Un millón de franceses vuelven a tomar las calles contra la reforma de las pensiones de Macron

Los manifestantes se reúnen cerca de un cartel que muestra al presidente francés Emmanuel Macron como el ex rey francés Luis XIV .

Un millón de personas se han manifestado este sábado en toda Francia para protestar contra la reforma del sistema de pensiones que impulsa el Gobierno del presidente Emmanuel Macron, según los convocantes, de las cuales 300.000 estarían solo en la protesta de París. La Prefectura de la Policía de París ha situado en 48.000 la cifra de asistentes en la capital, mientras que el Ministerio del Interior ha confirmado 368.000 manifestantes en 251 concentraciones y manifestaciones contabilizadas en toda Francia.

Se trata de la jornada con menor participación desde el inicio de las movilizaciones, hace ya siete semanas, lejos de los 963.000 del 11 de febrero o del récord de 1,28 millones del 7 de marzo, según cifras policiales. "Los días no se comparan, se suman", ha argumentado el secretario general de la Unión Nacional de Sindicatos Autónomos (UNSA), Laurent Escure.

Mientras, hay al menos 26 detenidos en la capital francesa, según los últimos datos de la Prefectura de la Policía de París, citados por la televisión BFMTV. Los propios agentes han informado de la presencia de individuos encapuchados que han protagonizado ataques a comercios.

La jornada de protesta, la séptima movilización semanal consecutiva, ha sido convocada por los principales sindicatos franceses, con la Confederación General de Trabajadores (CGT) a la cabeza, mientras la oposición respalda también las movilizaciones. El líder de La Francia Insumisa, Jean-Luc Mélenchon ha estado presente en la manifestación de Marsella junto a 7.000 personas.

"Creo que necesitamos una salida democrática de esta situación de impás", ha afirmado el dirigente de izquierda, que respalda así la opción de la consulta popular. "El señor Macron no nos deja otra posibilidad (...). Esperamos que en unos días acabe entendiendo que esto no puede durar así", ha añadido. "Nunca tuvimos la impresión de que el poder fuera tan débil y, al mismo tiempo, novedoso, ridículo, con demasiadas palabras, gestos inapropiados", ha indicado.

Por su parte, el secretario general de la Confederación General de Trabajadores (CGT), Philippe Martínez, ha declarado al inicio de la manifestación de París que "si (Macron) está tan seguro de sí mismo, le invitamos a que consulte a los franceses". "Es democracia", ha remachado. Para Martínez, "la mayoría es absoluta en la oposición a esta injusta reforma y en el apoyo a las movilizaciones y a las huelgas", ha añadido el dirigente sindical.

El sindicato Fuerza Obrera (FO) ha denunciado por su parte el "desprecio" de Macron ante la contestación. "Su respuesta es una forma de desprecio", ha apuntado el secretario general de FO, Frédéric Souillot, en referencia a la negativa de Macron a siquiera recibirlos. Por ello Souillot ha abogado por el "bloqueo de la economía" si el presidente sigue haciendo oídos sordos a las demandas de las manifestaciones.

También ha habido protestas en Toulouse, con 10.000 asistentes según la Prefectura -45.000 según los convocantes-; Saint-Etienne, con 2.350 y 8.000 asistentes y Estrasburgo, con 1.300 y 5.000 manifestantes. Igualmente ha habido movilizaciones en Tarbes (2.500 y 6.000), Roanne (2.000 y 4.000), Arras (1.400 y 2.000) y Montauban (1.000 y 5.000).

Mientras, continúan las huelgas contra la reforma de las pensiones. Este mismo sábado la Dirección General de Aviación Civil (DGAC) ha pedido a las aerolíneas que cancelen el 20 por ciento de sus vuelos previstos para el sábado y el domingo en varios aeropuertos, incluido el París-Orly, debido a la huelga de controladores aéreos. "Para el día 11 de marzo, el tráfico aéreo quedará interrumpido en los aeropuertos de París-Orly, Marsella, Toulouse, Nantes y Burdeos", informó el pasado jueves la DGAC. El domingo solo se verán afectados los aeropuertos de Orly, Marsella y Toulouse.

El plan del Gobierno, que se encuentra en plena fase de tramitación parlamentaria, plantea elevar de 62 a 64 años la edad oficial de jubilación, ampliar los años de cotización necesarios para recibir la pensión máxima y eliminar los regímenes específicos que existen a día de hoy para ciertos sectores.

La reforma de pensiones en Francia, un símbolo de la crisis de todo un régimen político

La reforma de pensiones en Francia, un símbolo de la crisis de todo un régimen político

Más sobre este tema
stats