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Extrema derecha

¿Contra quién 'dispara' Vox? Las personas y colectivos que Abascal puso en su diana en el Congreso

El presidente de Vox, Santiago Abascal (d), y el portavoz Iván Espinosa de los Monteros.

Los mensajes xenófobos, homófobos y machistas vuelven a escucharse en el Congreso de los Diputados. Treinta y siete años después de la salida del hemiciclo de Blas Piñar, Vox se ha encargado de que retorne a la Cámara Baja un discurso ultraderechista plagado de continuos exabruptos contra los colectivos más vulnerables o contra quienes considera sus enemigos. Santiago Abascal fue el encargado este lunes de poner punto y final a la primera sesión del debate de investidura del candidato socialista a la Presidencia del Gobierno, Pedro Sánchez. Y lo hizo con una intervención en tono guerracivilista en la que aseguró que el “Frente Popular” traerá “miseria a la economía”, “enfrentamiento” o “restricción de libertades”. Un discurso [consultar aquí en PDF] con el que también dejó entrever todas las fobias de su partido: la izquierda, el feminismo, el movimiento LGTBI, los animalistas, las ONG, los inmigrantes, las asociaciones progresistas, el movimiento a favor de una muerte digna, el expresidente José Luis Rodríguez Zapatero o las víctimas de la dictadura franquista.

El candidato a la Presidencia del Gobierno no quiso dar protagonismo a una extrema derecha que ha irrumpido en la Cámara Baja con 24 escaños, cuarto grupo parlamentario. Por eso, en sus réplicas, prefirió aislar a Abascal y dirigirse directamente a PP y Ciudadanos para recordarles que los ultras están teniendo un peso determinante para conformar Ejecutivos de derechas en algunos municipios o comunidades autónomas. “Después de muchos años, hemos vuelto a escuchar desde esta tribuna un discurso cargado de intolerancia, de intolerancia hacia las minorías, hacia la diversidad y hacia quien no piensa como ellos. (…) Hemos escuchado un discurso cargado de intolerancia, hemos escuchado un discurso cargado de nostalgia de épocas predemocráticas, neofranquistas actualmente”, expuso Sánchez en el hemiciclo tras ver cómo los mensajes contra formaciones políticas o colectivos concretos resonaban, de nuevo, entre las cuatro paredes de la Cámara Baja.

infoLibre repasa a continuación cuáles fueron los colectivos y personas que Abascal puso en su diana dialéctica.

Inmigrantes

El señalamiento del enemigo es una de las características que mejor definen a la extrema derecha. Y dentro de este grupo, buena parte de la hostilidad la dirigen hacia los inmigrantes. Abascal recordó que “una nación sin fronteras no es una nación” y que es “bochornoso” establecer unos trámites para entrar en España legalmente y “premiar luego a quienes se los saltan”. “Ustedes, los solidarios, prometen recompensas en forma de pagas y de asistencia sanitaria que luego a veces no llega a todos los españoles y se las prometen a quienes vulneran nuestra propia legalidad y viven para contarlo”, apuntó Abascal, que afeó que la izquierda sea partidaria de que se pueda entrar en España “de cualquier manera”. “Díganselo al pueblo español: que van a desmantelar las fronteras y que a partir de ahora compartiremos nuestros recursos con todo habitante del planeta que desee o necesite instalarse a vivir entre nosotros”, completó, adjudicando a sus adversarios políticos unas propuestas que jamás han defendido.

Multiculturalismo

Por otro lado, además de defender la necesidad de una “inmigración legal y ordenada”, el presidente de Vox llamó a proteger la identidad, otro clásico ultra. Para ello, hizo hincapié en que esa inmigración a la que su partido aspira tiene que atender “a la capacidad y a la voluntad del inmigrante de integrarse en nuestra cultura y de aceptar nuestras leyes”. Y, por supuesto, arremetió contra el multiculturalismo. “Casi todos ustedes, señorías, comparten una indiferencia por el envejecimiento del pueblo español, unida a un particular entusiasmo por el llamado multiculturalismo, que no es otra cosa que liquidar la identidad de España introduciendo culturas remotas, con diferentes lealtades, con diferentes visiones del mundo y con diferentes y a veces abominables ideas sobre la mujer o que ni siquiera contemplan una diferencia entre las leyes civiles y las ideas religiosas”, aseveró, añadiendo a renglón seguido que no se van a “doblegar a las imposiciones de las oligarquías progres y globalistas” ante el “disparate multicultural de elegir un pueblo nuevo”.

Asociaciones progresistas

A lo largo de su intervención, el líder de Vox también desplegó su discurso más neoliberal. Así, criticó los “impuestos con los que arruinan a la España viva, a la España que madruga”. Y aprovechó esta parte del discurso para criticar que se use el dinero recaudado para “destruir riqueza”, “financiar procesos golpistas o restringir libertades para que solo unos puedan hablar y aniquilar la igualdad de los españoles ante la ley”. “Cuando no lo hacen ustedes directamente se lo encargan a esas asociaciones donde están sus amigos y camaradas, auténticos parásitos que van estrangulando la libertad y empobreciendo a la sociedad que les mantiene. Esos comisariados políticos que se apropian de sectores de la población como si fueran sus legítimos representantes y se atreven a dictaminar quién puede acudir o no a una manifestación”, recalcó Abascal, echando un capote a Ciudadanos en referencia a los incidentes de la marcha del Orgullo.

