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Comunicación política

En busca de una derecha civilizada

  • La oposición se plantea una estrategia a medio plazo ante las citas electorales en el horizonte
  • La realidad es la de una derecha fragmentada, presionada por los ultras, lejos del centro y sin puentes con los partidos conservadores periféricos

Publicada el 26/02/2021 a las 06:00
La oposición se plantea una estrategia a medio plazo ante las citas electorales en el horizonte. 

La oposición se plantea una estrategia a medio plazo ante las citas electorales en el horizonte. 

Hay una cantinela que reaparece cada vez que se aborda la situación de la derecha en España. Se trata de entender por qué no es posible que en nuestro país se asiente una formación política conservadora mayoritaria, capaz de aislar posiciones extremistas y con posibilidades reales de convertirse en una alternativa de gobierno. Siempre se citan referentes internacionales como el envidiado caso de Angela Merkel en Alemania. A la hora de buscar explicaciones a esta situación, cabría fijar los vértices que enmarcan el problema de fondo.

La fragmentación

La derecha en España con representación parlamentaria se articula en tres formaciones estatales: PP, Vox y Ciudadanos. Además, subsisten grupos, con gran implantación territorial, que defienden modelos económicos liberales como el PNV o una parte importante del independentismo catalán. Hoy en día, resulta totalmente imposible imaginar la consecución de una mayoría que facilitara un gobierno cimentado en ideas conservadoras.

El sistema electoral español perjudica la dispersión en diversas formaciones que compiten en el mismo espacio electoral. El modelo imperante desde 1977 favorece principalmente a las fuerzas mayoritarias y a las que tienen fuerte implantación en algún territorio concreto. La multiplicidad de la oferta electoral beneficia posiblemente la riqueza democrática, pero castiga su propia subsistencia. Tal y como explica la presidenta de la Asociación de Comunicación Política (ACOP), Verónica Fumanal, “hoy está más fragmentado el espacio de la derecha que el de la izquierda, por lo que por la ley D’Hondt, partidos que podrían tener un 5 o 6% de los votos no entran en el reparto de escaños en las provincias más pequeñas. A pesar de que puedan sacar un número similar de votos que el bloque de la izquierda, no computan”.

La idea de una fusión del PP y Ciudadanos aparece como una evidente posibilidad futura. El gran problema de este tipo de acuerdos es el de encontrar el momento adecuado para que ambas formaciones consideren que es el instante más propicio para hacerlo efectivo. En cualquier caso, la fragmentación seguirá siempre presente mientras Vox se mantenga por libre. Es curioso el proceso que facilita que PP, Ciudadanos y Vox puedan llegar a acuerdos de gobernabilidad, como en Madrid, Andalucía y Murcia, y, sin embargo, sea inimaginable la formación de una coalición electoral a tres.

Una ultraderecha independizada

Durante décadas, la derecha había contado con un elemento a favor, frente a la izquierda. Los votantes más extremistas quedaban siempre englobados dentro de una formación en la que tenían un peso reducido. Con ello, su voz y su fuerza quedaban amortiguadas. Además, no tenían otro espacio al que trasladarse. Les unificaba una ilusión compartida con la derecha más moderada, la de impedir que la izquierda llegara al poder. Vox surge como escisión del PP en el momento en el que este partido entra en crisis sistémica acosado por la corrupción y la falta de liderazgo. Según Enrique Cocero, consultor de comunicación y Asuntos Públicos, para construir una derecha mayoritaria habría que cimentar precisamente el liderazgo de Casado: “Esto llevaría bastante tiempo… Lo ocurrido con Sánchez lo prueba. El líder del PP está obligado a continuar el proyecto porque si se empieza a dudar con candidatos solo se conseguiría perder solidez”.

La irrupción de Vox ha provocado en el PP tres problemas a la vez. Le ha debilitado en términos cuantitativos. Además, le ha obligado a radicalizar su discurso y a centrar sus esfuerzos en luchar por evitar fugas en su ala más extremista. Por último, esa estrategia le ha alejado aún más del centro y de la moderación. Ahora, explica Fumanal, “lo que más le interesaría al partido de Casado y también a Ciudadanos sería distanciarse lo más posible de un partido como Vox, moderarse realmente y marcar la diferencia”. Pero, en los últimos tiempos, se ha podido comprobar la incomodidad de su situación en las constantes idas y venidas del discurso de los populares en su doble afán de combatir a Vox y, a la vez, intentar mostrar un perfil más moderado.

