Desinformación

El PP se abona a los bulos para tratar de torpedear la investidura de Pedro Sánchez

La secretaria general del Partido Popular, Cuca Gamarra, ofrece una rueda de prensa, en la sede del partido, a 25 de septiembre de 2023, en Madrid (España).

El PP no oculta sus intenciones. De aquí a la investidura de Pedro Sánchez, Génova se dispone a utilizar todos los recursos a su alcance, desde las iniciativas en las instituciones a las protestas en calle, pasando por el anuncio de impugnaciones judiciales contra decisiones que todavía no se han tomado, con tal de sostener un clima de opinión que haga muy difícil al candidato socialista llegar a acuerdos con Junts, el partido del expresident catalán Carles Puigdemont.

En esa estrategia ocupará un lugar muy destacado la desinformación, como demostró la semana pasada la secretaria general del PP; Cuca Gamarra. La número dos de Alberto Núñez Feijóo al frente del partido convocó el pasado jueves a los periodistas en la sala de prensa del Congreso para servir de altavoz al bulo de que los ministros de la Presidencia y de Exteriores, Félix Bolaños y José Manuel Albares, se habían reunido en secreto con Puigdemont en dependencias de la Embajada de Colombia en Bruselas, gracias a la colaboración del presidente de aquel país, Gustavo Petro. 

La información era falsa. De principio a fin. Y ningún medio de comunicación le había dado crédito cuando se publicó, 24 horas antes, como parte de una columna de opinión. Pero Gamarra la recuperó, a instancias de su equipo de comunicación y de Génova, con tal de contribuir a socavar la credibilidad del Gobierno en funciones haciendo ver que estaba en marcha un proceso opaco para romper España.

A pesar de ser consciente de la escasa credibilidad de la información, Gamarra se preguntó: “¿Qué hacen dos ministros en funciones del Gobierno de España reuniéndose con un prófugo de la justicia? Parece ser que no han ido a exigirle que vuelva a España ni a traerlo de vuelta. Han ido a ofrecerle la amnistía a cambio de la presidencia del Gobierno”.

Respeto a las fuentes

Dos días después, en una rueda de prensa desde La Rioja, un periodista la cuestionó acerca del bulo, ya entonces desmentido por el Gobierno y la Embajada de Colombia en Bruselas. Pero no se retractó. "Se les pedía explicaciones en relación a una información y dicen que no es así, esperemos que así sea. Las informaciones que publican los periodistas tienen sus fuentes y, por tanto, yo respeto las fuentes de todos los periodistas. Esa información la firmaba un periodista y, por tanto, estoy convencida de que, si la escribió y firmó, tenía sus fuentes que la avalaban. Tenemos la responsabilidad de preguntar sobre todo aquello que está ocurriendo". 

Es más, abundó más en la idea original de sembrar dudas sobre las negociaciones para la investidura: se está llevando a cabo “en la clandestinidad, con oscuridad, con nocturnidad e incluso fuera de las fronteras de nuestro país”. “Deberían estar dando explicaciones sobre todo aquello que están hablando y negociando”, reclamó la responsable del PP.

No es la primera vez que los de Feijóo recurren a los bulos trata intentar desgastar al Gobierno o generar incertidumbre con el objetivo de socavar sus actuaciones.

Las cifras de empleo

Los ejemplos abundan. El pasado mes de julio, el vicesecretario de Economía del partido, Juan Bravo, llegó a difundir datos falsos para poner en tela de juicio las cifras oficiales de empleo basándose en noticias faltas publicadas por varios medios conservadores en las que aseguraban que el Ministerio de Trabajo estaba contabilizando trabajadores de “cero horas”. En realidad no había 1,7 millones de trabajadores que “no trabajaron ninguna hora en el segundo trimestre”. Se trataba de 602.000 personas de vacaciones en el momento en el que se hizo la EPA, de 117.000 personas disfrutando un permiso de maternidad o paternidad y de otros 867.400 trabajadores de baja por “enfermedad, accidente o incapacidad temporal”.

Bravo pasó por alto todo esto para asegurar en una rueda de prensa convocada en la ciudad de Ceuta que había “que estar preocupados” ante los resultados de la EPA porque aunque los activos han crecido lo habían hecho mucho más quienes “no trabajan ni una hora”. “Parece que en realidad lo que estamos haciendo es repartir empleo en peores condiciones”, remachó poniendo en duda los datos oficiales.

Otros dirigentes del PP son también muy aficionados a difundir mentiras en redes sociales, además de en sus declaraciones públicas. Uno de los más activos es el vicesecretario de Organización, Miguel Tellado, el mismo que hace unos días jaleó el hostigamiento en un tren del diputado socialista Óscar Puente.

Tellado no tiene límites. El 29 de septiembre acusó a Sánchez de animar al concejal socialista que dio unos cachetes al alcalde de Madrid en un pleno —motivo por el que el PSOE le obligó a renunciar a su puesto— utilizando un tuit publicado once años antes de que el incidente tuviese lugar:

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La propia Gamarra capitaneó este fin de semana la difusión de otro bulo, esta vez sobre el lobo. La organización Ecologistas en Acción asegura que la propuesta de las comunidades del PP para reducir la protección sobre esta especie se basa en “infundios y datos erróneos sobre los ataques del lobo a la ganadería”. “Es totalmente falso” que la actual protección de lobo carezca de soporte jurídico y técnico o que la competencia sobre el lobo no esté en las comunidades autónomas. Tampoco es verdad, aseguran, que este animal haya matado a 14.000 reses en el último año, como sostiene el PP, porque “los indicadores socioeconómicos demuestran que la presencia del lobo no tiene un impacto significativo en la disminución del ganado ni en la ruina del sector ganadero”. El supuesto “aumento de 71 manadas de lobo desde el último censo”, sostiene esta organización, no es “un censo nacional válido, ya que no se han recopilado de forma simultánea ni con una metodología uniforme”.

La pauta es siempre la misma: recoger informaciones sesgadas o simplemente falsas de medios afines y repetirlas en redes sociales y en ruedas de prensa. Da igual que la realidad no tenga nada que ver. Un ejemplo arquetípico de 2022, pero que se repite en innumerables ocasiones: la economía española se frena por la mala gestión de los fondos europeos mientras Bruselas amenaza con enviar a los “hombres de negro”:

Los bulos fueron, de hecho, el eje sobre el que el PP quiso hacer descansar la campaña electoral de las generales. Su candidato se apoyó en ellos para discutir con Pedro Sánchez en el único debate celebrado antes de acudir a las urnas y fue precisamente un tropiezo con uno de ellos, en Televisión Española, el que desbarató la imagen de supuesta credibilidad del líder del PP, que intentaba hacer creer que su partido nunca se había opuesto a la aprobación de la norma que garantiza la revalorización automática de las pensiones.

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