Movilidad ciclista: de la transformación de Vitoria, Sevilla y València al caos de Madrid

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A pedalear. Las bicis ya no son el futuro de la movilidad de las ciudades, sino que son presente en muchas de ellas. Algunos ayuntamientos están apostando para revolucionar sus urbes, dotarlas de carriles y servicios públicos de alquiler, con ventajas para el medio ambiente y muchos ciudadanos. Aunque también otras grandes ciudades no terminan de hacer los deberes y siguen siendo un camino de obstáculos y peligros para los ciclistas, especialmente Madrid. Toca hacer balance de cuatro años y mirar al día después del 28M.

¿Y cuáles están a la cabeza para moverse en bici? El ranking elaborado por la OCU, hecho público el año pasado, pone en la pole position a Vitoria, Sevilla, València, Barcelona y San Sebastián. En cambio, a la cola están Madrid, Córdoba y A Coruña.

Vitoria se sitúa en lo más alto en las redes ciclistas bien diseñadas por conectar especialmente las zonas más alejadas y permitir transitar en todas las direcciones. El propio consistorio llama a la capital vasca la “ciudad de la bicicleta”. Sus números pasan por 180 kilómetros de carriles bici y 12.500 plazas de aparcamiento. Cada ciudadano tiene acceso a la red a menos de 250 metros de su domicilio.

Uno de los aspectos esenciales es el concepto transversal de movilidad. Es decir, el consistorio se vuelca en aspectos como cursos de circulación segura en los centros escolares. Y se complementa con proyectos sociales y medioambientales, que van desde la recogida y reciclaje de ruedas en desuso hasta bicicletas para el personal municipal y las patrullas policiales. La visibilidad también es muy esencial, por lo que se ha conseguido que salga la segunda etapa del Tour de France de este año y ser punto de inicio el año pasado de la cuarta etapa de la Vuelta a España. La otra iniciativa para potenciar la bicicleta es el turismo sobre dos ruedas tanto por el centro como por los alrededores.

La apuesta de Colau y Ribó y la consolidación de Muñoz

Sevilla es otro de los grandes ejemplos por su red, una iniciativa que empezó en tiempos de Alfredo Sánchez Monteseirín pero que el alcalde actual, Antonio Muñoz, sigue mimando. La OCU le da la máxima puntuación a la red en aspectos como que es completa, continua, uniforme y va por las principales vías. Actualmente cuenta con 190 kilómetros, pero el consistorio ya ha hecho las licitaciones para que en 2024 se alcancen los 205 kilómetros (se financiará a través de los fondos Next Generation). Otro de los esfuerzos que se está haciendo principalmente es a través de aparcabicicletas, con capacidad ahora mismo para más de 8.000.

València también se ha convertido durante estos años en uno de los referentes para las bicicletas en España, con el alcalde, Joan Ribó, como usuario habitual. La red de la ciudad, como indica la OCU, tiene como fuerte que permite llegar de la periferia al centro y conecta todos los barrios. En total, la ciudad cuenta con unos 180 kilómetros de carriles. Según un estudio del propio consistorio, casi 8.000 personas utilizan a diario la bicicleta. El carril de Xátiva es el más concurrido (con casi siete mil bicis todos los días).

Barcelona es otro de los grandes espejos en España, con la vista puesta en serlo también a nivel europeo. Desde que llegó al poder, la alcaldesa, Ada Colau, apostó por esta forma de movilidad, doblando durante estos años la red de carriles bici, que supera ya los 250 kilómetros. La OCU destaca, por ejemplo, que es muy reconocible la red, va por las vías principales y es muy directa. Además, su trazado urbano ha ayudado mucho para su implantación.

Además, Colau presume de que el conjunto de medidas ha tenido un efecto directo en el tráfico de la ciudad: un informe del consistorio refleja que desde 2015 hasta 2022 se han reducido de 350.000 a 285.000 los vehículos que a diario cruzan el distrito central de la ciudad (un 19% menos). Asimismo, el tráfico de acceso a la ciudad se ha reducido un 11% en los días laborables.

De Donosti a Mataró

San Sebastián también está ahora mismo entre las ciudades que mayor impulso han dado a la bici. La ciudad cuenta con unos 80 kilómetros de carriles y está en lo más alto de la lista para la OCU. Además, ha habido gran implicación, por ejemplo, de los comercios para potenciar los aparcamientos, a pesar de las controversias cuando empezó hace más de una década la transformación a través de Odón Elorza. Es una estampa habitual ver a las familias y a las personas mayores en bici para llegar a la playa de La Concha.

Otras ciudades también están potenciando la bicicleta tras años perdidos, como es el caso de Murcia, que ha puesto en marcha Biciescuela, destinada a los centros educativos para potenciar la movilidad entre los escolares de forma segura. San Cugat del Vallès (Barcelona) también se ha convertido en un ejemplo a seguir por la construcción de carriles bicis para conectar con otros municipios. Y el Anillo de Mataró (Barcelona) fue declarado en los premios Bikefriendly como mejor infraestructura ciclista de España.

Los ciudadanos también miran con especial interés los servicios públicos de alquiler de bicicletas. En el último informe elaborado por la OCU y publicado en 2021, se recoge que sólo cinco capitales tiene un buen sistema: Sevilla, València, Barcelona, San Sebastián y Zaragoza. Son las únicas, según sus criterios, que cuentan con un número suficiente de puntos de alquiler en una red bien repartida por la ciudad.

Lo ideal es una red que esté por toda la urbe y con estaciones que no estén a más de 300 metros unas de otras, algo que sólo cumplen Sevilla, València y Barcelona.

Madrid, el caos de Bicimad

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Y a la cola de las listas en la planificación de la red y el sistema de alquileres aparece, entre las grandes ciudades, Madrid. La capital es todavía hostil para los ciclistas y apenas tiene peso en el entramado de movilidad, dominada por el tráfico trepidante. Su diseño se basa en rodear el perímetro de la ciudad y deja amplias zonas desconectadas. Un ejemplo: el Anillo Ciclista, la vía más cuidada, se encuentra lejos del centro.

El servicio de alquiler (Bicimad) se ha convertido en un auténtico caos, a pesar de que el ayuntamiento ha puesto 500 nuevas bicicletas en los últimos meses. Pero las críticas de los usuarios son constantes: apenas hay bicicletas y las pocas que se encuentran aparcadas no funcionan. 

Esta cuestión se ha convertido en objeto de polémicas y de discusión política dentro del Palacio de Cibeles, donde se ha estado negando mucho tiempo por parte del equipo de José Luis Martínez-Almeida. Pero el delegado de Movilidad, Borja Carabante, terminó pidiendo perdón a los usuarios y prometiendo más infraestructuras.  Los datos son escalofriantes: el consistorio recoge una bicicleta desaparecida cada diez minutos. Desde que entró en marzo en funcionamiento el nuevo sistema se recogían una media de 150 bicicletas al día.

A pedalear. Las bicis ya no son el futuro de la movilidad de las ciudades, sino que son presente en muchas de ellas. Algunos ayuntamientos están apostando para revolucionar sus urbes, dotarlas de carriles y servicios públicos de alquiler, con ventajas para el medio ambiente y muchos ciudadanos. Aunque también otras grandes ciudades no terminan de hacer los deberes y siguen siendo un camino de obstáculos y peligros para los ciclistas, especialmente Madrid. Toca hacer balance de cuatro años y mirar al día después del 28M.

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