El abandono del centro

Albert Rivera ha acabado por convertirse en uno de los líderes que más ha dañado la solidez de la derecha en España. Su gran mérito fue el de conseguir casi monopolizar la zona central del espectro político. Se trata, sin duda alguna, del sector que resuelve siempre el resultado electoral en términos de bloques. Su gran error fue el de intentar asaltar el territorio de la derecha más firme y dura con el fin de sorpassar al PP. En opinión del CEO de 7-50 Strategy, Enrique Cocero, “Ciudadanos se equivocó permitiendo a Albert Rivera que en las elecciones de 2019 pasase de ser un candidato a ser una caricatura y sacando a Inés Arrimadas de Cataluña”.

Tras perder la batalla con el PP por muy poco, se encontró sin espacio donde asentarse. Y al marcharse del centro, perdió la histórica oferta que le hizo Pedro Sánchez de recuperarlo a través de una posible coalición de gobierno. No consiguió lo que ambicionaba y además perdió lo que poseía. Para el PSOE, ha sido muy fácil reasentarse en el centro izquierda sin competencia alguna.

Puentes rotos con la derecha periférica

Uno de los efectos colaterales que ha tenido el procés ha sido la quiebra total de la tradicional buena relación entre los partidos conservadores en Madrid con las fuerzas nacionalistas que colaboraron durante años con la gobernanza del país. A estas alturas resulta imposible pensar en un PNV o en un Junts que pudieran respaldar un Ejecutivo donde estuvieran fuerzas como Vox.

La derecha estatal centró equivocadamente su guerra interna en dilucidar quién se enfrentaba con más saña contra los nacionalismos. Ciudadanos y PP luchaban por ese trofeo y, mientras tanto, tenían que competir contra el incontenible radicalismo de Vox. Se desangraron entre ellos y el único logro que obtuvieron fue el de levantar un muro infranqueable con partidos a los que necesitaría de forma insalvable si quisiera llegar a gobernar algún día.

El manejo de los tiempos

Una variable decisiva para entender todo el fenómeno que analizamos es la cuestión temporal. En enero de 2016, Mariano Rajoy renunció a ir a la investidura al comprobar que no tenía suficientes votos para obtenerla. Desde ese momento hasta noviembre de 2019, la política española vivió en una montaña rusa permanente. La inestabilidad fue la nota dominante durante casi cuatro años. Como consecuencia de ese vértigo, tras la conformación del inesperado ejecutivo de coalición hace poco más de un año, el PP decidió emprender un ataque frontal contra el Gobierno con la idea de derribarlo en los primeros meses. La llegada de la pandemia fue considerada por la derecha la oportunidad perfecta para cortar la legislatura. Sin embargo, la avalancha no dio fruto alguno.

Tras las elecciones catalanas parece haberse abierto un tiempo nuevo. No se prevén procesos electorales hasta finales de 2022, cuando le toque el turno a Andalucía. “Creo que hay tiempo de sobra”, sostiene Cocero, “estos dos años son una bendición para empezar a construir”. Sin embargo, el PP cuenta con la carga añadida de la decena de procesos judiciales a los que tiene que hacer frente derivados de la corrupción sistémica en la que al parecer ha vivido durante las últimas décadas. No parece buen momento para impulsar un proyecto de esperanza y ruptura con el pasado que, recurrentemente, vuelve a reaparecer una y otra vez.

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14 Comentarios
  • jhgb jhgb 19/03/21 20:00

    Supongo que cuando lo intentan no les leen y por ello no les publican, pero porque tanta inteligencia se empeña en contarnos lo que pasara, lo que haran, en lugar de mostrarnos las consecuencias sociales y económicas de las decisiones políticas tomadas. Medidas que en realidad repiten una y otra vez.

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  • Setito de Tweeter Setito de Tweeter 28/02/21 13:45

    ¿¡ DESDE CUANDO EXISTE UNA JODIDA DERECH FACHA NAZI , CIVILIZADA ??
    una derecha esclavizadora, defraudadora, mafiosa, blanqueadora, manipuladora de medios, y periodicos, injusta, que controla los jueces y fiscales del CGPJ Y DEL TSJ para blanquear sus mafias e indultar amiguetes a lo cifuentes, a lo podrido rato , a lo PP .....
    ¿¿ Y CREEIS QUE NOS VAMOS A QUEDAR DE BRAZOS CRUZADOS , AGUANTANDO ESTO OTROS 80 AÑOS MAS ???
    dais asco, soys peores que el covid, que el cancer, lo desmoronais todo poquito poco, despacito ....degradando los sindicatos HUNTANDOLES, degradando la calidad de vida de todos....CON VUESTRAS MAFIAS CON IBERDROLA, ENDESA, GAS NATURAL, EL LIBRE MERCADO.....me gustaria saber cuantos sobres y donaciones recibis de todos ellos , PARA MANTENER ESTA JODIDA MAFIA DE LA PUTA DERECHA NAZI FACHA VOMITIVA !!!
    que os jodan a todos ....tarde o temprano acabaremos con todos ustedes