Feminismo y movimiento LGTBI

En esta línea, el presidente del partido de extrema derecha también arremetió contra el movimiento LGTBI: “Los colectivos LGTBI que atacaron a los representantes de Ciudadanos no hablan en nombre de todos los homosexuales, sino de aquellos que han hecho un negocio de dinero y de poder para hablar en nombre de ellos”. Y, por supuesto, disparó contra el movimiento feminista, otra de las grandes obsesiones de un partido que lleva meses tratando de sustituir en el discurso público la violencia machista por “violencia intrafamiliar” y que no ha tenido reparos en solicitar en el Parlamento andaluz los nombres de todos los trabajadores de las unidades de violencia de género. “Las voceras del feminismo supremacista no hablan en nombre de todas las mujeres, sino en nombre de su propia ideología, que es una ideología totalitaria y, por cierto, también suicida”, señaló Abascal entre los murmullos de buena parte de los diputados.

ONG y animalistas

En relación con la férrea defensa de los toros y la caza, otra de las señas de identidad de Vox, el líder ultra criticó el discurso “tan irracional y totalitario” de los animalistas: “Son españoles que quieren libertad para ir a los toros o para no ir, que quieren libertad para ir a cazar o para no ir, pero que no tienen que aguantar que unos fanáticos subvencionados les demonicen y les llamen asesinos”. Y, en línea con el mensaje antiinmigración de la extrema derecha italiana que encarna Matteo Salvini, guardó otro ataque para todas aquellas ONG que participan en las labores de rescate en el Mediterráneo. “Las organizaciones no gubernamentales –no gubernamentales pero siempre mantenidas por los Gobiernos– ni representan a los inmigrantes ni los salvan en el Mediterráneo; bien al contrario, en muchas ocasiones son la colaboración necesaria con las mafias que se lucran con el tráfico de seres humanos”, aseveró Abascal.

Movimiento a favor de una muerte digna

El líder de Vox también cargó contra los colectivos en defensa de una muerte digna, que a mediados de julio presentaron en el Congreso de los Diputados un millón de firmas a favor de la despenalización de la eutanasia. Así, apuntó que los votantes del partido ultra son “españoles que requieren una agenda política destinada a promover la cultura de la vida frente a la cultura de la muerte”. “Porque ya nos ha avanzado usted sus planes para afrontar el envejecimiento de la población: una ley de eutanasia”, reprochó Abascal al candidato socialista a la Presidencia del Gobierno. Y, a continuación, lanzó un guiño a los colectivos antiabortistas. “Decía que quiere una España que sea el mejor país para ser niño, desde el derecho a la educación al derecho a jugar; le faltó decir el derecho a nacer, señor Sánchez”, dijo sobre la que ha sido desde sus inicios otra de las señas de identidad del partido de extrema derecha.

El expresidente Zapatero

Otro de los disparos de la formación ultra durante su primera intervención en la Cámara Baja fue dirigido contra el expresidente del Gobierno José Luis Rodríguez Zapatero, contra el que interpusieron el pasado mes de junio una querella que ha sido archivada por la Audiencia Nacional. “Nos gustaría saber (…) si este empeño de normalizar a los terroristas en la vida política y en la vida pública española es fruto de las negociaciones que el señor Zapatero mantuvo con la banda terrorista ETA”, apostilló Abascal tras hablar del “bochorno histórico” que supuso la entrevista que se hizo en TVE al coordinador general de EH Bildu, Arnaldo Otegi. Además, reclamó conocer el contenido de las actas de esas negociaciones para saber si “el PSOE del señor Zapatero puso en marcha una hoja de ruta” para “blanquear la historia” de la banda terrorista o “excarcelar y conceder medidas de gracia a terroristas”. Porque, dijo, los españoles tienen derecho a conocer “si los Gobiernos de España han tenido o tienen hipotecas con bandas terroristas”.

La izquierda

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Los “progres” siempre han sido otro de los enemigos señalados por Vox desde sus inicios. Y, por supuesto, en el discurso de Abascal no podían faltar los exabruptos contra una izquierda a la que sitúan en el centro de todas las conspiraciones. Así, acusó a los socialistas de ser los “grandes arquitectos de los cordones sanitarios” y de las “políticas de apartheid”. “Es decir, de aplicar la censura a quien se atreve a disentir de su disparatada agenda ideológica”, afirmó el líder de Vox, que criticó el “permanente linchamiento mediático” y el “acoso callejero” que, aseguró, sufre su formación política. “Mientras la izquierda continúa con su disparatada agenda de ingeniería social implantando una sofocante dictadura progre, que quieren que traguemos con ella, y mientras los separatistas conspiran contra la Constitución, los españoles tienen que seguir pagando la factura, los españoles de a pie, una factura cada vez más abultada”, recalcó Abascal.

Las víctimas de la Guerra Civil y la dictadura

El líder de Vox cerró su intervención en el Congreso de los Diputados mostrando su desprecio absoluto a las víctimas de la Guerra Civil y la dictadura franquista. “Algunos viven obsesionados con lo que sucedió en España hace ochenta años. Por supuesto, esta obsesión está muy bien remunerada a través de chiringuitos y asociaciones correspondientes y, en definitiva, consiste en que con el dinero de todos se dicta a los españoles lo que tienen que pensar sobre nuestro pasado”, apuntó el presidente del partido ultraderechista, quien señaló que la Ley de Memoria Histórica es “un ataque a la libertad, además de un insulto a la inteligencia” y que ampliarla “es la iniciativa más totalitaria que he escuchado en esta Cámara desde los viejos discursos de Pablo Iglesias”. Durante esta parte de su intervención, Abascal criticó que se pierda “el tiempo y el dinero” en “profanar tumbas –en referencia a la exhumación del dictador del Valle de los Caídos–, contar mentiras e imponer su visión sectaria de la historia o su verdad de la historia”.

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