FRAUDE EN EL FÚTBOL

La sociedad neozelandesa descubierta por 'Football Leaks' permitió a Hacienda investigar a Mourinho por delito fiscal

El exentrenador del Real Madrid y del Manchester José Mourinho

El exentrenador del Real Madrid José MourinhoJosé Mourinho aceptó este martes la sentencia que le condena por dos delitos fiscales a un año de cárcel y a una multa de 1,98 millones de euros. Tras llegar a un acuerdo con la fiscalía, además, la pena de prisión será sustituida por otra multa de 91.250 euros, ya que quien fue entrenador del Manchester United hasta el pasado diciembre carece de antecedentes penales.

El pacto con la Fiscalía de Madrid es, en realidad, el segundo que ha alcanzado Mourinho con las autoridades españolas para solventar sus problemas fiscales. En julio de 2015 ya firmó un acta de conformidad con la Agencia Tributaria en la que reconoció que no había declarado sus derechos de imagen. Entonces pagó una sanción administrativa de 1,14 millones de euros así como los 3,28 millones de las cuotas del IRPF –y sus intereses– que no había abonado en su momento. Un total de 4,42 millones.

Este segundo acuerdo, ya con la Fiscalía, ha servido para cerrar un proceso penal. Lo que en principio debía quedar liquidado en el ámbito administrativo se transformó en una causa por delito contra la Hacienda Pública cuando la revista alemana Der Spiegel, como parte de la investigación periodística Football Leaks, publicó en diciembre de 2016 que detrás de la sociedad que Mourinho utilizaba para ocultar sus ingresos por derechos de imagen, Koper Services, domiciliada en el paraís fiscal de las Islas Vírgenes, se encontraba otra firma, Kaitaia Trust, con sede en Auckland (Nueva Zelanda) y de cuyo capital era titular el entrenador portugués al 100%. La revista alemana es uno de los miembros de la red EIC (European Investigative Collaborations), junto con Mediapart, el socio editorial de infoLibre.

Según explicó la revista alemana, a los 10 días de desvelarse que la red de empresas de Mourinho terminaba en las antípodas tras pasar por dos firmas sitas en Dublín (Irlanda) –Multisports & Image Management Limited y Polaris Sports Limited–, la Agencia Tributaria neozelandesa se presentó en Kaitaia Trust para requisar documentación.

También entre los asesores del entonces entrenador del Manchester se activaron las alarmas. Los correos que publicó Der Spiegel desvelaban la preocupación de uno de sus abogados ante la posibilidad de que la Hacienda británica empezara también a comprobar la operativa fiscal de Mourinho. Por eso desaconsejaba el envío de documentos a Reino Unido. “Para evitar en el futuro sorpresas o informaciones en los medios parecidas, [Mourinho] ha decidido liquidar todas las estructuras que posee”, comunicó el banquero del portugués al letrado de éste.

La Agencia Tributaria española abrió entonces una segunda investigación y concluyó que las cantidades defraudadas en el IRPF eran superiores a las pagadas tras la firma del acta de conformidad. La base imponible que Mourinho debería haber declarado ascendía a 3,77 millones de euros para el ejercicio de 2011 y de 3,26 millones para el de 2012. El perjuicio para el fisco español, según consta en el escrito del fiscal, se elevaba por tanto a 1,61 millones en 2011 y a 1,69 millones en 2012. Un total de 3,3 millones. La diferencia con las cantidades que abonó tras firmar el acta de conformidad, 462.323 euros, fue ingresada por Mourinho el pasado 10 de julio en la Hacienda española, además de otros 121.764 euros en concepto de intereses de demora, a fin de hacer efectivo el acuerdo con la Fiscalía.

Idéntico a Cristiano Ronaldo

El esquema que el entrenador portugués utilizó para no tributar por los millones que ingresaba gracias a sus derechos de imagen es idéntico al usado también por Cristiano Ronaldo. Ambos comparten el mismo agente, Jorge Mendes. Como también otros jugadores de fútbol de élite: Pepe, Coentrao, Falcao y Ricardo Carvalho, igualmente investigados por la Agencia Tributaria por el mismo motivo. De hecho, Cristiano Ronaldo empleaba otra sociedad igualmente domiciliada en las Islas Vírgenes, Tollin Associates, para ingresar sus derechos de imagen, y ésta, a su vez, los cedió a la misma empresa irlandesa que Mourinho, Multisports & Image Management Limited.

Y, al igual que Mourinho, Cristiano Ronaldo –y Leo Messillegó a un acuerdo con la Fiscalía que le ha permitido rebajar sustancialmente su condena por cuatro delitos fiscales: ha pagado 3,2 millones de euros, un tercio de las cantidades que le habrían correspondido si la sentencia se hubiera atenido a los mínimos establecidos en el Código Penal. Además, se le ha sustituido la pena de dos años de cárcel por otra multa adicional de 360.000 euros, lo que le evitó también el ingreso en prisión. Fue el pasado 22 de enero.

La investigación periodística de Football Leaks revela, según destaca Der Spiegel, un “fraude generalizado”. “En el fútbol de alto nivel se ocultan de forma sistemática los ingresos por publicidad y las comisiones de los asesores”, concluye. Detrás de ese fraude sistemático, la revista alemana sitúa a los asesores fiscales y agentes, que han quedado “eximidos”, lamenta, por la Justicia española pese a haber “actuado todos de forma similar en las sospechosas operaciones de un buen número de futbolistas profesionales”. A su juicio, estos casos demuestran no sólo la “privilegiada posición” ante la ley de que disfruta el fútbol, sino también “el escaso interés de España en el verdadero esclarecimiento del fraude fiscal cometido por los superricos”.

También en Reino Unido

Las prácticas fiscales de José Mourinho no sólo resultaron sospechosas para la Agencia Tributaria española. También estuvo en el punto de mira de la británica. En su caso por las comisiones cobradas por su agente, Jorge Mendes. De nuevo el portugués repetía una fórmula que, según Der Spiegel, se ha usado “cientos de veces” en Reino Unido: el agente trabaja para un futbolista –o entrenador– pero la comisión se la paga el club de fútbol. Pese a que el fisco de Su Majestad pone reparos si las comisiones de los agentes no eran abonadas al 50% por el club y el futbolista, en el caso de Mourinho –esta vez contratado por el Chelsea– éste sólo se hizo cargo del 10% de éstas. Y pagó los impuestos correspondientes a ese porcentaje.

En 2018 la Hacienda británica contestó a los investigadores de Football Leaks que mantenía bajo investigación a un total de 171 jugadores de fútbol, 44 clubs y 31 agentes. Además, ha recaudado 332 millones de libras –377 millones de euros– tras comprobar las prácticas tributarias del mundo del fútbol.

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