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La historia rima

Barcelona 1919, orden y lucha de clases

Publicada el 27/09/2019 a las 06:00 Actualizada el 26/09/2019 a las 18:05
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En Barcelona, entre 1919 y 1923, se vieron frente a frente el poder sindical de la clase obrera organizada, el miedo de los propietarios a la subversión del orden establecido, la preocupación de los gobernantes por la espiral huelguística, la violencia social, el terrorismo, el pistolerismo a sueldo de la patronal y la presencia de los uniformes militares en las calles. Es historia de Barcelona, de Cataluña, que poco tiene que ver con las reconstrucciones idílicas de pasados democráticos o de una sociedad acosada por el Estado español.

Aunque creada en 1910, la CNT no logró levantar cabeza hasta los años de la Primera Guerra Mundial, cuando pudo salir de la clandestinidad y la represión, momento en el que forjaron sus rebeldías los principales dirigentes del movimiento, desde Salvador Seguí a Joan Peiró, pasando por Ángel Pestaña. Su definición ideológica se afirmó en el Congreso de Sants, en 1918, y en el celebrado en el Teatro de la Comedia, en Madrid, en 1919. Allí quedó sellada su impronta antipolítica y antiestatal, su sindicalismo de acción directa, independiente de los partidos políticos, llamado a transformar revolucionariamente la sociedad.

1919 marcó el momento culminante de su expansión. Ese fue el año de la famosa huelga de La Canadiense, un conflicto de 44 días que paralizó la ciudad de Barcelona y que acabó con la victoria de los sindicatos. En 1919 fue también cuando la CNT, organizada ya en sindicatos únicos de industria, consiguió su máxima afiliación antes de la guerra civil: 700.000 afiliados, con más de la mitad de ellos en Cataluña.

Pero no todo fueron senderos de gloria para el anarcosindicalismo, y a esa fuerza sindical le tocó vivir también tiempos difíciles. Junto a los despidos, las listas negras, las detenciones masivas y las deportaciones, métodos habituales de represión de las demandas obreras, el sector más duro de la Federación Patronal, "los bolchevistas del orden", como los llamaba Oscar Pérez Solís, comenzaron a pensar en otros métodos. Transformaron el tradicional somatén en una milicia urbana burguesa, soñando con aniquilar al sindicalismo revolucionario sin recurrir al ejército; y financiaron bandas de pistoleros a sueldo para acabar con algunos dirigentes de la CNT.

Los gobiernos de la época aportaron también su buena dosis de violencia, nombrando gobernadores civiles que, como el conde de Salvatierra y sobre todo el general Matínez Anido, clausuraban sindicatos, encarcelaban a todo el que se movía y aparecían implicados en la supresión física de los militantes anarcosindicalistas. Emergieron también en ese escenario los "reyes de la pistola obrera", anarquistas puros y pistoleros del hampa que se aprovechaban de las arcas sindicales y atentaban contra patronos, autoridades y contra los propios obreros que no estaban de acuerdo con esa tiranía de la star. Así nacieron, por último, para cerrar esa espiral de violencia, los sindicatos libres, que, amparados por las autoridades, especialmente en el período de Martínez Anido, desde noviembre de 1920 a octubre de 1922, alimentaron represalias contra los sindicalistas.

Lo que pasó en Barcelona en 1919 resultó paradigmático, un ejemplo a seguir por todos aquellos interesados en conservar el orden o subvertirlo. En tan sólo unos meses salieron a la luz los protagonistas de un drama social que dejó marca, los ingredientes de una mezcla explosiva que estalló una y otra vez en aquel período.

El año comenzó con una huelga en la Compañía de Fuerza e Irrigación del Ebro, La Canadiense, la principal productora y distribuidora de energía eléctrica en Cataluña. Terminados ya los años de prosperidad y vacas gordas de la Primera Guerra Mundial, la compañía intentó reducir salarios. Cuando algunos de los trabajadores afectados acudieron a la CNT, la dirección de la empresa los despidió. La huelga que siguió a ese despido se iniciaba, por lo tanto, por disputas laborales, pero también con el objetivo más amplio de lograr de los patronos el pleno reconocimiento de la organización sindicalista. Duró 44 días y la ciudad de Barcelona quedó paralizada. El gobernador civil, González Rothwos, pidió mano dura. El capitán general de Cataluña, Lorenzo Milans del Bosch, ordenó la militarización de todos los empleados. La resistencia a la militarización provocó varios centenares de encarcelados. Se proclamó el estado de guerra. Las garantías constitucionales se habían suspendido ya el 18 de enero y no se restablecieron hasta el 31 de marzo de 1922.

