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Discurso ante la Junta Directiva del PP

Rajoy presume de que el PP responde a la corrupción “con más rigor que nadie”

Rajoy pide al PP que no se distraiga y ponga el foco en la economía y en ganar las elecciones

Los escándalos de corrupción que han sacudido al Partido Popular en los últimos años ocuparon un minuto escaso de la intervención de Mariano Rajoy en la Junta Directiva Nacional de los conservadores celebró este lunes en Madrid. Un encuentro con el que Rajoy pretendió insuflar ánimos a los suyos de cara a las municipales y autonómicas del 24 de mayo. Muy avanzado su discurso, casi al cierre, el presidente del PP pidió a sus ministros y cargos públicos que se preparen para que los ciudadanos les echen en cara y con "razón" este tipo de escándalos. Pero también les dio el argumentario con el que tienen que responder. 

"Les diremos con mucha humildad que estamos tan abochornados y escandalizados como ellos", dijo entre aplausos de los suyos antes de sacar pecho por la gestión que su partido ha hecho de estos escándalos. "Hemos actuado con más rigor que nadie". En este sentido, instó al partido recordar que el Gobierno ha tomado medidas y ha legislado al respecto. Se refería al paquete de medidas denominado "de regeneración democrática".

El presidente de los conservadores sostuvo que era "evidente" que el partido no estaba a salvo de ese tipo de conductas "deplorables". "Como ninguna otra fuerza política" que ha tenido responsabilidades de Gobierno, recalcó.

Desde que en febrero de 2009 estallara el caso Gürtel, la formación presidida por Rajoy no ha se ha visto libre de este tipo de escándalos. Después llegarían los papeles de Bárcenas. Y más tarde, a finales de 2014, la operación Púnica y el caso de las tarjetas B de Bankia.

Pese a que Rajoy sacara pecho de su mano dura contra la corrupción, la agilidad del PP a la hora de tomar medidas ante este tipo de escándalos no fue tal hasta el estallido del caso de las tarjetas B. Y además, con un PP acorralado por la forma en la que estaban actuando otros partidos, con expulsiones automáticas. De hecho, el expresidente de la Generalitat Valenciana, Francisco Camps, llegó a concurrir a unas elecciones imputado y no se apartó hasta que él quiso. Y Ana Mato fue incluso nombrada ministra cuando su nombre ya figuraba en el sumario del caso Gürtel. Son solo dos ejemplos. Pero en la hemeroteca también están los nombres de Jesús Sepúlveda, exmarido de Mato y exalcalde de Pozuelo. Y el del propio Luis Bárcenas. Todavía resuena la explicación que dio María Dolores de Cospedal, secretaria general del PP, sobre su despido e indemnización "en diferido".

En lo que a la legislación se refiere, el Gobierno llevaba prometiendo medidas contra la corrupción a favor de la regeneración desde el primer debate del estado de la nación de esta legislatura, en marzo de 2013. Y no ha sido hasta ahora cuando han recibido luz verde definitiva en el Congreso.

Situación interna

"En política conviene distinguir lo importante de lo no que no es. Y no distraerse o dejarse distraer con asuntos no importantes, intrascendentes o irrelevantes". Así arrancó el presidente del Partido Popular su intervención de este martes ante la Junta Directiva Nacional de su partido, el máximo órgano entre congresos. Rajoy llegaba a esta cita con un partido que en la última semana se ha visto agitado por tensiones internas derivadas de los malos resultados en las elecciones andaluzas el pasado marzo. 

En este contexto, el presidente del partido del Gobierno demandó a los suyos que se centren en dos grandes objetivos y no en asuntos "que sólo importan a 25". "A 25", insistió. A saber: la recuperación económica y ganar las elecciones. Fue en torno a estos dos ejes sobre los que Rajoy estructuró su mensaje a los máximos dirigentes del partido. Un auditorio en el que no faltaron ministros, el grueso de los barones autonómicos y los alcaldes de las ciudades más importantes.

En materia de política económica, el presidente del Gobierno abundó en su discurso de los últimos meses y aprovechó, además, para presumir de los datos de paro del mes marzo, conocidos un día antes. "Los datos de paro de ayer son magníficos. Y hay que decir la verdad", recalcó. 

En materia electoral, Rajoy recordó a los suyos que serán las siglas del PP las que les harán ganar. Un llamamiento en contra de los personalismos y las batallas de los últimos días entre el PP andaluz y el de Castilla-La Mancha, en manos de María Dolores de Cospedal.

"Este no es ni lo fue nunca el partido de una persona. Este es el partido de miles de militantes y de cargos públicos y cada uno, con su personalidad, su forma de ser –la gracia que tendría que todos fuéramos iguales–, sus creencias, sus opiniones, su particular estilo de entender y hacer política, pero todos unidos por unos principios comunes", señaló.

También tuvo palabras para los nuevos partidos. No los mencionó pero a nadie les cupo duda de que se refería a Podemos y a Ciudadanos.

"Nuestra historia tiene más de 24 horas. Votarnos a nosotros no es hacer experimentos ni jugar a la ruleta. Nosotros no somos un foro de debate o una pandilla de amigos, ni nos nutrimos de los que cambian de sigla cada momento, ni tenemos que andar buscando candidatos por cafeterías. Nosotros somos una organización democrática que ha sabido gobernarse y renovarse permanentemente y de manera inteligente. Somos un partido que ha sabido crecer y fortalecerse en los buenos momentos y en los malos, que ha estado en el gobierno y en la oposición, a las duras y a las maduras. Una organización que tiene una responsabilidad para con los españoles. Una organización en la que han confiado muchas veces muchos españoles", advirtió contra los partidos revelación.

Frente a las voces que en las últimas horas le habían demandado que aprovechara esta cita para hacer un llamamiento a la unidad, respondió que no. Que se negaba. "Este es un partido unido".

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Según sostuvo, lo "único" que reclamaba a los suyos era "esfuerzo". "Por España y por el partido". "Nos estamos jugando algo importante: salir de la crisis o echar por la borda los esfuerzos de estos años", añadió.

Rajoy quiso que sus últimas palabras fueran de apoyo para la dirección del partido en un momento en el que desde algunos sectores se le reclamaba cambios, sobre todo en la Secretaría General para que Cospedal de dedicara sólo a su campaña en Castilla-La Mancha. "Gracias a la secretaria general, que ha tenido que lidiar con situaciones muy difíciles y complejas".

Tras el discurso de Rajoy, nadie hizo uso del turno de palabra. En su intervención, le habían precedido Carlos Floriano, vicesecretario de Organización y Electoral, y Cospedal.

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