La monarquía británica, en sus horas más bajas: el respaldo a la Corona se desploma entre los jóvenes

La monarquía británica ha conocido tiempos mejores para ella. La decisión del príncipe Enrique de instalarse con su familia en EEUU y la exclusión de Andrés por presunto pedófilo ha dejado al ínclito clan en mínimos representantes. Las cifras sobre el apoyo y/o rechazo a la institución personificada por el rey Carlos III, su esposa y su hijo mayor oscilan al ritmo de los últimos acontecimientos familiares. Si bien, en los últimos años, el baile de las encuestas presenta una continuada tendencia a la baja en la popularidad de la milenaria monarquía, la más robusta entre las siete europeas.

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La Office of National Statistics (organismo paralelo al CIS o Centro de Investigaciones Sociológicas español) no elabora sondeos de opinión sobre la aceptación de la monarquía y, por consiguiente, los datos de YouGov (al menos dos veces al año, para todo tipo de fines, incluido el publicitario) vienen a ser el indicador más relevante del apoyo a la institución. De acuerdo a estos datos, la defensa de la monarquía va conforme a la edad de los preguntados. De los cuatro grupos fragmentados por edad (18-25; 25-49; 49-64 y más de 65 años), el número de jóvenes republicanos, de 18 a 25 años, ha superado varias veces a los monárquicos en la última década. En cambio, en el grupo de más de 65 años, el soporte a la monarquía es sólido como la Stone of Scone (la piedra sobre la que se coronaban los reyes escoceses). A medida que los grupos avanzan en edad, aumentan los que están a favor de la monarquía frente a los republicanos. Los “no sabe, no contesta” o indiferentes se convierten en el comodín que podría vencer a unos o a los otros.

Como ejemplo de la tendencia citada, tres resultados aleatorios, uno cada dos años, ofrecen las siguientes cifras: en abril-mayo de 2022, un 40% de jóvenes (18-25 años) se declaraba republicano; un 37% monárquico; y un 23% indiferente; la misma pregunta a distintos jóvenes de la misma franja de edad en 2024 atribuye un 50% de republicanos; un 19% de monárquicos, y un 31% de indiferentes; y, lo mismo en abril de 2026, ha variado el resultado con un 45% de monárquicos frente a un 38% de republicanos y un 17% de indiferentes. Al otro lado del espectro, entre los encuestados en edad de más de 65 años: en abril-mayo de 2022, un 79% se declaraba monárquico; un 16%, republicano y un 5%, indiferente; al cabo de dos años (2024), la misma pregunta a distintas personas del mismo grupo de edad resaltaba un 70% de monárquicos; un 13% de republicanos; y un 16% de indiferentes; mientras que, en abril de 2026, la más reciente, un 84% era partidario de la monarquía; un 11% de la república y un 5% indiferente. Una clara división entre jóvenes (18 a 25 años) y mayores de 65, con los dos grupos intermedios (25-49 y 50-64 años de edad) con cifras situadas entre la franja joven y la más mayor en edad.

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El sostén a día de hoy a la monarquía no es el único que bambolea entre los británicos. La muerte de Isabel II y la “cola” para homenajearla generó un debate sobre si el pueblo se volcó con ella. Según el Gobierno, unas 250.000 personas hicieron cola para ver el féretro de la reina en septiembre de 2022. Su padre, Jorge VI, fallecido en 1952, atrajo a 305.806 ciudadanos a su catafalco fúnebre, mientras que la reina madre, muerta en 2002, captó 200.000. De una población de casi 70 millones de habitantes, en 2022, el número de 250.000 personas qué indica sobre el pueblo, ¿se volcó o la ignoró? El interrogante continúa abierto.

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Las encuestas de YouGov, por lo que respecta a la monarquía, pormenorizan la actividad institucional de cada miembro de la familia real. Todavía indagan en la popularidad de la princesa Diana de Gales, fallecida en 1997. Detrás de las preguntas concretas, se teje un ejercicio de malabarismo ideológico al intentar separar lo oficial de lo privado. Un ejemplo de este malabarismo es el escándalo que ha protagonizado Andrés, exembajador comercial de Reino Unido por el mundo. En esta tarea de enviado especial para el comercio británico, pudo pasar información confidencial al círculo de Jeffrey Epstein, con el que mantenía amistad personal. Ambos presuntos pedófilos.

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La organización Republic, dirigida por Graham Smith, denunció a Andrés a la Policía por sus vínculos con Epstein. El hermano del rey fue interrogado en comisaría cerca de Windsor. Smith explica a infoLibre que “alguien tenía que presentar los indicios de criminalidad y, puesto que la Policía no actuaba cuando era de dominio público sus vínculos con la trama de Epstein, fuimos nosotros quienes recogimos las pruebas; sin embargo, el escándalo no acaba ahí”. Republic pide al Gobierno una investigación oficial sobre las relaciones de Epstein, fallecido, con Andrés. “Ya hemos iniciado la campaña a través de diputados para que pidan al Parlamento una comisión investigadora, Royal Epstein Inquiry (Investigación sobre la Realeza y Epstein)”.

La organización que pilota Graham, con unos 10.000 miembros registrados, ha convocado para este sábado 9 de mayo una concentración en la céntrica plaza de Trafalgar con una lista de personas que expondrán sus razones para la abolición de la monarquía. Al finalizar el acto, los concentrados se dirigirán en manifestación hasta el Palacio de Buckingham. “Bajo el balcón”, como dice uno de sus eslóganes, dejarán constancia de su oposición a la monarquía y su apoyo a un jefe de Estado elegido democráticamente. El modelo de república que defiende la organización está todavía por concretar. Lo que sí han hecho es rechazar los deseos del partido ultraderechista Reform de colocar un retrato de Carlos III en cada aula de Reino Unido y ondear una bandera británica en cada escuela.

La monarquía británica ha conocido tiempos mejores para ella. La decisión del príncipe Enrique de instalarse con su familia en EEUU y la exclusión de Andrés por presunto pedófilo ha dejado al ínclito clan en mínimos representantes. Las cifras sobre el apoyo y/o rechazo a la institución personificada por el rey Carlos III, su esposa y su hijo mayor oscilan al ritmo de los últimos acontecimientos familiares. Si bien, en los últimos años, el baile de las encuestas presenta una continuada tendencia a la baja en la popularidad de la milenaria monarquía, la más robusta entre las siete europeas.

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