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LA CRISIS DEL AUTOMÓVIL

El cierre de Nissan en Barcelona tras recibir 180 millones en subvenciones públicas dinamita el 1,3% del PIB catalán

  • La franco-nipona se suma a la lista de multinacionales que abandonan España después de conseguir cuantiosas ayudas públicas
  • Alcoa, que logró 822 millones de euros en compensación eléctrica desde 2013, despedirá a 534 trabajadores
  • Ford ejecutará un ERE para 350 personas; el Gobierno le ha concedido casi 190 millones desde 2008 y la Generalitat valenciana, 72 millones más desde 2016
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Publicada el 29/05/2020 a las 06:00 Actualizada el 29/05/2020 a las 12:30
Trabajadores de Nissan en Barcelona queman neumáticos en protesta por el cierre de la fábrica.

Trabajadores de Nissan en Barcelona queman neumáticos en protesta por el cierre de la fábrica.

DAVID ZORRAKINO / EUROPA PRESS

Nissan cierra su factoría de Barcelona y dejará en la calle, de aquí a diciembre, a 3.000 personas, en una decisión que arrastrará a otros 20.000 trabajadores de las empresas auxiliares. La pandemia ha precipitado el fin de una historia de casi 100 años que comenzó en Cádiz con el nombre de Ford Motor Ibérica y fabricó los camiones Ebro a partir de los años 50. Los japoneses llegaron en los 80. Y Renault, con quien mantiene una alianza, con intercambio de acciones pero independencia financiera, en 1999. Porque el negocio de la multinacional llegó ya tocado a los tiempos del coronavirus. El consejero delegado de Nissan, Makoto Uchida, ha anunciado este jueves que la multinacional perdió 5.644 millones de euros en el último ejercicio, el primero con números rojos desde hace 11 años. En 2019 vendió un 14,6% menos.

Lo sabían bien en la Zona Franca de Barcelona, donde se ubica su principal fábrica española: antes de la pandemia sus cadenas de producción no llegaban al 30% de su capacidad de trabajo. En mayo del año pasado la plantilla sufrió un despido colectivo que afectó a 600 trabajadores. En 2018 había dejado de producir el Pulsar y el NV200. Y este mismo mes de mayo fabricará los últimos pickups Clase X para Mercedes. De forma que de sus naves sólo salen tres modelos: el Nissan Navara, el Renault Alaskan y el NV200 eléctrico. Desde el 4 de mayo la plantilla se encuentra en huelga indefinida para protestar por la reapertura, tras el ERTE obligado por la pandemia, de sólo una de sus dos líneas de producción.

Aun así, Nissan y sus proveedores son los responsables del 1,3% del PIB de Cataluña y del 2,6% de su empleo industrial, por lo que el golpe económico y social será muy doloroso. Tanto el Ministerio de Industria como el presidente de la Generalitat, Quim Torra, se han apresurado a advertir a la multinacional. Torra ha pedido un “frente común” para evitar el cierre y el secretario general de Industria, Raül Blanco, ha asegurado que abandonar Barcelona puede costarle a Nissan más de 1.000 millones de euros, entre indemnizaciones a los trabajadores y a los proveedores, sanciones medioambientales e incluso devolución de subvenciones. La franco-nipona no hace sino repetir un comportamiento ya conocido de otras muchas grandes compañías: echar el cierre tras haber sido regados con cuantiosas ayudas públicas.

En el caso de Nissan, casi 180 millones de euros sólo desde 2009, según las cuentas que echó el comité de empresa en marzo del año pasado, cuando la empresa anunció el despido colectivo. De esa cantidad, 154,64 millones se los concedió el Estado y otros 25,1 millones, la Generalitat. Apenas siete meses después, el Gobierno catalán le proporcionó otros tres millones de euros públicos para una planta de pintura que la empresa calificaba de “imprescindible” en la adjudicación de nuevos modelos, pero cuyas obras ni siquiera han comenzado. Entonces, ambas administraciones propusieron a la multinacional un plan industrial de 100 millones de euros para garantizar la continuidad de la factoría barcelonesa. Además, entre 2005 y 2008 Nissan recibió 43 millones de euros más, según publicó entonces el diario El País tras rastrear en los boletines oficiales la aprobación de ayudas.

