La situación en el PP

El PP advierte de que el debate sobre las primarias no se cerrará hasta después de las generales

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La consigna de la dirección nacional del Partido Popular es clara: sí al debate sobre la mejora de los procesos internos de elecciones de líderes y candidatos, pero no a la toma de decisiones inmediatas. Esto implica que pese a que presidentes regionales del partido como Esperanza Aguirre ya han avisado de que llevarán a la próxima conferencia política del partido, los días 10 y 11 de julio, la propuesta de primarias –"un militante un voto", dijo– el debate definitivo no se producirá hasta el año que viene. Pasadas las elecciones generales, previstas para finales de año, el PP celebrará su congreso nacional. Es en ese foro en el que pueden introducirse enmiendas a los actuales estatutos en el apartado de democracia interna.

"La conferencia política no es el foro adecuado para enmendar los estatutos. Vamos a hablar de todo, vamos a hacer propuestas, pero no podemos cambiar nuestras normas de funcionamiento", señala un miembro de la dirección nacional.

Pese a que el debate viene de lejos, el asunto se ha agudizado en un momento en el que los partidos, sobre todo los nuevos, hacen gala de este sistema de elección de líderes. Por ejemplo, Cristina Cifuentes, presidenta del PP en la Comunidad de Madrid, se ha comprometido en su acuerdo de investidura con Ciudadanos a "que los candidatos sean elegidos a través de un sistema de primarias". En base a este acuerdo, ya ha adelantado que llevará esta demanda tanto al congreso nacional como al del PP de Madrid.

El Gobierno, por su parte, ya ha dejado por escrito en el paquete de medidas de regeneración democrática y contra la corrupción la necesidad de implementar "fórmulas de participación directa de los afiliados, especialmente en los procesos de elección de los órganos superiores de dirección de los partidos". Es, no obstante, un gesto que no irá más allá si desde el propio PP no se toman iniciativas en la dirección de hacer más participativos y abiertos los sistemas de elección de candidatos. Es decir, si esto no queda plasmado en las normas internas de funcionamientos de la formación.

Hasta la fecha, Mariano Rajoy nunca se ha cerrado en banda a debatir sobre este asunto, pero tampoco ha hecho un pronunciamiento claro a su favor. Se ha limitado, como hizo esta semana en una entrevista concedida a la Cope, a alertar de que las primarias no siempre son sinónimo de más democracia."Puede haber más democracia interna dentro de los partidos", dijo, al tiempo que añadía que "las primarias que celebran algunos normalmente tienen un solo candidato". "Por poner un ejemplo de primarias, el PSOE en Madrid: al candidato que ganó las primarias lo echó al cabo de quince días la dirección nacional del partido y punto", señaló.

Los orígenes

Para Rajoy, el término primarias está asociado a su etapa de mayor debilidad interna en el Partido Popular, a la etapa posterior a las generales del año 2008. Él quería seguir siendo presidente del PP pero desde el denominado sector crítico se amagaba día sí y día también con plantear candidaturas alternativas a la suya. Al final todo quedó en un susto para Rajoy porque nadie dio un paso al frente al ver que él contaba con la mayoría de los avales. 

Por aquellas fechas, un sector de los conservadores de Madrid liderado por Íñigo Henriquez de Luna, el hombre fuerte de Aguirre en la campaña del 24-M y ahora portavoz adjunto del Grupo Municipal Popular en el Ayuntamiento de Madrid, ya abanderó una iniciativa puertas adentro del PP bajo la consigna de "un militante, un voto".

Henríquez de Luna, presidente del PP del distrito madrileño de Salamanca, uno de los que más votos aporta al partido, anunció su intención de llevar al cónclave una enmienda a la ponencia de estatutos para instaurar primarias. Su jefa, Aguirre, que lideraba uno de los grupos de críticos apoyada por Ignacio González, expresidente de la Comunidad de Madrid, y Francisco Granados, ex secretario general del PP, ahora encarcelado en el marco de la operación Púnica, dijo ver con "simpatía" la iniciativa, pero tampoco se mojó mucho en público. Al menos, no tanto como ahora, que se ha comprometido a llevar el debate a la conferencia política y que ha pedido a la dirección nacional de su partido que permita al PP de Madrid, que ella preside, que le autorice la celebración de un congreso para sustituirla. Un cónclave que, según dijo, tiene que permitir la participación de todos los militantes. 

Al final, Henríquez de Luna llevó su enmienda al Congreso. Pero no consiguió los apoyos necesarios para que los estatutos del PP fuesen modificados. A principios de 2012, Sevilla acogió el XVII Congreso Nacional del PP. Y la enmienda volvió a ser propuesta por el hoy hombre fuerte de Aguirre. Pero tampoco tuvo éxito. Ahora todo apunta a que en el congreso del año que viene habrá más de una propuesta relacionada con el sistema de elección de líderes y candidatos.

El sistema actual según los estatutos

¿Qué sostienen los estatutos del PP sobre este asunto? En su apartado “Democracia interna y procedimiento electoral”, los conservadores establecen que existe el “derecho de sufragio" de todos los afiliados. “Todos los militantes del Partido Popular tienen derecho a elegir al presidente nacional y a los presidentes autonómicos, provinciales e insulares del partido por sufragio universal libre, igual y secreto, de acuerdo con el sistema que se especifica en estos estatutos”, sostiene el artículo 31.

La cuestión está en el “sistema” al que se refiere al párrafo anterior. Porque, de lo contrario, podría interpretarse que el PP de Rajoy aboga por la idea de “un militante, un voto”.

La duda se soluciona avanzando en la lectura de los estatutos: “La elección del presidente nacional y de los presidentes autonómicos, provinciales e insulares del PP se llevará a cabo mediante compromisarios elegidos en listas abiertas”. Es decir, que los militantes sí votan pero no directamente a los candidatos, sino a los compromisarios. Estos son, a su vez, los que acuden a los congresos a votar.

Este sistema fue introducido en los estatutos del XVI congreso de 2008 y todavía sigue vigente.

Rajoy, candidato a las generales

El presidente del Gobierno y del PP es candidato a las generales desde febrero de 2012, desde el XVII Congreso Nacional, el último celebrado hasta la fecha.

“El presidente nacional del Partido Popular, elegido por el congreso, será el candidato del partido a la Presidencia del Gobierno. En los supuestos de dimisión, fallecimiento o incapacidad del presidente nacional, la Junta Directiva Nacional, a propuesta del Comité Ejecutivo Nacional, designará al candidato del Partido Popular a la Presidencia del Gobierno cuando no pudiera celebrarse un Congreso Nacional”, recogen los estatutos.

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