La nueva legislatura

Rajoy e Iglesias protagonizan la investidura

Rajoy e Iglesias protagonizan el debate de investiduracon el PSOE perdido en la abstención

A las 17.34 horas de este jueves, el perfil de Twitter de Mariano Rajoy respondía con el emoticono de un tractorcito a un usuario de la red social que había recogido el intercambio de rimas que el presidente del Gobierno en funciones había mantenido en el hemiciclo con el portavoz del PNV. Aitor Esteban había retado al conservador con un "Si tanto nos quieres, Mariano, danos menos leña y más grano". Y Rajoy recogió el guante en su turno de réplica. "Si quieres grano, Aitor, te dejaré mi tractor".

Al leer el tuit de su jefe, un grupo de dirigentes conservadores comentaban en el patio de la Cámara que éste no había faltado a la verdad cuando había asegurado al líder de Podemos que en eso de Twitter estaba mejorando. Se referían al que quedará en las hemerotecas como uno de los momentos estelares de este pleno de investidura: el duelo Rajoy-Iglesias. El plato fuerte de una jornada en la que la decisión de abstenerse en segunda votación del PSOE y los continuos ataques de Ciudadanos a la formación morada permitieron a Iglesias erigirse en lo que dice que va a ser esta XII Legislatura: el líder de la oposición. Y a Rajoy, en el guardián de las esencias, en el árbitro que juzga qué es bueno y qué es malo para España. Y que se "sacrifica" por España.

Fue Rajoy el que le puso en bandeja a Iglesias que Twitter sirviese de excusa para sacar los colores al PP por sus escándalos de corrupción, algo por lo que el socialista Hernando había pasado de puntillas. Los conservadores se quejan de que la nueva política, Podemos sobre todo, hacen su trabajo a golpe de tuit y de apariciones en horarios de máxima audiencia en los platós de televisión. El PP empieza a no hacer ascos a estos métodos que tanto ha criticado. Pero esto no fue óbice para que su jefe de filas se permitiese criticar a la formación morada.

"Antes usted hablaba de Google, pero lo que usted plantea es un debate de Twitter, porque dice: las pensiones mal, las no sé qué mal, las no sé cuántos mal. Para mí es muy difícil contestarle a todo. Yo no me manejo bien en esos mundos pero sí puedo decir que también hay algunas cosas positivas en España", sostuvo recurriendo a un tono entre irónico y paternalista. En una ocasión llegó incluso a decirle a Iglesias que aprendiese algo de él.

Con los SMS Rajoy se maneja "de maravilla"

El líder de Podemos estuvo muy ágil. Y de Twitter saltó a los SMS. Desde julio de 2013 cada vez que los conservadores escuchan esta palabra que alude a la mensajería entre teléfonos móviles se sobrecogen. Por aquellas fechas tuvieron que desayunarse en la portada del diario El Mundo con unas capturas de un intercambio de mensajes entre Rajoy y Luis Bárcenas cuando ya se conocía que el extesorero había amasado una fortuna en Suiza. Es el famoso "Luis sé fuerte […] Hacemos lo que podemos".

"Señor Mariano Rajoy, le creo cuando usted dice que no se maneja bien con Twitter, eso sí, con los SMS se maneja usted de maravilla", golpeó. Pero Rajoy, siempre esquivo con estos escándalos, esta vez sí buscó a su rival y sin abandonar ni el tono ni la línea argumental hizo lo que se entendió en sus filas como un "ejercicio de autocrítica".

"Aunque usted no comparta la afirmación que voy a hacer le diré que es verdad. En Twitter voy mejorando y con los SMS me manejé peor pero ahora también voy mejorando. Señorías, he aprendido. Es bueno en la vida reconocer los errores y rectificar". Los suyos no dejaban de reír y aplaudir. El caso Gürtel se está juzgando ahora en los tribunales y Rajoy, que en su día impuso el silencio sobre este escándalo como si por no hablar de ello fuese a dejar de existir, se permitía bromear.

Sus próximos creen que este es el Rajoy que va a verse en los próximos meses. Que sabe que su debilidad parlamentaria y los nuevos tiempos hacen necesario un cambio de actitud.

Humildad es precisamente lo que Rajoy recetó a Iglesias durante su duelo parlamentario. "Señoría, no se gana la batalla a la corrupción comentándola, faltando al mínimo respeto debido a los demás o utilizándola como arma arrojadiza contra otros. Se gana reconociendo errores –quien los haya cometido–, rectificando, tomando decisiones y trabajando para que esas cosas no vuelvan a suceder nunca".

Para Rajoy, Podemos se desinfla

También tuvo tiempo Rajoy de advertir a Iglesias de que él no teme a las manifestaciones ni a las huelgas generales, en alusión a la tesis de Podemos de que la legislatura va a contar con una fuerte contestación en las calles. Además de defender su mayoría en las generales del 26J y apuntar a que, a tenor de estos resultados, el proyecto de Podemos se está desinflando.

"El problema que tienen ustedes es que ahora ya les van conociendo y por eso la diferencia entre lo que ocurrió el 20 de diciembre y lo que sucedió luego el 26 de junio. Después de escucharle a usted, señor Iglesias, diera la sensación de que 1.100.000 jóvenes envejecieron rápidamente en ese periodo de seis meses", dijo con sorna en alusión a los votos perdidos por Unidos Podemos en la segunda convocatoria electoral. Más aplausos del PP. El cara a cara Rajoy-Iglesias era un partido de tenis: la bola, de campo a campo. Y el PSOE, en la grada, pendiente de hacia dónde iba la pelota.

