x

Nos gustaría enviarte notificaciones de las últimas noticias y novedades

PERMITIR
NO, GRACIAS
X

La buena información es más valiosa que nunca | Suscríbete a infoLibre por sólo 1 los primeros 15 días

Buscador de la Hemeroteca
Regístrate
INICIAR SESIÓN
¿Olvidaste tu contraseña?
infolibre Periodismo libre e independiente
Secciones
Muy fan de...

Muy fan de... Franco

Publicada el 23/11/2015 a las 06:00
Españoles, Franco absuelto. Cuarenta años de la muerte de quien fulminó la democracia durante otros cuarenta.
Y falleció en la cama de un hospital, absuelto por el padre Bulart que en nombre de Dios y en secreto le dio la extremaunción recitando, suponemos, algo así: “Compadécete de tu hijo Francisco Paulino Hermenegildo Teódulo, para que, ungido con el óleo santo y ayudado por nuestra oración, reciba consuelo y alivio en su cuerpo y en su alma, obtenga el perdón de sus pecados.” Chimpún.

Ocho lustros después y, como somos muy de celebrar efemérides, publicamos un sinfín de especiales en prensa, emitimos crónicas y documentales que combinan el color de hoy con el blanco y negro de entonces y nos afanamos en construir un recordatorio colectivo: cómo era él, cómo éramos nosotros, cómo era España; esa que hoy no reconoce ni la madre que la parió, aunque en ciertos aspectos siga siendo la chica de ayer.

Otros ofrecen misas por su alma, contradiciendo a quienes dudan de que el máximo responsable de ajusticiamientos, asesinatos y desapariciones forzosas, fuera poseedor de esa entidad inmaterial que, se supone, traemos de serie los seres humanos.

Y algunos celebran banquetes en su honor. El próximo 3 de diciembre está previsto uno en Madrid. Justo en la víspera del cumpleaños del artista antes conocido como 'El caudillo', la subvencionada Fundación Francisco Franco ha organizado una cena homenaje al dictador en el hotel Meliá Castilla, a 40 euros el cubierto, qué bien traída la cifra...

Dice Cristina Cifuentes, presidenta de la Comunidad de Madrid, que no le gusta el homenaje pero no puede prohibirlo porque “esto es una democracia”. Claro, es lo bueno de la democracia, incluso los fans de los dictadores pueden celebrar sus saraos. Imaginemos una cenuqui en tiempos de Franco en homenaje a alguien que no le cayera bien... Largo Caballero, por ejemplo. ¿A que da la risa floja y tiemblan las canillas, solo de pensarlo?

Y entre especiales, documentales, misas y banquetes, también hacemos chistes, todos los que se nos pasan por la cabeza, los que queramos. Sí, ahora podemos hacerlos. Sólo se necesita un poco de gracia y otra cosita. Otra cosita que no es la valentía, porque hoy no tiene mérito; y lo sabes, lo sabemos.

Fue entonces, cuando Paco vivía, que una chanza te podía costar un disgusto. Y algo tan inocente e infantil como canturrear ♪ “Franco, Franco que tiene el culo blanco porque su mujer lo lava con Ariel” ♪ era como un grito de insumisión, susurrado entre el acelerador del morbo de lo prohibido y el freno del miedo. Mucho miedo y poca broma.

Hoy nos reímos, podemos hacerlo y nos chifla. Y no, no tiene mérito, pero es la prueba inequívoca del descanso que dejó el pequeño dictador cuando llevó tanta paz como represión había dejado en este país, paralizado durante cuarenta largos años, donde lo único que se movía a su aire era la cámara histriónica de Valerio Lazarov.

Ahora podemos reírnos y discutir sobre “los límites del humor” en ese debate ético y eterno que solemos situar en el terreno del buen gusto y la sensibilidad con el dolor ajeno, pero nunca en la censura.

¿Acaso podrían imaginar nuestros jóvenes de veinte años un doblaje franquista de Pulp Fiction, con censores cambiando a destajo los múltiples “fuck” de Tarantino por unos cuantos “córcholis” y jolines”? ¿Y al Señor Lobo diciendo: “No empecemos a chuparnos las... piruletas Fiesta”? No tendrían suficientes JAJAJAJAJAJA en los teclados para comentar en las redes sociales.

¿Podrían imaginarse nuestras adolescentes, que se matan a selfies poniendo morritos, pidiéndole permiso a su marido para abrir una cuenta corriente en el banco, firmando su despido “voluntario” un mes antes de casarse, o solicitando la autorización de su esposo para reincorporarse al mercado laboral dos años después de la boda? “¡¿Perdooooona?!” dirían muertas de risa.

Más aún. ¿Podrían esas jóvenes haberse hecho selfies en los setenta? No. No sólo porque el smartphone con su cámara inversa no estuviera inventado, sino porque una mujer necesitaba la mano de un hombre para hacer la foto de su vida. “Qué selfie ni qué selfie, póngase señorita a leer la revista de la Sección Femenina para aprender cuál es su misión en la vida. Exacto, la sumisión”.

