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Lo hacen por sus hijos

Publicada el 31/10/2015 a las 06:00

Lo hacen por sus hijos

Un nuevo naufragio de una precaria embarcación con refugiados sirios, ha vuelto a dejar imágenes para la vergüenza de Europa. 242 personas pudieron ser rescatadas, pero al menos otras tres, dos de ellas niños, perdieron la vida. Entre los rescatados, muchos menores con síntomas de hipotermia. Uno de los niños necesitó ser reanimado por los equipos médicos que les esperaban en el mismo puerto de la isla de Lesbos. Por suerte, tras las maniobras, logró salvar su vida. El mal tiempo hace que muchos emigrantes se arriesguen aún más. Que intenten salir de su país lo antes posible, sin importar la sobrecarga con la que viajan las embarcaciones y que ponen, aún si se puede, más en riesgo sus vidas.

Son los niños. Son quienes más sufren el viaje, la intemperie, el frío…la muerte. Pero son ellos también la razón para huir. Una realidad numérica y una empatía asimilable por cualquier lector que sea padre, llevan fácilmente a esa conclusión.

Nos dice Save the Children que desde aquel 2 de septiembre en que el mundo se conmocionó con la imagen de Aylan muerto contra la arena de una playa turca se han ahogado al menos 70 niños más. Y añade para nuestro conocimiento y horror que el 23% de los 8.000 refugiados sirios que llegan a Grecia cada día son niños. El cálculo es fácil: más de 1.800 críos ingresan a diario en Europa como parte de las caravanas de la desesperación. Esas en las que son legión los padres que han echado ese dado al aire pensando sobre todo en un futuro para esos niños.

Hace algunos meses mi hijo de 14 años me explicaba que estaba desde casa compitiendo a un juego de ordenador con un muchacho de algún país lejano, “árabe, creo”, decía. Hoy no puedo dejar de pensar que quizá alguno de esos que se ahogan en el mar o que van a empezar a morirse literalmente de frío podría ser el compañero de mi hijo. Era como él, entendía como él y como él disfrutaba del juego y se admiraba de la lejana cercanía, de la universal unidad en torno a una liturgia común, la de la Play. Pero tuvo la mala suerte de que las bombas empezaran a caer cerca, a matar a familiares y amigos, a hacer imposible la vida en su ciudad. Y sus padres, desesperados, sin salida, optaron por seguir el instinto de supervivencia y arriesgar lo que mas querían para jugarse a la carta del refugio la única posibilidad de futuro. Probablemente no sea el caso, pero podría perfectamente serlo. Lo que tiene poca cuestión es que cualquiera de nosotros en sus mismas circunstancias lo hubiera hecho. Por nuestros hijos.

Es preciso y esencial que contemplemos esta crisis sin dejar de perder esa perspectiva de igualdad universal y esa realidad del peso de los niños en el éxodo.

Nos advierte Cruz Roja que dentro de poco dejaremos de ver estas columnas sólo por televisión. Que llegan, que se van a distribuir sobre el papel y en el mapa de la forma acordada por la Unión Europea con España, que acogerá a 15.000 de los 120.000 que se aceptarán en Europa. “Refugees Welcome” puede leerse en la fachada de algunos ayuntamientos, como el de Madrid. A ver si es verdad. A ver si las instituciones públicas son capaces de acoger a los refugiados con verdadera disposición, y de paso recordar que hay otros miles de ellos de otros países, otras guerras y otros colores que siguen esperando “en el recibidor”, como cantaba Serrat en aquella Disculpe el Señor:



Se nos llenó de pobres el recibidor/
Y no paran de llegar/
Desde la retaguardia por tierra y por mar”



Una situación extraordinaria requiere medidas y actitudes extraordinarias. Y la primera mirada debe ser esa, la de la cercanía y la comprensión como seres humanos, como ciudadanos y como padres.

La segunda debe llevarnos al compromiso, al esfuerzo y la generosidad apelando a nuestra condición de seres humanos solidarios. Y hay una tercera de exigencia democrática pero contundente a poderes e instituciones para que no despachen todo este drama con un reparto de fondos y personas –como siempre– sino que se exploren con mente abierta y verdadera disposición posibilidades de acogida en la Europa que nació con la solidaridad como bandera, y de ayuda contundente y efectiva en los países de origen.
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5 Comentarios
  • phentium phentium 05/11/15 11:31

    Yo me hago algunas preguntas: ¿Cuantos de estos que huyen jalearon y aplaudieron en algun momento a los dirigentes que les han llevado a esta situacion?. ¿Sr. Lucas, Donde estaban sus reproches cuando su admirado y por udted babeado Aznar contribuia a este desastre?. Y la peor y mas terrorifica de todas ¿Con la muerte de esos niños de hoy cuantos terroristas islamicos del mañana se han perdido?. Es muy lamentable lo que sucede y es una imagen muy dura la del niño ahogado, pero este pais no esta como para tirar cohetes. Salga usted a la Gran Via madrileña o a las Ramblas barcelonesas y vera mucha miseria. Y esa es nuestra. Entiendo que en epocas de abundancia se de asilo a los necesitados pero dese usted una vuelta por Francia y vera en que se convierte eso si no se trabaja mas en la integracion que en la admision. Le estamos abriendo las puertas al enemigo de mañana y hasta que es pueblo islamico no de garantias de abandonar su cruzada contra occidente estas marchas de la miseria seran un coladero de bombas de tiempo retardado. Me apuesto lo que usted quiera y la yema del otro a que si a cualquiera de estos presuntos refugiados, al dia siguiente de haberles dado cobijo le pregunta usted que haria si el iman de su parroquia le pide que tome las armas y ataque a su vecino español nos llevariamos una desagradable sorpresa. 

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  • LUIS RAMON LUIS RAMON 01/11/15 10:50

    Tiene usted razón Sr Lucas. Nuestra obligación es acogerlos. Sobre todo porque somos nosotros los que provocamos las guerras en esos países y luego les vendemos las armas para que se maten entre ellos. Ahora nos escandalizamos de los efectos cuando, en realidad, somos la causa.

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  • Dudu Dudu 31/10/15 20:42

    No os preocupeis,Juncker convocará una reunión urgente para dentro de un mes.¡Que vergÜenza!.

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  • cepeda cepeda 31/10/15 11:55

    En mi modesta opinión, JuanRa 1.Lo hacen para salvar la vida, la familia. 2.Lo hacen porque les han destrozado el país, igual que les ha pasado a los iraquíes, a los libios, a los de Donesk y a tantos y tantos antes que a ellos. 3.Los culpables, en todo los casos, son los mismos. El imperio del caos y quienes les apoyan. 4.Ahora la propia UE se va a añadir a la lista de víctimas de esta política y de estos políticos.

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  • Bacante Bacante 31/10/15 06:52

    Ni los animales dejan morir de cualquier manera a cachorros de otras especies. No se trata de solidaridad, se trata de simple y bàsica humanidad, puesto que todos tenemos derecho a la vida y elPlaneta Tierra nos pertenece por igual a sirios, europeos y africanos. Se está cometiendo un crimen continuado contra la Humanidad al que debemos oponernos con todas nuestras fuerzas. 

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