Alcoa despedirá a 534 personas tras recibir 822 millones desde 2013

Otro tanto ocurre con Alcoa, la multinacional estadounidense que también este jueves ha anunciado el despido de 534 trabajadores de los 633 con que cuenta la planta de aluminio de San Cibrao (Lugo). La de alúmina, que emplea a 510 personas, no se verá afectada. Pero el ERE en la primera significará su práctica desmantelación. La empresa achaca la medida a los “problemas externos de producción y de mercado” que hacen “ineficiente” la producción de aluminio. En concreto, se refieren a los altos costes de la energía, al bajo precio del aluminio y al exceso de capacidad global, por culpa de China.

Como en el caso de Nissan, la historia de Alcoa viene de lejos. Lleva años amenazando con abandonar España. La penúltima vez fue en octubre de 2018, cuando esgrimió el cierre de sus factorías en A Coruña y Avilés para conseguir rebajas en el precio de la energía. Ya había advertido con la misma medida en 2014 y en 2016. Desde 2013, Alcoa ha sumado 822 millones de euros de dinero público como compensación eléctrica. En 2014 retiró un ERE tras conseguir que se repitiera una subasta de interrumpibilidad en la que se repartieron 200 millones de euros adicionales. En 2016, anunció la venta de las instalaciones de A Coruña y Avilés y desistió tras conseguir 100 millones de euros en la subasta. Según explicó en su día la ministra para la Transición Ecológica, Teresa Ribera, Alcoa se ha beneficiado sistemáticamente de un 30% de la potencia eléctrica interrumpible subastada en España durante la última década.

Finalmente, la estadounidense vendió esas dos factorías en julio del año pasado a un fondo de inversión suizo, Parter Capital, que sólo nueve meses después, el pasado abril, se lo ha colocado a un grupo, Industrial Riesgo, que en realidad es propiedad en un 75% de un fondo radicado en Ucrania, System Capital Management. Este miércoles, los nuevos dueños acusaban a Alcoa de llevar a cabo “prácticas contables cuestionables” en 2017 y 2018 en ambas plantas. Los trabajadores exigen al Gobierno que las intervenga para salvarlas.

Ford, lluvia de subvenciones y un ERE para 350 trabajadores

El estado de salud de la fábrica de Ford en Almussafes (Valencia) está muy lejos de la de Nissan, pero el pasado martes la multinacional y sus trabajadores firmaron un acuerdo para ejecutar un despido colectivo que recortará la plantilla en 350 personas. El ERE se planteó antes de la declaración del estado de alarma, amparándose en el descenso de la producción. También ha llevado a cabo una regulación temporal de empleo para sobrevivir a la parálisis provocada por la pandemia. El recorte de plantilla se hará mediante prejubilaciones y con indemnizaciones de 45 días por año trabajado con un tope de 42 mensualidades, las condiciones del despido improcedente anteriores a la reforma laboral de 2012. Pero el futuro de Almussafes, donde trabajan unas 7.000 personas, no es de color de rosa. El pasado octubre, Ford anunció que dejará de fabricar allí dos modelos de motores, que van a ensamblarse a partir de 2022 en Estados Unidos. Lo mismo le ha ocurrido ya a la producción de cajas de cambio en Blanquefort (Francia). También ha planteado 12.000 despidos en sus fábricas de Alemania y Reino Unido.

La multinacional de Detroit se instaló en Valencia en 1976, en lo que entonces era un municipio agrícola. La factoría fue inaugurada por el rey Juan Carlos un 24 de octubre, acompañado por Henry Ford II. Desde entonces, la lluvia de subvenciones públicas ha sido constante. Bruselas aprobó ayudas para la fábrica española por importe de 52 millones de euros en 2008 y de 23 millones más en 2010. Cuando un año más tarde el presidente de Ford Europa, Stephen Odell, y el entonces ministro de Industria, Miguel Sebastián, publicitaron “la mayor inversión de la historia en la industria de la automoción en España”, de los 812 millones de euros que la multinacional se comprometía a destinar a Almussafes, 89 millones de euros correspondían a ayudas públicas. En 2014 percibió del Gobierno como incentivos regionales 22,45 millones de euros para ampliar la producción. Casi 190 millones en una lista que no es exhaustiva.

