x

Nos gustaría enviarte notificaciones de las últimas noticias y novedades

PERMITIR
NO, GRACIAS
X

La buena información es más valiosa que nunca | Suscríbete a infoLibre por sólo 1 los primeros 15 días

Buscador de la Hemeroteca
Regístrate
INICIAR SESIÓN
¿Olvidaste tu contraseña?
infolibre Periodismo libre e independiente
Secciones
Los libros

'Sólo ida', de Erri de Luca

  • La poesía del autor italiano, reunida ahora en una edición bilingüe, es una experiencia vital intransferible y a la vez colectiva
  • Su vozcomparte la actualidad última y el fulgor de la antigüedad, es inmanente y atemporal como lo es toda la poesía imperecedera

Raquel Lanseros
Publicada el 30/12/2016 a las 06:00
Sólo ida. Poesía completa
Erri de Luca
Traducción y prólogo de Fernando Valverde
Seix Barral
Barcelona
2016

Portada de Sólo ida, de Erri de Luca.En su nota a la edición de Sólo ida. Poesía completa, en la que la editorial Seix Barral reúne por primera vez y en un único volumen toda la poesía de Erri De Luca, en edición bilingüe y con traducción de Fernando Valverde; dice Erri De Luca: “Mi padre tenía un disco de poemas de Lorca (…). La poesía de Lorca salía de un desangramiento, latía de una herida abierta. (…) Éste fue mi primer descubrimiento sobre la energía de las palabras. (…) Mis versos, traducidos a la lengua de Lorca, me devuelven a una habitación de Nápoles donde un niño silencioso aprendía a silabear los versos de un poeta español”. En el corazón de ese niño silencioso ya latía toda la poesía del mundo, la que nace del fondo de la tierra y palpita en cada una de las cosas sensibles.

Erri De Luca, que se declara ciudadano de la lengua italiana —igual que Fernando Pessoa afirmara que su patria era la lengua portuguesa—, sabe que la poesía es una voz que canta en todas las lenguas. Porque la poesía, asevera, “tiene la voz que se forma por sí sola en el cráneo de quien la lee”.  La poesía de Erri De Luca es una experiencia vital intransferible y a la vez colectiva. Por sus versos deambulan las personas que vieron los ojos de aquel niño napolitano que atesoraba en su mente las palabras de Lorca. Él las convoca para que comparezcan de nuevo, como un demiurgo capaz de reinstaurar vida en todo lo que un día existió y perdura en su memoria.

A la lumbre de su poesía se calientan los desamparados del mundo, los marginados, los invisibles. Los refugiados que llegan a las costas de Italia procedentes de guerras atroces con culpables que los grandes medios callan, los emigrantes africanos que llegan a esas mismas costas procedentes del hambre y la miseria, cuyos responsables son igualmente silenciados por los medios que aturden a los ciudadanos occidentales. También nos miran desde sus poemas los ojos de los poetas de Sarajevo, que en la aterradora guerra de los Balcanes —durante la cual Erri De Luca fue conductor de vehículos de apoyo humanitario— organizaban lecturas nocturnas que impidiesen el secuestro del corazón del mundo. A alguna de esas lecturas poéticas acudió De Luca, invitado por el poeta bosnio Izet Sarajlić.

La voz de Erri De Luca comparte la actualidad última y el fulgor de la antigüedad, es inmanente y atemporal como lo es toda la poesía imperecedera. El vigor de la sed humana de justicia vertebra sus versos, pero no es en su caso una justicia vengadora y crispada, sino equitativa y serena. Erri De Luca se conmueve con la herida de todos los hombres y mujeres de la tierra, sufre con su soledad y con su ausencia, despliega su escritura como una inmensa manta capaz de abrigar el alma de todos. Sincero, directo, desprovisto de falsos artificios, mira a la realidad de frente y no teme nombrarla. Le asiste el valor, esa virtud propia de los sabios, de quienes comprenden que el miedo es lo contrario del amor. Heredero de los grandes poetas de la historia, a quienes rinde homenaje, en sus poemas habitan los versos espaciosos de Pablo Neruda, la melodía de Hölderlin, la nieve cayendo sobre el techo de una casa en la que brinda Anna Ajmátova. De Erri De Luca, un autor de culto que escribe libros esenciales, el Corriere della Sera ha afirmado que es “el único verdadero escritor de categoría que por ahora ha dado el siglo XXI”.

Constituye una excelente noticia para todos los hablantes de español que amamos su literatura esta publicación de su poesía completa en nuestra lengua bajo el sello de Seix Barral. Traduce y prologa el volumen el poeta Fernando Valverde, quien logra que los poemas suenen como si hubiesen sido escritos originalmente en español. Ha conseguido Valverde el difícil propósito de trasvasar toda la hondura original de Erri De Luca a la versión en español sin ningún esfuerzo aparente, como si se tratase de las piezas de un reloj que de pronto encajan a la perfección. Su condición de poeta se entrevé en la facilidad con que las palabras italianas se transforman y discurren con una música propia asombrosamente natural en español.

Sólo ida es una lectura obligada para quien ama la mejor poesía, un libro del cual nadie puede salir indemne. Tras su lectura, uno tiene la sensación de conocer mejor el corazón humano. Ése que es eterno a través de los tiempos, aunque a veces parezca lo contrario. El que sigue latiendo con la misma intensidad, remontándose con el mismo entusiasmo, temblando con el mismo miedo con el que nuestros antepasados se arremolinaban alrededor del fuego en las largas noches de invierno. Así lo canta el propio Erri De Luca: “El tiempo es un saboteador. / Es por eso que restauro leyendas”.

*Raquel Lanseros es poeta. Su último libro es Las pequeñas espinas son pequeñas (Hiperión, 2014).

Volver a Los diablos azules
Más contenidos sobre este tema




Lo más...
 
Opinión