CONSEJO EUROPEO

Unos fondos contra el paro juvenil escasos e ineficaces si sólo bonifican contratos

Unos fondos contra el paro juvenil escasos e ineficaces si sólo bonifican contratos

Los 1.900 millones de euros concedidos por Bruselas para combatir el paro juvenil son “muy escasos” y emplearlos en bonificar los contratos es ineficaz. Los economistas consultados por infoLibre coinciden en rebajar a “propaganda” y “operación de lavado de cara” la aportación del Consejo Europeo a la lucha contra el 57% de desempleo entre los españoles menores de 25 años. Y piden que se pongan en el centro de atención las políticas activas de empleo, lo único que ven como solución al paro.

Para Marcel Jansen, investigador de la Fundación de Estudios de Economía Aplicada (Fedea), que patrocinan las grandes empresas y bancos españoles, esos fondos son algo “fácil de vender” pero con el mismo efecto que “una gota de agua en una plancha caliente”. Sobre todo si se dedican, como ha anunciado el presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, a rebajar las cotizaciones a los contratos juveniles. “Bonificar la contratación es lo más fácil”, explica el economista holandés, pero no lo más eficaz. A su juicio, esta rebaja de cuotas sólo tendría sentido si se limitara a contratos con un contenido formativo claro. Jansen critica que el Gobierno del PP haya reintroducido los incentivos que el anterior Ejecutivo socialista eliminó. “En estos momentos, es imposible contratar a un joven sin bonificaciones”, destaca.

En ello coincide el economista Alejandro Inurrieta, que fue asesor del secretario de Estado de Economía socialista David Vegara. Ambos creen que para combatir el paro juvenil lo fundamental son las políticas activas de empleo, precisamente el capítulo que más recortó el PP, un 34%, cuando llegó al Gobierno. “En España han sido un gran fracaso”, resalta Inurrieta, quien cree que el actual modelo tripartito de formación para el empleo –Gobierno, sindicatos y patronal– debe “reinventarse” y convertirse en una “política de Estado”. “Aquí no ha habido nunca una política estructural para insertar parados en los sectores donde se podría”, protesta.

También es muy crítico con las políticas de formación acometidas hasta ahora Marcel Jansen. “En los últimos cinco años”, explica, “España ha hecho sólo lo más fácil, lo que se podía hacer con el BOE, pero en políticas activas no se ha hecho absolutamente nada”. Por el contrario, enumera, el Gobierno se ha limitado a recortar las políticas activas de empleo, descausalizar los contratos temporales para jóvenes e incentivar los contratos a tiempo parcial para menores de 30 años, ha vuelto a generalizar las bonificaciones y sólo ha dedicado 66 millones a la colaboración público-privada para reinsertar a desempleados en el mercado laboral.

Salario Mínimo Juvenil

Su receta contra el paro juvenil es muy distinta y se centra en la formación para el millón largo de menores de 30 años que no tienen más que la ESO en su currículo académico. “Esos jóvenes se merecen una segunda oportunidad, no un trabajillo bonificado sin formación”, se queja el economista.

Tampoco le hace ascos Jansen a un Salario Mínimo Interprofesional (SMI) para jóvenes, inferior al adulto, “como tienen otros países europeos”, pero iempre “conectado a la formación”. En Holanda es un tercio del SMI para los mayores, precisamente "para desincentivar que entren en el mercado laboral y para que estudien". Además, propone que los cursos no den la espalda al mercado, como ocurre ahora, y las empresas tengan voz en la formación. E incluso que se extienda la iniciativa del Gobierno extremeño para pagar una pequeña cantidad a quien decida volver a la escuela.

Inurrieta tacha de “ridícula” la cantidad destinada por Bruselas a combatir el paro de los jóvenes. Además, desconfía de que parte de esos 1.900 millones anunciados no se hayan presupuestado o gastado ya. “Proceden de cantidades ya comprometidas y recicladas de partidas que ya estaban disponibles para los gobiernos”, revela. De hecho, la mitad del total de 6.000 millones del programa europeo se liberará de fondos estructurales y de cohesión, ha explicado CCOO en un comunicado.

Sólo 45 euros por contrato 

El sindicato también subraya el hecho de que el Gobierno español no haya conseguido su pretensión de que las ayudas para los contratos de jóvenes no computen como déficit. De lo que no se fía CCOO es de que el Ejecutivo resista la “tentación” de incluir en la garantía joven –el compromiso de ofrecer a los menores de 25 años que abandonen el sistema educativo un trabajo, prácticas o formación en un máximo de cuatro meses, que se sufragará con esos fondos–, la financiación a los emprendedores.

El secretario general de UGT, Cándido Méndez, por su parte, considera “muy escasa” la cifra. “La aportación económica para la empresa que contrate a un joven español demandante de empleo será, para dos años, de unos 80 euros al mes”, calculó. Pero si la operación se hace sobre la población juvenil de hasta 25 años, la cantidad se quedaría en torno a 45 euros, “una gota de agua para contrarrestar el océano de desempleo juvenil en Europa y en España”.

El Gobierno español deberá presentar en Bruselas antes de final de año un plan donde detalle en qué va a emplear los 1.900 millones conseguidos para 2014 y 2015. Mariano Rajoy ha aclarado que aún no hay ninguna decisión tomada sobre el destino de los fondos, aunque la rebaja “selectiva” de cotizaciones a la Seguridad Social es una de la opciones. Poco después, también en Bruselas, el primer jarro de agua fría para atemperar entusiasmos se lo ha echado la canciller alemana. Angela Merkel no quiere que se creen “falsas expectativas”, puesto que “no sería honesto” prometer a los jóvenes españoles que “en un breve periodo de tiempo tendrán un empleo”.

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