Además, los presupuestos de la Generalitat valenciana para 2019 le asignaron 23,3 millones de euros en ayudas; los de este año le conceden 17,4 millones. En 2018 recibió 13 millones de euros, de los cuales un millón correspondió a un proyecto sobre vehículos eléctricos y otros tres millones a un proyecto de inversiones sostenibles en la fabricación del Ford Kuga. En 2017 y 2016, el Ejecutivo valenciano le otorgó nueve millones de euros cada ejercicio para proyectos de I+D+i. Un total de 72 millones de euros. A cambio, la factoría de Almussafes genera empleo directo e indirecto para unas 30.000 personas y es la responsable del 12,8% del PIB de la Comunidad Valenciana.

Santana Motor, otro fracaso con ayuda pública

“Debemos admitir errores y tomar medidas correctivas”, confesó Makoto Uchida este jueves en las presentación de los resultados de Nissan. Entre los fallos, mencionó su intento de conseguir cuota de mercado global a cualquier coste y los problemas culturales para entenderse con sus socios franceses. La detención el año pasado de su expresidente Carlos Ghosn, acusado de malas prácticas financieras y delitos fiscales, tampoco ayudó al negocio. La consecuencia ha sido una caída del volumen de matriculaciones el año pasado que supera el 10%. Ahora quiere acometer un plan de reestructuración, que debe permitir a la compañía recortar 2.527 millones de euros en costes fijos. El repliegue va a ser notable. Cerrará su factoría en Indonesia, abandonará Corea del Sur, la marca Datsun desaparecerá de Rusia. Ya el año pasado la marca Infiniti dejó de operar en Europa. En total, su capacidad productiva se reducirá un 20%. Nissan quiere concentrarse en los mercados de Estados Unidos, Japón y China, dejará Europa para Renault y Mitsubishi se quedará con el sureste asiático.

En Europa, la pugna entre la Zona Franca y Sunderland, en el Reino Unido, que finalmente se llevó la fabricación del modelo Qashqai por la que porfiaba Barcelona, se ha resuelto finalmente a favor de la planta británica, pese a que esa decisión signifique que Nissan desaparecerá de la UE en cuanto se consume el Brexit. Mientras, el Gobierno francés ofrece ayudas por importe de 8.000 millones de euros a la industria del motor, siempre que las marcas se comprometan a impulsar el coche eléctrico y localicen en el país sus actividades de mayor calidad tecnológica. Como Renault, además, es propiedad en un 15% del Estado francés, la firma va a tener complicado ejecutar sus planes de reestructuración, que anunciará este viernes. Y que se prevé que también incluyan despidos para ahorrar 2.000 millones de euros en tres años. A partir de diciembre, España será territorio Renault, que cuenta con instalaciones en Valladolid, Palencia y Sevilla.

La marcha de Nissan no afectará a las factorías que la marca posee en Ávila y Los Corrales de Buelna (Cantabria), ya que ambas fabrican componentes para la marca con un millar de trabajadores. Pero será el segundo cierre de una factoría automovilística en una década. En 2011 desapareció Santana Motor, que había sido propiedad de otra multinacional japonesa, Suzuki, de 1982 a 1995. Desde entonces, su único accionista era la Junta de Andalucía, que intentó salvarla buscando un inversor privado. Pero ni la italiana Iveco ni la rusa TagAz quisieron la fábrica de Linares (Jaén). Hasta su cierre, el Gobierno andaluz se dejó en la empresa unos 600 millones de euros.

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22 Comentarios
  • currante currante 04/06/20 16:21

    Son listos estos nipones .Con los 180 millones en subvenciones,son con los dineros que pagaran por los despidos y le sobrara , par invertirlos en otras plantas y de nuevo nos quedaremos con orejas de burro y la derecha nueva mente sin apoyar en esta situacion a los goviernos , automicos y central.

