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Medio ambiente

Las ciudades con el aire más contaminado se ponen las pilas ante el órdago de Madrid

Vista aérea de Barcelona.

El escenario 3 del protocolo anticontaminación del Ayuntamiento de Madrid fue activado el 30 de diciembre de 2016 por primera vez en su historia. Restringió la entrada al anillo que dibuja la M-30 a la mitad de los vehículos: concretamente, los que tuvieran matrícula acabada en número par. La polémica generada por la inédita decisión –aunque aprobada muchos meses antes– puso en la agenda la calidad del aire de la que disfrutamos en la capital de España, y salpicó a las grandes ciudades españolas: casi todas aquejadas preocupantemente por este mal.

La directiva europea establece dos límites al dióxido de nitrógeno (NO2) que podemos respirar a diario en estas urbes. Este es el principal contaminante que afecta a la calidad del aire, y proviene principalmente del tubo de escape de los vehículos a motor. Un límite es el  de 200 microgramos por metro cúbico a la hora que no se puede superar en más de 18 ocasiones a lo largo del año, y es el que activó las alarmas en Madrid. Otro es el del valor límite anual promedio, fijado en 40 microgramos por metro cúbico, superado –según datos del Ministerio de Medio Ambiente de 2015– por Madrid, Barcelona, Valencia, Murcia, Córdoba y Granada.

InfoLibre analiza las medidas anticontaminación atmosférica de estas ciudades especialmente señaladas, aunque no son las únicas con una cuestionada calidad del aire. Cinco de ellas han tomado medidas o han anunciado que las tomarán, a raíz de la última polémica. Todas tienen en cuenta al NO2, pero también analizan otras sustancias como el ozono troposférico o las partículas en suspensión. Todas cuentan con medidas de previsión, estructurales, pero solo Madrid y Barcelona, por ahora, establecen escenarios con prohibiciones de circulación a los vehículos.

  Barcelona

Barcelona es la ciudad que ha seguido con más contundencia la estela de Madrid a la hora de luchar contra la contaminación atmosférica. Al igual que en la capital estatal, las medidas recogen todo tipo de supuestos y establecen niveles en base a las concentraciones de contaminantes que se detecten. Pero hay diferencias: por la organización administrativa y por el peso de la problemática en cada urbe. En Barcelona, el área metropolitana está constituida como administración y tiene responsabilidades a la hora de ejecutar la estrategia de calidad del aire, junto al propio Ayuntamiento y la Generalitat.

Mientras que en Madrid se establecen tres estadios (preaviso con 180 m3 de dióxido de nitrógeno, aviso con 200 y alerta con 400) en Barcelona se establecen cuatro, aunque con cifras similares: seguimiento de alerta con 140 microgramos en metro cúbico en dos o más estaciones, aviso preventivo con 160 m3, episodio con 200 y alerta con 400. Sin embargo, las medidas de reducción de esta polución a corto plazo –las polémicas restricciones a vehículos de Carmena– son muy diferentes. Según explican desde el Ayuntamiento de Barcelona, la ciudad condal rebasa el límite anual promedio de 40 microgramos por metro cúbico, pero en muy pocas ocasiones rebasa el límite horario para casos puntuales, a diferencia de Madrid. Es por ello que su estrategia se centra más en la prevención que en la acción directa.

El Área Metropolitana de Barcelona (AMB) establece las distintas medidas a tomar según el grado y qué les corresponde a ellos o al Ayuntamiento, dependiendo de la acción en concreto. En la fase de seguimiento y de alerta, las administraciones se centran en la sensibilización a través de campañas informativas, pero también se mejora la regulación de los semáforos para priorizar el transporte público y se cortan carriles a los coches. En caso de abordar un episodio de comunicación, algo menos habitual que en Madrid, las autoridades restringirán el acceso a las llamadas Zonas de Bajas Emisiones (ZBE) de la ciudad a los vehículos que no cuenten con la etiqueta ambiental de la DGT. Con respecto a la prohibición de aparcar en estas zonas, a partir del segundo trimestre de 2017 simplemente se encarecerá el estacionamiento. Pero ya en el tercero se prohibirá directamente ante episodios de alta contaminación. También se prevé impulsar abonos de precio reducido de transporte público.

