los excesos de los jueces
Un expediente a Peinado en el Poder Judicial no servirá para apartarlo de la causa contra Begoña Gómez
Lo que la comisión permanente del Consejo General del Poder Judicial ha acordado este lunes de manera extraordinaria –enviar al promotor de la acción disciplinaria el auto del juez Peinado en el que retira el pasaporte a Begoña Gómez por la posible complicidad de sus escoltas para ayudarla a escapar– no tendrá, previsiblemente, ningún efecto en la causa que el juez 41 de Madrid ha seguido contra la esposa del presidente del Gobierno, a la que ya ha abierto juicio ante el tribunal del jurado. La posibilidad de que la defensa de Gómez se apoye en ella para tratar de conseguir que sea apartado tiene poco recorrido, según las fuentes jurídicas consultadas, ya que la salida de pata de banco de Peinado se ha producido cuando ya ha mandado al banquillo a Gómez, a su antigua asistente y al empresario Juan Carlos Barrabés. Además, las víctimas de la supuesta infracción del juez son los policías que la protegen y sus superiores, y no la mujer de Pedro Sánchez, lo que le impediría argumentar la enemistad manifiesta del instructor.
Una de las razones íntimas que han terminado llevando al juez al exceso más alambicado de su ya de por sí heterodoxa instrucción –el fiscal que ha actuado en la investigación la ha calificado de "irracional" y considera que la causa solo está guiada por argumentos ad hominem, por ser Gómez la pareja del presidente– es que, a apenas dos meses de su jubilación, se sabe prácticamente impune. Por mucho que se haya dado prisa en actuar, el camino emprendido este lunes por el Consejo está, más que probablemente, llamado a la melancolía. Fuentes del órgano aseguran que la idea es que el promotor abra expediente con la información que se le ha suministrado, pero también podría archivarlo si considera que no se ha producido ninguna infracción. En ese caso, la comisión permanente, la misma que ha actuado este lunes, podrá obligarle a hacerlo.
Una vez superado este primer trámite, se inicia un proceso contradictorio en el que todas las partes pueden alegar lo que les convenga. Tras estudiar todas las versiones y las pruebas, el promotor debe hacer una propuesta de sanción o de archivo. Como la infracción apreciada es grave (sancionada con una multa de hasta 6.000 euros), la decisión sobre el castigo la adoptaría la comisión disciplinaria. Pero lo normal es que estos procesos se demoren de media unos seis meses, según fuentes del Consejo, por lo que Peinado se jubilaría antes de que el promotor redactara su propuesta. En caso de que llegara antes a la comisión disciplinaria, en ella tienen mayoría los vocales conservadores, con lo que más que probablemente se acordaría el archivo, en coherencia con el voto particular que aprobaron este lunes los vocales propuestos por el PP en la permanente, en la que se asegura que no existe falta disciplinaria porque se trata de una resolución judicial que solo sería revisable, vía recurso, ante los órganos superiores.
Algunas fuentes apuntan a que una hipotética apertura de expediente contra Peinado podría servir a la defensa de la esposa de Sánchez para recusar al juez. Pero desde el Consejo lo niegan, porque las víctimas de la hipotética falta disciplinaria del instructor son los policías que la protegen y sus superiores –de los que dice que podrían ayudarla a huir– no la propia Begoña Gómez. El hecho de que la instrucción respecto a ella ya esté terminada hace que intentar apartarlo carezca de apenas sentido en este momento procesal. Un magistrado penalista con muchos años de experiencia recuerda, además, que el propio Peinado podría no admitir a trámite una recusación contra él y no elevarla a la Audiencia Provincial, que es quien debería decidir sobre ella. "Si ha podido retirar el pasaporte a la mujer del presidente puede no admitir la recusación sin ninguna consecuencia", asegura. "El tiempo juega a su favor".
La defensa de Begoña Gómez ya ha anunciado que recurrirá las medidas cautelares impuestas por Peinado –retirada del pasaporte y comparecencias quincenales– una petición que, dado lo extravagante de la resolución del instructor, tiene muchas posibilidades de prosperar, según las fuentes consultadas. La sección 23 de la Audiencia de Madrid también tiene sobre su mesa los recursos presentados contra la transformación de las diligencias a procedimiento del jurado. Uno de los recursos, el del fiscal del caso, José Manuel San Baldomero, apunta uno por uno a todos y cada uno de los excesos de Peinado. Desde la toma de declaración a Sánchez en Moncloa, hasta la de Bolaños, el intento fallido de que el Supremo investigara a este último o la práctica de citar testigos para, tras prestar declaración con obligación de decir la verdad, imputarlos (situación que da derecho a guardar silencio, no contestar e incluso mentir). "La mera relación conyugal de Begoña Gómez", relata el Ministerio Público, "no puede operar como una presunción que se traduzca en el prevalimiento e influencia, con relevancia penal, en toda su actividad".
Los recursos pendientes de resolución todavía pueden tumbar la tan cuestionada instrucción de Peinado y su exótica decisión de que sea un tribunal formado por ciudadanos, y no uno de tres jueces profesionales, el que celebre la vista en caso de que así lo decida la Audiencia Provincial. En ese caso, la causa volvería al polémico juez, que tendría que tomar las medidas que le reclamara el tribunal superior.
Lo que parece claro es que los excesos temerarios del juez 41 de Madrid han terminado por soliviantar a parte de la judicatura y al propio Consejo. Perelló, su presidenta, tradicionalmente muy corporativa y cuestionada por adherirse a las tesis de los vocales conservadores, es quien ha tomado la iniciativa para intentar frenarlo cuanto antes y que no cunda el ejemplo. No solo ha decidido abordar el asunto de manera inmediata, solo dos días después de la resolución. También ha sacado adelante personalmente la resolución de impulsar el expediente este miércoles con su voto de calidad en la comisión permanente.