LA PORTADA DE MAÑANA
Ver
Feijóo se instala en el 'no' a todo salvo para celebrar el pacto judicial con el “depredador del Estado de Derecho”

La legislatura, bloqueada

PSOE y Unidas Podemos confirman las previsiones más pesimistas y se preparan para culparse mutuamente del fracaso

Las portavoces del PSOE y de Unidas Podemos, Adriana Lastra (arriba) y Ione Belarra (abajo), hablan con los periodistas en plena calle frente la sede del Congreso.

Más de cuatro horas de reunión y ningún acuerdo. PSOE y Unidas Podemos detuvieron este jueves las negociaciones de la investidura cuatro horas después de su inicio sin que haya trascendido ningún avance. Ione Belarra, en nombre de Unidas Podemos, en una breve declaración sin preguntas en plena calle ante los periodistas, se mostró muy “preocupada” con la reunión y acusó al PSOE de estar interesado únicamente en defender su documento de propuestas de Gobierno. No obstante, añadió, el diálogo entre los dos partidos no se ha roto y continuará en los próximos días. “Nos hemos emplazado a seguir hablando en los próximos días y, si es posible, mantener alguna otra reunión”.

“Han venido a presentarnos un programa electoral”, criticó, y se han mostrado “inamovibles” en sus posiciones, en referencia a la negativa a aceptar el Gobierno de coalición que reclama UP. Es “una tercera vía que en realidad es la primera, la del partido único” concluyó Belarra.

 

Adriana Lastra, también en plena Carrera de San Jerónimo y sin dar apenas opciones a las preguntas, confirmó en nombre del PSOE que la reunión había servido para “constatar las diferencias” entre las dos fuerzas políticas, si bien insistió en seguir considerando “factible” un acuerdo a partir de la propuesta de Pedro Sánchez, que el martes ofreció a UP puestos en la Administración pero se los negó en el Consejo de Ministros.

“No puede haber reproches, ni vencedores ni vencidos. Se trata de llegar a un acuerdo”, subrayó. Por eso “nos hemos emplazado a seguir hablando e intercambiar papeles, documentos, y seguir hablando en la próximas horas y días”, aunque no quiso dar más detalles. “Iremos informando puntualmente pero entenderán que, para preservar una negociación que este partido quiere llevar a buen puerto, es necesaria discreción y prudencia”.

 

Fuentes de Podemos reprocharon al PSOE no querer “negociar un gobierno”, pero admitieron que a pesar de ello seguirán negociando “sin líneas rojas” y manteniendo “múltiples opciones para llegar a acuerdos, como se ha hecho en Baleares, Canarias, Comunidad Valenciana, Aragon o La Rioja”. Los negociadores de la formación morada salieron de la reunión convencidos de que el PSOE sólo ofrece dos alternativas: gobierno del PSOE “en solitario, a pesar de no tener mayoría absoluta, o elecciones”.

“Por lo que vimos hace dos días en el acto de Pedro Sánchez y lo que hemos visto hoy”, explicaron las mismas fuentes, “Pedro Sánchez ha decidido llevarnos ya a elecciones o está esperando al último minuto para volver a hacer una oferta de coalición”.

Las cosas no empezaron bien. Los representantes de Unidas Podemos no permitieron a los medios de comunicación tomar imágenes de las dos delegaciones sentadas en torno a una mesa, tal y como pretendía el PSOE y es habitual en este tipo de reuniones.

Pero nadie quiere correr el riesgo de aparecer ante la opinión pública como el culpable de que no haya acuerdo y se repitan las elecciones. Así que, a pesar de la atmósfera de pesimismo que preside las negociaciones, las dos partes subrayaron su disposición a buscar a un acuerdo y evitaron hablar de líneas rojas insalvables. De hecho, se han emplazado a seguir hablando a pesar de que Unidas Podemos ya tiene constancia de que el PSOE no va a negociar un Gobierno de coalición,

Dos equipos

De un lado, el equipo negociador del PSOE, encabezado por la vicepresidenta, Carmen Calvo, la ministra de Hacienda, María Jesús Montero, y la portavoz del Grupo Parlamentario Socialista, Adriana Lastra. Del otro, el de Unidas Podemos, liderado por Pablo Echenique, secretario de Acción de Gobierno de la formación morada, acompañado por representantes de la confluencias integradas en la organización: Ione Belarra (Podemos), Enrique Santiago (Izquierda Unida), Juan López de Uralde (Equo), Yolanda Díaz (Galicia en Común) y Jaume Asens (En Comú Podem).

Esta vez fue en el Congreso, con la atención de decenas de periodistas, no en un discreto hotel de las afueras de Madrid, como en julio. Encima de la mesa, esta vez sí, dos documentos con propuestas políticas concretas: el que Unidas Podemos remitió al PSOE el pasado 20 de agosto, con medidas programáticas y hasta cuatro alternativas de estructura de Gobierno de coalición, y el que los socialistas enviaron a la formación morada este martes.

El Gobierno no contempla una investidura sin apoyo posterior de Podemos: "Es un rincón oscuro"

El Gobierno no contempla una investidura sin apoyo posterior de Podemos: "Es un rincón oscuro"

Los pocos socialistas que estos días siguen creyendo en las posibilidades de un acuerdo fundamentan su fe en la creencia de que Iglesias no se puede permitir nuevas elecciones porque, aseguran, su organización sufriría un fuerte castigo en las urnas. Del lado contrario, los dirigentes de la formación morada que aún consideran posible que el PSOE acabe aceptando formar un Gobierno de coalición se basan en la convicción de que es Sánchez quien no puede permitirse una repetición electoral y, para evitarla, no tendrá más remedio que ofrecer puestos en el Consejo de Ministros.

Lo cierto es que en estos momentos nadie puede asegurar que Pedro Sánchez no decida dar un golpe de timón en el último minuto y aceptar compartir el Gobierno si Unidas Podemos se mantiene firme en su demanda de entrar en el Ejecutivo. Pero lo que ha transmite a su entorno desde el fracaso de la investidura de julio es que prefiere elecciones antes que formar un Ejecutivo con la formación morada que, en su opinión, estaría condenado al fracaso.

Unidas Podemos se ha preparado para una negociación larga que incluya no sólo el programa político sino el reparto del Gobierno. Y el PSOE tratará de cerrar un acuerdo programático al margen del formato del Ejecutivo.

Más sobre este tema
stats