Ahora, cuarenta añazos después, con la perspectiva de la distancia de quienes sufrieron aquel despropósito y la despreocupación de quienes no vivieron en su piel tal sinvivir, podríamos versionar la canción de Karina y tararear a coro: ♪ “Buscando en el baúl del franquismo, cualquier tiempo pasado nos parece risión”♪

Y dar gracias a que, sin olvidar el dolor y las heridas aún abiertas, hoy podemos descojonarnos del retrato paródico del personaje. Y eso es mucho. Es una de las libertades que más irritan y encabronan a los totalitarios, el humor, la crítica, la risa. Y te quitan las ganas de reír para quitarte las ganas de pensar y de vivir. Y te desarman del humor para que no puedas defenderte de la tristeza, del sufrimiento, y su “que no se rían” es un “que se jodan”.

Que rulen los chistes y los memes y los gags. Que nos quiten lo reído, que la muerte nos pille partiéndonos de risa.




Por cierto, Franco también tenía sentido del humor. Sí, sí. Cuentan que allá por los años cincuenta, visitó Jerez de la Frontera con su ministro de Agricultura, Rafael Cavestany. Y, al ver los aspersores de riego recién instalados en una de las fincas, comentó con su inconfundible vocecita:

“Cavestany esto me recuerda cuando de chavales jugábamos a ver quién meaba más lejos”.

Es cierto, Paco, tú measte más lejos.



NOTA DE LA AUTORA: Gracias a Hugo Izarra por permitirme, con su talento, subir el nivel de esta columna.

Más contenidos sobre este tema




12 Comentarios
  • phentium phentium 25/11/15 18:40

    Esta claro que aquella transicion esta constitucion se hicieron como se pudo, bajo la atenta mirada de los franquistas como Fraga y de los militares que andaban callados pero con el sable desenfundado y esperando a que alguien les diera la orden de cargar. Y era o eso o nada. Y fue eso. Yo tenia 20 años en aquel entonces y trabajaba y estudiaba por las noches y a algun que otro sarao acudi y algun que otro revolcon me dieron. Asi que somos muchos los que aun quedamos de aquella epoca, pero son los mas los que no la llegaron a conocer. Y como el trabajo quedo a medio hacer no estaria mal retomarlo, aunque a veces me recorre un escalofrio por la espalda pensando que en realidad aun es pronto porque a aquellas huestes vigilantes de las que ya he hablado, hoy en dia se unen los que no quieren tocar ni una coma de la susodicha semi constitucion, ya que a entera aun no llega. Seria bueno digo, terminarla de cocinar hoy que ya sabe todo el mundo (supongo yo....) que los comunistas ni tienen cuernos, ni despiden fuego por la boca ni te pudres cuando te tocan. Seria buena tambien teniendo en cuenta que aquello de que "yo, lo que diga mi marido" que tanto se veia en las televisiones y las radios de la epoca afortunadamente ha quedado superado y hoy el voto femenino es mucho mas independiente. Tambien seria bueno porque en estos 40 años de semi constitucion hemos visto algunas carencias y no pasa nada por hacerle alguna enmienda. De hecho creo que somos la unica constitucion que no tiene ni una enmienda despues de 40 años de edad. El primer paso para solucionar un problema, un defecto, una tara o una enfermedad es admitir su existencia. Con esa actitud del mas vale malo conocido..... los cocher llevarian rodillos de madera en lugar de ruedas. ¡¡Haa, no¡¡. Que en realidad no existirian, y aun estarian por inventar.

    Responder

    Denunciar comentario

    0

    0

  • icaria icaria 25/11/15 11:31

    ¡Bueno lo siguiente es la beatificación ! . ¿Donde han puesto las huchas y la mesa petitoria?. 

    Responder

    Denunciar comentario

    0

    0

  • Copito Copito 23/11/15 13:31

    Estupendo artículo. Aquellos "maravillosos" años en que muchos le discutíamos a Fraga su " la calle es mía ", con " la calle es nuestra" y nuestro el derecho a tomar una copa en los primeros garitos nocturnos que rescatábamos para escuchar música, hablar, trasnochar , con el desagrado de las juventudes de Fuerza Nueva, que en alguna ocasión nos obsequiaban con un explicito desacuerdo violento, y las críticas del vecindario, no de todos pero si de muchos. Mucho ha llovido pero no lo suficiente. Me gustaría saber qué diría Cifuentes si se quisiera hacer un homenaje a Hitler. Pero claro, no es lo mismo, Franco al fin al cabo es de la familia. No es eso?

    Responder

    Denunciar comentario

    Ocultar 1 Respuestas

    0

    0

    • cepeda cepeda 23/11/15 16:38

      Franco, como todos los demás asesinos de la guerra civil, es un asunto interno nuestro ya que solo le hizo la puñeta y asesinó a sus conciudadanos.... lo de Hitler, además de "industrial" fue internacional. Asesinó a muchos más extranjeros que alemanes...