La huelga concluyó en marzo con una gran victoria obrera y con Salvador Seguí y la CNT como héroes del momento. Pero Milans del Bosch se negó a poner en libertad a todos los detenidos y los grupos de acción anarquistas lanzaron otra huelga general que complicó mucho más las cosas e impidió saborear ese triunfo de la disciplina y la organización. Ahí reapareció el somatén, convertido en una guardia cívica burguesa, armando a ciudadanos de orden que se sentían inseguros frente al sindicalismo revolucionario. Y por si todos esos hombres armados no bastaban, hasta ocho mil salieron por las calles de Barcelona en la primavera de 1919, algunos patronos organizaron sus propios servicios de seguridad. Destacó el falso barón de Koening, un exespía alemán, y el expolicía Bravo Portillo, quienes empezaron como guardias de seguridad y acabaron formando una banda de pistoleros para eliminar a los sindicalistas que estorbaban a los empresarios.

La banda de Koening reclamó pronto su sitio al asesinar a Pablo Sabater, El Tero, presidente del Sindicato de Obreros Textiles de la CNT el 19 de julio. Dos meses después, y poniendo en marcha la ley del talión, cayó abatido a tiros Bravo Portillo, el pistolero de la banda que encontró el final que tantas veces había planeado para otros.

La oleada terrorista subió de tono, sin embargo, en 1920 y ya no paró hasta el golpe de Estado de Primo de Rivera. Y ahí pasó a la historia, por su actitud salvaje y represiva con el sindicalismo, el general Severiano Martínez Anido, gobernador civil de Barcelona desde el 8 de noviembre de 1920 al 25 de octubre de 1922. "No soy un político, soy un soldado", declaró a los periodistas nada más conocer la llamada telefónica en la que Eduardo Dato, jefe de Gobierno, le comunicó su nombramiento. Y como soldado actuó. A los pocos días, ya estaba en la cárcel la plana mayor de la CNT, incluido Salvador Seguí, y el abogado republicano Lluis Companys, que solía defender a los presos sindicalistas. A protestar por esas detenciones fue Francesc Layret, diputado republicano por Sabadell en las Cortes y abogado defensor de cenetistas. Tres pistoleros, que nunca fueron detenidos, lo abatieron a tiros en la calle de Balmes.

El récord de la violencia de uno u otro signo se alcanzó en Barcelona en 1921: 311 víctimas. Martínez Anido y el jefe de policía, Miguel Arlegui, pusieron en marcha la ya para siempre famosa ley de fugas, el asesinato impune bajo el pretexto de que los presos intentaban escapar. Así cayeron decenas de cenetistas. Y de esa forma acabaron con la vida de Evelio Boal, secretario general de la CNT, a quien sacaron de la cárcel a las dos de la mañana del 12 de junio para asesinarlo en la calle, al lado de una comisaría de policía. Ese fue también el año del desastre de Annual y del asesinato de Eduardo Dato en Madrid, el 8 de marzo, en un atentado a lo Chicago, en el que los anarquistas Mateu, Nicolau y Casanellas lo cazaron desde una motocicleta con sidecar. "No disparé contra Dato, sino contra el gobernante que autorizó la Ley de Fugas", declaró Pedro Mateu al ser detenido.

A pistoletazo limpio, en suma, cayeron acribillados patronos, autoridades, sindicalistas revolucionarios y del Libre. El último ilustre en caer fue Salvador Seguí, el anarcosindicalista más influyente del momento, a quien tirotearon el 10 de marzo de 1923, pocos meses antes de que la dictadura del general Primo de Rivera pusiera fin a ese terrorismo multicolor.

Entre la violencia desde arriba y la violencia desde abajo, desde fuera y desde dentro, ese sindicalismo revolucionario quedó roto y maltrecho. Con la detención de los dirigentes moderados, los sindicatos empezaron a ser dominados por anarquistas puros y duros. La represión bloqueó las vías de negociación, quitó del camino a sus principales orientadores y dejó a la organización en manos de los grupos de acción, de aquellos que creían, como manifestaba Ángel Pestaña, que "prepararse para la revolución era gastar en comprar pistolas todos los fondos de los sindicatos”.

