Consumo

Los jugadores han perdido 49.000 millones de euros en el sector privado del juego en España en diez años

Dos personas pasan junto a la entrada de un local de apuestas en Madrid.

El sector privado del juego se ha llevado 49.196,9 millones de euros del bolsillo de los españoles entre 2009 y 2018. El grueso de este agujero, 47.967 millones, se corresponde con apuestas presenciales, aunque las que se hacen a través de internet (1.229,9 millones) han aumentado de forma muy considerable: el 441% en los últimos siete años.

Estos datos se corresponden con el concepto de "juego real", utilizado en el sector para definir la cantidad realmente gastada por los clientes. A saber: la inversión menos los premios. Y han sido elaborados por infoLibre a partir del Anuario del Juego en España 2019, editado por el Instituto de Política y Gobernanza de la Universidad Carlos III y por el Consejo Empresarial del Juego (Cejuego).

Las pérdidas de los ciudadanos en el sector público, dominado por las loterías del Estado y los juegos de la ONCE, son algo inferiores a las del sector privado: 45.936,7 millones de euros en esos diez años. Una cantidad que sumada a los 49.196,9 del privado resulta en 95.133,6 millones. Este es el total de lo gastado en juego por los españoles en la década objeto de esta información.

En el último ejercicio del que se disponen datos, 2018, el perjuicio para las arcas de los españoles fue en este sector público de 4.673,6 millones de euros. No es la cifra más alta de la que hay registros. Para encontrarla hay que ir hasta el año 2009, cuando el perjuicio para los ahorros de los españoles fue de 4.931,3 millones.

Dentro de este sector, las mayores pérdidas entre 2009 y 2018 se concentraron en las Loterías y Apuestas del Estado (LAE) [comprende lotería Nacional, Primitiva, Quinigol y apuestas hípicas], con 34.459,9 millones. Y dentro de todo este bloque, el que más dinero se ha llevado de los españoles es el de la Lotería Primitiva: 17.411,4 millones de euros.

El gasto, al detalle

El sector privado está integrado fundamentalmente por casinos, bingos, salones de juego, máquinas tragaperras en establecimientos hoteleros y en salas de bingo, apuestas deportivas, concursos y póquer y las versiones on line de algunos de estos juegos.on line

Las máquinas tragaperras ubicadas en los locales de hostelería, sobre todo en bares, se llevan la palma. En diez años, los españoles se han dejado 29.571,9 millones de euros en este juego. La cantidad representa el 60% del gasto total juego privado. Recordemos que estas cifras son siempre pérdidas reales de dinero: es decir, lo gastado después de descontar los premios recibidos.

A mucha distancia de las pérdidas en estas máquinas se ubican las que los españoles sufren en los bingos (6.831,1 millones), salones de juego (5.867,1), casinos (3.242,3), las apuestas deportivas (1.655,5) y las tragaperras ubicadas en las salas de bingo (784,7).

Pese a que las tragaperras se llevan el principal volumen de inversión de los españoles en juego privado, han ido perdiendo fieles con el paso de los años de forma bastante clara. Así, mientras que en 2009 las pérdidas fueron de 3.809 millones, en 2018 bajaron hasta 2.614,9.

Crece el gasto en salones de juego y apuestas deportivas

Este comportamiento se observa también en los bingos. Hace diez años, el juego real de los españoles en estas salas era de 1.104,2 millones. Los últimos datos, los de 2018, reducen la cantidad hasta los 591,7.

Sin ser las cantidades aún tan altas, el comportamiento opuesto se da en los salones de juego y en las apuestas deportivas presenciales, aquellas que se hacen en locales. Si en 2009 lo españoles se dejaron 542 millones de euros, en 2018 la cantidad subió hasta los 847,8. Las apuestas deportivas, por su parte, han pasado de los 28,8 millones en 2009 a 351,6 en 2018. Este incremento del gasto real ha ido acompasado de la proliferación de los salones de juegos y las casas de apuestas.

La regulación de las casas de apuestas va a ser uno de los ejes de la acción de Alberto Garzón como ministro de Consumo al estar bajo su departamento las competencias en materia de juego.

La forma en la que los españoles apuestan en el sector privado también ha sufrido modificaciones en la década estudiada para elaborar esta información. Principalmente apuestan de forma presencial (47.967 millones en pérdidas), pero las apuestas on line no han dejado de crecer en los últimos años. El primer ejercicio del que hay datos es el de 2012, cuando los ciudadanos perdieron 62,6 millones. En 2018, la cantidad ascendió a los 338,6 millones. Entre 2009 y 2018 el desembolso total menos las ganancias fue de 1.229,9 millones de euros en el juego privado a través de internet.

La oferta de juego privada online se realiza bajo licencia de la Dirección General de la Ordenación del Juego, dependiente del Ministerio de Hacienda, o de los servicios de juego de las comunidades que lo han regulado. En 2018 había ochenta operadores con licencia.

Recuperación tras la crisis

Los 49.196,9 millones en diez años en pérdidas arrojan una media de 4.919 millones anuales. Por debajo de la media se ubicaron los gastos en 2011 (4.723,4), 2012 (4.444,2), 2013 (4.313,1), 2014 (4.276,4), 2015 (4.538) y 2016 (4.864,6), los más duros de la crisis económica.

Por encima, los de 2009 (5.929,3), 2017 (5.216,2) y 2018 (5.196,4). Las pérdidas de 2009 siguen a la cabeza de toda la serie histórica. Como puede comprobarse, en los últimos dos años ha habido un descenso poco significativo: 19,8 millones menos.

"En paralelo a la salida de la crisis se está produciendo una reconversión del juego con la aparición del juego online, el crecimiento de los salones de juego, las apuestas y el cambio en las ubicaciones de los casinos, aproximándolos al centro de las ciudades" se menciona en el citado informe de Instituto de Política y Gobernanza de la Universidad Carlos III Universidad Carlos IIIy Cejuego.

la economía del juego

El estudio es insistente en que estas pérdidas en las finanzas de los españoles no van directamente a engrosar el saldo de beneficios de las empresas del juego. A partir de los ingresos anteriores, las firmas del sector deben afrontar los impuestos especiales sobre el juego, las tasas que afrontan el conjunto de las empresas (sociedades, Impuesto de Actividades Económicas...) y los gastos de funcionamiento convencionales, como los de personal, las cotizaciones sociales, alquileres, mantenimiento o suministros.

Por ejemplo, de los 9.870 millones de euros perdidos en 2018 por los ciudadanos (sumando los sectores público y privado), 1.340 se destinaron a impuestos o tasas del Estado o de las comunidades autónomas, según los datos del informe.

Además, del juego real de los operadores de máquinas tragaperras destinadas a la hostelería (2.614 millones en 2018), afirman los autores del informe, hay que deducir aproximadamente un 50% derivado de los acuerdos entre estos operadores y los propietarios de los bares "para repartir el producto de tales máquinas, una vez deducido el impuesto o tasa". "Esto supone una transferencia de 1.025 millones de euros al sector de hostelería que equivalen al coste laboral de 54.263 empleados en este sector", se indica en el estudio.

Según el citado documento, el juego crea empleo desde 2015. "Globalmente, el juego suma más de 85.000 puestos de trabajo", destaca. Y en lo que tiene que ver con el sector privado ha creado casi 7.000 empleos desde 2013, "con el considerable impulso de los salones de juego y las apuestas, hasta sumar más de 47.000".

De manera indirecta, señalan lo autores, el sector del juego genera casi 175.000 empleos.

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