Fue ese lugar el que escogió un PSOE que llegaba al Congreso de los Diputados lleno de heridas y fuertemente dividido por haber tomado la decisión de no ser obstáculo para un Gobierno de Mariano Rajoy. El portavoz de los socialistas, Antonio Hernando, asumió el papelón de leer un discurso con calzador. El tono y la cara evidenciaban que no se lo creía mucho. Hace poco era una de las voces protagonistas del “no es no” de Pedro Sánchez y ahora es la persona que tiene el papel de vender que el PSOE se abstiene por "responsabilidad" y por "obligación". Pero que de ahí a apoyar también a Rajoy en los Presupuestos hay un trecho.

Tan empeñado estaba Hernando en justificar por qué su partido está haciendo justamente lo contrario que hace meses dijeron que iban a hacer y en trasladar la idea de que ellos van a ser los líderes de la oposición que pasó por alto cuestiones como los escándalos de corrupción que afectan al PP. Una laguna que Iglesias, que aprovechó el grueso de su primera intervención en sacudir al PSOE, supo exprimir después.

Hernando esquiva la corrupción y regala minutos

En su turno, el socialista pronunció en cinco ocasiones la palabra "corrupción". Y de ellas, sólo dos fueron para afear al PP los múltiples casos de corrupción que le afectan. Según admitió él mismo, su objetivo en esta ocasión no era poner el acento en esta cuestión: "No insistiré mucho en esto", comentó cuando entró en la materia brevemente.

Al PP, ahora en campaña por acercarse a un PSOE que sin Pedro Sánchez les parece más amable, les gustó la intervención del socialista Hernando. Fuentes de la dirección nacional consultadas por infoLibre aseguran que "para lo difícil que lo tenía" había sabido defender las siglas del PSOE, además de los motivos por los que se abstiene. Restaron importancia al hecho de que renunciara al turno de contrarréplica, algo no muy frecuente en este tipo de debates, máxime si se trata de una formación que quiere posicionarse como la de referencia en la oposición. Más extrañó al sector crítico de su partido, que lo consideró otro error más.La aportación de Rivera

A esa foto de Podemos como líder de la oposición no sólo contribuyeron las intervenciones de Rajoy –tenía que evitar a toda costa sumar más presión al PSOE– y Hernando, desaprovechando leer la cartilla a los conservadores. Ciudadanos también hizo su aportación. Hasta el punto de que por momentos parecía que el candidato que iba a someterse al criterio de sus señorías era Pablo Iglesias y no Rajoy.

No es un secreto que al PP le produce urticaria depender de la formación naranja, el partido que les ha arrebatado parte de su electorado. Pero con el paso del tiempo van asumiendo su papel. Asumiendo que sus 32 escaños son claves para que la legislatura sea menos cuesta arriba. Los conservadores han corregido algunos errores del debate de investidura de agosto, entre ellos el de mimar algo más a la formación naranja. 

También Rivera, por su parte, ha aprendido algo. Y evitó hurgar en la herida del liderazgo de Rajoy reconociendo la legitimidad de que gobierne. Era precisamente esto lo que destacaban los dirigentes del PP de su discurso. Todavía recuerdan el enfrentamiento entre el líder de Ciudadanos y el portavoz del PP, Rafael Hernando, el último día del pleno de investidura de agosto, cuando se llegó a dar por roto el pacto.

A Podemos, Rivera les afeó sus insinuaciones sobre el supuesto golpe Estado que supuso la dimisión de Pedro Sánchez al frente del PSOE y que favoreció el cambio de postura de los socialistas. "¿En qué mundo viven? (...) Ahí arriba hay tiros todavía. Eso era un golpe de Estado", les espetó señalando los agujeros que hicieron en el techo del Congreso las balas de los golpistas del 23F. En este sentido, Rivera insistió en que el Gobierno que previsiblemente se formará este fin de semana es "legítimo", aunque no sea de su partido. 

De "gilipollas" y "sinvergüenzas"

Entre las anécdotas del día quedarán los momentos en los que Rivera llamó a Iglesias "gilipollas" y María Dolores Cospedal, secretaria general del PP, "sinvergüenzas" a los miembros de la formación morada.

El presidente de Ciudadanos lo hizo en voz baja, sentado en su escaño, cuando Iglesias bromeó desde la tribuna afirmando que el primero tendría que "buscar en Google" lo que es la cruz de Borgoña porque no sabrá lo que es. Las cámaras de televisión también pillaron a la número dos del PP decir "sinvergüenzas" cuando el líder del Podemos exigió a los diputados del Grupo Popular que "se callen" y no protesten cuando se pronuncie la palabra "delincuentes".

Hernando (PP) ajusta las cuentas

De intentar ajustas las cuentas con Podemos por lo que los diputados del PP consideraron un ataque en toda regla se encargó Rafael Hernando. Y como se esperaba, todo acabó en bronca. El portavoz conservador se quejó del trato dado por Iglesias a los parlamentarios del PP con sus manifestaciones en este pleno. "Cuando alguien de mi partido ha cometido un delito se le echa [...] Ustedes siguen en sus puestos institucionales". Después llegarían, como no, las menciones a Venezuela.

Iglesias tomó la palabra para solicitar a la presidenta del Congreso que le diera un turno por alusiones. "Usted, señor Iglesias, ha utilizado el nombre de España para ponerse al servicio de dictadores", repitió el líder de la formación morada las palabras que le habían ofendido de Hernando.

Lejos de retirarlas, Hernando se ratificó completando sus acusaciones: "Cuatro millones de dólares". Pastor continuó con el orden del día dando la palabra a Rajoy para que replicara a su portavoz. Y los diputados del grupo de Podemos abandonaron el hemiciclo. Entrarían cinco minutos después para votar 'no' a Rajoy.

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