El cálculo electoral contamina la gestión de un brote de hantavirus que la OMS califica de riesgo bajo

Reunión en el Ministerio de Sanidad entre García, Torres y Clavijo.

El hantavirus recorre de lleno la política española, aunque para la Organización Mundial de la Salud este brote presenta un riesgo bajo para la población. La oposición ha encontrado en la crisis sanitaria una oportunidad para tratar de desgastar por otro flanco al Ejecutivo de coalición en un momento sensible, con la vista puesta en las elecciones andaluzas del próximo día 17 y a un año, además, de que se celebren las autonómicas y municipales en Canarias.

Detrás de las discusiones técnicas, también hay un potente trasfondo político. Con varios factores sobre la mesa. El presidente canario, Fernando Clavijo (Coalición Canaria), ha buscado el choque durante estos dos últimos días con el Ejecutivo central, acusándole incluso de no darle información, aunque posteriormente ha reconocido que sí habló varias veces con la ministra de Sanidad, Mónica García. Y también puso en el punto de mira al titular de Política Territorial, Ángel Víctor Torres.

Este jueves se vieron las caras los tres en la sede del Ministerio de Sanidad en el madrileño paseo del Prado. Y, al terminar, el tono del presidente autonómico se rebajó al vender como un éxito suyo que finalmente el barco no atraque en el puerto, sino que fondee a unas millas de tierra. Una decisión tomada precisamente por Sanidad tras estudiar las diferentes opciones.

El Gobierno canario sigue insistiendo en su rechazo a que el barco llegue al archipiélago, aunque ahí el Ejecutivo central es firme por varias razones de peso: el derecho internacional, la petición de la Organización Mundial de la Salud (de la que España es Estado miembro), la solidaridad y el hecho de que haya 14 españoles a bordo del crucero. Además, España es el país más cercano para poder coordinar este tipo de operación, un extremo que rechaza Clavijo, que cree que debería haberse realizado en Cabo Verde.

Enfado en privado del Gobierno con Clavijo

En el Gobierno central tratan de rebajar el tono y no quieren entrar en la confrontación con Clavijo, aunque en privado el enfado es mayúsculo por la actitud del dirigente de Coalición Canaria, que gobierna junto al Partido Popular. Y recuerdan también la actitud del nacionalista durante la crisis de los menores migrantes en las islas, donde hubo colaboración al principio, pero luego hizo frente común con sus socios populares.

“Más allá del ruido, el operativo saldrá bien”, señalan fuentes del Gobierno. Clavijo, que dirigió durante dos días sus críticas al Gobierno desde Bruselas, también ha marcado perfil durante estos días. Precisamente, el ministro Torres es su gran rival político en las islas. El socialista fue el ganador de las pasadas elecciones autonómicas, pero CC se hizo con la Presidencia al pactar con el PP. 

Ángel Víctor Torres revalidó su cargo como líder del PSOE canario en el último congreso autonómico y tiene la intención de ser el aspirante en las elecciones de mayo del año que viene. En los últimos sondeos publicados, los socialistas serían de nuevo la fuerza más votada para el Parlamento regional, aunque PP y CC pueden conservar el Gobierno de la séptima comunidad más poblada de España. El partido de Pedro Sánchez ha sido la primera fuerza en el archipiélago en las últimas cuatro citas: generales, regionales, municipales y europeas.

Canarias es en estos momentos una de las batallas políticas más abiertas dentro del mapa autonómico. Por ejemplo, en la calle Ferraz creen que es uno de los gobiernos que pueden recuperar tras el batacazo del 28M, aunque siempre pendientes de que haya una lista competitiva a su izquierda. Asimismo, en unas semanas, las islas serán la parada clave de la visita del papa León XIV a España, que lanzará un mensaje a favor de la visión integradora y humanista de la migración en medio del ruidoso rechazo del PP y de Vox a la regularización impulsada por el Ejecutivo.

Objetivo Mónica García 

El Partido Popular se ha lanzado también de lleno contra el Gobierno. El foco principal de sus críticas es la ministra García. La portavoz en el Congreso, Ester Muñoz, pidió este jueves su comparecencia de manera urgente y extraordinaria; en su opinión, debería celebrarse antes del próximo martes.

Muñoz lamentó "el caos absoluto" y acusó al Gobierno de no tener comunicación con los Ejecutivos autonómicos ni con el PP: "A la ciudadanía no le da ninguna tranquilidad pensar que esta crisis sanitaria puede ser gestionada por los mismos que no le dieron importancia al covid hasta que fue demasiado tarde".

No ha pasado desapercibido, además, que uno de los arietes del Partido Popular para lanzarse contra la ministra haya sido Elías Bendodo, dirigente malagueño. Y es que dentro de diez días se celebrarán elecciones en Andalucía. En el Gobierno son conscientes, como señalan varias fuentes, de que el Partido Popular sube el volumen contra el Ejecutivo y no arrima el hombro por esa cercanía del 17M. Fuentes del espacio progresista señalan: “Estamos en campaña electoral. A pesar del ruido, todo saldrá bien en la gestión”. 

Las críticas contra García por parte del PP se han acrecentado desde hace dos semanas. Y existen dos factores esenciales que las explican. El primero: el principal problema en Andalucía es la sanidad, es el flanco débil de Juanma Moreno, especialmente por la crisis de los cribados de cáncer. Por eso, los populares se vuelcan en criticar a la coalición usando asuntos sanitarios para contrarrestar. Llamó mucho la atención la semana pasada que Alberto Núñez Feijóo centrara su pregunta a Sánchez en el Congreso en la huelga de médicos.

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Pero la ofensiva contra García tiene también un punto de inflexión: hace dos semanas oficializó su intención de volver a ser candidata en las elecciones madrileñas del año que viene. Desde ese momento, los populares han redoblado la presión contra ella y han exigido que sea cesada del Ejecutivo por la gestión de la crisis de médicos. Desde el Palacio de la Moncloa, en cambio, el apoyo es total a la ministra de Sanidad: “Es una mujer valiente. Sabemos que te creas muchos enemigos cuando te enfrentas a Quirón”.

Por su parte, Vox ha vuelto también a sus teorías de la conspiración y a deshumanizar a Sánchez, acusándolo de “no tener escrúpulos” y de ser capaz de “provocar una pandemia” con el objetivo de no hablar del caso Koldo. 

La gestión de un brote que no supone una amenaza generalizada, como señalan los expertos y la OMS, vuelve a zarandear, sin embargo, el tablero político español.

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