Pero no fueron sólo la clandestinidad y la represión las que provocaron y favorecieron las represalias armadas y la violencia anarquista. El gatillo lo apretaron pocos, los grupos "selectos" a los que se refería García Oliver. Pero eran muchos los sindicalistas que señalaban con el dedo a quién disparar. Y hay claros indicios, como el mismo Pestaña escribió, "de que los autores de los atentados eran sostenidos y pagados por la organización". En eso consistía también la fuerza de la CNT, en responder con pistolas a los patronos, en hacer pagar a los desertores, en coaccionar a los pusilánimes, a los esquiroles.

No es de extrañar que en septiembre de 1923 el golpe de Estado de Primo de Rivera, proclamado desde Barcelona, fuera recibido con notable satisfacción y alivio por los patronos, los propietarios y los sectores conservadores de Cataluña y del resto de España, que llevaban tiempo suspirando por el retorno del orden, por el alejamiento del fantasma del bolchevismo, una pesadilla que había durado seis años. No importaba que esa paz social tan anhelada viniera impuesta por las bayonetas.
 
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Julián Casanova es catedrático de Historia Contemporánea en la Universidad de Zaragoza e investigador en el Institute for Advanced Study de Princeton.
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17 Comentarios
  • Aserejé Aserejé 28/09/19 11:25

    Me uno a las consideraciones de los anteriores comentarios. Y doy las gracias al Prof. Casanova por su/s artículos. Saludos a todos

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  • jmateosf jmateosf 28/09/19 09:12

    Siendo jovencito, por casualidad llegó a mis manos  “La verdad sobre el caso Savolta” (Eduardo Mendoza 1975) , se iba a llamar “soldados de Cataluña” pero la censura  dijo no.  Sr, Casanova , muchas gracias por rellenar los huecos de preguntas que desde hace más de 40 años  aún quedaban en mi cabeza .  

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  • Jesus2004 Jesus2004 28/09/19 08:55

    Muy bueno.

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  • 74camilo 74camilo 27/09/19 19:54

    ESTUPENDO ARTÍCULO!!. Que pena que en el colegio solo nos hablen de las bodas de los reyes y no de la historia de verdad....

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  • Republicano1944 Republicano1944 27/09/19 07:30

    De aquellos polvos... La historia se repite traicionando la memoria. Viva el sindicalismo! Muerte al capitalismo asesino!

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  • paco arbillaga paco arbillaga 27/09/19 07:23



    Gracias, Julián Casanova, por esos retazos que nos cuentas de la lucha obrera, información que les puede servir a estos nuevos «luchadores de ordenador» para que se enteren que ha habido en este país, antes que ellas, personas que por reclamar justicia social para los trabajadores se han jugado desde su vida a su libertad.

    A veces resulta casi ofensivo oír o leer ciertos comentarios de personas, dirigentes o sus seguidores, que parece hayan descubierto ellas el mundo de las reivindicaciones de las injusticias sociales, resaltando entre ellas a la ministra Calvo que tuvo ¿la ignorancia? de decir que la transición española se hizo pacíficamente cuando en unos pocos años cortó la vida de varios centenares de personas por unos procedimientos parecidos a los que nos cuenta Casanovas.

    Un recuerdo y agradecimiento para quienes sus nombres no han pasado a la Historia, incluso aunque hayan dado su vida por mejorar la de los demás, entre ellos personas con ideales anarquistas, comunistas, socialistas. De sus luchas, de las luchas de clase, se pueden aprender muchas cosas. Osasuna y República Libertaria.

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    • paco arbillaga paco arbillaga 27/09/19 08:22


      Hoy, 27 de septiembre, un recuerdo para estos olvidados asesinados por el franquismo:

      https://www.publico.es/sociedad/memoria-historica-condenas-ultimos-fusilados-franco-no-han-sido-anuladas-democracia.html

      Osasuna.

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      • MASEGOSO MASEGOSO 27/09/19 09:56

        Que recuerdos me traen a la memoria tus comentarios al art. del profesor Casanova y el art. en sí.
        En los años que nos recuerda el profesor ni tu ni yo estabamos en Barcelona. Llegamos más tarde, allá por la decada de los 60 del siglo pasado, pero tuvimos oportunidad de convivir con aquella idea que se fragúó durante los años que se citan en el art. y que aún se podían ver en el sentir de los trabajadores.
        Ha pasado el tiempo y ahora se han "dulcificado" por calificar de alguna forma a la actual posición de los trabajadores y de sus empleadores que, aún conocida por todo el mundo no hay nadie (político ni sindicalista) capaz de solventar los problemas que hoy asolan el mundo laboral.
        Has tenido, hoy, un punto de acierto: 27 de Septiembre de 1975. Últimos asesinatos del dictador más cruel de toda la sociedad española desde el amanecer de los tiempos.
        Salud y República Libertaria.

