EEUU está decidido a poner de rodillas al Ejército ruso

Una mujer camina frente a un bloque de apartamentos con un mural patriótico del artista ruso Ilya Demchinko en apoyo a la "operación militar especial" en Ucrania, en la ciudad de Reutov.

François Bonnet (Mediapart)

Dos meses después de que Rusia entrara en guerra con Ucrania, la administración estadounidense ha decidido implicarse abiertamente en el conflicto. El domingo 24 de abril, Joe Biden envió a su secretario de Asuntos Exteriores, Antony Blinken, y a su secretario de Defensa, Lloyd Austin, en una visita relámpago a la capital ucraniana, Kiev. El objetivo era garantizar al presidente Zelensky su pleno apoyo y anunciar nuevos envíos masivos de armas.

Se trataba, sobre todo, de demostrar que la situación había cambiado radicalmente, en detrimento de Vladimir Putin. "Rusia ha fracasado y Ucrania ha triunfado", dijo Antony Blinken el lunes al llegar a la frontera con Polonia. "Rusia fracasó porque su objetivo de guerra era subyugar a Ucrania por completo, quitarle su independencia. Eso no ha sucedido y no sucederá".

Junto a él, el secretario de Estado de Defensa insistió en ese punto, subrayando las grandes pérdidas del Ejército ruso. "Ya ha perdido muchas tropas y mucho equipamiento... Este Ejército no podrá reconstruir sus capacidades muy rápido", añadió Lloyd Austin. "Ahora queremos ver a Rusia debilitada hasta el punto de que no pueda volver a hacer este tipo de cosas, como invadir Ucrania".

"El primer paso para la victoria es creer que se puede ganar. Los ucranianos creen que podemos ganar, y nosotros creemos que pueden ganar si tienen el equipamiento adecuado. Vamos a hacer todo lo posible para conseguirlo", continuó el secretario de Estado de Defensa al anunciar los nuevos envíos de armamento.

Una muestra de la furia de Moscú: pocas horas después de la visita de los dos altos representantes estadounidenses en Ucrania, cinco estaciones de ferrocarril del centro y el oeste del país–por donde transitan estas armas– fueron alcanzadas por el fuego de misiles. Rusia ya había advertido a Estados Unidos a mediados de abril de las "consecuencias imprevisibles" que podrían derivarse de "la militarización irresponsable de Ucrania".

Antony Blinken se preocupó de subrayar que esta "estrategia" de proporcionar el mayor número posible de armas a Ucrania era compartida por "más de 30 países" y que "estos esfuerzos están teniendo resultados reales". El mensaje de Washington es que estos envíos de armas deben acelerarse e intensificarse.

Después de Kiev, Lloyd Austin tenía previsto viajar a Ramstein (Alemania) este martes 26 de abril para asistir a una reunión de ministros de Defensa de la OTAN y otros países donantes. En el orden del día de dicha reunión, que reúne a representantes de más de 40 países, figuran la coordinación de sus entregas de armas y el relanzamiento de la producción de determinadas armas que Ucrania necesita urgentemente.

En Kiev, los dos representantes estadounidenses anunciaron otros 713 millones de dólares en ayuda militar, con lo que el importe total de las armas entregadas a Ucrania desde el 24 de febrero asciende a 3.700 millones de dólares. Y lo que queda. El Congreso ya ha aprobado un presupuesto de ayuda militar de 6.500 millones de dólares (más que el presupuesto militar anual de Ucrania, de 6.000 millones en 2021), como parte de un paquete global de ayuda de 13.000 millones para el país.

Por cierto, la intensificación de estas entregas de armas ha hecho saltar por los aires la distinción entre "armas defensivas" y "armas ofensivas". Esta distinción no tiene sentido, como señala el experto Michel Goya. "El arma defensiva es cuando se defiende. El arma ofensiva es la misma, pero cuando se ataca", tuiteó.

Ya no se trata de entregar cascos, cantimploras y chalecos antibalas como dijo inicialmente Francia... La orografía geografía del Dombás, formada por inmensas llanuras, que el Ejército ruso pretende tomar en su totalidad, cambiará la configuración de las batallas venideras, según los expertos. Los tanques, la aviación y, sobre todo, la artillería pesada desempeñarán un papel decisivo; son los tipos de armas que Estados Unidos y sus aliados están entregando.

Además, Estados Unidos está comprando masivamente los stocks de armas soviéticas de los países de Europa Central, así como los llamados productos "no estándar", porque se basan en licencias de la época soviética y no son compatibles con los sistemas de armas de los países de la OTAN.

