Madrid, Estado Libre Asociado

Desde que accedió a la Presidencia de la Comunidad de Madrid (18 de junio de 2021), Isabel Natividad Díaz Ayuso se marcó como objetivo la confrontación con el Gobierno central que preside Pedro Sánchez. Al superar los límites y situarse al margen de la Constitución, rompe con los ámbitos competenciales que establece el artículo 143 de la CE. Creo que no es el momento de analizar las consecuencias políticas que se derivan del sistema de autogobierno de las comunidades autónomas.

Isabel Díaz Ayuso, exacerbando el sentimiento centralista del nacionalismo español excluyente, ha convertido la Comunidad de Madrid en lo más parecido a un Estado Libre Asociado semejante a Puerto Rico. Todas las autonomías celebran su día conmemorativo de una u otra manera, pero la presidenta madrileña ha querido que la fecha del 2 de mayo se convierta en lo más parecido a la fiesta nacional.

Henchida de fervor “patriótico”, reaccionó con ataques delirantes al Gobierno central por suprimir el vuelo de la patrulla Águila dibujando en el cielo los colores de la bandera nacional, o el desfile de unidades del Ejército y las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado, porque, como se le ha recordado, se trata de una conmemoración cívica autonómica y no de una fiesta nacional. Su reacción raya en lo histriónico, acudiendo a eslóganes trasnochados como el comunismo, carentes de cualquier valoración sensata que se debe exigir a una representante de una institución pública.

Su desprecio por la normativa que rige las relaciones institucionales en materia de política exterior ignora el contenido de la Ley 2/2014, de 25 de marzo, de la Acción y el Servicio Exterior del Estado, firmada por Mariano Rajoy, que ha sido avalada por el Tribunal Constitucional. El artículo 97 de la CE establece con claridad que el Gobierno dirige la política interior y exterior, la Administración civil y militar y la defensa del Estado.

Su altanería y menosprecio por la política exterior del Gobierno del país al que pertenece han llegado a límites que desbordan las previsiones constitucionales. Sus viajes institucionales parece que alcanzan la cifra de 18. El revuelo que ha originado su reciente viaje a México (se escribe con x) supera el nivel de respeto institucional que obliga a presidentes y presidentas de comunidades autónomas. Me imagino que era conocedora de las palabras del jefe del Estado y del presidente del Gobierno, tratando de distender el tema de las secuelas de la conquista por Hernán Cortés del Imperio Azteca en nombre del Imperio español. En mi opinión, antes de posicionarse sobre un tema de gran calado en una parte importante de la sociedad mexicana, aconsejo la lectura del libro El Dios de la lluvia llora sobre México. Curiosamente el autor es húngaro, Lászlo Passuth, y se considera como la gran novela histórica sobre la figura de Hernán Cortes y la civilización azteca. Ninguna colonización ha sido ejemplar, por lo que no son de extrañar los reproches que formulan sus mandatarios y una parte importante de la sociedad mexicana. El tema lo he debatido en varios viajes a México y merece una reflexión por nuestra parte.

El revuelo que ha originado el reciente viaje a México (se escribe con x) de Isabel Díaz Ayuso supera el nivel de respeto institucional que obliga a presidentes y presidentas de comunidades autónomas

La reflexión y el debate no forman parte de sus virtudes. El viaje, con la sumisión de los dirigentes de su partido, ha sido un acto de provocación y confrontación con la política exterior del Gobierno, asumida explícitamente por el jefe del Estado. La serena contestación de la presidenta mexicana a las disparatadas justificaciones de Ayuso, más propias de una chulapa que de una política responsable, retratan su modo de entender la política. Detenernos en los detalles por todos conocidos no merece la pena. Sólo le pediría que nos comunicase a los madrileños cuáles fueron sus contactos concretos con empresarios y organizaciones para invertir en Madrid y cuáles sus respuestas.

Sus viajes más llamativos pasan por la Argentina de Milei, al que invita a viajar a Madrid, espero que no con dinero público, sabiendo que el Gobierno no vería con agrado la presencia de tal personaje que se ha permitido insultar al presidente. Parece que la motosierra la dejó en la aduana. Otro flanco exterior que fomenta son los viajes a Nueva York, dedicándose a pasear por la Quinta Avenida, no sé si buscando el escaparate de Tiffany’s, para rememorar a Audrey Hepburn en Desayuno con diamantes. El inquilino de la Casa Blanca, en un acto de ingratitud y descortesía, no la ha invitado a pesar de que ella le ha concedido la Medalla de Oro de Madrid por la vía de la Declaración de Independencia. Todo ello, después de que Donald Trump –saltándose todas las reglas del derecho internacional– haya asesinado al ayatolá Alí Jameneí y amenace a Irán con borrarlo de la faz de la tierra o hacerlo regresar a la Edad de Piedra. Le sugiero un viaje a Israel, con el pretexto de visitar Tierra Santa y condecorar, con alguna medalla de su repertorio, al genocida Benjamín Netanyahu. No se corte, ya estamos curados de espanto.

Le recuerdo que las comunidades autónomas no pueden hacer política exterior propia, ya que la competencia exclusiva para dirigir las relaciones internacionales corresponde al Estado, según la Constitución española (art. 149.1.3). Sí tienen capacidad para realizar acciones exteriores. La Comunidad de Madrid tiene una oficina en Bruselas.

Solicite información sobre este punto a sus asesores. La acción exterior de las comunidades autónomas se encuentra regulada, como ya he dicho, en la Ley 2/2014, de 25 de marzo, de la Acción y el Servicio Exterior del Estado. Existe una jurisprudencia consolidada del Tribunal Constitucional que declara que la acción exterior debe ajustarse a los principios de lealtad institucional, coordinación y cooperación, y que la actividad de los distintos sujetos de la Acción Exterior del Estado debe desenvolverse siempre con respeto a la competencia exclusiva del Estado en materia de relaciones internacionales.

Al parecer, sus encanecidos asesores y sus servicios jurídicos no han valorado estas reglas constitucionales porque, como le han dicho y usted repite enfáticamente, “Madrid es España dentro de España”. Por fortuna, España es algo más que ese cateto reduccionismo y lo acaba de demostrar con la ejemplar operación de rescate de las personas en riesgo de contagio por hantavirus que se detectó a bordo de un buque de los Países Bajos.  

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José Antonio Martín Pallín ha sido fiscal y magistrado del Tribunal Supremo.

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