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Constitución de los ayuntamientos

Colau es reelegida alcaldesa de Barcelona con el apoyo del PSC y de Valls

La alcaldesa de Barcelona, Ada Colau, junto al candidato de Barcelona pel Canvi-Cs Manuel Valls.

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La candidata de BComú a la Alcaldía de Barcelona, Ada Colau, fue investida este sábado como alcaldesa de la capital catalana al contar en el pleno con los votos favorables de 21 de los 41 concejales que lo integran, en una votación que se realizó de forma nominal y con papeleta secreta, informó Europa Press. Colau consiguió revalidar su liderazgo en el Ayuntamiento gracias al apoyo de sus 10 concejales, de los ocho del PSC, de Manuel Valls y de otros dos afines a él pertenecientes a la plataforma BCN Canvi-Cs. 

Tras recibir el bastón de mando, Colau se comprometió a gobernar para todos los barceloneses y barcelonesas. "No seré alcaldesa independentista ni anitiindependentista", aseguró. Además, también aseguró que esta ha sido una investidura difícil que se ha producido de una forma que su formación no habría imaginado. "No es la fórmula con la que nos hubiera gustado llegar a la Alcaldía", dijo. Colau también propuso restituir el lazo amarillo en la fachada del Ayuntamiento: "Entendemos que la existencia de presos políticos es una situación de excepcionalidad política que no se ha de normalizar". 

Tal como decidieron las bases de BComú en una consulta celebrada entre el jueves y el viernes, Colau se alió con los socialistas aceptando el apoyo de Valls, en lugar de gobernar con ERC y hacer alcalde al candidato republicano, Ernest Maragall, en una decisión que fue criticada por sectores independentistas. No obstante, ERC aseguraba antes del pleno que todavía mantenía la esperanza de que se impusiera "la lógica" y finalmente Maragall fuera investido. En este sentido, los republicanos advirtieron de que la investidura de Colau con el apoyo del PSC y Valls abrirá un periodo de desconfianza de los republicanos hacia los comuns, según dijo su dirigente Robert Fabregat.

Colau se convierte así en la primera alcaldesa en democracia que lo será en la ciudad pese a no haber sido la más votada. Además, también será la primera regidora desde el exalcalde Joan Clos que encadene un segundo mandato, ya que el socialista gobernó de 1997 a 2006 —Jordi Hereu ganó los comicios siendo alcalde pero accedió al cargo por la renuncia de Clos al final de su mandato—. Lo hace después de cuatro años marcados por el debate independentista y la situación política.

Colau se convirtió en la primera alcaldesa de la ciudad —hasta que fue elegida, en 2015, sólo había habido alcaldes— y también en la primera procedente del activismo social, pues su saltó a la política lo dio desde la Plataforma de Afectados por la Hipoteca (PAH). Tal y como explicó ella misma este viernes, el objetivo de su mandato será consolidar las políticas impulsadas en la anterior legislatura, aunque sea asumiendo contradicciones. 

La presencia de Joaquim Forn y los gritos de "¡Libertad!"

El pleno estuvo marcado por la presencia de más de un millar de manifestantes que se concentraron ante las puertas del Ayuntamiento de Barcelona con carteles reclamando la libertad de los políticos presos y con lazos amarillos. La convocatoria tenía el objetivo de reclamar la libertad del candidato a la Alcaldía de JxCat en prisión preventiva por el proceso soberanista Joaquim Forn. Precisamente, su presencia durante el pleno levantó aplausos y gritos de "¡Libertad!" por parte de concejales de JxCat, ERC y Barcelona En Comú. Fueron ellos, precisamente, los que prometieron el cargo por imperativo legal, mientras que los del PSC, BCN Canvi y el PP se limitaron a jurarlo o prometerlo.

 

Manifestación ante el Ayuntamiento de Barcelona. | EFE

El líder de los conservadores en Barcelona, Josep Bou, cuestionó si esas fórmulas fueron válidas. En sus primeras palabras, se dirigió al secretario general del consistorio y lamentó que en las promesas se escuchó "de todo". Aseguró, en este sentido, que la democracia no es una ideología, sino un procedimiento. El edil hizo hincapié además en que no hay debate entre república y monarquía y se dirigió al president de la Generalitat, Quim Torra, al expresident Carles Puigdemont, al exvicepresident Oriol Junqueras y a los CDR: "Les tenemos que decir que basta, que se ha acabado, que Barcelona no es de ellos, es de todos, y esto es una realidad".

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Por su parte, el concejal electo de JxCat por Barcelona Joaquim Forn aseguró que Colau ha sido el "instrumento útil de los poderosos" por alcanzar la Alcaldía con los apoyos del PSC y tres votos de la plataforma BCN Canvi-Cs. Añadió, además, que su victoria se enmarca en una operación política. Quiso recordar también a todos los grupos municipales que los retos de la ciudad sólo se podrán afrontar si se es capaz de "superar determinadas actitudes negativas, determinadas barreras mentales y partidistas que impiden llegar a grandes acuerdos". "Podría, sin duda, desde mi situación personal, pensar que estoy legitimado a apelar a otro comportamiento, a otra manera de actuar, una actitud de confrontación. No lo haré. Y no lo haré porque estoy convencido de que la única manera que nos permitirá avanzar como ciudad y sociedad es a través del diálogo y la búsqueda de consensos", expresó.

Valls, por su parte, recordó a Colau que no podría haber sido proclamada sin su apoyo ni sin la contribución de Jaume Collboni (PSC), y la felicitó por presentarse a la investidura porque no era fácil: "Enhorabuena". "La política es escoger. Y en situaciones como esta hay que tomar decisiones arriesgadas y evitar lo peor. No se debe rehuir la responsabilidad; es sí o no. No hay blanco o abstención; es sí o no", dijo tras la votación. Remarcó también que ofreció su apoyo a Colau sin condiciones, aunque dijo que pidieron un pacto entre comuns y socialistas.

Jaume Collboni, el líder del PSC, defendió por su parte que el nuevo gobierno de BComú y PSC tendrá "toda la legitimidad democrática". "Representamos a los poderosos, a más de 300.000 electores poderosos y poderosas", dijo en alusión a los votantes que suman las dos formaciones. Además, defendió el pacto porque los socialistas anteponen Barcelona al interés personal o político, y no podían quedarse pasivos.

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