      Responder

      Denunciar comentario

      0

      0

  • Bacante Bacante 23/11/15 11:14

    Reírnos, hasta cierto punto cuando comprobamos la longitud de su sombra. Más bien, nos defecamos en él. 

    Responder

    Denunciar comentario

    0

    0

  • Caecilium Caecilium 23/11/15 09:40

    A veces sueño que un comando secuestra los podridos restos del repugnante asesino y los introduce en una bolsa de basura, envíando el vídeo a todos los medios (sí, tambien a La Razón y el ABC) para ser posteriormente inhumados en cualquier ignota cuneta. En poco tiempo quedarían al descubierto todas las fosas comunes del país. Y todos felices. Soñar no es delito, ¿o sí?

    Responder

    Denunciar comentario

    Ocultar 1 Respuestas

    0

    0

    • Bacante Bacante 23/11/15 11:16

      En este postfranquismo, ¡cualquiera sabe!

      Responder

      Denunciar comentario

      0

      0

  • Raúl Suárez Raúl Suárez 23/11/15 08:37

    Buen artículo, refleja España como lo que es: una democracia de tercera en la que la esencia del nacionalcatolicismo sigue muy viva en ese cuento para catetos llamado transición y que queda representado en un rey heredero del dictador que me hace tragar una Constitución que él jamás juró pues ya lo había hecho con las leyes del Movimiento. España, Reino Bananero.

    Responder

    Denunciar comentario

    Ocultar 4 Respuestas

    0

    0

    • cepeda cepeda 23/11/15 10:48

      Los que no lucharon contra Franco y contra su régimen, los que no estuvieron en la lucha para acabar con la dictadura y traer la democracia a España no están legitimados para contarle a los demás lo que fue la transición... Si Franco murió en la cama (de un hospital) fue porque en aquellos tiempos los que luchábamos por la democracia y porque España fuera un país normal no teníamos ni la fuerza, ni el número suficiente para tumbarle. ¡Que pena que tanto "demócrata" predicador (consecuencia sin duda de la democracia de tercera...) no hubiera existido en aquel entonces... cuando el dictador estaba vivo). Aquella transición permitió a España tener el periodo de más desarrollo y libertad de los últimos siglos... en cambio los predicadores de ahora, especializados en mirar para atrás y en seguir añorando "la revolución pendiente" (como los falangistas) no tienen NPI sobre como hacer frente a los problemas REALES del siglo XXI... por no enterarse, todavía no se han enterado de que estamos en el siglo de la GLOBALIZACION Y DE LAS CIVILIZACIONES.... están tan pasados como lo estaban en la época de la transición los que la confundían con el periodo de entreguerras....

      Responder

      Denunciar comentario

      Ocultar 3 Respuestas

      0

      0

      • Raúl Suárez Raúl Suárez 24/11/15 13:58

        Está muy bien esa defensa a ultranza de la monarquía que demuestra usted con el comentario que le precede pero, efectivamente, la monarquía española es heredera del franquismo. Era eso o seguir como estábamos. Negarlo es caer en el autoengaño. Pero lo que sirvió en su momento no cuaja con el actual panorama español. La Transición se ha transformado en Restauración. Aquellos tiempos no valen para éstos y, por lo tanto, necesaria es una reforma de la Constitución o mejor aún un referendum que nos permita a los españoles líbremente elegir si queremos monarquía o República. Se debe mirar hacia delante, por supuesto, pero acuérdese de aquella frase de "...Los pueblos que olvidan su historia están condenados a repetirla..." de Cicerón.

        Responder

        Denunciar comentario

        0

        0

      • Bacante Bacante 23/11/15 11:21

        Por favor, sobra la soberbia que exhibe usted. Parece despreciar  los excelentes comentarios que escribe tanta gente en estos foros, que hacen pensar y dudar. Permita que cada uno piense y experimente e intérprete con libertad, y hágalo con respeto . Tan válidas  son sus palabras como las del resto. 

        Responder

        Denunciar comentario

        Ocultar 1 Respuestas

        0

        0

        • cepeda cepeda 23/11/15 12:25

          Si alguien escribe que la constitución es heredera del franquismo, que tenemos monarquía porque lo quiso franco, que como hace 37 años que se aprobó la constitución y hay muchos españoles "que no la votaron" hay que cambiarla abriendo un proceso constituyente y tantas mentiras y barbaridades de semejante calibre... los demás tenemos que callarnos?. No veo por qué. Los foros están para debatir, con respeto PERO con claridad. Naturalmente que permito que la gente se exprese libremente.... le recuerdo que solo soy un interviniente más, no impido que nadie comente lo que le de la gana PERO ejerzo mi derecho a dar mi opinión sobre los asuntos que conozco y sobre los que tengo opinión... De los temas que no conozco y de los que no se, que son la mayoría, no opino y me limito a aprender de los que saben del asunto.

          Responder

          Denunciar comentario

          0

          0

Lo más...
 
Opinión