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  • ALAMARCOS ALAMARCOS 26/02/21 20:14

    El texto que sigue es una transformación malintencionada de un párrafo del libro El Orden del Día de Éric Vuillard, que se refiere al jefe del gobierno austriaco en 1938 Kurt Schuschnigg. Dedicado con todo mi desdén al pequeño, mezquino y miserable:
    Ahora Casado, el pequeño, juega sus últimas cartas. Sí, y eso que debe de saber muy bien que, en toda partida, existe un momento crítico pasado la cual resulta imposible rehacerse; sólo resta ver al adversario echar sus triunfos y recoger las bazas: las reinas, los reyes, todo cuanto no ha sabido jugar a tiempo y se ha guardado febrilmente con la esperanza de no perderlo. Porque Casado no es nada. No aporta nada, no es amigo de nada, no es la esperanza de nada. Es más: posee todos los defectos, la arrogancia de su clase y unas ideas políticas de lo más retrógradas. Una persona que años atrás presidió las juventudes del partido, que pasó de puntillas sobre la corrupción, ¡no puede pretender que, ahora, de improviso ésta desaparezca! Ningún rayo de sol atravesará bruscamente su noche, ninguna sonrisa aflorará a la faz del espectro para alentarlo a cumplir su último deber. Ninguna frase digna de labrarse en mármol brotará de su boca. Ni una brizna de conmiseración, ni una chispa de luz, nada. Casado no es más que un jugador de cartas, un mísero calculador, incluso pareció creer en la sinceridad del monstruo que ellos crearon. Se asusta un poco tarde; invoca a los dioses a los que escarneció. No quiso enfrentarse a la verdad en su momento. Y ésta se presenta ahora ante él, muy cerca, horrible, inevitable. Esa verdad le escupe en la cara el secreto doloroso de sus compromisos.

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  • Larry2 Larry2 26/02/21 20:10

    No hay que olvidarse que los partidos no quieren que se sepan como son. El único que no lleva careta es el Vox, hablo de derecha, el PP y Ciudadanos están a lo mismo, titubean, pero piensan lo mismo en lo fundamental, monarquía, neoliberalismo, no piensan en la gente , no entienden lo que es el país geograficamente, las autonomias. El Psoe recoge a sus viejos militantes republicanos, y los monárquicos de centro, y la izquierda a Podemos, a los desencantados del Psoe, republicanos, e Izquierda Unida. Lo demás ya son nacionalistas, independentistas, anarquistas,. Esperemos que la derecha siga así, de mientras que haya gobiernos de coalición cumpliendo los acuerdos y que avance el país de alguna manera, agur.

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  • deabajo deabajo 26/02/21 17:18

    Ya tenemos una derecha civilizada, el PsoE (si comparamos sus políticas fiscales, sociales y de defensa de lo público del PsoE con los partidos de Merkel o Macron lo dejan claramente a su derecha). PP, Ciudadanos y Vox son la triple ultraderecha que pugna por ver cuál es más facha. Es imposible que se civilicen.
    PP y Ciudadanos no harán creíble su "giro al centro" hasta que no rompan con Vox y contribuyan al cordón sanitario. Pero eso les dejaría sin poder y sin su medio de voda natural: regalar lo público a sus amigos a cambio de comisiones, ¿verdad Ayuso?

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  • unlector unlector 26/02/21 12:43

    a la derecha española debería purgarla la Justicia. Como no lo hace, sobrevive y se "reinventa".
    Que se esté investigando al PP nacional y regional por financiación irregular a niveles estratosféricos, encima sabiendo toda España que la mayoría de ella de 'presunta' tiene muy muy poco, pero que sigan tan campantes pinchando y cortando en la actualidad política y gestionando millones públicos es lamentable.

    Y tomemos nota, aunque parezca increíble, los peperos del futuro se están afiliando hoy al PP, bien sean caras conocidas saltando desde otros partidos o bien gente anónima iniciando su prometedora 'carrerita' política alistándose en esa formación en pueblos y ciudades. ¿Alguien cree que conociendo 'las artes' de este partido alguien entra ahí por convicciones democráticas? ¿De verdad no conocen lo que el PP ha sido, el PP es y por qué lo es? Me temo que más bien comprueban a diario que ahí 'se moja', que ahí se protegen unos a otros o mejor dicho 'en bloque' con un desparrame de medios y abusos sin igual, que ahí es posible medrar hasta las cumbres siendo el más osado en mentir, calumniar, por ser a más chabacano mejor, resultón ante los medios, y ni mucho menos por el buen hacer político y menos, democrático, de uno. No miran ni tu currículo, cuando se hable de 'formación' ya inventarán un título universitario para tí.

