Espionaje

EEUU espió 500 millones de llamadas y SMS al mes en Alemania y señaló a la UE como objetivo

Una imagen de Edward Snowden se proyecta en una pantalla gigante en Hong Kong, China, el pasado 23 de junio.

INFOLIBRE

500 millones de comunicaciones cada mes. Es la cantidad de llamadas, mensajes de texto y correos electrónicos que Estados Unidos ha pinchado en Alemania. Además, los servicios de inteligencia estadounidenses clasificaron al país europeo como socio "de tercera clase", al mismo nivel que, entre otros, China, Irak y Arabia Saudí, y consideraron a la Unión Europea en su conjunto un "objetivo".

Así consta en los documentos que revela el semanario alemán Der Spiegel, que cita un informe de septiembre de 2010 de la Agencia Nacional de Seguridad de Estados Unidos (NSA), que habría sustraído el extrabajador Edward Snowden y al que la publicación habría tenido acceso parcial. Según este texto, la NSA afirma que tiene la capacidad de "atacar las señales de la mayoría de socios extranjeros de tercera clase", y concluye: "Es lo que estamos haciendo".

De acuerdo con estos datos, la inteligencia estadounidense habría interceptado hasta 20 millones de conexiones telefónicas y 10 millones de paquetes de datos cada día en Alemania, cifra que se habría incrementado hasta los 60 millones de llamadas en jornadas punta. Los datos de todas esas comunicaciones fueron almacenados en los servidores de la agencia, no así el contenido. Los documentos recogidos por Der Spiegel revelaron además que las agencias de espionaje de Estados Unidos han espiado en despachos y sedes de la UE y se han introducido en los sistemas informáticos de la organización. Con estos medios los espías estadounidenses han tenido acceso a documentos secretos y han leído correos electrónicos confidenciales.

"Reminiscencias de la Guerra Fría"

Tras esta revelación, conocida este domingo, las reacciones no se han hecho esperar. El presidente del Parlamento Europeo, el socialdemócrata Martin Schulz, ha pedido explicaciones en nombre de la Eurocámara: "Demando una aclaración completa y requiero más información rápidamente de las autoridades estadounidenses con respecto a esas acusaciones", dijo en un comunicado colgado en su web institucional.

En Alemania, la titular de Justicia, Sabine Leutheusser-Schnarrenberger, disgustada, ha pedido explicaciones a las autoridades norteamericanas: "Si lo que los medios dicen es cierto, lo ocurrido tiene reminiscencias de las acciones de los enemigos durante la Guerra Fría". "Que nuestros amigos norteamericanos vean a los europeos como enemigos va más allá de lo imaginable", ha sentenciado. "Si es cierto que las oficinas de la UE en Bruselas y Washington han sido espiadas por los servicios secretos estadounidenses, difícilmente se puede explicar con el argumento de luchar contra el terrorismo", ha añadido la ministra.

Los alemanes son particularmente sensibles a la vigilancia de los servicios secretos tras décadas bajo la vigilancia de la Stasi, la temida policía secreta de la República Democrática Alemana (RDA), y aún con la Gestapo del nazi en la memoria. La Fiscalía alemana, que cuenta con competencias en materia de seguridad nacional, ha anunciado ya que estudia la posible apertura de una investigación y se podrían presentar cargos penales, ha señalado una portavoz, Frauke Koehler, en declaraciones a Reuters.

La canciller Angela Merkel por el momento no ha realizado ningún comentario sobre este espionaje, pero durante la visita de Barack Obama a Alemania de principios de mes, la canciller defendió los sistemas de vigilancia en Internet para combatir el terrorismo y aseguró que estas escuchas han servido para evitar atentados en suelo alemán.

El malestar entre los líderes europeos por el espionaje norteamericano podría afectar a las conversaciones para ultimar el tratado de comercio que la Unión Europea y Estados Unidos negocian, tal y como apuntan fuentes de la Comisión Europea. Schulz afirmó que, de confirmarse lo publicado por Der Spiegel, tendría un "grave impacto" en las relaciones bilaterales. El ministro de Exteriores de Luxemburgo, Jean Asselborn, fue más allá y dijo: "Estados Unidos haría mejor en monitorizar a sus servicios secretos en lugar de a sus aliados". "Los socios no se espían unos a otros", ha declarado la comisaria europea de Justicia y Derechos Fundamentales, Viviane Reding, en un evento público el domingo en Luxemburgo. "No podemos negociar sobre un gran mercado transatlántico si hay la más ligera duda de que nuestros socios están llevando a cabo actividades de espionaje en las oficinas de nuestros negociadores", ha añadido Reding en unas declaraciones entregadas a los periodistas por su portavoz.

La UE, así, ha empleado un lenguaje inusualmente duro con voces como la del ministro de Exteriores francés, Laurent Fabius, que ha calificado estos actos de "inaceptables". "Estos actos, de confirmarse, serían completamente inaceptables", ha afirmado Fabius, al tiempo que ha revelado que Francia individualmente también ha pedido explicaciones a Washington. "Esperamos que las autoridades estadounidenses respondan lo más rápidamente posible a las preocupaciones legítimas que provocan estas revelaciones de la prensa", ha señalado.

Mientras, una portavoz de la Comisión Europea, el ejecutivo comunitario, ha indicado también que se han puesto en contacto con las autoridades norteamericanas. "Les hemos presentado el reportaje publicado [...]. Nos han dicho que están comprobando la exactitud de la información publicada ayer y que nos responderán", ha indicado.

Futuro incierto

Mientras tanto, Edward Snowden, el joven extrabajador de la inteligencia estadounidense que ha desvelado los detalles de los programas de espionaje ordenados por el Gobierno de aquel país, sigue, en teoría, en la zona de tránsito del aeropuerto de Sheremétievo, en Moscú.

Por su parte, Lonnie Snowden, padre de Edward Snowden, ha recalcado que su hijo no es un traidor, y ha dicho que podría regresar a Estados Unidos si se dan una serie de condiciones por parte de la Administración norteamericana, entre otras, que el Departamento de Justicia prometa no detenerlo antes del juicio, que se le permita elegir dónde será juzgado y que la información sobre el proceso judicial no esté sujeta a ninguna clase de secreto.

Sobre su futuro más próximo, el presidente de Ecuador, Rafael Correa, afirmó este sábado que el destino de Snowden está "en manos de Rusia", después de que el filtrador de los documentos solicitase asilo político en Ecuador aconsejado por Wikileaks, la organización creada por Julian Assange. "Para procesar su solicitud de asilo, [Snowden] debe estar en territorio ecuatoriano", ha insistido Correa.

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