  Valencia

Valencia está en una situación parecida a Barcelona: supera el límite anual, pero no suele tener que afrontar emergencias de calidad del aire. Al igual que la ciudad condal, cuenta con un plan extensivo a toda el área metropolitana, elaborado por la Generalitat y el Ayuntamiento. El técnico del Consistorio José Luis Pisón explica a infoLibre que Valencia y sus alrededores superaron en 2015 los límites anuales promedio de NO3 por las obras en el centro, que generaron problemas en la movilidad. Incide en que "las medidas que estamos aplicando ahora están funcionando bien", ya que "no es previsible" que la urbe supere los límites establecidos para los episodios puntuales de polución.

Entre estas medidas más previsoras que correctoras se encuentran la elaboración de un Plan de Movilidad, la promoción del uso de vehículos eléctricos, el control de la velocidad en las principales vías, la promoción del transporte público y la peatonalización de parte del casco histórico, entre otras, aunque no se prevé prohibir en ningún caso el acceso de determinados vehículos a determinadas zonas en caso de episodio. Sin embargo, el Ayuntamiento de Valencia ya confirmó que el departamento de Movilidad ya está elaborando un plan municipal y el alcalde declaró que, en caso de ser necesario, "no le temblará la mano" a la hora de aplicar restricciones a los coches.

  Granada

Granada, otra de las ciudades señaladas por el informe estatal de calidad del aire y por el Defensor del Pueblo, ha avanzado en normativa anticontaminación desde que Madrid pusiera el tema en la agenda a finales del pasado año. La ciudad ya contaba con un plan destinado a la ciudad andaluza y su área metropolitana, que la Junta elaboró junto a otros doce planes para zonas contaminadas de la región. Las actuaciones de este plan de 2013 son de manual: fomentar el uso del transporte público y las bicicletas, ampliar las zonas verdes y reducir las emisiones contaminantes de las industrias.

El plan propio del Ayuntamiento, aún pendiente del visto bueno del pleno, no avanza mucho más allá. Buscará, según el comunicado del Consistorio –gobernado por el PSOE–, "establecer cláusulas sociales medioambientales en todos los contratos públicos del Ayuntamiento" así como "fomentar el uso del transporte público metropolitano para la conexión con la capital". La corporación municipal también anunció que pondrá en marcha actuaciones encaminadas a limitar el uso del vehículo privado, aunque no detalla cuáles. El alcalde ya dejó claro, en plena polémica por las políticas de Ahora Madrid en la capital, que "no está encima de la mesa" restringir el tráfico para luchar contra el dióxido de nitrógeno y las partículas en suspensión.

  Murcia

La ciudad de Murcia es la única de las señaladas por el informe de 2015 que no ha tomado ninguna medida adicional en los últimos meses. Más allá de las ya planteadas, que los ecologistas consideran insuficientes, y que dependen de la Administración regional. El plan de la Región de Murcia establece, como es habitual, distintos niveles de actuación según los datos registrados, como recogen en el protocolo de actuación ante contaminantes atmosféricos.

La comunidad establece dos protocolos claramente diferenciados: uno para el ozono troposférico y otro para el resto de contaminantes, entre los que se incluye el dióxido de nitrógeno. Con respecto al O3, se activa el aviso con 180 microgramos por metro cúbico en una de las estaciones de la red y se da la alerta cuando ese nivel se mantiene durante dos horas consecutivas. Con respecto al contaminante más habitual, el NO3, cuando se registran 200 microgramos por metro cúbico durante tres horas o más consecutivas se entra en el ‘Umbral de información’, que pasa a ser ‘Umbral de alerta’ cuando se llegan a 400. Pero alcanzar dichas cifras no apareja medidas restrictivas o de un cierto calado en el funcionamiento de la ciudad en cuestión: solo se trabaja en la prevención y en las actuaciones a largo plazo, no correctoras.