    Cuando volverse MALO funciona y nadie o casi nadie te para lo pies, oiga, ¿por qué no probarlo?

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  • ber ber 26/02/21 11:00

    Si al frente del PP hubiera "algo" con un minimo de solidezy coherencia, podrian estar en una buena situacion para construir una derecha europea democraticamente presentable: la separacion de VOX propicia "purgar" el PP de sus elementos mas ultras y fascistoides, Un lider con cabeza y criterio (un anti-Casado) aprovecharia para construir esa derecha presentable/democratica/europea que no era con los abascales dentro.

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    • Dver Dver 03/03/21 10:00

      No hay derechas presentables ni democráticas. Su piedra angular es el liberalismo económico que solamente crea más pobreza, un sistema al que hasta la OzcDE y el FMI le advierten de que tiene que hacer algunos cambios (distribuir la riqueza) para que todo siga igual, y al que esa derecha no hace ni caso. Y no es democrática porque utiliza este mismo sistema económico para comprar voluntades y dar golpes de estado blandos desde dentro del poder, forzando leyes que no afectan por igual a cada ciudadano (SICAVs y CIA, fiscalidad, etc.,) Cuando se legaliza la rapiña no hay democracia. El sistema democrático tiene su razón de ser en el Bien Común, por eso se apela a la participación política de todos. En caso contrario estaríamos, estamos, en un sistema de Estamentos sociales es decir, el Ancient Regimen en el que las monarquías y la nobleza (y la iglesia) eran dueños de todo y detentaban el poder de manera hereditaria. Lo mismo sucede ahora, y si en su seno hay vaivenes y puñaladas no dejan de ser los mismos que las antiguas luchas intestinas de los integvamos de los antiguos Estamentos. Vamos, los Rosacruces y los York redivivos.

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  • senenoa senenoa 26/02/21 10:03

    ¿Derecha civilizada? Imposible, es un oxímoron.

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  • Jigsaw Lo Jigsaw Lo 26/02/21 09:17

    A los periodistas, les gustan las ETIQUETAS, y con colocar una etiqueta a un grupo, como quien coloca una equipacion deportiva ya resuelven todo.
    Pero la realidad, los hechos, los actos, muchas veces, la mayoría de veces, no están de acuerdo con las etiquetas, para ilustrarlo no se me ocurre otra cosa que ejemplos:
    .- sr. Leguina, el de las tertulias de 13tv. ...etiqueta socialista, realidad, ultra de derechas.
    .- sr. Felipe Gonzalez, el C.Delegado, ...etiqueta socialista, realidad, ultra liberal.
    .- sra. Arrimadas, la que pagaba a Jusapoles para hacer kaleborroka en Catalunya, etiqueta de centro, realidad, nacionalista española ultra.
    .- sr. Abascal lider de Vox, ...etiqueta ultra derecha, realidad, un segundon sin talento del PP.
    .- sr. Pablo Iglesias el bolibariano, comunista, etiqueta, izquierda española, realidad, politologo listo de la Complutense que se busca un curro fijo.
    y asi podríamos repasar a todos.
    nada es lo que parece, y las etiquetas políticas, son casi todas falsas, siempre.

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  • elcapitantan elcapitantan 26/02/21 08:09

    Buscar derecha civilizada en España es mision imposible, porque la derecha española proviene del franquismo y tiene una base social franquista, clasista, nacionalcatolica, xenofoba, aporofoba, antifeminista y autoritaria. Con rstos mimbres no se puede ser civilizado.
    De hecho Vox es simplemente una rama del PP que se ha desgajado del tronco principal pero msnteninfo todas las esencias ideologicas del mismo.
    Solo la derecha vasca es civilizada, mientras no se le toque el Cupo.
    La derecha catalana esta corrompida hasta la médula desde el punto de vista económico. Y ya sabemos que la economía lo es todo.
    Yo creo que buscar una derecha civilizada en los partidos qie habitualmente llamamos "de derechas" es misión imposible.
    La derecha civilizada española rsta en el PSOE.
    Desde mi punto de vista, problema español es que todos los partidos politicos estan clasificados con un grado de derechizacion menor al real comparándolos con los europeos. Así el trifachito seria realmente ultraderecha, el PSOE derecha moderada y UP izquierda. El centro no existe, es una falacia.

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