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  • jorgeplaza jorgeplaza 31/05/20 21:11

    Europa sigue una política industrial suicida, en particular en el automóvil. Alemania ya se ha equivocado con su "Energiewende" y parece que quiere que nos equivoquemos todos. Son muy tenaces los alemanes. Hasta que no sucumben calamitosamente como en Stalingrado no se convencen de que han metido la pata hasta el corvejón. Les va lo del "Götterdämerung". Lo malo es que nos arrastran aunque no queramos a los que somos más de ópera italiana. La apuesta por el todo eléctrico en el automóvil nos costará sangre, sudor y lágrimas y, peor aún, la intensificación de una ruina ya considerable sin necesidad de llamar a las tropas de reserva. No es la primera vez que Alemania encabeza la carrera al abismo. Esta vez podemos estar contentos: nos vamos a la ruina, pero por lo menos no hay guerra. De momento.

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  • Dver Dver 30/05/20 14:50

    En el año 1976 fui a Venezuela (no se asusten, gobernaba Carlos Andrés Pérez, el amigo de Felipe Gonzalez) y de pronto,como a muchos les surge un familiar del que no tenía noticias. Salió en los cincuenta hacia allá con su familia, y después de algunos avatares quiso poner una granja. ¿Mire, ahí tiene la selva, le dijo el gobierno, coja la que quiera y hágala, pero la tierra continúa siendo delestado venezolano. Cuando llegué y los visité, me encontré con una granja ganadera de mil quinientas hectáreas (debo advertir que llegaron a la selva con un camión destartalado lleno de viejos enseres,y bajo un inmenso árbol vivieron hasta que consiguieron construir una casa con techo de hojalata y paredes sin enlucir, la misma en la cual vivían aún los abuelos, el matrimonio y tres nietos. Eso sí, relucían sus suelos como el sol, por algo provenían de la Ribera del Júcar). A lo que iba. Mi familiar era el presidente de la asociación ganadera de la comarca o del estado, no recuerdo. Tenía una buena granja. Y me dijo: "Todo l que hay aquí es mío; las vacas, la casa, las cabañas de aperos, la maquinaria, etc., y las rentas de la explotación también son mías; todo menos la tierra. Si me voy puedo llevármelo todo, pero no la tierra. Hoy en día el problema no es la tierra, las instalaciones, porque si Nissan cierra, lo físico de la fábrica queda. Podríamos expropiarlo, hacernos cargo de la fábrica, pero lo que Nissan, Ford, Alcoa, etc., se leva es la marca. No podríamos continuar fabricando Nissanes, ni Fords, ni aluminio Alcoa. Y entonces, sale un listillo en las noticias y dice: el Estado lo que debe hacer es propiciar que se creen industrias. Me imagino que esa "propiciación" serán subvenciones, exenciones fiscales, etc. Y Yo me pregunto, ¿y si mañana a los dueños se les ocurre echar el cierre e irse a otra parte? ¿O es que los ootros Estados del mundo son tontos y no pueden ofrecer iguales o mejores condiciones? ¿En manos de quiénes estamos? Puestos a poner pasta, asegurémonos que son industrias que quedan, que se renuevan constantemente, que investigan, y que sean de quienes sean, lo que inventen, sus marcas, sus patentes, son nuestras. Que no se las llevan.

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  • irreligionproletaria irreligionproletaria 29/05/20 20:32

    Hace muchos años, finales de los 60 estrené mi primer trabajo en un Bufete especialista en HP (Hacienda Pública) Los principales clientes, negociaban instalar sucursales en España de empresas extranjeras.

    Lo primero que aprendí, fué que en todos los contratos, figuraba el despacho propietario de una acción, garantizándose la asistencia a todas las juntas de accionistas. Tiene mucho que ver con las consecuencias que padecemos en España.

    El Estado, todos, somos prestatarios de la UE, BCE,FMI, BM y otros, para RESCATAR en 2012, las cajas, donde los bancos habían depositado sus preferentes, subprimes, etc.etc. A los contratos de esos préstamos, no les afecta la Ley de Transparencia...imposible acceder a la cuantía, intereses, garantías, etc.

    Todas las grandes empresas multinacionales y nacionales, de una forma o de otra, han obtenido fondos públicos ¿Quiénes gestionaron esas operaciones que no garantizaron la participación del Estado contractualmente, ante situaciones como las que venimos padeciendo desde finales de los 70?