Murcia ciudad, en su estrategia contra la contaminación –y contra el cambio climático– apuesta por la mejora del transporte público, el fomento de la bicicleta, la reducción de la velocidad en determinadas vías clave, una red de senderos para conectar las pedanías y la ciudad, la información ambiental y la concienciación. En el dossier elaborado para infoLibre, el Ayuntamiento destaca que, con respecto al ozono troposférico, no se han alcanzado picos significativos, no habiéndose activado los niveles dos y tres de alerta. Sin embargo, Murcia está señalada por los datos de 2015 del Ministerio de Medio Ambiente: superó en los niveles medios de NO2 anuales permitidos. Y los ecologistas la fiscalizan continuamente. Ecologistas en Acción señala, en su informe de Calidad del Aire de 2016 en la Región de Murcia, que el máximo legal de 25 superaciones al año de niveles de ozono troposférico se sobrepasó ese año, aunque no en la capital: en las estaciones de Caravaca y Lorca. Aunque también se hacen eco de una buena nueva, ya que el año pasado no se superó el límite legal anual. La organización pide unos objetivos más ambiciosos, alineados con la OMS, para definir qué se considera como urgencia con respecto a la calidad del aire de la región mediterránea.

  Córdoba

En la ciudad andaluza de Córdoba también se han puesto en marcha, aunque el tema no se plantea con tanta urgencia. El municipio está gobernado por Isabel Ambrosio, alcaldesa socialista, pero la gestión de Medio Ambiente recae en IU. La concejala de esa cartera, Amparo Pernichi, anunció el pasado mes que el Ayuntamiento ha empezado a trabajar en un plan sobre calidad del aire que incidirá en reducir el tráfico. Pernichi, en rueda de prensa, no descartó tomar medidas restrictivas para vehículos en episodios puntuales de polución, al estilo de las asumidas en Madrid.

Según el Consistorio, los niveles de contaminación que les remite la Administración andaluza "no son preocupantes" pero "hay que ir trabajando", así que prevé que la normativa salga a la luz en septiembre de 2017. Por lo tanto, hasta entonces, la ciudad de la Mezquita seguirá regida al respecto por el plan correspondiente de 2013 de la Junta, al igual que Granada.

El Defensor del pueblo actúa

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El pasado 28 de diciembre, el Defensor del Pueblo inició una actuación de oficio ante 14 municipios españoles para conocer las medidas que contemplan ante la contaminación. Especifica que lo que pide son actuaciones a corto plazo, no preventivas: así como la evaluación de los planes de acción y la información proporcionada a la población. Una vez todos los Ayuntamientos remitan la documentación, la institución elaborará recomendaciones sin carácter vinculante.

La actuación del Defensor del Pueblo fue un indicio más de que, a nivel nacional, la calidad del aire empieza a aparecer en el discurso y que cada vez es vista más como una lacra, no como un inconveniente circunstancial. A Coruña, Avilés, Barcelona, Bilbao, Ciudad Real, Granada, León, Madrid, Murcia, Santander, Sevilla, Toledo, Valencia y Zaragoza fueron los que recibieron la petición del Defensor. No aparece Córdoba, pese a que en 2015 sí superó el límite anual de NO2. Desde la institución confirman que, para establecer un criterio de selección de los municipios, se basaron en las estimaciones de la OMS para el periodo 2014-2016 y en los datos de la Agencia Europea de Medio Ambiente.

Madrid, Barcelona, Avilés, Valencia, Bilbao, Santander, León y Zaragoza ya han remitido sus planes antipolución al Defensor del Pueblo. Del resto aún no se tienen noticias, pero aún cuentan con unos meses de margen para cumplir con lo solicitado. Que la institución liderada por Soledad Becerril haya intervenido en este ámbito es síntoma de que el órdago de Madrid ha tenido consecuencias a nivel nacional: la contaminación atmosférica, que mata a 30.000 personas de forma prematura en España, ya está en la agenda y en los planes de muchas concentraciones urbanas.

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