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        • paco arbillaga paco arbillaga 27/09/19 17:38


          MASEGOSO: Hoy me ha llamado un viejo amigo (doblemente viejo por el tiempo de su amistad y por su edad) de Barcelona, para recordarme lo mal que lo pasábamos a principios de los 70 por la de sucesos que se sucedían unos a otros, la mayoría bastante desagradables, para conseguir algo de libertad en aquel duro ambiente político que imponía el franquismo.

          Los dos nos hemos mostrado de acuerdo en las canalladas (han sido ya varias veces) que nos han hecho los políticos que se dicen de izquierdas tirando nuestros votos a la basura en vez de haberlos utilizado para formar Gobierno.

          Como dices: Salud. Y persiguiendo la utopía: República Libertaria.

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        • irreligionproletaria irreligionproletaria 27/09/19 13:17

          Amigos, Rafael y Paco,

          Me uno a vuestros comentarios. Un placer para entusiastas del conocimiento, el texto del Profesor Casanova. En comunión completa con vosotros, en el honrado recuerdo a quienes, dieron sus vidas y su libertad, para que nosotros, luchadores en la manida por desvirtuada y reescrita transición para parapetarse en ella, hoy, en nuestra senectud activa, desde nuestros pc, rindamos homenaje a los primeros, a quienes desbrozaron tierras y consiguieron dejar libre y expedito, el hueco de los cimientos que sustentan, en la España de todos los trabajadores, derechos laborales que no podemos permitirnos perder.

          Hay un texto de Michel Onfray, 'El posanarquismo explicado a mi abuela. El principio de Gulliver' editado en 2018 por Biblioteca Nueva.
          "Tomarse el derecho de nuevos valores --ese es el tomar mas horrible para un espíritu paciente y respetuoso.
          'De las tres transformaciones' en 'Así habló Zaratustra'. F.Nietzsche.

          El prólogo es de Federico L.Silvestre:
          Non serviam
          Supongámos un lugar en el que todo pudiese ser dicho. Supongamos que ese lugar fuese la universidad. Supongamos que semejante campus no fuese, ni la pésima boloñesa pseudoutilitarista actual, ni un espacio en el que solo decir lo bueno, lo bello o la verdad. Supongamos que úniamente fuese un ambiente en el que todos, absolutamente todo se pudiese afirmar. ¿De qué tipo de universidad cabria hablar?..."

          En la Primera parte. Autorretrato con bandera negra.
          5. Descubrimiento de Proudhon.
          'El año de mi bachillerato, 1975-1976, leo ¿Qué es la propiedad? de Proudhon. Libro complejo, dificil, a menudo reducido a una respuesta veraz pero problematica: la propiedad es un robo...cierto. Pero un robo problemático, porque es preciso explicar su naturaleza. Proudhon analiza la fuerza del trabajo, lo que esta permite..."

          Osasuna y República Libertaria.


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          • paco arbillaga paco arbillaga 27/09/19 17:39


            Amiga irreligionproletaria: Muy interesante tu comentario, tu información. No me gusta nada cuando gente que se dice de izquierdas se refiere a aquellos años casi con desprecio, como si en aquella ahogante dictadura no hubiera habido gente que se rebeló contra las injusticias que se padecían, y que con su comportamiento animaron a que muchos les apoyáramos y tomásemos conciencia de la realidad que vivíamos.

            Como dices, no se deberían perder los derechos laborales que se consiguieron en aquellos años 70-80, pero parece que la realidad no concuerda con nuestros deseos y el mundo de trabajo desde hace unos años está perdiendo algunos derechos fundamentales, y lo que es peor, también está perdiendo la fuerza que dan las movilizaciones reivindicativas.

            Como puedes comprobar, irreligionproletaria, como en este artículo de Casanova no se cita ni al PSOE ni a UP, parece que no despierte mucho interés. Parecería que nos interese más el politiqueo que la política, las conjeturas, que los hechos históricos que nos cuenta el Profesor, y que tanto han incidido en nuestras vidas.

            Un abrazo y me apunto: «Osasuna y República Libertaria.»

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            • irreligionproletaria irreligionproletaria 27/09/19 18:12

              Gracias por tu respuesta, lagun.

              Esto, es de lo que va. Interesa lo que ha dicho un voceras y lo que ha respondido otro, para cubrir flancos políticos, en lugar de actuar en positivo para resolverlos.