El ejército ucraniano tiene ahora más "tanques operativos" que el ejército ruso, según el Pentágono

Estas armas de diseño soviético equipan a la mayor parte del Ejército ucraniano. A mediados de abril, el portavoz del Pentágono, John Kirby, explicó que Estados Unidos había coordinado la entrega de más de 50 millones de munición para rifles de asalto y otras armas "pequeñas". "Y seguimos hablando con nuestros aliados sobre la situación de estas existencias de munición no estándar. Con esto se defienden las fuerzas ucranianas todos los días", añadió.

Se puede elaborar un inventario, necesariamente incompleto porque no todos los países detallan sus entregas.

Estados Unidos tiene o entregará en los próximos días 72 cañones de 155 milímetros, la última generación de artillería pesada, así como 184.000 proyectiles tomados de sus reservas basadas en Europa. También ha anunciado que está entregando, a través de empresas comerciales (como esta), proyectiles de 152 milímetros adaptados a los cañones ucranianos.

El Pentágono también entregó a Ucrania 16 helicópteros de combate, casi 6.000 misiles antitanque Javelin, otros 7.000 misiles antitanque, 1.400 misiles antiaéreos Stinger, cohetes guiados por láser, radares antidrones y antiartillería, sistemas de comunicación, vehículos blindados ligeros y 700 "drones suicidas" Switchblade. Esta última arma, especialmente sofisticada (ver demostración aquí), puede destruir vehículos blindados y tanques.

La República Checa ha entregado varias docenas de tanques. El Pentágono explicó hace unos días que el Ejército ucraniano tenía más "tanques operativos" que el Ejército ruso. Eslovaquia, por su parte, ha entregado un sistema de defensa aérea S-300. Polonia está considerando enviar sus tanques de la era soviética a Kiev.

Francia, a través de Emmanuel Macron o de su ministra de Defensa, Florence Parly, ha entregado o entregará material militar por valor de algo más de 100 millones de euros. Las fuerzas ucranianas ya utilizan misiles antitanque Milan. Y los cañones César, con "unos cuantos miles de proyectiles", llegarán en los próximos días a Ucrania. Los César son la última generación de artillería montada en camión capaz de disparar en ráfagas de proyectiles. Francia dispone de unos 80 cañones de este tipo, pero no se ha especificado el número de unidades entregadas a Ucrania.

Canadá, Reino Unido, España, Alemania, los países escandinavos y los países bálticos (ver más detalles aquí y aquí) participan activamente en esta "coalición" de países donantes. La reunión del martes en Ramstein tenía como objetivo coordinar mejor las entregas y adaptarlas mejor a las exigencias del Ejército ucraniano. Estados Unidos, por la magnitud de los recursos movilizados, es sin duda el líder. Sobre todo porque han puesto sus equipos de inteligencia, vigilancia e imagen por satélite al servicio de las fuerzas ucranianas.

Los rusos están debilitados y necesitan tiempo. Por lo tanto, es esencial golpearlos ahora

Evelyn Farkas

Los análisis realizados por el Pentágono, así como por muchos expertos militares estadounidenses, apuntan a que un armamento masivo y sobre todo rápido del Ejército ucraniano puede permitirle ganar la "batalla del Dombás" iniciada hace una semana por Rusia. El Ejército ruso se encuentra ahora en grandes dificultades; ha perdido entre una quinta y una cuarta parte de sus efectivos iniciales (10.000 muertos y 30.000 heridos) y permane disperso o bloqueado en demasiados frentes o en demasiadas ciudades.

Estos expertos señalan las dificultades para reorganizar los batallones tácticos conjuntos, la unidad básica del Ejército ruso, y para reconstruir las cadenas logísticas. Las pérdidas de equipos, tanques, transportes de tropas y vehículos blindados ligeros se ven agravadas por la mala coordinación y los sistemas de transmisión defectuosos.

En un artículo publicado en The New York Times, un alto responsable del Pentágono dijo, con la condición de permanecer en el anonimato, que el próximo mes sería decisivo. Las fuerzas ucranianas, bien armadas y muy motivadas, podrían detener e incluso hacer retroceder al Ejército, precisó. "Los rusos están debilitados y necesitan tiempo y nuevos reclutas para recuperarse", añadía Evelyn Farkas, responsable en el Pentágono de Rusia y Ucrania con la Administración de Obama. "Por lo tanto, es fundamental atacarles ahora con todo lo que podamos dar a los ucranianos", continuaba.

¿Se cumplirán estas previsiones? El Ejército ruso conserva la supremacía aérea y unos recursos materiales desproporcionados con respecto al Ejército ucraniano. Sin embargo, durante la última semana, no ha conseguido ningún avance territorial significativo, siendo contrarrestado en cada ocasión por las fuerzas ucranianas. Parece que está consolidando sus posiciones de cara a una futura ofensiva. ¿Tendrá los medios para lanzarlo realmente? Las próximas semanas lo dirán.

Texto en francés:

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