandatario ruso Dimitri Medvédev y del rey Juan Carlos en la inauguración del año dual España-Rusia.

Frente a este panorama de fechas y de cifras que no coinciden, de información sensible que se oculta, da la impresión de que Repsol está pagando un excesivo “derecho de permanencia”, como si purgara el desplante que hizo a Lukoil en 2008. Al igual que en Argentina, su prosperidad en el mercado local depende, más que de las reglas de la industria petrolífera, de los caprichos de una familia y de su trato privilegiado —que no eterno— con el poder político.

La Ley 3/2013, de 4 de junio, de creación de la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia, ordena que el Estado español, a través del Ministerio de Economía, tenga competencia en las operaciones desarrolladas en el sector de los hidrocarburos. Que el presidente de Repsol, Antonio Brufau, se permita esconder información a la CNMV debería de ser motivo para interesarse en la aventura rusa, una aventura asombrosamente parecida a los antecedentes del fiasco argentino.

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