              En el art referente a 'los sindicalistas y sus amenazas' tampoco participan muchos comentaristas. Cierto que todos estamos hartos de su falta de logros, de su 'estar cubiertos' hasta que escampa. Pero, hay que decírselo: ¿Crees que una sociedad como la española actual, está reflejada en estos 'líderes sindicales'?

              Este verano, he conocido ponentes y asistentes, mujeres/hombres, en un seminario de la OIT. Cualquier parecido con la realidad, es mera coincidencia, en ellos.

              Pertenezco a pasivos, como vosotros, pero los trabajadores, TODOS, conscientes de la imprescindible representación sindical para obtener/avanzar en derechos laborales de la mayoría, deberían exigir elecciones sindicales, con listas abiertas en ambos sindicatos: CCOO y UGT, y que gane el/la mejor.

              Osasuna y República Libertaria.

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              • José Luis53 José Luis53 28/09/19 13:33

                Si hay un autor vomitivo, repugnante intelectual y moralmente, ese Michel Onfray. Su libelo sobre Freud es una de las mayores imposturas que he visto en mi vida, plagado de falsedades y datos erróneos pero utilizados perversamente con un sólo fin: hacer caja. Elizabeth  Roudinesco puso negro sobre blanco su miseria intelectual y moral con su libro de respuesta.Ándese con cuidado si acerca  a él , tapase la nariz y lávese  bien las manos después de tocarlo.

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                • irreligionproletaria irreligionproletaria 28/09/19 17:35

                  Agradezco su observación y la tendré en cuenta.

                  Cierto que, lo que entendemos/percibimos, depende bastante del color del cristal con que miramos. ¿Ha leído este pequeño texto? "El posanarquismo explicado a mi abuela" 'defiende el poder de los individuos, quienes, a través de sus acciones cotidianas, pueden cambiar el mundo'

                  Lo recibe ¿exclusivo, ante la participación mayoritaria?

                  ¿Comparte ud.conceptos con Proudhon? Yo, si. Éste, 'para demostrar la fuerza del trabajo, se vale de la descripción de la imagen: para erigir el obelisco de la Place de la Concorde, fué preciso el trabajo conjunto de doscientos hombres durante una hora. Si un hombre hubiese trabajado solo durante doscientas horas, no habría elevado el monumento. Una alianza de fuerzas ha sido necesaria para obtener tal resultado: esta convergencia de energías no se paga jamás en tanto que tal. Es la ganga capitalista...abunda, como demostración de su afirmación "La propiedad es un robo"

                  Todos, en alguna medida, cual acto reflejo, realizamos una interpretación selectiva respecto de 'ideas' leídas, escuchadas, que desde una comunidad de principios, aceptamos automáticamente como propias. Posiblemente, con un análisis exahustivo, separaría el trigo de la paja... También, en otros muchos, hombres y mujeres veneradas.

                  Repíto mi agradecimiento a su respuesta,

                  Salu2.




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                  • irreligionproletaria irreligionproletaria 28/09/19 17:46

                    PD. El texto referido de la Profesora Roudinesco es ¿Por qué el psicoanálisis? Pregunto para conocer las tesis de la Sra Roudinesco. Sobre Lacan y Foucoult he asistido a seminario en la Facultad de Filosofia de la UCM, varios años, son prodigados con vehemencia, en el Paraninfo.

                    Comparto con ellos, pero no excluyo a Onfray, aunque en temas de psiquiatria/psicología, no me permite mi ignorancia, opinar. Freud está ahí arriba, en el piso 14º y soy bajita.

                    Salu2 cordiales.

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                    • José Luis53 José Luis53 29/09/19 00:09

                      No, el libro de Roudinesco se llama “ Freud, en su tiempo y en el nuestro “ Fue una respuesta a Onfray.
                      Y yo si conozco bien el tema: es increíble la miseria moral que se puede alcanzar para escandalizar y vender libros.

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                      • irreligionproletaria irreligionproletaria 29/09/19 17:39

                        Muchas gracias, nuevamente por su atención.

                        Buscaré el texto en la biblioteca de la UCM y, leído , me esforzaré para trasladarle, dentro de mis limitaciones sobre la materia, mi modesta opinión. No conozco el texto.

                        El referido y ' La comunidad filosófica' son obras leidas y que adquirí en su momento. Onfray es nietzcheano y eso, nos acerca.

                        Buen domingo y salu2 cordiales,

                        Responder

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