La investigación al juez Serrano de Vox se extiende al notario donde montó la empresa bajo sospecha

Primera hoja de la escritura de constitución de la empresa Bio Wood Niebla, el 30 de marzo de 2016, que demuestra que Francisco Serrano participó en el engaño para obtener una ayuda pública de 2,4 millones.

La Audiencia de Sevilla pone el foco en el origen mismo del caso Serrano, la investigación penal sobre el dos veces candidato de Vox a la presidencia de la Junta de Andalucía Francisco Serrano por un supuesto fraude de subvenciones [ver aquí el dosier del caso, desvelado por infoLibre]. La sección séptima de la Audiencia, en un auto de 13 de junio firmado por tres magistrados con la jueza Mercedes Alaya como ponente, ha ordenado que se cite para declarar, en calidad de investigado por un posible delito de falsedad en documento público, al notario Álvaro Sánchez. Se trata del fedatario ante el cual Serrano y un socio constituyeron en 2016 la empresa Bio Wood Niebla, atribuyéndole una maquinaria que en realidad no existía y que permitió a la sociedad obtener una ayuda pública del Ministerio de Industria de 2,4 millones para una fábrica de biomasa. Dicha factoría no fue culminada y el dinero no fue devuelto. La Justicia investiga ahora cómo se obtuvo y dónde está el dinero, en un caso que ha llevado incluso al embargo de bienes de Serrano, quien tuvo que dimitir como parlamentario por el escándalo.

El notario ante el que Serrano constituyó la empresa con la que engañó a Industria para obtener el dinero declina realizar ningún comentario sobre los hechos. "Ya se me preguntó en sede judicial, donde di las explicaciones pertinentes", afirma, en referencia a su declaración en calidad de testigo a lo largo del proceso de instrucción. Asegura que aún no ha recibido ninguna notificación, lo cual es lógico, ya que deberá ser en todo caso el juez que instruye el caso, Juan Gutiérrez Casillas, quien lo cite.

En cuanto a Serrano, infoLibre ha tratado en múltiples ocasiones de recabar sus explicaciones, sin éxito. Tampoco respondió este miércoles a las preguntas planteadas sobre la orden para que el notario ante el que constituyó la sociedad declare como investigado. Este periódico trató también de obtener la versión de Enrique Pelegrín, socio de Serrano, sin respuesta.

El auto es fruto de un recurso de Rubén Sánchez, secretario general de la asociación de consumidores Facua, que ejerce la acusación popular en la instrucción contra el juez Francisco Serrano y dos exsocios que se sigue en el juzgado 16 de Sevilla. Sánchez solicitó ante la Audiencia la citación en calidad de investigado del notario, dado que "recogió en la escritura de 30 de marzo de 2016 de constitución de la sociedad Bio Wood Niebla SL [...] que se habían aportado facturas, y no facturas proforma, para la constitución de la sociedad, no habiéndose aportado el documento justificativo del desembolso del capital social". La sala estima esa parte del recurso y acepta la solicitud.

La Audiencia afirma en su resolución: "Debe citarse en calidad investigado al notario Álvaro Sánchez [...] por presunto delito de falsedad en documento público ya que en la escritura de constitución de dicha sociedad de 30 de marzo de 2016 pudo faltar a la verdad en la narración de los hechos al afirmar que de la aportación no dineraria realizada por la entidad Serrano Abogados de Familia SLP consistente en un secadero rotativo valorado en 742.800 euros se aportaba factura unida a esta matriz, cuando lo cierto es que no se trataba de una factura, sino de un mero presupuesto o vulgarmente llamado factura proforma, que carece de validez legal, y tampoco estaba unida a la escritura matriz". El auto añade que "dicha mención en la escritura tuvo decisiva importancia para la tramitación y posterior otorgamiento del préstamo" al "reflejar" una "solvencia" de la empresa de la que en realidad "carecía".

La empresa, el engaño y la falsa maquinaria

Para entender la importancia de la escritura de constitución de la sociedad a la que se refiere Alaya en el auto hay que ir a ese 30 de marzo de 2016 en que nace Bio Wood Niebla. La idea de los fundadores de la empresa, finalmente materializada, era solicitar y obtener una ayuda pública del Ministerio de Industria. Lo lograron. Fueron 2,48 millones, concedidos en noviembre de 2016 e ingresados en diciembre. Dicha ayuda fue sólo posible porque Bio Wood Niebla declaraba tener un capital social de 1.245.000 euros. De otro modo, hubiera sido imposible, dado que la orden de los préstamos de Industria impedía que las empresas nuevas recibiesen más del triple de sus fondos propios. Es decir, con 1,24 millones era posible recibir 2,48 millones, como así ocurrió. Pero no hubiera sido posible si la empresa hubiera tenido como fondos propios, digamos, 7.000 euros.

Pero eso era, 7.000 euros, lo que en rigor tenía la empresa. Veamos por qué, poniendo la lupa en la información del Registro Mercantil. Los socios fundadores de la sociedad fueron: 1) Serrano Abogados de Familia, Sociedad Limitada Profesional, representada en el acto de otorgamiento de escritura pública por el propio Serrano, su administrador único; y 2) Enrique Pelegrín, socio de Serrano. El capital social inicial era de 1.245.000 euros, dividido en igual número de participaciones, cada una con un valor nominal de un euro. El capital se repartía en una proporción de 60%-40%, correspondiéndole a Serrano la parte mayor a través de su despacho, Serrano Abogados de Familia SLP.

Pelegrín se quedó con 498.000 participaciones (40%), a las que accedió mediante la supuesta aportación de tres granuladoras para la fabricación de pellets valoradas en 495.200 euros y otros 2.800 euros en efectivo. La aportación del despacho de Serrano combinó 4.200 euros en efectivo y un bien industrial, concretamente un "secadero rotativo LN 10.000 con caldera de biomasa" valorado en 742.800 euros. En total, 747.000 participaciones (60%).

Todo ello figura en la información del Registro Mercantil consultada por este periódico y cuya primera hoja se reproduce en la imagen que ilustra esta información. El propio Serrano como representante de su bufete manifestó en escritura pública que había adquirido dicha maquina "por justo y legítimo título, no adeudando nada por su adquisición".

Pero no era cierto. La maquinaria, que era todo lo que tenía la empresa salvo 7.000 euros, en realidad no existía. La constitución de la empresa, con la declaración de Serrano, se produjo en la notaría de Álvaro Sánchez Fernández, en Sevilla. Ahora, con el auto de la Audiencia de Sevilla de 13 de junio, se confirma que las explicaciones en calidad de investigado no las tendrán que dar sólo Serrano y su socio –más un tercer colaborador en el proyecto, que no forma parte de la sociedad–, sino previsiblemente también el notario que dio por buena la aportación de la maquinaria en realidad inexistente.

De modo que el proyecto echó a andar con una falsedad de origen que afectaba al capital de la empresa. Tras la falsedad, llegó el dinero. El 24 de noviembre de 2016 el Ministerio de Industria concedió a Bio Wood Niebla SL 2,48 millones para la construcción de la fábrica de pellets, es decir, de combustible a base de madera, en Niebla (Huelva). El 22 de diciembre de 2016 Industria ingresó el dinero a la empresa en una cuenta de Targo Bank. Los investigadores continúan a fecha de hoy buscando ese dinero. De los pellets no hay noticia.

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