    Antonio Barrera de Irimo era Catedrático de HP en Derecho de la UCM, proveniente de Deusto, fué Ministro de Hacienda, mucho que aprender de todas estas personas
    ¿Qué provocó la ignorancia supina de los gestores posteriores, respecto de las garantías del Estado español y por consecuencia, la merma del erario?

    En un Estado miembro de la UE, deudor a mayor abundamiento, pocas libertades pero, los contratos los pactan las partes.

    ¿Es imposible constatar garantias por subvenciones/ayudas/ cantidades aportadas por la HP española, entregadas a estas empresas, por cualesquiera conceptos?

    Dentro del "mercado" no se puede nacionalizar una empresa instalada en nuestro territorio, pero, si estuviésemos en la junta de accionistas, con la participación que fuera o fuese, otro gallo cantaría ...¡Son demasiadas ya, ¿no?!

    Humildemente, entiendo que ante la gravedad, estamos en la 'junta de quiebras' y el administrador concursal va a fijar la cifra del hambre, porque no tenemos nada, pero nos permitimos 'mejoras'

    Si la deuda es ilegítima, defendámonos. Si debemos afrontar su abono, se impone un pleno extraordinario TRANSMITIENDO LA REALIDAD A TODOS

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    • Grobledam Grobledam 30/05/20 11:40

      Excelente y enriquecedor comentario.

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  • luzin luzin 29/05/20 19:33

    Pues yo estoy muy tranquilo. En la Nueva Normalidad según Slavo Zizek las empresas estarán participadas por el Gobierno del Bien Común. De hecho ya han empezado y han colocado a tres grandes hombres de negocios, sabios y doctos cobrando 160.000 euros como consejeros en ENAGAS. Son los brillantes Pepiño Blanco, Montilla y uno de Podemos que ya van al trinque a degüello, todo en perfecta proporción ... que guay es todo esto ...

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    • EAJ49radio EAJ49radio 29/05/20 22:05

      Ha dado dos nombres claramente. Por favor podría decir el tercero? Me gustaría saberlo

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      • jorgeplaza jorgeplaza 31/05/20 21:14

        Cristóbal Gallego. https://www.eleconomista.es/energia/noticias/10576732/05/20/Sanchez-reconoce-que-los-nombramientos-de-Montilla-Blanco-y-Gallego-en-Enagas-son-politicos.html

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  • Ayla* Ayla* 29/05/20 17:56

    Durante 40 años hemos ido vendiendo hasta las pelusas de debajo de la alfombra, para ir tapando, de parche en parche.
    Los que participaron en la venta del país han sacado sus beneficios de una forma u otra, pero a todos les ha importado una mierda las personas que habitaban en él.

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  • Ambon Ambon 29/05/20 16:59

    Quien con prestado se viste, en la calle le desnudan.

    No aprenderemos nunca, que todo el dinero que se va en subvenciones a grandes empresas, es como pactar con el diablo, de momento te resuelve el problema, todo es muy bonito, pero mas tarde o mas temprano viene a reclamar su alma.

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  • EAJ49radio EAJ49radio 29/05/20 14:22

    Sabiendo como funciona toda esta gentuza del capital, sea del sector que sea, y lo saben de sobra los técnicos y gobiernos, todos, sabiéndolo lo que tenían que hacer si defienden el bienestar de la sociedad, guardar la retirada con sanciones o penalizaciones, supongo que tienen medios para hacerlo, y no darles las subvenciones por la cara o por algo más que no quiero pensar porque si no me desbarato

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  • senenoa senenoa 29/05/20 13:41

    Esperemos que, esta vez sí, aprendamos y tomemos buena nota para el futuro. Cuando demos subvenciones a empresas (nacionales, multinacionales, de automoción o del tipo que sea) que sea con luz, taquígrafos y contrapartidas plasmadas por escrito para que una empresa que ha recibido millones de euros no pueda cerrar impunemente sin responder, legalmente, de lo recibido..

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  • TL TL 29/05/20 13:34

    ¿Hasta cuando se van a permitir millones en subvenciones para repartir dividendos a accionistas vagos mientras que los que trabajan se les manda al paro?

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