x

Nos gustaría enviarte notificaciones de las últimas noticias y novedades

PERMITIR
NO, GRACIAS
X

Accede a todos los contenidos de infoLibre durante 15 días por 1. | El periodismo tiene un valor

infolibre Periodismo libre e independiente

¿Quiénes somos? Sociedad de Amigos
Buscador de la Hemeroteca

Hazte socio
Iniciar sesión Regístrate
INICIAR SESIÓN
¿Has olvidado
tu contraseña?
Secciones

Regístrate en infoLibre Comenta las noticias y recibe las últimas novedades sobre nosotros.

Gracias por registrarte en infoLibre Si además de comentar noticias quieres hacerte socio, sigue este enlace: Hazte socio
Formulario de Registro
¿Qué es Nombre público?

Es el nombre que se mostrará cuando hagas un comentario en infoLibre.es




Los libros

La voz de Ellen Foster

  • La primera novela de Kaye Gibbons forma parte del acervo popular norteamericano como pudo ser Huckeleberry Finn en otra época
  • La novela corta de 1987 habla de racismo, de machismo, de clasismo, de una sociedad enferma que destroza e invisibiliza a aquellas personas diferentes

Publicada el 04/01/2019 a las 06:00 Actualizada el 04/01/2019 a las 12:29
Facebook Whatsapp Whatsapp Telegram Mas Redes

Envíalo a un amigo Imprimir

Ellen Foster
Kaye Gibbons

Traducción de María José Rodellar
Las Afueras

Barcelona
2018

 
  Ellen Foster es una niña de once años que intenta sobrevivir con una inteligencia especial y un coraje insólito para su edad, dentro de un infierno familiar en un pueblo sureño de los Estados Unidos en los años sesenta. Su padre es un alcohólico violento y despiadado que maltrata a su madre, enferma del corazón y que intenta sobrellevar su fragilidad y su drama, procurando no salpicar a su hija. Un día ella, aparentemente, se suicida con pastillas ante la pasividad de su padre, que la deja morir ante los ojos de la niña. A partir de ese momento, Ellen tendrá que aprender a sobrevivir con su destreza emocional y su determinación en un entorno adverso, primero evitando que su padre le ponga la mano encima y se beba todo el dinero que a partir de ese momento la abuela de Ellen está obligada a pasarles para que no se muera de hambre, y luego con su propia abuela (después será con su tía con la que tampoco encaja), un ser monstruoso que se vuelve loca con la muerte de su hija y proyecta en su nieta el odio por la figura del padre al que responsabiliza de su suicidio. Pronto dejará de vivir con su padre y vivirá emocionada en casa de una profesora de arte de su escuela hasta que un juez decide que debe vivir con su abuela. Viviendo con ella, Ellen es obligada a trabajar recogiendo algodón en el campo de sol a sol hasta que la abuela enferma y debe cuidarla hasta el final de sus días, algo que Ellen hará con resolución pese a las humillaciones a las que le somete la mujer hasta el final comparándola con el padre.
 

De todas maneras es difícil no creer con la cabeza lo que ya sabes con el corazón, sobre todo de alguien que conoces mucho. Pensé que un día investigaría en las enciclopedias para ver si la enfermedad de la madre de mi madre tenía nombre. Pero eso era como buscar una palabra qué no sabes cómo se escribe. ¿Qué palabra buscaría? ¿Maldad? ¿Mal genio? ¿Locura? Entonces me di cuenta de que era un poco de todo. Y de todos modos mi familia no había sido nunca de las que encajan fácilmente en ninguna categoría.



Esta historia está contada en la personalísima voz de la niña, que habla de su pasado y de su presente (en una casa de acogida donde ha encontrado por fin la tranquilidad) como dos voces de dos lugares antagónicos en los que su experiencia confluye en una narración escrita con nervio y que fue la primera novela de Kaye Gibbons, una autora reconocida por este libro y que forma parte del acervo popular norteamericano como pudo ser Huckeleberry Finn de Mark Twain en otra época.

Ellen Foster es una historia de supervivencia, de superación ante la adversidad contada con una ternura inteligente que te subyuga y te atenaza mientras vives la intensidad del sueño de Ellen: encontrar un lugar con sentido al que pueda llamar definitivamente hogar. Una niña inadaptada pero con una capacidad innata para adaptarse, usando su inocencia en una voz verosímil durante todo el relato, con su tierna ironía y sus silencios bien elegidos, como emplearía una superviviente nata, con la lucidez de una niña absolutamente atípica para su edad y las condiciones en las que ha vivido.
 

Podría quedarme toda la noche leyendo. No puedo dormirme si no leo. Hay un momento en el que el cerebro no tiene nada constructivo que hacer y se dedica a dar vueltas. Yo le obligo a dejar de hacerlo leyendo hasta que se apaga del todo. Es que creo que es mejor hacer alguna cosa hasta el momento en que te duermes.

Siempre quiero acostarme aquí. Ella me pasa el brazo por encima y yo apoyo su cabeza contra su costado. Y me meto dentro y me hago sitio. Es como si mi corazón fuera el único que latiera.
El de ella se ha parado.


Esta novela corta escrita en 1987 habla además de racismo, de machismo, de clasismo, de una sociedad rural enferma que destroza e invisibiliza a aquellas personas diferentes. Una historia que recuerda a la maravillosa protagonista de Del color de la leche de Nell Leyshon o a la extraordinaria de Matar un ruiseñor de Harper Lee, y que quedará en la memoria de quien la lea, a la espera de que Las afueras (editorial independiente con un magnífico fondo pese a no tener la publicidad en medios de otras editoriales recién llegadas) traduzca su secuela muy pronto para ver cómo sigue la vida de nuestra querida Ellen Foster.
_________

Pablo Bonet Ayllón es librero de guardia y secretario del Gremio de Librerías de Madrid. 

Volver a Los diablos azules
Más contenidos sobre este tema




Hazte socio de infolibre

 
Opinión
Oferta anticrisis
 
Sociedad de amigos

Ya puedes ser accionista de infoLibre

Cargando...
Cualquier ciudadana o ciudadano interesado en sostener un periodismo independiente como garantía democrática puede participar en la propiedad de infoLibre a través de la Sociedad de Amigos de infoLibre.